viernes, 6 de mayo de 2016

DEMASIADO RUIDO: ENTREVISTA EN EL DIARIO "GARA"



José Javier Abasolo (Bilbo, 1957) publica con Erein «Demasiado ruido», novela en la que recupera uno de sus personajes más famosos, el ertzaina retirado Goiko, que tratará de resolver la muerte de un indigente en Bilbo. La trama se complica con la aparición de Scotland Yard y un migrante de Mali.
Tras un par de novelas de otros ámbitos ha recuperado a Mikel Goikoetxea, el ertzaina retirado que ejerce de detective. ¿Le echaba de menos?
Goiko me gustó desde el primer momento. Es un personaje clásico al que le he dado una vuelta para adaptarlo a nuestra época y sociedad. Escribí tres novelas seguidas con él, pero el problema de las series es que, aunque me gusten como lector, tenía el miedo de repetirme; hay autores de novela negra que me encantan pero que, una vez leída una novela suya, ya has leído todas. Y yo no quiero caer en eso.
Después de escribir dos novelas sin Goiko, me surgió una historia potente que creo que es adecuada para él, y le he vuelto a poner en escena. Además, lectores y amigos me preguntaban cuándo iba salir otra de Goiko. Me siento muy halagado.
¿Con qué aventura se encontrará Goiko?
La historia arranca con el asesinato de un mendigo. Goiko ya está retirado, tampoco quiere trabajar como detective, pero como tiene mala fama en algunos ambientes, alguien equivocadamente intenta contratarle para matar a un mendigo. Goiko tienen un dilema: si se niega, el que intenta contratarlo irá a por él y, si acepta, como no va a cumplir el encargo, tiene que salir del paso descubriendo por qué quieren matar a un mendigo, que es un personaje al que en nuestra sociedad no damos importancia.
¿Habrá más personajes?
Aunque el protagonista es Goiko, me gusta jugar con varios planos y hay otras dos historias que confluyen: una serie de asesinatos que ocurren en Londres y son investigadas por Scotland Yard, y las peripecias de un inmigrante subsahariano que viene en patera. Pero no es un inmigrante típico, es un personaje que en su país natal tiene poder y viene para resolver unos encargos pendientes de su jefe.
También hace un pequeño cameo Touré, el personaje de Jon Arretxe.
Tengo mucha relación con él y me dio permiso para introducirlo; la única condición que me puso fue que no lo matara porque quiere utilizarlo para otras novelas (ríe).
¿No le resultó complicado jugar con un personaje creado por otro escritor?
Es complicado porque no interactúa como protagonista, sino que sale en unas pocas páginas. Ha sido divertido.
¿Hasta qué punto trata el tema de la inmigración?
No es una novela sobre la inmigración. Más que tratar los temas, los utilizo porque están en nuestra realidad. Creo que la novela negra es un género muy apegado a las realidades sociales y, si escribes con cierta honestidad, recogiendo lo que hay a tu alrededor, indirectamente sí estás dando tu visión.
Los personajes a veces avanzan por su cuenta. ¿Ha habido cambios en la vida de Goiko?
Cambios como tal no, pero el personaje va evolucionando. Ahora está un poco más viejo aunque en forma, es más escéptico, solitario e irónico, sigue siendo muy del país... Hay cosas que no aparecen en la novela pero que están en mi cabeza, como que suele ir a un txoko con su cuadrilla... Al definirlo así para mí, lo encauzo mejor.
No relaciono lo que me cuenta con la portada, en la que aparece una mano que sujeta una memoria USB.
La portada tiene relación con la novela pero... solo te puedo decir que tiene relación con lo que pasa en Londres. Es una maravilla de portada, realizada por Cristina Fernández, que es una gozada porque se nota que se lee las novelas, por lo que logra captar muy bien su espíritu. Y claro, hay que leérsela para entender a qué viene la portada...
Parece que el género negro está de moda, pero son muchos los autores que mezclan novela negra, histórica, policíaca...
Cada vez las fronteras entre géneros están más difuminadas, y sí que hay un boom que parece que está aguantando. Pero, más que de ventas, es un boom de festivales, de críticas, de interés por parte también de muchos autores. Amazon y el mundo de la autoedición están favoreciendo mucho también la proliferación de autores. Aunque a veces te pierdes entre tanto autor, de la cantidad puede salir la calidad; si solo hay un escritor puede ser bueno o malo, pero si hay mil igual hay cincuenta buenos. A mí lo que me dan miedo son las modas, porque son efímeras, pero creo que en Euskal Herria se está consolidando una serie de escritores que antes o después harán una obra maja. Tenemos a Jon Arretxe y Alberto Ladrón Arana en euskara, en castellano está Noelia Lorenzo... Poco a poco, se está desarrollando una novela negra muy interesante, incluso empieza a haber autores en Iparralde, aunque publican en francés.
Hay quien critica que todo lo que se aproxima al género se está marcando como novela negra, incluso que la calidad de los relatos no es la deseada...
Lo que pasa es que, efectivamente, hoy en día la etiqueta de novela negra no sé si vende, pero aclara al lector. Las etiquetas no me parecen mal, pero es cierto que hay novelas fronterizas; hay novelas negras e históricas en la que la investigación policial casi desaparece, otras veces si hay un crimen ya es considerada como negra... Pero, al final, es el lector quien decide.
¿Y qué ingredientes tendría que tener una novela negra?
Un crimen o la posibilidad de cometerlo, alguien que investiga o lo sufre, y una trama que se resuelva en torno a ellos. Normalmente habría un investigador, pero se puede contar desde el que ha cometido o pretende cometer el crimen, y siempre tiene que haber algún tipo de acción que desencadene, desde un punto de vista criminal quizás, la acción. La clásica sería un muerto y un policía que investiga, pero hay variaciones.
Tras esta cuarta entrega, ¿tendremos más noticias de Goiko?
Tendremos más noticias de Goiko, sí. De hecho, en esta novela le zarandeo mucho y le hago mil faenas pero le dejo vivo, porque quiero que continúe. Eso sí: no será en la que estoy escribiendo ahora, porque no encaja.
(Redactora: Amalur Artola).


