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lunes, 6 de febrero de 2017

PUERTAS Y VENTANAS ABIERTAS (MARIASUN LANDA)



Algunos de los temas recurrentes de este libro giran en torno a la experiencia lectora, a la producción de textos literarios o a la literatura infantil y juvenil. También alrededor de mi experiencia como escritora, del proceso creativo y del hecho de pertenecer al sistema literario de una lengua minoritaria y minorizada como es el euskera. Otros textos más breves responden a demandas puntuales en torno a eventos, libros, películas… o versan sobre mi amistad con la excepcional ilustradora y amiga que fue Asun Balzola.
Y como poner un título supone, a menudo, echarle una mano al lector para ponerle en antecedentes de lo que el autor se trae entre manos, he optado por algo que me parecía lo suficientemente amplio, pero que también recogía la constante, el hilo conductor, de todos los textos: mi gusto por la literatura, tanto en mi vertiente lectora como en la de escritora. Como decía Roland Barthes, la literatura sirve para respirar mejor. Y creo que quizás es debido a que la literatura abre puertas y ventanas interiores. Un lugar donde refugiarse y también compartir, dar y recibir.


domingo, 23 de marzo de 2014

TXOMIN PEILLEN

El escritor Txomin Peillen es un gran desconocido, incluso entre los propios vascos, pese  a ser uno de los grandes cultivadores del euskera y también uno de los primeros que escribió, en este idioma, novela policíaca. Iñaki Mendizabal le ha entrevistado para el periódico DEIA (http://www.deia.com/2014/03/23/ocio-y-cultura/cultura/vivo-en-casa-pero-rodeado-de-extranos)


