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lunes, 23 de agosto de 2021

VERSIÓN ORIGINAL. LA VUELTA DE GOIKO.

 Vuelve Goiko, en lo que será su quinta aventura, tras resolver los casos narrados en las novelas Pájaros sin alas, La luz muerta, La última batalla y Demasiado ruido. Y vuelve pletórico. Podría decirse que vuelve en su VERSIÓN ORIGINAL.

 

 


Año 2000. Una serie de asesinatos, bautizados por la prensa como “los crímenes de la cruz flechada”, trajeron de cabeza a los ertzainas encargados de investigar el caso, entre ellos Mikel Goikoetxea, “Goiko”, quien, a pesar de esforzarse al máximo, no conseguiría resolverlo, en lo que, a posteriori, supuso el único fracaso en su historial como investigador de homicidios.


Año 2019. A pesar de sus reticencias iniciales Goiko, que ahora ejerce como detective privado, accede a participar como asesor en una película que se rueda en Bilbao, basada colateralmente en los no resueltos “crímenes de la cruz flechada”. A pesar de ser consciente de que pueden removerse viejas heridas, Goiko confía en que pueda servir como coartada para reabrir un caso en el que no ha dejado de pensar en los últimos veinte años. Para ello contará con la providencial ayuda de una joven ertzaina que no participó en su día en la investigación y que, por lo tanto, está en condiciones de aportar una nueva mirada a lo acontecido.


 

lunes, 5 de octubre de 2020

GOIKO Y LA PRESENTACIÓN DE "UNA TUMBA EN JERUSALÉN"

Últimamente le tengo a Goiko un tanto soliviantado. Incluso me amenazó con no venir a la presentación de UNA TUMBA EN JERUSALÉN el próximo viernes 9 en la Biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao, con motivo de la Feria del Libro.

--Pues casi mejor --le he dicho--. Porque tú, en ese tipo de actos, te sueles conducir como un elefante en una cristalería.

De todos modos, como no entendía su actitud, le he preguntado a qué se debía.

--A que me tienes marginado. En tus últimas tres novelas, ASESINOS INOCENTES, EL JURAMENTO DE WHITECHAPEL y la que vas a presentar este viernes, UNA TUMBA EN JERUSALÉN, no aparezco.

--Hombre, es que en EL JURAMENTO DE WHITECHAPEL y UNA TUMBA EN JERUSALÉN no podías aparecer. Salvo que te hubiera hecho funcionario del “Ministerio del Tiempo”.

--Muy gracioso lo tuyo. Pero, ¿qué me dices de ASESINOS INOCENTES? ¿Eh? Esa transcurría en esta época, nuestra época.

--Sí, pero el protagonista era un abogado corrupto.

--Un buen escritor habría sabido cómo meterme en la novela.

Eso sí que me llegó al alma. Que un personaje de ficción, que además era una creación mía, pusiera en duda mis dotes de escritor, era inadmisible.

--No te me subleves que no tienes razón –le contesté sin disimular mi enfado--. Además, fuiste tú quien no quisiste aparecer en ASESINOS INOCENTES.

--¿Sí? ¿De verdad? Demuéstramelo –me dijo en plan chulito.

--Ahora mismo.

Y aprovechando la ocasión que me daba le leí el siguiente párrafo de ASESINOS INOCENTES:

 

“..en pocos minutos iba a entrevistarme con el detective más caro de la ciudad. No sólo iba a entrevistarme con él, sino a pagarle una buena comida en uno de los mejores restaurantes de Bilbao, y eso sin contar con la minuta que seguramente tendría que abonarle por sus servicios. Pero cuando busco un detective siempre busco el mejor, y si nos olvidamos de Mikel Goikoetxea, un exertzaina más conocido como Goiko al que todos consideran el número uno de su profesión en Euskadi, pero cuyo carácter indisciplinado y la animadversión que suscitaba en todo el estamento jurídico vasco me aconsejó no contratarle, independientemente de que a algunos intermediarios les comentó, en su momento, que no trabajaría jamás para alguien como yo, frase que no se la tomo en cuenta porque seguramente debió proferirla en estado máximo de ebriedad, única forma de explicar tan absurdo exabrupto, me llevó a contratar a un antiguo subcomisario del Cuerpo Nacional de Policía

 

--¿Con eso crees que tendría que haberme conformado? ¿Ir de segundón, o como se dice en el cine, hacer un “cameo” al servicio de un abogado indigno? Yo valgo mucho más que eso, por Dios, que hasta el momento he sido el protagonista de cuatro de tus novelas: PÁJAROS SIN ALAS, LA LUZ MUERTA, LA ÚLTIMA BATALLA y DEMASIADO RUIDO.

Lo que me faltaba, que se creyera una vedette. En fin, he tenido que prometerle que volverá a ser protagonista en el futuro de alguna de mis novelas. Pero eso sí, le he exigido que no venga el próximo viernes (ya lo sabéis, en la Biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao) a la presentación de UNA TUMBA EN JERUSALÉN.


Cuanto más lejos lo tenga ese día, mejor para todos.


