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jueves, 14 de abril de 2016

24. RELATOS NAVARROS (VARIOS AUTORES)



Mikel Zuza
Idoia Saralegui
Susana Rodríguez
Begoña Pro
Alberto Piedrafita
Alejandro Pedregosa
Carlos Ollo
Pablo Ojer
Maribel Medina
Txema Maraví
Ignacio Lloret
Margarita Leoz
Pablo Laporte
Eduardo Laporte
Miguel Izu
Patxi Irurzun
Cristina Iribarren
Aitor Iragi
Belén Huarte
Carlos Erice
Iñaki Echarte
Miguel Campion
Carlos Bassas
Mikel Alvira
Coordinación: Miguel Campion
24. Relatos navarros es una recopilación de narrativa breve de autores navarros contemporáneos. No se trata de una antología sino de una muestra que se inicia con este libro y queda abierta a las dos lenguas propias de Navarra.
El objetivo es ofrecer a los lectores un “menú degustación” de lo que se escribe y de quienes escriben actualmente en Navarra, con toda su variedad de géneros y estilos.Es, por tanto, una selección diversa, con la particularidad de que los relatos están relacionados con Navarra, bien por su temática o por su ubicación.



sábado, 21 de noviembre de 2015

NUESTRA JERUSALÉN PERDIDA (AINGERU EPALTZA)

LA OBRA: Con Nuestra Jerusalén perdida el autor navarro Aingeru Epaltza culmina su trilogía sobre el Reino de Navarra Erresuma eta fedea/El reino y la fe, de la que Casta de bastardos y Yo, que fui rey de Navarra, constituyen sus dos primeras entregas.
Nuestra Jerusalén perdida nos lleva a la Navarra del siglo XVI, con sus intrigas palaciegas, las luchas religiosas y las aventuras del protagonista de la trilogía, el caballero bastardo Joanes Mailu

EL AUTOR: Aingeru Epaltza (Iruñea-Pamplona, 1960) es, en palabras de la experta en Literatura en euskera Mari Jose Olaziregi, uno de los escritores más importantes del panorama literario vasco actual. Licenciado en Ciencias de la Información, tras trabajar en diversas publicaciones periódicas en la actualidad es traductor en el Gobierno de Navarra. Su trayectoria como escritor es muy extensa y prolífica, así como versátil, tanto en la literatura para adultos como en la literatura infantil y juvenil. Como muestra de esa versatilidad puede decirse tanto que se ha acercado al género negro brillantemente con sus novelas Ur uherrak (Aguas turbias) y Rock’n’Roll, traducida al castellano con el mismo título, como que ha escrito una de las más notables trilogías de novela histórica de los últimos tiempos, Erresuma eta fedea (El reino y la fe).

Artículo publicado el 19 de noviembre de 2015 en el diario NOTICIAS DE GIPUZKOA (http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2015/11/19/ocio-y-cultura/aingeru-epaltza-cierra-la-trilogia-el-reino-y-la-fe-con-nuestra-jerusalen-perdida). Redactora: Ana Oliveira Lizarriba.
El escritor pamplonés Aingeru Epaltza ha llegado a la cima de su ochomil particular con la publicación de Nuestra Jerusalén perdida, la traducción del último volumen (Gure Jerusalem galdua) de la trilogía histórica El reino y la fe (Erresuma eta fedea), en la que ha empleado doce años. El resultado, tres libros que son seis gracias a las traducciones al castellano de Ángel Erro y que han inmortalizado las aventuras de un personaje muy peculiar, el caballero bastardo Joanes Mailu.
Con un lenguaje impregnado de ironía, malicia y amor, Epaltza vuelve a mezclar historia y ficción en esta entrega en la que sigue la línea de mostrarnos “lo que no fue, pero pudo ser” del Reino de Navarra, tal y como explicó Idoia Arozena, editora de Ttarttalo. En su opinión, se trata de una saga “magnífica”. “Hay pocas publicaciones sobre este tema con el universo político, geográfico, histórico y hasta poético” de estos libros, que “consiguen sumergirte en el siglo XVI gracias a la abundante documentación que manejan” y a que el autor “no da puntada sin hilo”. “Se acerca de manera fidedigna a lo que pudo suceder y plasma guerras de poder muy parecidas a las que estamos viviendo hoy en día”, añadió Arozena, que si bien admite que ha pasado bastante tiempo entre un tomo y otro, “y toda adicción necesita su dosis”, estas obras “no se escriben en una sentada” y a Epaltza le han supuesto “robar muchas horas” a la familia y a otros quehaceres. La editora alabó, asimismo, la tarea de Ángel Erro por haber logrado que las traducciones respiren “su propia melodía”.
UNA “HAZAÑA” Epaltza agradeció el trabajo de Erro y le pidió “perdón por haber ejercido mi derecho de autor para darle mis opiniones”. También valoró el apoyo de Ttarttalo, “por confiar en esta propuesta en un momento difícil para el mercado editorial”. Empezó la trilogía hace doce años. El primer título en euskera se publicó en 2006, el segundo en 2009 y el tercero en 2013, y, en medio, salían las traducciones. Así que ahora, con la última ya en las librerías, “siento que suelto lastre”. “Cuando llevas tiempo en un proyecto, quieres cambiar, se te agolpan ideas en la cabeza te apetece darles salida, pero yo soy muy disciplinado y quería acabar esto primero y acabarlo bien”, explicó.
Después de pasar por Baja Navarra, Bearne y París, en Nuestra Jerusalén perdida, Joanes Mailu llega a Pamplona. “Para él es un lugar mítico, casi como La Meca o Jerusalén, de ahí el título”. Sin embargo, ya no es el ardoroso niño del primer relato, ni el joven idealista del segundo. “Ya es un hombre maduro, cada vez más escéptico y descreído”, que vivirá intrigas, amores fugaces, traiciones... Y, como sorpresa, Axular. Todo, en medio de una épica diferente, una “épica sucia”.