Nació en París, en el seno de una familia euskaldun. Recuperó su idioma a los 13 años, tradujo su primer texto a los 16 y con 17 escribió su primer poema. En París conoció a Andima Ibiñagabeitia (su maestro), a Jon Mirande (enfant terrible de la literatura en euskera) o a Federico Krutwig; fue testigo del ensañamiento de los soldados franceses en la guerra de Argelia; fundador de la revista Igela(1962), ha publicado una treintena de libros en distintos géneros; renovador de la lengua vasca y de su literatura, es licenciado en Ciencias en la Universidad de Sorbona y doctor por la Universidad de Burdeos; investigador incansable de aspectos relacionados con la biología, la historia de las ideas y la lingüística; académico de Euskaltzaindia desde 1988; profesor emérito de lengua y literatura vasca en la facultad de Bayonne-Anglet-Biarritz... Y, aún así, Txomin Peillen sigue siendo un desconocido para la mayoría de los vascos. Él cree saber el porqué de tanto ostracismo: "No hay obra mía traducida. Ha pasado con otros escritores, como San Martín o Etxaide. Y Aresti se salvó porque le tradujeron Harri eta Herri. Ya, ¿pero alguien se acuerda de Maldan behera, su obra maestra? Nadie". Peillen visitará Bilbao el 29 de marzo, invitado por el festival de las letras, Gutun Zuria. Un reconocimiento de justicia para un intelectual atípico.
Nació en París, en 1932. En aquella época y para un euskaldun, París sería la mitad de la nada.
Casi. Mis padres emigraron de Zuberoa en busca de una vida mejor. Fueron de los primeros suletinos en ir allí, porque la mayoría emigraba a Burdeos. En el siglo XX había muy pocos vascos en París, y en el XIX casi ninguno. Tengo constancia de uno. Se llamaba Mauri y se hizo euskaldun en Durango.
¿Se acuerda mucho de su familia zuberotarra?
Viajé a Zuberoa por primera vez con 7 años. Allí descubrí la naturaleza. Me acuerdo también de mi abuelo, que fue un tacaño. Mandó a sus hijos a trabajar a casas de burgueses, como criados, y él vivía a costa de ellos. Además, con el dinero hacía cosas extravagantes, como comprar acciones de Rusia a un primo suyo.
Su padre llegó a ser policía en París. Y luego, miembro de la Resistencia.
Trabajó en muchos oficios y al principio vivió en casa de un primo de Barkoxe. Los vascos se amontonaban en los pisos de otros vascos. Aprendió a leer y a escribir por las noches y así consiguió un puesto en la policía. Eso le salvó de ir a la guerra, pero un día se nos apareció con un fusil mauser en casa. Era de la Resistencia.
¿Ha vuelto a ver ese mauser?
No, ese rifle debe estar escondido bajo tierra en algún lugar de Zuberoa, pero nadie de la familia sabe nada... o no me lo quieren decir (risas).
Alguna vez ha contado que su padre llegó a renegar de Euskal Herria.
Nos decía que olvidáramos nuestro pueblo, que Euskal Herria era un proyecto yermo. Desde muy pequeñito le metieron eso en la cabeza. Fueron los maestros y los curas. Había trabajo en las fábricas de Maule, pero incitaban a la gente a salir fuera. Los burgueses preferían a trabajadores españoles pobres, porque decían que eran más maleables que los vascos.
¿Y las mujeres?
Les decían que era mejor ir a París, que si se metían en una fábrica de Maule se convertirían en putas. Les convencían para ser criados a las órdenes de burgueses, porque así les tenían controlados.
¿Sus padres no hablaban euskera?
Mi padre me decía que no perdiera el tiempo con el euskera y me hablaba en francés. Pero entre ellos hablaban en euskera.
¿Y a qué se debía ese rechazo?
Esa tendencia comenzó después de la Guerra del 14, porque los soldados vascos que regresaban a casa lo hacían acomplejados por no saber francés. En el Ejército lo pasaron mal.
Se avergonzaban.
Sí. Fíjate: en Zuberoa muchos niños han aprendido euskera con sus abuelos, porque sus padres no querían hablarles en su idioma materno.
El euskera sigue pasando por una situación difícil en Iparralde.
Está mal. Con eso no quiero decir que no haya euskaldunes en Iparralde. Habrá unos 60.000, pero se están haciendo viejos; la población suletina es vieja. Los jóvenes que se afrancesan se marchan a las ciudades. Los jóvenes que saben euskera han estudiado en las ikastolas, pero el euskera no tiene protección legal aquí. La situación es alarmante. La gente no tiene los complejos de antes, pero los niños con tres años entran de lleno en el sistema francés y salen de ese sistema educativo con 20 años. Yo me siento extranjero en Francia. Vivo en casa, pero rodeado de extraños.
Antes de empezar a publicar, estuvo en la guerra de Argelia, como enfermero. Acaba de salir la reedición de 'Aldjezairia askatuta', donde cuenta su experiencia en tierras africanas. ¿Le marcó esa guerra?
Sin duda. No nos dejaban curar a los cautivos heridos, pero a veces los cuidábamos, sobre todo a aquellos que estaban malheridos. Una vez ayudé a uno que estaba moribundo y los oficiales me decían que lo dejara morir. Tenía un cómplice, un sargento, que me ayudaba. Al moribundo le di morfina y murió esa noche.
¿No llegó a perder la fe en el hombre?
Yo soy ateo. Cuando empiezan a decir esto está bien hecho, esto está mal, me hablan de ángeles y demonios... Yo siempre digo lo mismo: cada persona es medio diablo y medio ángel. Quizá no sean esas las proporciones, pero ambos están dentro de nosotros. Los hombres hemos inventado el demonio, los ángeles... y a dios, por supuesto. El hombre es así, tiene de lo bueno y de lo malo.
¿Cómo se hizo ateo?
La vida me ha hecho ateo. Pero yo he leído muchas obras en las que se analizan distintas religiones, y ahí detecto sus contradicciones.
Recuperó el idioma a los trece años.
Sí, por desafío y por orgullo. Mi hermano y yo leímos en En France (escrito por el geógrafo bearnés Onesime Reclus) que el euskera no valía para nada. Estábamos irritados, pero también es verdad que yo era el único que no hablaba euskera en toda mi familia, y eso me preocupaba. Ibiñagabeitia fue mi maestro. Le conocí en París, en la delegación del Gobierno vasco. Él me dijo: primero aprende euskera y luego decidirás si ser abertzale o nacionalista.
Saizarbitoria también ha escrito alguna vez sobre la diferencia entre nacionalista y abertzale.
Los abertzales aman su tierra y los nacionalistas persiguen una utopía.
¿Empezó a escribir en euskera a los 16 años?
Aprendí con el método de López Mendizabal, que todos critican pero que a mí me sirvió.
Y usted empezó escribiendo en el dialecto labortano...
Junto con el suletino, aprendí el guipuzcoano y el labortano. Empecé a escribir una especie de guipuzcoano salpicado con vocabulario labortano, sí. Una mezcla rara.
Se refiere a 'Itzal Gorria', su segundo trabajo.
Sí, y Gauaz ibiltzen dena.
Ese libro fue una de las primeras novelas del género policíaco que se escribieron en euskera.
Sí, y después de esos libros poco a poco me fui decantando por el batua.
En los años 60 había pocos autores escribiendo en euskera. ¿Tenían dificultades para hacerlo?
Muchas. Hasta Etxaide tuvo problemas para publicar una obra suya. Mirande igual. Y yo lo mismo, porque criticábamos a la Iglesia y a la burguesía de la época. Y en Hegoalde no solo era el Franquismo, porque entre los abertzales también había censores, sobre todo entre el clero. Escribíamos en Euzko Gogoa y Egan, pero no nos publicaban todo. Ahí es cuando Mirande y yo decidimos crear Igela, una revista en la que escribimos lo que quisimos.
Lo curioso es que cincuenta años después muchos de ustedes siguen siendo desconocidos.
Porque a nosotros no nos han traducido. Y yo, además, no escribo novelas sobre el conflicto vasco. Muchas veces sitúo las tramas fuera de Euskal Herria, y eso no cuadra. Los vascos seguimos mirándonos al ombligo.
Usted fue amigo de Jon Mirande. ¿Cómo le conoció?
Coincidimos en las clases de Ibiñagabeitia. Jon era un hombre tranquilo, afable en el trato, y lo fue hasta el final de sus días. ¿Quién iba a imaginar que dentro de aquella cabeza anidaba una tormenta? Era un hombre cercano y educado. Y muy puntual.
Alguna vez ha comentado que unos amigos bretones le incitaron al fascismo y a la bebida.
La cosa venía de antes, porque fue un profesor de filosofía quien le metió en la cabeza esas cosas. El tipo era un faxista. Los últimos años de su vida me dijo que andaba con algunos nostálgicos franceses que hicieron la guerra contra Rusia, junto a los nazis, exmiembros de LVF que pertenecieron a la división Carlomagno. Él estaba desecho. Iba del hospital a la bebida y de la bebida al hospital.
¿Y usted percibió ese cambio en el modo de pensar de Mirande?
Cuando le conocí ya había traspasado esa frontera. Pero en ese momento aún le guardaba cierto respeto al catolicismo, respeto que luego desapareció. Criticó mucho a la Iglesia, también por el papel que jugó en la incorporación de Navarra a Castilla.
Siempre ha dicho que Mirande ha sido uno de sus fracasos.
Sí, no pude apartarle de los nazis ni de la bebida. No me hacía caso.
Y tiene una segunda espina clavada en el corazón...
Sí, no conseguí reconciliarme con Alfontso Irigoyen. Era un hombre de mucho carácter.
Se atrevió usted también con la política, presentándose en Iparralde bajo las siglas de EA. ¿Por qué se metió en política?
Porque soy pesimista. Y, como buen pesimista, activo. El optimista, por contra, está contento y no hace nada para cambiar las cosas.
¿Se arrepiente?
No, y me ha servido para hacer algunos enemigos (risas). Yo no soy muy diplomático, y el mío no es un pensamiento uniforme. Los zuberotarras somos así, heterodoxos y anárquicos.
¿Y cómo se ve Hegoalde (País Vascoespañol) desde Baiona?