 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

ASESINOS INOCENTES. ACLARANDO LOS MOTIVOS DE QUE NO ESTÉ PROTAGONIZADA POR "GOIKO"

Como ya he explicado anteriormente, mi nueva novela, ASESINOS INOCENTES, no pertenece a la serie dedicada al exertzaina metido a detective Mikel Goikoetxea, alias Goiko, del que he narrado cuatro aventuras: PÁJAROS SIN ALAS, LA LUZ MUERTA, LA ÚLTIMA BATALLA y la que, por ahora, es la última de la saga, DEMASIADO RUIDO.

Pero deseo que conste en acta que no ha sido por mi culpa. El propio protagonista de ASESINOS INOCENTES, el abogado Markel Zugasti, explica a su manera la ausencia de Goiko de la novela.
“..en pocos minutos iba a entrevistarme con el detective más caro de la ciudad. No sólo iba a entrevistarme con él, sino a pagarle una buena comida en uno de los mejores restaurantes de Bilbao, y eso sin contar con la minuta que seguramente tendría que abonarle por sus servicios. Pero cuando busco un detective siempre busco el mejor, y si nos olvidamos de Mikel Goikoetxea, un exertzaina más conocido como Goiko al que todos consideran el número uno de su profesión en Euskadi, pero cuyo carácter indisciplinado y la animadversión que suscitaba en todo el estamento jurídico vasco me aconsejó no contratarle, independientemente de que a algunos intermediarios les comentó, en su momento, que no trabajaría jamás para alguien como yo, frase que no se la tomo en cuenta porque seguramente debió proferirla en estado máximo de ebriedad, única forma de explicar tan absurdo exabrupto, me llevó a contratar a un antiguo subcomisario del Cuerpo Nacional de Policía, Leopoldo de Marcos, el segundo en la lista en cuanto a capacidad profesional y el primero, sobre ese aspecto no había la menor duda, a la hora de cobrar.”

En realidad me he enterado de que ésa no era la auténtica razón de Goiko para no participar en la novela, sino su vanidad. Después de ser el protagonista de las cuatro novelas citadas, su orgullo no le permitía tener un papel secundario en la que pronto podréis tener en vuestras manos. ¡Y luego dirán que los vanidosos somos los autores! En fin, voy a pasar por alto esa actitud tan poco colaboradora y de momento no se lo pienso tomar en cuenta. Espero volver a narrar en el futuro algunas de las aventuras de las que me ha hecho partícipe y que tengo la intención de transcribir, con su permiso. Y si no me lo da, peor para él, porque lo mismo le mato en una próxima obra. Que yo también puedo ser muy rencoroso y no pienso aceptar que mis personajes se me desmanden. El que avisa no es traidor.





martes, 31 de mayo de 2016

DEMASIADO RUIDO. ENTREVISTA PUBLICADA EN EL DIARIO "DEIA"



Os dejo una interesante entrevista aparecida en el periódico de Bilbao, DEIA, el 30 de mayo de 2016, con motivo de la publicación de la última novela protagonizda por Goiko, DEMASIADO RUIDO.