viernes, 13 de febrero de 2015

EL ASESINATO DE CARAVINAGRE (MIGUEL IZU)

LA NOVELA: Pamplona, 6 de julio. Han comenzado los sanfermines. Amparándose en el bullicio y en la multitud festiva que llena las calles, alguien ha disparado mortalmente contra Caravinagre, la figura más popular de la Comparsa de Gigantes y Cabezudos. Rafael Echarte, abogado novato aunque ya cuarentón, tiene que renunciar de momento a las fiestas para defender a un sospechoso del asesinato que ha sido detenido. Mientras trata de obtener su libertad y averiguar la verdad de lo sucedido, recibirá consejos de que abandone el caso, inquietantes ofertas de ayuda y advertencias de que su cliente puede ser el chivo expiatorio de una intrincada conspiración con amenazadoras ramificaciones políticas.
Miguel Izu, pamplonés, buen conocedor de las fiestas de San Fermín, construye una enrevesada intriga policial que sigue los pasos de un melancólico y meticuloso abogado agobiado por tiempos de crisis económica y por su propia crisis personal. Al tiempo que describe diversos ambientes de la ciudad y de sus fiestas, hace desfilar una galería de curiosos personajes y se aproxima a algunos aspectos de la compleja realidad política y social de Navarra, conduciendo el relato hacia un desconcertante desenlace.


EL AUTOR: Licenciado en Ciencias Políticas y Doctor en Derecho. Ha desarrollado su vida profesional primero como abogado y luego como funcionario de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra, actualmente como vocal del Tribunal Administrativo de Navarra y como profesor universitario de Derecho Administrativo. Es autor de diversas publicaciones, sobre todo en temas jurídicos y políticos, entre sus principales monografías: La Policía Foral de Navarra (1991), Hablando sobre la autodeterminación (1999), Navarra como problema. Nación y nacionalismo en Navarra (2001), 15 años de Izquierda Unida de Navarra (2002), El Tribunal Administrativo de Navarra (2004), Sexo en sanfermines y otros mitos festivos (2007), Derecho Parlamentario de Navarra (2009), 25 años de Izquierda Unida de Navarra (2011) y El régimen lingüístico de la Comunidad Foral de Navarra (2013). En 2010 recibe el Premio Martín de Azpilicueta por el trabajo El régimen jurídico de los símbolos de Navarra. En 2014 publica su primera novela, El asesinato de Caravinagre.