Ha cambiado mucho en 50 años. La mayoría de los vascos son urbanitas, y no sé si eso nos ha beneficiado mucho; al menos no en todo. Ibon Sarasola decía que ya tenemos una cultura vasca moderna, pero ahora no sabemos distinguir un roble de una haya. ¡Es penoso!

sábado, 30 de noviembre de 2013

DÍA DEL EUSKERA: CUENTOS DE MIEDO EN LA BIBLIOTECA FORAL DE BIZKAIA


IPUIN KONTAKETA
CUENTACUENTOS

Euskal Herriko ipuin eta mitologiaren mundua oparoa da beldurrezko istorio zein pertsonaiei dagokienez. Gauero-gauero, ipuinaren harian, norberaren beldurrak uxatzeko edo, hamaika izaki izugarri ibili ohi ziren dantzan suaren inguruan. Gauaren lagunak, denak, iluntasunaren beldur bizi ziren neska-mutil eta gizon-andreak ausartago bihurtzeko jaioak.
En los cuentos tradicionales vascos y su mitología abundan historias protagonizadas por personajes terroríficos. Noche tras noche acudían a su cita alrededor del fuego para ser recreados, volver a hechizar y poner los pelos de punta a grandes y pequeños. Estas criaturas nocturnas parecían ser creadas para espantar los miedos de las diurnas y convertirles en personas más valientes.

Eta zu, ausartuko al zinateke izaki harrigarri hauen istorioak entzuten?
Y tú, ¿te atreverías a escuchar estas misteriosas historias?

Abenduak 3a, Euskararen Nazioarteko Eguna, Bizkaiko Foru Liburutegiaren Hitzaldi Aretoan, eta arratsaldeko 19:00etan, Maite Franko ipuin kontalariaren emanaldia.
El 3 de diciembre, Día Internacional del Euskara, en la Sala de Conferencias de la Biblioteca Foral de Bizkaia y a las 19:00, tendrá lugar esta sesión de cuentacuentos con Maite Franko.

Hizkuntza: euskara.

Idioma: euskara

jueves, 28 de noviembre de 2013

DÍA DEL EUSKERA EN LA BIBLIOTECA FORAL DE BIZKAIA

 
Euskararen Eguna Foru Liburutegian
Día del Euskara en la Biblioteca Foral

Hurrengo abenduak 3a, asteartea, Euskararen Eguna dela medio, Foru Liburutegian euskararen liburu zuri erraldoia prestatu da, guztion ekarpenaz beteko dena.
El próximo martes, de diciembre, con motivo del Día del Euskara, la Biblioteca Foral ha preparado el Libro blanco gigante del euskara, que se escribirá con las aportaciones de todas y todos.

Animatu eta parte hartu

¡Anímate y participa!

domingo, 24 de noviembre de 2013

HERENSUGE GORRIAREN URTEA (ENEKO AIZPURUA)

Eneko Aizpurua retorna a la novela negra con Herensuge gorriaren urtea (El año del dragón rojo, en castellano) tras un brillante debut con su primera novela titulada Errauts. Y retoma a su personaje, Mikel Egileor, un periodista en horas bajas desde que fue despedido del periódico en el que trabajaba. Un autor al que merece la pena seguir, aunque de momento sólo se le pueda leer en euskera. Pese a ello, junto a la sinopsis original, os dejo la traducción al castellano de la misma, para que todos puedan hacerse una idea de qué va la novela. negra, vasca, en euskera y actual, al máximo.

Lapurretak, iruzurrak eta erasoak nabarmen ugaritu dira aspaldi honetan eskualdean eta horrek haserrea eragin du herritarren artean. Dirua ebasteko asmoarekin egin den gazte baten bahiketa izan da edalontzia gainezka eginarazi duen tanta.
Herritarrak kalera atera dira segurtasun ezagatik protestaka. Hori gutxi balitz, badirudi baten batzuk hitzetatik ekintzetara pasatu eta justizia beren kabuz egin nahian hasi direla. Beasaingo errumaniar ijito baten etxeari su eman diote, eta gaztea leku ezezagunean dago harrezkero. Gertaeren tokian pintada arrazistak agertu dira, “Benetako Euskaldunak” izeneko talde misteriotsu batek sinatuak.
Ikerketa-lanak ezustekoz eta arriskuz betetako eremu ilun eta labainkor batean barneraraziko du Mikel Egileor, egunkaritik kaleratu zutenetik, freelancee moduan ari dena lanean bizimodua ozta-ozta atera beharrez.