DEIA

En los 90 ya apuntaba alto, y desde entonces se ha consagrado a la novela negra. Suma catorce títulos. En ‘Demasiado ruido’ rescata a Goiko, su personaje fetiche
Una entrevista de Iñaki Mendizabal Elordi
BILBAO - José Javier Abasolo (Bilbao, 1957), chirene por los cuatro costados, ganó el premio Novela Prensa Canaria en 1997 con Lejos de aquel instante y el García Pavón de 2005 con Antes de que todo se derrumbe. En aquellas novelas primigenias ya se intuía su querencia por el género negro, una tendencia que se ha afianzado con los años. Ahora, resucita al exertzaina Mikel Goikoetxea y lo coloca en el disparadero de una trama con vertientes traviesas y oscuras, donde casi nada es lo que parece.
En las anteriores tres entregas ha maltratado usted físicamente a Goiko, pero esta vez el maltrato es también psicológico... Muestra a un hombre muy egoísta. “En el fondo no soy más que un pobre hijo de puta al que le jode que haya gente que sea todavía más hija de puta que yo”.
-Está en un momento casi depresivo y habla mal de sí mismo, pero es un personaje menos negativo de lo que aparenta. Tiene un sentido peculiar de la justicia, y arregla las cosas con métodos que no podía usar cuando era ertzaina: no tiene escrúpulos para usar los métodos que sea con tal de alcanzar su objetivo. Y en esta novela también le meto una historia personal... Lo zarandeo bastante.
Me han sorprendido sus cavilaciones finales...
-Claro, algunas cosas trata de justificarlas, porque es consciente de lo que hace, pero sin engañarse. Y, en muchos sentidos, es egoísta, porque entre morir o matar, prefiere matar. Pero se niega a ser un mártir.
Goiko ha evolucionado. ¿Se le ha ido de las manos alguna vez?
-No. Como autor sé cosas de él que no aparecen en las novelas, pero que me ayudan a definir el personaje. Por ejemplo, me lo imagino comiendo en el txoko con los amigos, y eso no sale en las novelas.
¿Es bipolar?
-Todos tenemos varias caras. Goiko no es angelical, tiene su punto cabrón, pero no ejerce la violencia de forma gratuita.
Y viendo la cara próspera que se vende del Bilbao actual, ¿no es Goiko un personaje anacrónico? Quizá hubiera encajado mejor en los 80...
-Cuando pensé en un personaje así, decidí que tenía que condensar todos los tópicos del detective de la novela negra norteamericana. Antiguo policía con problemas personales y profesionales; es, en cierto sentido, un apestado social, solitario, irónico... Pero luego he tratado de adaptar el personaje a nuestros días. Usa las nuevas tecnologías, conoce la sociedad de Bilbao... Pero es un tipo con muy mala hostia, y eso trasciende a las épocas históricas. Eso sí, intento dibujarlo lo más humano posible y trabajo sus estados de ánimo. Respecto a Bilbao, a mí me gusta la ciudad tal y como es, y si Bilbao ha prosperado es porque ha entrado dinero, y ahí es donde salen a relucir las ambiciones, las envidias... Además, de eso se nutre la novela negra: de las ambiciones de la gente llevadas a un extremo.
Goiko también tiene un peculiar sentido del humor.
-Es como una válvula de escape, tanto para Goiko como para el lector.
Cuando construye los personajes, ¿siempre tiene en cuenta lo ambiguo del ser humano?
-Los defino en base al papel que tienen en la novela, pero luego trato de romper los estereotipos de personaje malo y personaje bueno. Los presento como seres humanos, con sus aciertos y miserias.
¿Has pensado alguna vez en proporcionarle una compañía fija a Goiko?
-Como socio de investigaciones no. El perfil del personaje es el de un hombre solitario.
Podría haberlo emparejado con Touré, el detective de las novelas de Jon Arretxe, que hace un cameo en ‘Demasiado ruido’.
-Sí, le pedí permiso y creo que es un guiño simpático. Jon y yo somos amigos y me gustan sus novelas de serie negra, pero no emparejaría a Goiko con Touré, porque son muy distintos.
La novela está plagada de personajes secundarios, y algunos cobran relevancia. Lola, Salif, Moussa, Vladimir... Perfiles dispares para una misma historia.
-Lola viene de la primera, al igual que Vladimir. A Vladimir lo he recuperado de forma distinta a la primera novela. Y Lola, la amante de Goiko, es una especie de rincón en el que se refugia cuando está jodido.
...y en esta novela, Lola es una caja de sorpresas.
-Hasta ahí podemos leer, sí. Me gusta dejar finales cerrados y con sorpresa, pero sin que esa sorpresa sea demasiado tramposa; tiene que guardar cierta lógica.
Hace algunos meses se publicó una noticia relacionada con varios directivos de una multinacional que se habían suicidado con pocas semanas de diferencia. ‘Demasiado ruido’ recuerda, en parte, ese hecho, aunque aquí los directivos no se suicidan, los asesinan. ¿De dónde surgió la chispa de la novela?
-La historia no salió de ahí, aunque hago mención a este hecho. La idea surge de una imagen: la de varios neonazis atacando a un mendigo.
También saca a relucir la migración, la corrupción política y empresarial, la prostitución... ¿Le interesa reflejar la realidad social y económica que le rodea o utiliza estos hechos como ‘atrezo’?
-La novela negra es un género crítico, y aunque no hablamos de todo esto de forma abierta, los problemas aparecen constantemente, porque la realidad es la que es. También es verdad que yo no escribo una novela con la intención de decir lo que está bien y lo que está mal, pero se trata de mi ciudad, de mi tiempo, y todo eso está aconteciendo ahora y aquí. Agatha Christie era muy crítica con su sociedad sin pretenderlo; le bastaba con describirla.
Esta es una novela llena de guiños, donde las tramas se superponen; narra en primera persona, en tercera; cada capítulo tiene una fecha diferente... ¿No teme que el lector se pierda?
-Siempre procuro que la historia sea coherente y que los saltos en el tiempo y en el espacio estén bien estructurados. No soy de esos escritores que pide al lector que trabaje mucho, pero hago estructuras más complejas porque creo que la historia lo merece.
¿Nota el cambio de la primera novela a ésta?
-Creo que Goiko ha evolucionado y me gustaría pensar que yo, como escritor, también he evolucionado.
¿Y en las anteriores trece novelas ha apostado también por el género negro?
-Sí, en casi todas. De hecho, me pasó una anécdota curiosa con una de ellas. Cuando gané el premio G. Pavón, el jurado describió mi trabajo como novela policíaca. Y aunque hay cierta intriga, incluso un asesinato, yo pensaba que no era novela negra.
Con la ristra de autores que tenemos en Euskal Herria, ¿se puede decir que la novela negra está en forma?
-Hemos llegado tarde si nos comparamos con el Estado español, pero diría que ya empieza a haber suficientes escritores como para decir que puede haber una novela vasca, aunque quizá no haya una gran homogeneidad.
¿La nuestra es menos urbana?
-Es urbana pero diferente, porque recoge las características de un territorio pequeño y montañoso. En Bilbao mismo ves el monte desde todas partes.