lunes, 12 de enero de 2015

NAVARRA: EL REINO QUE PUDO SER Y NO FUE, DESDE NUESTRA LITERATURA


El próximo viernes 29 de enero, en Iruñea, Aingeru Epaltza, Ángel Erro y un servidor, José Javier Abasolo, hablaremos sobre la Navarra que fue y la que pudo ser, la historia real y la alternativa, la novela histórica y la ucronía de género negro, todo ello desde la ficción literaria. Seguro que si os animáis a acompañarnos, disfrutaréis. El lugar, Elkar Aretoa, en la calle Comedias, 14. A las 18:30 horas.
Y entre los días 19 y 23 no os olvidéis de que en el Baluarte, también en Iruñea, se celebra el festival PAMPLONA NEGRA, con proyección de películas, conferencias y mesas redondas, una de ellas, la del día 22, a las 16:30, en la que también participaré junto a Carlos Bassas, Alejandro Pedregosa, Carlos Erice y Jon Arretxe, sobre el género negro que se practica en la actualidad, tanto en euskera como en castellano, en los territorios que antaño pertenecieron, temporal o permanentemente, al Viejo Reyno de Navarra.

jueves, 22 de agosto de 2013

EL PRÓXIMO OTOÑO LITERARIO NAVARRO

El otoño literario navarro se enriquecerá con nuevas publicaciones de autores como Pablo Antoñana, Bernardo Atxaga, Mikel Alvira, Dolores Redondo o Aingeru Epaltza, entre otros. Las editoriales ya ultiman sus proyectos de cara a la temporada, que contará con novedades de historia, ficción, la combinación de ambos géneros en algunos casos, y otros como biografía, ensayo o cómic.
Desde Pamiela avanzan el título de la que es su novedad estrella del próximo otoño-invierno: la última novela de Bernardo Atxaga, Nevadako Egunak, que en su edición en euskera verá la luz de cara a la Feria del Libro y Disco Vasco de Durango (primera semana de diciembre). En castellano, traducida como Los días en Nevada, se publicará a principios de 2014. En esta nueva obra, Atxaga retoma la fórmula que utilizó en Obabakoak de configurar un universo como un todo a partir de diversas narraciones. Junto a esta novela tan esperada, la editorial navarra recuperará, en esta ocasión en un volumen compilado y coordinado por Miguel García Andrés, la serie que Panorama publicó en su día bajo el título Noticia de la Segunda Guerra Carlista, del difunto escritor navarro Pablo Antoñana. También con Pamiela, Asun Garikano publicará Kaliforniakoak (1533-1848), sobre la presencia vasca en los primeros años de la colonización americana, y Víctor Moreno su obra ¿Cómo sé que valgo para escritor? Inteligencia y escritura. Además, este otoño verá la luz ya la tercera edición del libro de Miguel Sánchez-Ostiz El Escarmiento.
Entre las principales novedades de la editorial Txalaparta destacan, en euskera, Aiztoa eta arkatza, de la autora vizcaína residente en Iruñea Irati Jimenez, y para público infantil Zurginaren ipuina, obra de Iban Barrenetxea que llega avalada por los premios Euskadi 2012 y Kiriko 2011. En castellano la gran apuesta es la biografía de Fidel Castro Guerrillero del tiempo: Conversaciones con el líder histórico de la revolución cubana (colección Gebara), por ser novedad mundial. Una obra muy especial para Txalaparta, ya que ha supuesto un gran esfuerzo y trabajo hacerse con su publicación, dada la gran cantidad de editoriales que había detrás de esta biografía, que ofrece al lector la oportunidad de recorrer con Fidel Castro el camino de su niñez, su juventud y su madurez. Además, en octubre la editorial sacará Adiós muchachos, de Daniel Chavarría, Premio Edgar Allan Poe.
Tras el éxito de El guardián invisible, Destino publicará a mediados de noviembre la segunda entrega de la Trilogía del Baztán, de la escritora donostiarra Dolores Redondo, que llevará por título Legado en los huesos. Por su parte, la editorial Ttarttalo lanzará la nueva novela del escritor pamplonés Mikel Alvira, En la tierra de los nombres propios, una historia coral que transcurre en la Navarra de las décadas de los 70 y 80 protagonizada por el matrimonio formado por Soledad y Gabriel, que junto con sus tres hijos José Ángel, Julia y Peio, este último con síndrome de Down, conforman la columna vertebral de esta obra.
A través de Elkar verán la luz la novela con la que Aingeru Epaltza cierra su trilogía de Erresuma eta Fedea (Reino y Fe), cuyo título está aún por definir y que aúna historia documentada y ficción. En la primera entrega, Mailuaren odola, la historia transcurría sobre todo en la Baja Navarra; la segunda novela, Izan bainintzen Nafarroako errege, estaba ambientada en París, y esta tercera y última sitúa la trama en Iruñea. Allí se dirige Joanes Mailu, enviado por el Rey para hacer trabajos de espionaje, preparar al pueblo para la revolución y con la intención de poder echar a los invasores. También en Elkar verá la luz la cuarta parte de la antología de las tiras de cómic de Zaldi Eroa (Patxi Huarte), De Rerum Natura 4, con temas actualidad como el nombramiento de Urkullu como lehendakari, Arnaldo Otegi en la cárcel de Logroño, Yolanda Barcina, etcétera.
Las novedades de Laetoli giran en torno al filósofo Mario Bunge, del que la editorial navarra publicará una colección especial, la Biblioteca Bunge, con tres ediciones: El posmodernismo ¡vaya timo!, de Gabriel Andrade y con prólogo de Mario Bunge; y las dos obras del filósofo Materialismo y ciencia y Pseudociencia e ideología.
Urgoiti Editores, especializada en historiografía y reedición de clásicos necesarios, lanzará este otoño dos apuestas: Adam y la prehistoria, que recoge la visión sobre el origen del hombre del arqueólogo, prehistoriador e historiador del arte Manuel Gómez-Moreno (1870-1970); y Las dos Españas, del ensayista, historiador y crítico literario portugués Fidelino de Figueiredo (1889-1967), "un agudo fresco sobre la enconada lucha que, desde hace siglos, enfrentaba a los sectores más aperturistas de nuestra clase política e intelectual con las poderosas fuerzas y tendencias conservadoras", avanzan desde la editorial.
Por último, de la mano de Altaffaylla verán la luz, entre otros proyectos, la Historia de Gares/Puente la Reina, escrita por Javier Vélez, quien fue alcalde de la citada localidad en los años 90; y un nuevo volumen de recopilación de jotas de José Mari Esparza.