SINOPSIS EN CASTELLANO: Los robos, estafas y agresiones se han incrementado notablemente en la comarca, lo que ha motivado el enfado de los ciudadanos. Y el secuestro de un joven por motivos económicos será la gota que hará rebosar el vaso.
Los ciudadanos se manifiestan a causa de la inseguridad en las calles. Y por si eso fuera poco, parece que algunos de ellos quieren pasar a la acción y tomarse la justicia por su mano. Prenden fuego a la casa de un gitano de origen rumano en Beasain y desde entonces el joven se encuentra en paradero desconocido. Además, en el lugar del incidente aparecen unas pintadas racistas firmadas por un grupo misterioso, "Benetako Euskaldunak/Los Vascos Auténticos".

La investigación del asunto por parte de Mikel Egileor, que desde que fue despedido del periódico tiene que buscarse la vida, a duras penas, como "freelance", le obligarán a introducirse en un terreno oscuro y resbaladizo, lleno de peligros y sorpresas.

miércoles, 3 de julio de 2013

ANJEL LERTXUNDI: ENTREVISTA EN EUSKONEWS

Es un referente en la historia de la literatura vasca. Pocos autores han suscitado como él tantos elogios sobre su obra y Anjel Lertxundi   sigue trabajando, con la ilusión de un joven y desde la experiencia que dan los más de cuarenta años en la vanguardia de la literatura euskaldun. Sabe que debe aprovechar todos y cada uno de los momentos que le regala la vida y si puede hacerlo escribiendo, mejor que mejor.
Anjel Lertxundi, oriotarra de Zarautz, recuerda sus comienzos en la literatura en lengua vasca, y no puede menos que expresar su convencimiento de que la misma ha experimentado un avance espectacular desde entonces.
Se necesitaba mucha fe para escribir en euskera. No teníamos prácticamente ninguna referencia, salvo lo que Gabriel Aresti había comenzado un poco antes que nosotros a publicar. Sin embargo, la excepción positiva que teníamos respecto a otras literaturas, y lo que nos proporcionaba ánimo sin fin era nuestra lengua. Fue el euskera lo que me llevó a hacer literatura. Y poco a poco fui comprendiendo que nos presentaba un enorme caudal de posibilidades para tratar de avanzar con producto de calidad.
Lertxundi forma parte de una generación que ha sabido colocar la literatura hecha en lengua vasca en un escaparate internacional, en el que no tiene envidia de ninguna otra escrita en idioma diferente, sea éste mayoritario o, como en el caso del euskera, se encuentre sometido a gran presión por parte de los que le rodean. En su opinión, tras Aresti surgieron plumas que han elevado muy dignamente la calidad de las letras vascas. Cita los casos de Bernardo Atxaga, Ramon Saizarbitoria, Joseba Sarrionandia y Koldo Izagirre, subrayando la gran aportación de este último en el entramado literario lingüístico. Y no quiere que pase desapercibido el hecho de que de todos ellos el único que no ha trabajado la poesía sea Saizarbitoria.
De todos modos, los referentes o los hitos no suelen aparecer aislados. Para que sean referentes es necesaria la existencia de un escenario en el que el esquema de la literatura sea semejante al de una pirámide. Para que haya una cúspide es necesaria la base. Y en nuestra literatura actual es de gran importancia el número de escritores que hacen posible que surjan los hitos. No avanzaríamos nada si solamente se contara con cinco escritores, aunque fueran buenos.
Anjel Lertxundi ha sido testigo del cambio que la literatura universal ha experimentado en el último medio siglo. Se ha pasado de concebir como nacionales a las diversas literaturas, fundamentalmente por razones de idioma, a un concepto de literatura mucho más abierto. De no existir prácticamente relación entre los diversos idiomas en los que se producía se ha dado el salto a un escenario donde se ha reducido ese aislamiento. Las traducciones, por una parte, y el mayor nivel cultural de los escritores con conocimiento de otras lenguas, por otra, han propiciado que las corrientes literarias sean más permeables. Y ello da lugar a encontrar escritores con carga emocional semejante trabajando en diferentes idiomas.
Nuestros escritores, por lo menos, son bilingües. Y el bilingüismo ofrece cobertura para conocer lo que se produce, por lo menos en dos idiomas. De todos modos, si el lector autóctono hace más caso a la producción externa estaremos condenando al escritor propio y a su literatura. Es un tema de aritmética. Y es por ello que digo que tanto el escritor como el lector se encuentran en terrenos mucho más permeables, para bien y para mal. Es responsabilidad de cada uno de nosotros, como lectores y dueños de una opción bilingüe que somos, gestionar la oferta literaria.
Las literaturas mayoritarias, escritas en un idioma con mayor número de practicantes, cuentan, en opinión de Lertxundi, con mayor base en la pirámide. Pero el escritor zarauztarra es de los que creen que el euskera ofrece una gran oportunidad para “inventar”, oportunidad para experimentar, para arriesgar, para avanzar en espacios nuevos. Y piensa que hay que seguir trabajando sin desmayo en ese aspecto, ya que aún le queda al euskera mucho por recorrer en el camino que ha de llevar a nuestro idioma a un cada vez mayor prestigio en el foro de las literaturas del mundo.
En estos últimos cuarenta años se ha avanzado como no lo hubiéramos imaginado jamás, ni en nuestras previsiones más optimistas. Desde la visión actual, hay que remarcar dos logros. El fundamental, que quizás no se llegará a valorar nunca como es debido, se trata de la realidad del euskera unificado. Es casi milagroso lo conseguido en apenas medio siglo. El otro gran avance ha sido consecuencia del cambio en nuestra sociedad. Los de mi generación fuimos escritores autodidactas. Llegamos a sufrir el síndrome del traductor anónimo. Los escritores de hoy en día piensan y escriben en euskera. Con lo que la literatura ha ganado en calidad. Por ello soy optimista.