lunes, 11 de abril de 2016

"CAMEO" DE TOURÉ, EL PERSONAJE DE JON ARRETXE, EN "DEMASIADO RUIDO", LA ÚLTIMA AVENTURA DE GOIKO

A quienes, por uno de esos misterios que hay en el Universo y que ni Iker Jiménez sería capaz de explicar, os atrae la figura de Touré, os gustará saber que el detective afrovasco creado por Jon Arretxe colabora con un "cameo" en DEMASIADO RUIDO, la última aventura de Goiko.
Os dejo dos momentos de su intervención. En el primero no aparece, pero un ertzaina le recomienda a Goiko que hable con Touré si quiere obtener unos datos que le interesan. En el segundo Goiko llega al local en el que han quedado y tiene que encontrarle para empezar a charlar con él.
Y si queréis saber más, ya sabéis lo que tenéis que hacer, comprar el libro. Así el bueno de Jon podrá decir que si alguien lo ha leído es gracias a su personaje. En fin..., mejor dejarlo aquí.

        
    --¿Quién es ese Touré? ¿Es de fiar?
            Etxebe se encogió de hombros antes de decirme que era todo lo de fiar que puede ser uno de esos negros que pululan por el barrio de San Francisco, en el absurdo caso de que yo fuese tan tonto como para fiarme de ninguno de ellos.
            --Aunque en el fondo no es un mal tipo --añadió--. Es un sin papales que ha venido desde Burkina-Fasso. ¿Quieres creerme que hasta que le conocí ni siquiera sabía que existiese un país con ese nombre tan raro? Yo pensaba que todos los negros eran de Senegal, Nigeria o Camerún, ya sabes, como en la vieja canción de Zarama, "Iñaki, ze urrun dagoen Kamerun" (Iñaki, qué lejos está Camerún), pero se ve que no, que también existe Burkina-Fasso, que tiene cojones el nombrecito. ¿Cómo habrá que llamarles? ¿Burkinafesses, burkinafeños, burkinamierdas? No pongas esa cara, Goiko, que es una broma, joder, no sabía que te cayeran tan bien los negros. Además seguro que Touré te gustará --añadió jocoso mientras se pedía el quinto combinado de ron y le explicaba bien claro al camarero que tenía que cobrármelo a mí--, en ocasiones ha trabajado como detective. Un detective de pacotilla, eso sí, lo mismo que tú, aunque tiene una ventaja sobre ti, sus superpoderes. Sí, superpoderes. ¿O quizás sea un embaucador? --se rió de su propio chiste--. Adivina el porvenir, quita el mal de amores, espera, espera, que te leo todo el rollo que pone en sus panfletos publicitarios --añadió cuando la risa le permitió sacar un papel de sus bolsillos--: profesor Touré, gran vidente africano, experimentado en todos los campos de la alta magia, ahuyenta la mala suerte, protege contra el mal de ojo, soluciona problemas de salud, de negocios, sentimentales, resultados garantizados al 100% en muy poco tiempo. Como verás el tipo es una auténtica joya, así que podría decirse que no me he equivocado al decir que sois almas gemelas.



Hay un dicho un tanto racista que dice que todos los negros, y llegado el caso también todos los chinos, se parecen y es imposible distinguirlos unos de otros. Aparte de que hay que ser muy ciego o cretino para no distinguir un negro gordo de uno escuálido, un lampiño o uno con una generosa barba, uno alto u otro bajo, en cuanto le eché la vista encima supe que aquel subsahariano tenía que ser el famoso Touré. Y no sólo porque en esos momentos era el único negro que se encontraba en el interior del local o porque parecía estar esperando a alguien, sino por su mirada. Cuando nos presentamos comprendí que le viera donde le viese en el futuro, siempre le reconocería. No por ser alto o bajo, gordo o escuálido, barbilampiño o barbudo, sino por esos ojos que me indicaban que había visto el horror en su totalidad y no había conseguido salir indemne. Supuse que su vida no habría sido fácil, nunca lo es el recorrido que les lleva desde su aldea africana hasta las aparentemente opulentas capitales occidentales, pero instintivamente comprendí que había algo más, aunque prudentemente opté por no hurgar en su herida. Además, como hubiese dicho un famoso escritor ya difunto, yo había venido a hablar de mi caso, no del de los demás.


viernes, 1 de abril de 2016

DEMASIADO RUIDO (JOSÉ JAVIER ABASOLO). LA CUARTA ENTREGA DE LA SERIE DE "GOIKO"


Todavía no está en vuestras librerías, aunque queda poco.
De momento, ya tenemos portada y sinopsis.
La portada supongo que sabéis cuál es. Sí, efectivamente, la que aparece en esta entrada. Es, como las de todas las novelas que he publicado en la colección “Cosecha Roja”, de EREIN, obra de Cristina Fernández, que nunca me defrauda.
Y la sinopsis la tenéis aquí:


El asesinato en el centro de Bilbao de un mendigo, alguien invisible a los ojos de la sociedad, no parece inquietar a nadie, salvo a Mikel Goikoetxea, más conocido como "Goiko", un antiguo ertzaina que, pese a haber abandonado tanto su vieja profesión de policía como sus actividades posteriores de detective, se ve abocado a investigar qué hay detrás de esa muerte que, de un modo inesperado, amenaza también la tranquila existencia que se ha forjado en los últimos tiempos e incluso su propia vida.