Artículo publicado el 21 de agosto de 2013 en el periódico NOTICIAS DE NAVARRA (http://www.noticiasdenavarra.com/). Redactora. Paula Echeverría.

domingo, 2 de junio de 2013

LIBRO DE LOS TEOBALDOS (MIKEL ZUZA)

LA OBRA: En 1234 una nueva dinastía de reyes poetas y guerreros llegó a Navarra. Y ciertamente no quisieron pasar inadvertidos, pues varias de las señas de identidad que aún hoy en día siguen distinguiéndonos, datan de aquellos tiempos.
Así, ordenaron recopilar el celebérrimo Fuero General y fijaron definitivamente en su escudo el emblema de gules, carbunclo cerrado y pomelado de oro que identificó primero al rey, y después a todo el reino, desde entonces.
Pero muchas otras cosas maravillosas hicieron los Teobaldos. Esas son precisamente las que en estas crónicas se cuentan. Y no solo las que recoge la Historia, sino también y sobre todo aquellas que necesitan la ayuda de la imaginación literaria para ser evocadas en toda su espléndida realidad.


EL AUTOR: Mikel Zuza Viniegra (Iruña-Pamplona, 1970), es Licenciado en Geografía e Historia y bibliotecario en la Red de Librerías Públicas de Navarra. Tiene publicadas las siguientes obras: Crónicas Irreales del Reyno de Navarra, Libro de Horas y La Edad de la Caballería en la Catedral de Pamplona.

martes, 20 de diciembre de 2011

EL CONTRABANDO EN BAZTÁN CONTADO POR SUS PROTAGONISTAS (PEDRO ESARTE MUNIAIN)


Partiendo de su propia experiencia, Pedro Esarte ha entrevistado a antiguos compañeros de oficio para mostrar la vida del contrabando en Baztan. Como resultado, ha recopilado numerosos datos y anécdotas que hasta el presente habían quedado al alcance de muy pocos, pues el contrabando ha sido un asunto tabú. Pero Esarte no sólo ha escrito un libro de lectura muy amena, sino que ha enmarcado aquella actividad en su contexto social y político, en plena posguerra, como consecuencia de imposiciones más antiguas. La falta de muchos productos de primera necesidad, las penurias económicas y la necesidad de mejorar forzaron a muchas personas a hacer de este oficio un medio de vida. Con el tiempo, las cambiantes condiciones económicas generales influyeron y conformaron los modos y fines de los protagonistas.
Aunque no se agota en sí mismo, este libro ofrece un retrato de la vida del Valle de Baztan en aquellos difíciles años, retrato común a gentes de otros valles repartidos a ambos lados del Pirineo.


Artículo aparecido en el Diario Vasco el 20 de diciembre de 2011. Redactora; Alicia Del Castillo.