Entrevista publicada en la revista digital http://www.euskonews.com. Redactor: Josemari Vélez de Mendizabal Azkarraga.

lunes, 15 de abril de 2013

MARTUTENE (RAMÓN SAIZARBITORIA)

LA NOVELA: Julia es traductora, Martin, escritor; Pilar y Abaitua son médicos. Dos parejas que están recomponiéndose (o descomponiéndose) y a quienes sorprende la llegada de una joven socióloga americana cuyo nombre está tomado de una novela de Max Frisch y que entra en sus vidas para convertirse, a su pesar, en el elemento que desencadenará múltiples reacciones que harán remover los cimientos de unas relaciones estancadas, en las que prenderá la llama de la alegría, el deseo y la ilusión de una nueva vida.
El "Fly away" melódico y liberador de Lynn atraviesa, entremezclado con otras melodías, más o menos dulces, más o menos desgarradoras y tristes, toda la novela, desde su inicio hasta la “coda”, donde, antes de la clausura, se reconoce por última vez el paisaje después de la batalla. Algunos protagonistas levantarán el vuelo, otros se quedarán irremisiblemente en tierra. Lynn, un día ángel liberador, hoy héroe caído, yace en brazos de otro ángel, el ángel de la memoria, que a buen seguro seguirá planeando sobre cada uno de los protagonistas (y de los lectores) de esta magnífica, sabia y emotiva novela.
Ramon Saizarbitoria ha escrito su mejor obra (¿la más íntima?), y no es casualidad que haya tomado como referencia Montauk, la novela de Max Frisch que, como Martutene, transcurre en un lugar cuyo nombre evoca un recuerdo imborrable. También Saizarbitoria mira hacia atrás, hace repaso de sus paisajes, del San Sebastián que ya no es, del fin de una época, afortunada porque ha acompañado al fin de la violencia pero en la que han quedado demasiadas cosas...


EL AUTOR: Ramon Saizarbitoria (Donostia-San Sebastián, 1944) es uno de los grandes renovadores de la literatura en euskera. Desde su primera obra, Egunero hasten delako (Porque comienza cada día, 1969), hasta esta última Martutene (2013), Saizarbitoria es el autor de algunas de las mejores novelas escritas en lengua vasca: 100 metro (100 metros,1976), Ene Jesus (¡Ay, Dios mío!, 1976, Premio de la Crítica), Hamaika pauso (Los pasos incontables, 1998, Premio de la Crítica), Gudari zaharraren guda galdua (Amor y guerra, 1999, Premio Euskadi de Difusión), Gorde nazazu lurpean (Guárdame bajo tierra, 2002, Premio Euskadi y Premio Nacional de la Crítica), Kandinskyren tradizioa (La tradición de Kandinsky, 2003).

jueves, 14 de marzo de 2013

BASQUE LITERARY HISTORY (MARI JOSE OLAZIREGI )