lunes, 2 de mayo de 2016

PARTIR (LUCÍA BASKARAN)



LA NOVELA: Partir es una historia sobre la juventud, sobre cómo matar la ingenuidad postadolescente y morir un poco, para luego resucitar hermosos. A través de la protagonista, la autora nos sumerge en un relato descarnado en primera persona. Desde sus personajes --jóvenes locos, temblorosos, que quieren descubrir el mundo y hacerlo estallar en pedacitos-- hasta sus escenarios --Madrid, París, el ambiente universitario, ese sabor fresco, moderno, duro y urbano--, la historia va tomando fuerza y realidad y nos invita a seguir leyendo con miedo y emoción. Un libro comparable, entre otros, a La campana de cristal, de Sylvia Plath, o a las primeras novelas autobiográficas de Amélie Nothomb.

LA AUTORA: Lucía Baskaran (Zarautz, 1988) es redactora en el magazine “Kulturaldia”, columnista en el periódico “Diagonal” y feminista radical. Con 17 años huyó a Madrid para formarse como actriz. En 2009 puso en marcha su primer blog, "La loca del pueblo", donde escribía sobre todo aquello que le interesaba, sin orden ni censura. Años más tarde regresó a su Zarautz natal con una bonita crisis existencial y pasó por varios trabajos, pero nunca dejó de escribir. Partir es su primera novela y quedó finalista en el premio Herralde de Novela 2015. Actualmente vive entre Donostia y Barcelona.


SU MUERTE, GRACIAS (ABEL AMUTXASTEGI)



Samuel Pineda es un vendedor de suicidios fracasado que trabaja para el padre de su novia Virginia.
Cuando Virginia le sugiere que formalicen su relación, Samuel se ve obligado a encontrar un cliente con el que ganarse la estima de su futurible suegro.
Mientras tanto, la Muerte disfruta de un retiro tan largo como merecido. Delega el trabajo en los volubles Emisarios de la Muerte y se concentra en lo único que de verdad le interesa: aprender a jugar al ajedrez de una vez por todas.
Samuel cree encontrar la solución a todos sus problemas con la llegada de Hortensia, una anciana deseosa de pasar al Otro Lado y con un evidente problema de gestión de la ira.
Pero sucederá algo que obligará a la Muerte a abandonar su descanso.
Y volverá dispuesta a hacer todo lo que haga falta para salvar al mundo de su destrucción.