A pesar de los años transcurridos desde que se dedicaron a ello, el tema del contrabando aún es tabú para muchos en Baztan. Sin embargo, Pedro Esarte (Elizondo 1936), que se dedicó al conocido como 'gau lana'-trabajo de noche- antes que a la historia y a la escritura, ha conseguido reunir recuerdos y datos, propios y ajenos, en El contrabando en Baztan contado por sus protagonistas (Editorial Pamiela).
Al ver publicado hace unos meses un libro sobre el contrabando en el Valle, Esarte comentó a su editor, si alguien puede escribir sobre contrabando en Baztan, ese soy yo. Así surgió el libro, un compendio de sus andanzas y las de su propia familia, pero también la de muchos baztandarras que le han ofrecido sus recuerdos cuando la mayoría de aquellos jóvenes ya ha cumplido los 70 años y ven como muchos otros han fallecido llevándose aquellas historias con ellos. Es un desnudo histórico y literario empezando por mí y siguiendo por quienes me han prestado su colaboración, afirma Esarte, porque en Baztan de eso no se habla, como le dijo un anciano de 93 años.
El contrabando de mediados del siglo XX fue la rémora del atolladero y las consecuencias dejadas tras la guerra del 36. Ayudó a solucionar necesidades, gracias a los géneros de todas clases que irónicamente provenían de quienes tuvieron la calamidad de una guerra posterior a la ocurrida en la península. Extraña que tras la terrible guerra europea, tuviéramos que abastecernos desde el otro lado de la frontera de alimentos básicos como el pan.
Se hacía contrabando con el tabaco y los géneros de lucir como las famosas medias de cristal, las puntillas o la perfumería, como artículos para revender y con sus beneficios, comprar los alimentos y productos de primera necesidad. Luego vino el aprovechamiento de los residuos de la guerra europea, tanto de materiales de desecho como piecerío, para el arranque industrial, transportes.; el cobre para las necesidades primarias, incluidos los tendidos eléctricos y telefónicos, y también habla Esarte del contrabando de ganado.
En una cena que organizó con amigos que quisieron hablar cuando les comentó el tema del libro, salieron muchos recuerdos. He escrito con pseudónimos algunas historias porque así me lo han pedido, algunos protagonistas han muerto y a donde algunos no he ido a preguntar porque sabía que no iban a querer hablar. E incluso algunos salen sin pseudónimo. Esarte es tajante cuando afirma que no hay nada de lo que avergonzarse. Yo fui chamarilero por necesidad, chatarrero minorista. La furgoneta de la carnicería -del negocio familiar- no llamaba la atención porque para ir al matadero teníamos que pasar por la aduana.
Como cuenta Esarte, para poder acarrear los bultos durante la noche, los porteadores de paquetes de puntilla, telas y otros objetos voluminosos, se montaban el paquete sobre las espaldas y se ajustaba con una cinta ancha que se bordeaba por la frente, el kopetako, y cruzaba por la cabeza. Normalmente se llegaba con paquetes de entre 30 y 35 kilos a Elizondo. Para el acarreo del cobre se emplearon desde carros de mano y bicicletas con remolque, hasta carros de caballos y leras de vacas. Esarte cuenta las trampas que preparaban en el interior de los coches, los dobles fondos y dobles suelos, o los troncos vaciados y en cuyo interior se apilaban los rollos de cobre. Porque para transportar el hilo de cobre se reducía en rollos prensados como ovillos, trabajo que originaba intoxicaciones, mucosidades negras, toses, inapetencia y pérdida de peso.
Recuerda también que la utilización de religiosos en los viajes fue una opción muy socorrida, por el respeto que imponía su presencia.
Lejos de realizar un relato romántico, Esarte rescata también de la memoria los contrabandistas encarcelados, heridos, incluso muertos por disparos de los guardias, porque no siempre era posible ponerse de acuerdo con los agentes.

viernes, 25 de noviembre de 2011

1512. NAVARRA, EL SUEÑO ROTO (JOSEBA ASIRÓN & MARTINTXO)


Artículo publicado en el periódico Noticias de Navarra el 25 de noviembre de 2011. Redactor: Fernando F. Garayoa