El Centro de Estudios Vascos de la Universidad de Nevada de Reno ha apostado por difundir la historia de la literatura en euskera en los centros académicos de Estados Unidos a través de la publicación en inglés del libro Basque Literary History.
En el estudio han intervenido trece académicos vascos pertenecientes a universidades y centros de investigación de Euskal Herria. Se trata de una obra colectiva, más que de una obra realizada en equipo, señaló Mari Jose Olaziregi, editora del libro y directora de Promoción y Difusión del Euskera del Instituto Vasco Etxepare. El volumen está distribuido en capítulos que siguen una organización clásica por periodos, desde el siglo XVI hasta el siglo XX, y por géneros al abordar la literatura vasca de los siglos XX-XXI.
La primera parte del libro aborda, de la mano de Igone Etxebarria, la literatura oral, además de la historia del bertsolarismo, escrita por Joxerra Garzia. La segunda parte, centrada en la literatura clásica del siglo XVI hasta el XIX es obra de Aurelia Arkotxa y Beñat Oyharçabal, que estudian los orígenes de la literatura vasca y el desarrollo de las letras septentrionales. Según afirmó Arkotxa, trata de los autores de expresión vasca de un modo nuevo en el que se cambian las perspectivas y se sitúan las obras en el campo de la literatura comparada. Un autor como Bernat Etxepare, por ejemplo, no aparece anacrónico, sino más bien contemporáneo. Por otra parte, en el siglo XVII, Axular no sería el centro del capítulo sino que saldría al final de un periodo largo en el que se forma una lengua literaria. Para finalizar el capítulo, Jean Haritschelhar escribe sobre los puentes transfronterizos. La tercera y última parte abarca la literatura moderna en euskera de los siglos XX y XXI, dividida en categorías como la poesía vasca, el teatro, el ensayo, la literatura infantil y juvenil, los mundos de ficción y la literatura vasca traducida. Este trabajo ha sido realizado por Lourdes Otaegi, Mari José Olaziregi, Patri Urkizu, Xabier Etxaniz y Estibalitz Ezkerra, entre otros. Este capítulo es el que más peso adquiere en el libro y se justifica, según Olaziregi, no solo por el claro incremento que sufrió la producción literaria en lengua vasca en el pasado siglo, sino por el hecho de que fue entonces cuando la literatura vasca se institucionalizó como actividad autónoma dentro de la sociedad vasca.
La traducción de los textos la ha realizado Amaia Gabantxo y cuenta con la introducción a la literatura vasca de Jesús María Lasagaster, además del prefacio escrito por la propia Olaziregi.
Han sido editados 580 ejemplares de Basque Literary History, que serán puestos a la venta en las librerías y en Internet. La mitad de los volúmenes serán distribuidos de manera gratuita en los centros de investigación de referencia y en universidades estadounidenses. Según indicó Joseba Zulaika, antropólogo y director del Center for Basque Studies de la Universidad de Reno, el objetivo del centro es distribuir en las universidades los textos fundamentales de literatura, ensayos y clásicos desconocidos en Estados Unidos, para que en un futuro los alumnos que deseen hacer la tesis o el doctorado de un autor vasco tengan datos y fuentes suficientes.
Para ello, Olaziregi remarcó que han tenido que contextualizar y explicar de manera sencilla sucesos que los vascos damos por sentado, ya que el trabajo está dirigido a los lectores anglosajones.
Por otro lado, Zulaika añadió que para globalizar la literatura vasca es necesario traducirla al inglés. Si no estás en inglés, nadie te cita en el contexto internacional, sostuvo. Por eso, cada año publican una decena de libros para crear una oferta académica sobre la literatura vasca a la que, de otra manera, los estudiantes no tendrían acceso. Esto ayuda a que los libros tengan su eco en el mundo académico y sean citados, afirmó Zulaika.
Finalmente, Olaziregi apuntó que este libro sitúa la literatura vasca en el mundo, donde puede adquirir mayor impacto y resonancia.
Artículo publicado en el periódico DEIA (http://www.deia.com/) el 14 demarzo de 2013. Redactora: Maialen Ezquerro

viernes, 11 de enero de 2013

LA VENTANA DE CASANDRA (FITO RODRÍGUEZ)


LA NOVELA: La ventana de Casandra es la conversación entre Casandra y Apo a raíz de un acontecimiento intempestivo: mientras viajaban rumbo a Islamabad desde París, su avión se posa en Roma y las autoridades obligan a los pasajeros a una larga espera sin aparente justificación. Nuestros personajes, ambos vascos, se encontrarán así dentro del aparato, rodeados de musulmanes y sin poder levantarse de sus asientos ni salir del avión. Tratando de afrontar el agobio y las sospechas fruto de ese encierro, Casandra entablará con su compañero de viaje un diálogo con el que matar el tiempo, el miedo, el aburrimiento y la ansiedad. De este modo, relatando algunas de las películas que han visto y exponiéndose las sensaciones mutuamente experimentadas, ambos amigos acabarán filosofando…
Fito Rodríguez consigue demostrar que una conversación entre amigos también crea y se nutre de filosofía. Casandra y Apo se sirven sobre todo del cine para poner en tela de juicio el pensamiento occidental. Así, contándose el argumento de varias películas, reflexionan en torno a sus significados y, a partir de ahí, sacan a relucir otros temas, todos ellos relacionados con el modelo social dominante. Pero, el poner el tema del cine encima de la mesa conllevará inevitablemente el hablar, asimismo, de otros medios de expresión cultural, y muy particularmente de la Literatura.

EL AUTOR: Fito Rodríguez: Vitoria-Gasteiz, 1955. Licenciado en Filosofía y Letras. Profesor en la UPV/EHU (Universidad del País Vasco). Doctor en Ciencias de la Educación. Desde 2004 hasta el 2006, miembro de la Junta Directiva del PEN Club vasco. Desde 2006 a 2010 presidente de EIE (Asociación de escritores en lengua vasca) y profesor de Idazleen Eskola (Escuela de Escritores) de Bergara. Investigador en la Universidad de Ginebra en 2010.
Escritor de ensayo educativo y literario: Entsegu literarioaren bidean (En el camino del ensayo literario, Delta Publicaciones, 2011) entre otras.
Escritor de ficción: Faustoren itzala (Utriusque Vasconiae, 2004), Jeu de Paume (Txalaparta, 2010), Jerusalem: Xalimen hiria (Utriusque Vasconiae, 2008).
Escritor aforístico: Magrittek ez omen zuen pipatzen (Parece que Magritte no fumaba en pipa, Txalaparta, 2001), Buru ta zioak (Utriusque Vasconiae, 2010), Biktimari agurka (Utriusque Vasconiae, 2012).
Ganó la beca de creación literaria Joseba Jaka en 2005 y publicó Kasandra Leihoan (Elkar/Txalaparta, 2006), que ahora aparece editada, en versión castellana, como La ventana de Casandra. En castellano puede leerse la traducción de sus obras La sombra de Fausto (Hiru, 2005; Arte y Literatura, 2008) y Jerusalem, la ciudad de Shalim (Iralka,2011). Asimismo, también en castellano, tiene publicados los ensayos El IRA y la Paz en Irlanda (Hiru, 2004), Construir o destruir naciones (Besatari, 1999), Nacionalismo y Educación (Delta Publicaciones, 2011), Aprender a mirar (junto con F. Larruquert, Erein, 2011). Ha traducido y publicado en euskara a Alfonso Sastre, Immanuel Kanten azken egunak (Artez blai, 2008), a Ariel Dorfman, Herioa eta dontzeila (Txalaparta, 2010) y a Marcel Proust, Irakuketa dela eta (EGAN, 2011).