Pero Goiko no es el único interesado en conocer lo ocurrido. Su viejo compañero Eneko Goirizelaia, alto cargo de la Ertzaintza, la policía autonómica vasca, anda también tras la pista de los asesinos y no deja de presionarle, ya que sospecha que su excolega sabe más de lo que le cuenta.

Y por si eso no fuera suficiente, unos extraños asesinatos cometidos en Londres, que traen en jaque a las autoridades de Scotland Yard, así como las vicisitudes de un inmigrante africano que antes de viajar a Europa fue policía en su país natal, acabarán complicando aún más la situación, llevando a Goiko a un límite en el que su propia estabilidad personal será puesta a prueba.



domingo, 28 de febrero de 2016

VUELVE GOIKO, PERO ANTES TAMBIÉN ESTUVIERON IÑAKI ARTETXE Y EL INSPECTOR ROJAS

Como ya he comentado en el blog, dentro de poco, aunque todavía no haya fecha exacta, Goiko volverá a las librerías en su cuarta aventura, publicada como las anteriores también por Erein en su colección "Cosecha Roja", y que llevará el título de DEMASIADO RUIDO.
Será la novela número 14 entre las que habré publicado, pese a ser, como ya he dicho, la cuarta protagonizada por Goiko. Como lector siempre me han gustado las series, pero hasta que surgió Mikel Goikoetxea, Goiko, en mi novena novela publicada, Pájaros sin alas, no me había planteado crear una serie. Pero fue tanta la fuerza del personaje que, casi sin darme cuenta, surgieron otras dos novelas con su protagonismo, La luz muerta y La última batalla. Tras esta última decidí darle un más que bien merecido descanso y Una del Oeste y Una decisión peligrosa son historias diferentes en las que no sólo no aparece, sino que ni siquiera encajaría. Pero tras ese "descanso" Goiko volvió a resurgir con más fuerza, y tanto porque sigo creyendo en él como porque muchos lectores me lo han pedido, va a volver en la anunciada Demasiado ruido.
La serie dedicada a Goiko constará, a partir de muy poco tiempo, de cuatro entregas, y espero que en el futuro haya más. Es mi único personaje fijo y el único que he concebido como protagonista de una serie, pero antes de que lo creara ya había utilizado en varias novelas a otros dos personajes. No tanto con la idea de crear con ellos una serie sino porque al estar ya creados y necesitar personajes de sus características volví a utilizarlos. Me refiero a Iñaki Artetxe, que coincide con Goiko en ser un detective que anteriormente trabajó con la Ertzaintza, y al inspector Manuel Rojas, del Cuerpo Nacional de Policía destinado en Bilbao. Y creo que sería injusto, por mi parte, olvidarme de ellos, ya que también me produjeron muchas satisfacciones y me gusta pensar que también a sus lectores.
Artetxe y Rojas coprotagonizan la que fue mi primera novela, Lejos de aquel instante. Posteriormente, en Nadie es inocente, en la que no aparece Artetxe, el inspector Rojas, sin ser protagonista, es un personaje secundario de cierta importancia. Hollywood-Bilbao, en cambio, está protagonizada por Iñaki Artetxe, y su viejo amigo Manuel Rojas tiene un "cameo" en la novela, al contrario que en El color de los muertos, en la que quien hace el "cameo" es Artetxe y el coprotagonista, o quizás de nuevo secundario con un extenso papel, es Rojas. Este último incluso repetirá "cameo" en La última batalla, la tercera novela de la serie de Goiko.
Os dejo las sinopsis de las novelas en las que el tándem Artetxe-Rojas tiene una importante presencia:


LEJOS DE AQUE INSTANTE: Una joven de una prominente familia desaparece sin decir nada ni a familiares ni amigos, un periodista recibe una visita desagradable, un antiguo exiliado que llegó a ser alto cargo en los servicios de inteligencia de los Estados Unidos decide regresar a su tierra tras haberse jubilado. Simultáneamente, Iñaki Artetxe, un detective de complicado pasado, Manuel Rojas, un inspector de policía al que sus superiores marginan y un agente de la CIA que desea prosperar en la organización, se sumergen en la investigación de cada uno de los sucesos que acabarán irremediablemente unidos, enlazando oscuros acontecimientos ocurridos en la lejana época de la Segunda Guerra Mundial con las tramas del narcotráfico que actúan impunemente hoy en día.