jueves, 28 de abril de 2016

LA GALERNA Y LA MAR (ISABEL LETE)



Son heroínas, son sabias, son supervivientes, son mujeres de mar, itsasemakumeak, acostumbradas a encararse a los temporales, a hacer frente a las galernas, a acarrear penas y cargas, a supervisar a los vivos, a honrar a los muertos.
Nada de lo que aquí se pueda contar se aproxima a la dureza de sus vidas, y a pesar de todo, y de algunos, perduran pasando el testigo a sus dignas sucesoras.
Esta novela histórica fabulada recorre los puertos vascos como las galernas barren su costa: de oeste a este, del mediodía a la noche más profunda, con la mar como testigo, inductora de la sucesión de catástrofes a golpe de ola, agolpe de viento, a golpe de muertos.
Leer las estrellas, el cielo, la mar, el aire que respiraban no era suficiente para predecir una galerna asesina cuando la supervivencia de los suyos, etxekoak, dependía de la pesca. Nuestros hombres de mar, itsasgizonak, ya estaban condenados a muerte cuando soltaron amarras del puerto de Bermio y, doblando la atalaya, pusieron rumbo norte en aquellas lanchas caleras cuya maniobra de retorno a vela era simplemente imposible.


miércoles, 20 de abril de 2016

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 569.-MANGUIS (PACO GÓMEZ ESCRIBANO)



Título: MANGUIS
Autor: PACO GÓMEZ ESCRIBANO
Editorial: EREIN
Trama: Tras haber sido postergado, en su ansiado ascenso a la categoría de subcomisario, por un compañero más joven y “trepa”, el inspector-jefe de la Comisaría de San Blas decide vengarse del mundo en general y de sus superiores en particular planeando el atraco de un furgón blindado. Para ello necesitará unos cuantos cómplices, por lo que recurrirá a un bragado delincuente de un barrio marginal, que será quien contacte con los futuros componentes del grupo.
Personajes: Pedro Torrero, más conocido como el Torre, el hombre que controla la mayor parte de la delincuencia en Canillejas, Luis Fores, inspector-jefe de la policía, de la vieja escuela, que no acaba de adaptarse a los nuevos tiempos que, al parecer, están llegando al cuerpo, El Rata y El Cabezón, jóvenes delincuentes que trabajan a las órdenes de El Torre, leales a éste y con el valor añadido de que no consumen lo que venden, El Pitufo, colega de los anteriores que también trabaja esporádicamente para El Torre, si bien no cuenta con su total confianza por ser un adicto a la heroína, Rosa, prostituta que trabaja para El Torre, de quien es también pareja sentimental y madre de su hijo, Puri, compañera de Rosa, valiente y decidida, Jerónimo Cabezas, subcomisario de policía, atildado y reglamentista, que espera ascender gracias al “peloteo” y su adaptación a los nuevos tiempos.
Aspectos a Destacar: Con “Manguis” el autor cierra (aunque sus lectores confiamos en que seguramente se “abrirán” otras puertas literarias) la trilogía que iniciada con “Yonqui” y continuada con “Lumpen”, dedica a una época, anterior a la Transición, en la que en unos barrios descuidados y maltratados por las autoridades no había ya ilusiones ni esperanzas de una vida mejor, salvo los paraísos artificiales de la droga o la delincuencia / El homenaje que aparece en sus páginas a Andreu Martín y su emblemática novela “Prótesis”, al dar a dos de sus personajes los mismos nombres que Martín dio a dos policías que aparecen en dicha novela.
La Frase: El Torre decide abandonar el garito, que en esos instantes más bien parece una película de Fellini. Al salir a la calle, se sube el cuello del abrigo para protegerse del frío y atraviesa despacio el oscuro descampado que lleva hasta el Venus, siempre con mil ojos, pues caminar por el barrio a esas horas y a oscuras puede resultar más peligroso que atravesar una zona de guerra. Piensa en el Bronx, ese barrio de Nueva York que sale siempre en las películas lleno de chavales que luchan entre sí como si fueran ciervos en busca del liderazgo de la manada. Pero al menos allí hay colegios y bibliotecas. En la UVA de Canillejas no hay nada, salvo tristeza y miseria.