Arítculo publicado el 11 de enero de 2013 en el periódico NOTICIAS DE ÁLAVA (http://www.noticiasdealava.com/2013/01/11/ocio-y-cultura/cultura/conversaciones-traducidas).
En 2006, Fito Rodríguez publicó Kasandra leihoan, novela ganadora de la quinta edición del Premio Joseba Jaka. Desde entonces, son muchos los que se han perdido en unas páginas que ahora también se leen en castellano. El resultado, presentado ayer al público en la librería Zuloa, es La ventana de Casandra, publicación que ha sido posible gracias al trabajo de traducción de Joxe Campo Barandiaran y que recoge una conversación en un viaje detenido, un libro que se sirve de la ficción para mirar al pensamiento occidental.

lunes, 19 de noviembre de 2012

SIETE CASAS EN FRANCIA (BERNARDO ATXAGA), TRIUNFA EN LOS ESTADOS UNIDOS


La revista literaria Publishers Weekly ha seleccionado la novela Seven Houses in France como uno de los 20 mejores libros de ficción publicados en los Estados Unidos durante el año. En esta prestigiosa e influyente lista, Atxaga tiene como compañeros a autores como Alice Munro, Andrew Miller, Jeet Thayil y Amanda Coplin. Su novela es la única que no ha sido originalmente escrita en inglés, sino traducida a este idioma, y la revista presenta a Atxaga como"Basque writer".
Seven Houses in France (Zazpi etxe Frantzian, es el título original en euskera) se publicó en Estados Unidos el pasado mes de septiembre, de la mano de la editorial Graywolf Press. La novela ha sido traducida por Margaret Jull Costa. La obra fue publicada por primera vez en inglés en 2011 en el Reino Unido, en la editorial Harvill Secker. Esta semana se ha publicado en ese país la segunda edición en formato de bolsillo.

LA NOVELA: Es el año de 1903, y todo va bastante bien en Yangambi, la estación militar que la Force Publique del rey Leopoldo II tiene en el corazón de África. Los oficiales blancos encargados de que los recolectores de caucho no desfallezcan en su labor sufren lo suyo, pero hacen lo que tienen que hacer y se defienden como soldados de verdad. Pero las cosas empiezan a ser diferentes con la llegado de un nuevo oficial, Chrysostome Liége, y con el anuncio que en su villa de la Costa Azul hace Leopoldo II: quiere visitar el Congo, “su jardín de tres millones de metros cuadrados”, y dotar a los diferentes pueblos que allí habitan de una reina comme il faut, es decir de una reina que esté a la altura de las circunstancias. Por decirlo así, el anuncio dispara todas las ilusiones de la primera autoridad de Yangambi, el capitán Lalande Biran, y la situación se vuelve un tanto difícil.

miércoles, 24 de octubre de 2012

GAUR ZORTZI (CARMEN GISASOLA)


Andoni preso dago Kordobako espetxean. Gaur, beste hainbat gutunekin batera, ezezagunen batek bidalitako gutun luze bat jaso du. Emakume batek sinatuta dator. Gaur zortzi, gutuna idazten duen emakume horren alabak ihes egin du organizazio armatu batean militatzeko. Andreak luze kontatzen dio gutunean zehar organizazio horretan militatzen duen preso horri beraren eta alabaren arteko harremana, konpromiso politikoari konpromiso pertsonala aurrez aurre jarririk.
Andoni se encuentra preso en la cárcel de Córdoba es un prisionero en su prisión. Hoy, junto a otras cartas, ha recibido una muy larga enviada por una desconocida. Está firmado por una mujer cuya hija se escapó hace una semana para militar en la organización armada. Andrea le cuenta a ese preso que también milita en la organización armada, a través de su extensa carta, la relación que tiene con su hija, enfrentando el compromiso personal con el político.