NADIE ES INOCENTE: Un sacerdote, que en su juventud estuvo relacionado con la organización terrorista ETA, desaparece en compañía de una hermosa mujer tras apoderarse de una importante suma de dinero de su congregación. Para evitar el escándalo se encargará del caso otro religioso que, antes de ordenarse había sido policía. La trama se complica aún más cuando una mujer es asesinada y otra desaparece inexplicablemente. A partir de ese momento se inicia una investigación paralela en la que se entremezclan policías de todos los pelajes con proxenetas sin escrúpulos y miembros de la Brigada Antiterrorista. Todo conduce a un desenlace sorprendente que valida la frase: "Las cosas nunca son lo que parecen".

HOLLYWOOD-BILBAO: A Iñaki Artetxe, antiguo ertzaina reciclado en detective que trabaja para una multinacional del ramo de la seguridad, le han encargado que se ocupe de la protección y vigilancia del rodaje de una película que una productora de Hollywood está rodando en Bilbao, una película de intriga acerca de unos asesinatos producidos en la ciudad en los primeros años del franquismo, cuando la II Guerra Mundial está a punto de concluir y se ha iniciado la desbandada de los jerarcas del régimen nazi y sus colaboradores en los antiguos territorios ocupados por las fuerzas del III Reich.

Mientras todos los sectores, desde los más altos hasta los más bajos, de la población se extasían y rinden ante el glamour hollywodiense, Iñaki Artetxe se debate entre la necesidad de conservar su trabajo y el hastío que le produce ser una simple pieza de una gran empresa dedicada a una actividad que le aburre. Hasta que el asesinato de un importante miembro del equipo de producción de la película, cuando aún no ha finalizado el rodaje, le sacará de su monotonía y le obligará a sumergirse, codo a codo con las fuerzas policiales, en la investigación tanto del asesinato como de las circunstancias que le rodean, investigación en la que los límites entre la ficción y la realidad acabarán difuminándose y desapareciendo.

EL COLOR DE LOS MUERTOS: Al inspector Jiménez, un policía de modales bruscos y actitudes machistas y racistas destinado en Bilbao, le encargan la investigación del asesinato de un ciudadano de origen marroquí. Para ello deberá formar pareja con su compañera Isabel Altube, que previamente ha sido apartada de un caso de violación, con resultado de muerte, de una prostituta de origen norteafricano, caso que inten
tará mantener abierto de un modo casi clandestino. Simultáneamente en un pueblo castellano una extraña pareja de alemanes asesina a un hombre desconocido, con la connivencia tácita de un supuesto coronel de la Guardia Civil. Por último, en Madrid un antiguo etarra, al que se le creía desaparecido y refugiado en algún lejano país, inicia una carrera desenfrenada de atentados que desconciertan tanto a los servicios antiterroristas como a la propia cúpula de ETA. Pese a su aparente desconexión, los tres asuntos acabarán confluyendo de un modo insólito pero coherente.



domingo, 27 de septiembre de 2015

ARTÍCULO SOBRE GOIKO EN LA REVISTA LITERARIA "ESPAÑA CONTEMPORÁNEA"

El profesor Enrique Ruiz-Fornells, de la Universidad de Alabama, ha publicado recientemente un artículo sobre mi personaje Goiko en la revista literaria ESPAÑA CONTEMPORÁNEA (Tomo XXV, números 1 y 2), que publica la "Ohio State University" bajo la dirección del profesor de la Universidad de Zaragoza José Carlos Mainer.
Por si es de vuestro interés reproduzco el artículo, no sin agradecer al profesor Ruiz-Fornells y a la revista el inmerecido honor de que hayan considerado que merecía la pena publicar un artículo sobre mi personaje y las novelas que protagoniza.