Artículo publicado en EL CORREO (http://www.elcorreo.com/) 24 de octubre de 2012. Redactor: Antonio Santos.
La exdirigente de ETA Carmen Gisasola abogó ayer por hacer una reflexión sobre el pasado para construir el futuro y asentar la convivencia en Euskadi. La que fuera máxima responsable de los comandos en la década de los noventa y ahora a la cabeza del colectivo de presos que han roto con la banda se mostró convencida de que el respeto a las ideas diferentes es imprescindible para crear un futuro normalizado.
Interna en el centro penitenciario de Zaballa, donde se encuentra clasificada en segundo grado, Gisasola aprovechó un permiso para presentar en San Sebastián su primera novela, bajo el título Gaur zortzi. La obra que, según dijo, no es una autobiografía, sí que tiene un gran paralelismo con su propia vida. Narra la historia de una madre que descubre que su hija ha huido de casa para incorporarse a ETA. La mujer, para intentar comprender a la muchacha, comienza a cartearse con un preso. Gisasola, visiblemente nerviosa y acompañada de la exparlamentaria de Aralar Aintzane Ezenarro, aseguró que el trabajo, de apenas cien folios, es una pequeña contribución a la convivencia» en el País Vasco.
La exmilitante etarra se negó a analizar la actualidad política y la situación del colectivo de presos, pero sí dejó caer algunas ideas. Aseguró que las heridas no se cierran por mirar a otro lado y apostó por examinar el pasado. Pidió que en Euskadi no se repita la experiencia de la Guerra Civil española, donde todavía hay familias que buscan los cuerpos de sus allegados en las cunetas de las carreteras. Sin citar a nadie en concreto, Gisasola lamentó que durante décadas el hecho de no respetar los derechos humanos y atacar a quien piensa diferente ha sido normal en Euskadi y aludió a los atentados, la censura o palizas y los ataques de palabra.
El rostro más visible de la llamada 'vía Nanclares' -presos que han roto con la banda y han pedido perdón por sus actos sangrientos, lo que les ha supuesto haber sido expulsados de la organización y repudiados por quienes eran sus compañeros de lucha- advirtió que la convivencia en el País Vasco es una responsabilidad de todos y no se va a dar de la noche a la mañana. No obstante, se mostró convencida de que, sin hacer una reflexión del pasado, no se puede avanzar mucho.
Siempre mediante alusiones a su libro, Gisasola hizo su particular interpretación de la historia de ETA. Aseguró que la lucha armada genera a su alrededor una mentalidad que provoca que se considere normal atacar al que piensa diferente. Un comportamiento que, subrayó, «no puede tener cabida en una cultura en favor de la convivencia». Esa forma de actuar -insistió- ha contaminado, además, nuestras relaciones.
La exetarra, que ha firmado una carta en la que pide perdón a sus víctimas y reniega de la banda, admitió que, como ella, muchos asumieron una forma de actuar para lograr objetivos políticos. Esa dinámica de actuar al servicio de una 'gran verdad' nos ha llevado una y otra vez a justificar excesos a pesar de que generaban muchas contradicciones en nuestro interior, explicó. Gisasola también tuvo un recuerdo para su familia y para aquellos padres de terroristas que, pese a no estar de acuerdo con el camino» que tomaron sus hijos, salieron a la calle para defender los derechos de los presos». «Quiero decir a nuestros padres -enfatizó- que ellos tenían razón.
La exparlamentaria Aintzane Ezenarro quiso, por su parte, agradecer la reflexión difícil, dura, sincera y no siempre comprendida que ha realizado Gisasola y el resto de los presos de la 'vía Nanclares'. La exrepresentante de Aralar, promotora de la ponencia de paz del Parlamento vasco, defendió que, en un momento histórico como el actual, en el que se está entrando en una situación de no violencia política, la sociedad vasca tendrá que hacer aflorar todo el sufrimiento, sin dejar de lado ninguno, con el objetivo de construir un relato de lo que ha pasado y no tiene que volver a ocurrir. Y quiso subrayar el coste personal de quienes optaron por la lucha armada y han visto cómo su vida ha transcurrido entre la clandestinidad y la cárcel.

jueves, 9 de agosto de 2012

VASCOS Y CRIMINALES: IÑAKI IRASIZABAL


Iñaki Irasizabal (Durango, 1965) ha estudiado Sociología y periodismo en la Universidad, aunque ha desempeñado sus labores profesionales en una cadena de pintura. Escribe en euskera y tiene varias novelas dentro del género negro. Las obras aquí mencionadas no han sido aún publicadas al castellano por lo que la traducción de sus títulos es exclusiva responsabilidad del autor del blog.



IGELAK BENETAN HILTZEN DIRA (Las ranas se mueren de verdad)



En un pueblo costero la calma cotidiana se quiebra a causa de una desgracia: una joven ha desaparecido y existe la posibilidad de que haya sido secuestrada y violada. No está claro lo sucedido por lo que los recelos y sospechas se encenderán por todos los lados.
Viendo que las indagaciones oficiales no están dando resultado, el propio padre de la joven iniciará su propia investigación lo que también generará recelos y tendrá consecuencias inesperadas.


MENDAROKO TXOKOLATEA  (El chocolate de Mendaro)



Aitor vive sin más preocupaciones que su chica y su restaurante, hasta que de repente los muertos empiezan a salir del armario y aunque él no entienda de qué va la historia, la sangre acabará también salpicándole, lo que le obligará a reaccionar e investigar lo que está ocurriendo, pese a no tener ganas de hacerlo, por puro instinto de supervivencia.


ORBE AUZIAREN INGURUKOAK (Los entresijos del caso Orbe)



El escritor Joseba Orbe acaba de presentar su nuevo libro en un programa de radio, generando una intensa polémica por tratar de un tema muy sensible. Poco después aparece muerto en un monte, en dramáticas circunstancias.
Su muerte no sólo tendrá una importante trascendencia entre la sociedad y el los medios de comunicación, incluyendo tertulias radiofónicas y prensa rosa, sino que generará una investigación con resultados imprevistos.