"GOIKO" EN LA IMAGINACIÓN DE JOSÉ JAVIER ABASOLO
por ENRIQUE RUIZ-FORNELLS SILVERDE (The University of Alabama)
Escribir sobre la novela negra contemporánea en España no puede hacerse sin mencionar a José Javier Abasolo. No solo por su vertiginosa producción, once novelas escritas durante los últimos dieciséis años, sino también por las características que las singulariza. Todas se concentran en el norte de la Península, en la tierra vasca, particularmente en Bilbao. La única excepción es Heridas permanentes (2007) que tiene lugar en Nueva York. En medio del paisaje social, administrativo y gubernamental de una ciudad moderna y liberal como Bilbao, aparece la figura protagonista que encadena las últimas tres novelas, Pájaros sin alas (2010), La luz muerta (2012) y La última batalla (2013). Se trata de Mikel Goikoetxea, conocido por sus amistades y compañeros de la Ertzaintza por "Goiko". Las tres suceden en Bilbao con la breve aparición de Logroño.
Abasolo expresa que el escribir sobre la novela negra es una inspiración y el género que con más placer cultiva. Además, su formación jurídica --abogado por la Universidad de Deusto y funcionario de economía social del Gobierno Vasco--, y su hondo conocimiento de la sociedad en que se ha educado, le ayudan y le animan en su carrera de escritor.
Sus libros han sido traducidos al francés y al italiano, y ha recibido el premio de Novela Prensa Canaria, Narrativa García Pavón, el Farolillo de Papel de los Libreros de Bizkaia, y ha sido finalista del Hammett.
El escribir una novela cada año y medio le convierte en uno de los escritores más fecundos de España. Queda claro este detalle, al hacer un recorrido de sus publicaciones a partir de 1997 en que apareció Lejos de aquel instante a la que siguieron Nadie es inocente (1998), Una investigación ficticia (2000), Hollywood Bilbao (2004), El color de los muertos (2005), Antes de que todo se derrumbe (2006), El aniversario de la independencia (2006), aparte de las mencionadas en párrafos anteriores.
Bilbao constituye el fondo y escenario de casi toda su novela policíaca. Es el acompañante ideal que ilustra los diversos incidentes por los que atraviesan sus personajes y, en consecuencia, se la describe con gran cuidado. Aparece como ciudad antigua, moderna, con una descripción dedicada a sus calles, bares, pasadizos, restaurantes, clubs sociales y discotecas. La ciudad, poco a poco, se integra en la narración y aparece como un elemento imprescindible e inseparable de los sucesos que se describen.
Plazas y museos, edificios, industrias y parques sirven, asimismo, de trasfondo de una población en movimiento compuesta por inmigrantes, capitalistas, políticos, periodistas y otros profesionales. Es el relato de una sociedad en que resalta la nota jurídica y el mundo de la abogacía y del notariado. A la amistad, la lealtad, y el altruismo se oponen un buen numero de bajas pasiones, traiciones y, en general, toda clase de trasgresiones de la ley. En especial, este choque entre el bien y el mal aparece en las propias clases sociales en que los poderosos abusan de los inmigrantes, sean de Hispanoamérica o de la misma España. Buen ejemplo, es la decisión de Luis Ferreira Dopazo en La ultima batalla de abandonar "su pueblo natal, en la Galicia interior, con destino al País Vasco" e instalarse en Bilbao en una casa "llena de humedades en la que el frío que hacia en invierno solo era superado en incomodidad y malestar en el verano".
Ferreira, con su esfuerzo, decisión, y trabajo prosperó y su traslado a Bilbao le proporcionó tranquilidad y estabilidad económica. Uno de sus hijos se convirtió en personaje importante en la lucha social de los trabajadores de su empresa.
Junto a esta sociedad bilbaína de inmigrantes y capitalistas merecen mencionarse otros elementos que son parte muy importante del panorama del mundo de "Goiko". El primero es la Policía Autónoma del País Vasco, la Ertzaintza, y el segundo Estados Unidos. A la Ertzaintza, con mas de treinta años de existencia, se la describe como fuerza eficaz, cumplidora y fiel a su misión. Aparecen miembros dedicados a cumplir con su trabajo y, junto a ellos, otros que no lo realizan con tanta puntualidad. Al unísono también realiza su labor la Policía Nacional, llamada en algunos pasajes, "la española".
Estados Unidos es una constante con comparaciones, referencias y "recuerdos". En conversaciones de los personajes, en relatos y situaciones, su frecuencia sorprende. El propio autor los ha visitado como conferenciante o asistiendo en diferentes ocasiones a reuniones académicas. No es de extrañar encontrar nombres como Clint Eastwood, Beverley Hills , Paris Hilton, Nueva York, Berkeley, John Wayne, James Stewart...
Abasolo --según aparece en la prensa de Bilbao y Navarra-- nunca pensó en crear novelas basadas únicamente en un solo protagonista, siguiendo un modelo clásico. Sin embargo, después de haber escrito y publicado ocho libros de género negro, decidió que "Goiko" naciera. Lo adaptó al tiempo presente, a un momento especial de su ciudad natal, y lo convirtió en el personaje sobre el que giraría toda la historia de Pájaros sin alas. De acuerdo con declaraciones a entrevistas de prensa, se encontró tan satisfecho con "Goiko" que inmediatamente pensó en escribir un segundo libro continuando su existir, La luz muerta, que terminó en un tercero. La ultima batalla.
"Goiko" tiene que abandonar la policía vasca, la Ertzaintza, al ser acusado de pertenecer a una red de pornografía infantil. Aunque logra probar su inocencia, sus compañeros --incluso su misma esposa-- le rechazan y tiene que abandonar su puesto solicitando una excedencia voluntaria que se le concede.
En estas condiciones empieza una nueva etapa en su vida. Tomando como base la profesión que mejor conoce y en la que ha puesto años de trabajo y dedicación, decide ganarse la vida como detective privado. Es, sin duda, su vocación. Poco a poco, en duras condiciones sociales y económicas, rehace su vida con gran esfuerzo y tesón.
Sus medios son escasos y, en los primeros tiempos, subsiste en un piso que ha heredado de su padre. Subsiste, también, gracias a la ayuda de alguno de sus excompañeros que, a pesar de los graves cargos de que es acusado, todavía le prestan al creer en él. Otros factores que le apoyan son su gran conocimiento de los ambientes sociales de la ciudad, de los medios de trabajo de la policía a que ha pertenecido cuando estaba activo, y algunas amistades de familia y personales que le proporcionan magros ingresos.
Por otra parte, "Goiko" nunca pierde su fama de ser un detective riguroso y eficaz. Esta es la causa de que vaya encontrando pequeños trabajos que le animan a seguir adelante en la persecución del delito por encima de contrariedades y, a veces, su mismo desaliento. Hombre afable, comprensivo, honesto y humano, vive con resignación en espera de mejores tiempos. Es la estampa, según Abasolo, de un detective de la antigua escuela en el siglo XXI.
Su actividad atraviesa distintos escalones que transcurre desde el descubrimiento del asesinato de la esposa de un conocido notario, pasando por el inusitado aumento de cadáveres en el Instituto Vasco de Medicina Legal hasta el intento de asesinato de su mejor amigo desde sus ya lejanos días en que perteneció a la Ertzaintza: Eneko Goirizelaia.
La vida, la profesión, las aventuras, y el trabajo de "Goiko" en la historia relativa a cada una de las novelas, se encadenan a través de diferentes circunstancias que cambian de acuerdo con el escenario que proporciona Bilbao.
Su economía de estrecheces y difíciles ingresos en Pájaros sin alas se transforma en una situación desahogada en La luz muerta por una inesperada herencia que, en cualquier caso, no le hace cesar en la persecución de la solución ultima, es decir, el descubrimiento del asesino y la supremacía de la ley.
Desde el principio su independencia es parte integrante de su personalidad. Las estancias solitarias en su piso no significan retraimiento o alejamiento del ambiente que le rodea. Más bien son tranquilidad y acogimiento para poder dedicar tiempo --interrumpido con frecuencia por llamadas telefónicas y visitas inoportunas--, a tareas propias y a examinar el camino de sus investigaciones.
En La ultima batalla ETA aparece como un elemento adicional de la realidad de la tierra vasca. Realidad en que el terrorista Koldo Ferreira --hijo del emigrante gallego Luis Ferreira Dopazo, ya mencionado--, ingresa en la organización con el único propósito de vengar la muerte de su joven hermano a causa de un excesivo uso de drogas. Su historia es casi el eje de esta novela, ya que llega a ocupar un puesto importante al compararla con el desenvolvimiento de la de "Goiko".
Koldo, tras ejercer un liderazgo izquierdista, se encuentra envuelto en una vida que le tenia "no solo hastiado sino, sobre todo, cansado y desmotivado". Estaba claro que quería salir de ETA aunque "no iba a ser fácil". A esta conclusión llegó al enterarse de la muerte de otro miembro que había sido asesinado por sus propios camaradas al considerarle desertor. Se trata de Yoyes, "una mujer que tomó la decisión de vivir con su marido y su hijo en su pueblo, en paz y libertad".
Ferreira empezó a escribir un relato secreto, Latidos, expresando su preocupación por haber sido "tan estúpido e inconsciente para llevar mas de dos años militando en ETA". Al seguir en la organización, sin percibirlo, Ferreira labraba su propio final al ser asesinado por el propio jefe del comando a que pertenecía vendido a la policía. En definitiva, esta parte de la novela es interesante por la descripción de ETA y de sus entresijos.
Abasolo, con la publicación de La última batalla parece que intenta poner fin a la historia de "Goiko". Como anteriormente se indicó, no es muy inclinado a que el mismo personaje acapare por completo la acción de una serie de novelas, como hacen otros escritores. Por ello, "Goiko", el detective privado cuya fama traspasa la de la misma Ertzaintza y la de la policía nacional, parece vivir una aventura final investigando el intento de asesinato de su gran amigo y compañero, Eneko Goirizelaia.
En este final una segunda ciudad sirve de fondo --Logroño-- a la investigación de "Goiko". Es la ciudad en la que el escritor pasaba los veranos durante su juventud y en la que ahora pone fin a la novela y a la historia de su protagonista. Final en el que de nuevo Estados Unidos es el sitio en que Eneko y su familia pasan unas vacaciones. Nueva York es la ciudad escogida como medida de seguridad y recuperación de las heridas recibidas durante el atentado contra su vida. "Goiko" prueba con ello su amistad y generosidad al extenderles una invitación con todos los gastos pagados debido a su nueva posición económica.
"Goiko" regresa a Bilbao, su centro de acción y vida. Han pasado años desde que tuvo que pedir su excedencia. Su fama profesional y su economía le ofrecen un futuro. Sin embargo, este final coincide con las explicaciones que facilita el jefe de un organismo superior de investigación del gobierno central destinado antes en Bilbao. Organismo con medios muy superiores que le permiten gran amplitud para otras muchas posibilidades.

¿Habrá renunciado Abasolo a la existencia de "Goiko" con esta última novela? ¿Continuará el personaje por impulso de su vocación investigando los crímenes que se cometan en Bilbao? Terminada su excedencia voluntaria ¿se incorporará a la Policía Autónoma Vasca? Son preguntas que quedan por el momento sin contestación y será necesario esperar a la próxima novela para saber la decisión tomada. "Goiko" es ya un personaje con una existencia bien perfilada, gran personalidad y una decidida vocación para la persecución del crimen. Será difícil renunciar a su definitiva desaparición.