El sueño roto, viñetas que enseñan la conquista de Navarra en 1512.
Promovido por el centro navarro de la UNESCO. Joseba Asirón y Martín Altzueta son los autores de este cómic histórico. El hotel Palacio de Guenduláin fue escenario ayer de una multitudinaria presentación de 1512. Navarra, el sueño roto, cómic que presenta de forma amena y, sobre todo, basada en hechos reales, la conquista castellana del Reino de Navarra.
La puesta de largo de esta obra, que se completa con una unidad didáctica, contó con la presencia de los autores, Joseba Asirón y el dibujante Martín AltzuetaMartintxo”; Iñaki Etxezarreta, de Ikaselkar; Irune Zuluaga, directora de la Fundación Sabino Arana; y Javier Zulaika, presidente de Unesco Navarra.
Etxezarreta arrancó la presentación explicando el porqué de la edición de esta obra: A Navarra, y a las personas que constituyen las sociedades actuales del resto de territorios históricos del Reino de Navarra, se les ha querido hurtar su historia. El próximo año se cumplen 500 años de la conquista de Navarra, por tal motivo, Unesco de Navarra promovió un proyecto de comunicación social de este evento al mismo tiempo que Nabarralde planteó la necesidad de hacer una propuesta a los agentes educativos.
Ambos proyectos ahora culminados se enfrentan a la evidencia de que estos hechos históricos se han convertido crónicas escritas por los relatores oficiales, lo que desgraciadamente suele dar como resultado un relato parcial, cuando no tergiversado; lo cual adquiere consecuencias más graves si la versión ofrecida se quiere imponer como única. En este sentido, Javier Zulaika basó esta iniciativa de la UNESCO, en la defensa de la igualdad de las persona y los pueblos, pero no en la uniformidad, ya que todos poseen una identidad propia construida a través de la historia, la lengua, la cultura... En base a esto hemos querido promover la difusión de nuestra historia como pueblo navarro de forma rigurosa para facilitar su lectura, especialmente a los jóvenes.
Joseba Asirón, guionista del relato y coautor de la unidad didáctica, explicó que este trabajo ha estado marcado por la preocupación de que el controvertido relato histórico de 1512 a 1530 se presentara de forma diáfana y veraz ante la sociedad navarra. En cuanto a su trabajo, Asirón se definió como guionista de una historia real protagonizada por los padres y hermanos de Francés de Jaso y Azpilkueta, más conocido como San Francisco Javier. Mi trabajo se ha limitado a insuflar un poco de vida a este relato que procede directamente de los libros de historia. Respecto a la unidad didáctica, Asirón resaltó su importancia ya que pretende garantizar que la verdad sobre estos hechos llegara a la escuela, que es donde comienzan a gestarse los cambios profundos de cualquier sociedad.
Por su parte, Martín Altzueta puso la nota de color a la presentación y destacó la exquisita documentación con la que ha contado para poder dibujar de la manera más fiel los castillos y armas de la época.

lunes, 14 de noviembre de 2011

YO QUE FUI EL REY DE NAVARRA (AINGERU EPALTZA)


Artículo publicado en el periódico de Donostia-San Sebastián http://www.diariovasco.com/ el 14 de noviembre de 2011.

Aingeru Epaltza (Pamplona, 1960) ha publicado la novela histórica Yo que fui rey de Navarra, la segunda parte de las aventuras del bastardo Joanes Mailu en el París del siglo XVI. Es la continuación de Casta de bastardos, y por lo tanto segunda entrega de la trilogía El reino y la fe. Ángel Erro ha sido, nuevamente, el encargado de traducir al castellano el relato de ficción histórica del escritor navarro, que ha editado Ttarttalo.
Casta de bastardos (Mailuaren odola en el original en euskera, publicada en 2006), fue el arranque de las peripecias de Joanes Mailu, personaje creado por el periodista, escritor y traductor navarro Aingeru Epaltza. Ahora llega a las librerías la continuación de aquella primera historia, la que corresponde a Izan bainintzen Nafarroako errege (Elkar, 2009)-
El protagonista, Joanes Mailu, es un bastardo real. Si en la primera novela la acción se situaba en los límites de Navarra, debido a que tras la conquista de Pamplona por los españoles la corte se trasladó al Bearn, en Yo que fui rey de Navarra la acción se traslada a París, a la fastuosa corte de Carlos IX. Hasta allí viaja, acompañado por Joanes Mailu, el príncipe Enrique de Navarra para casarse con Margarita de Valois, hermana del rey católico francés. En la novela, Epaltza narra diversas intrigas palaciegas, envenenamientos, luchas de poder, ambición, frivolidad, falta de humanidad y abundantes escenas de cama y sexo. Epaltza ha declarado que todas las ficciones históricas nacen de una fascinación por unos momentos y unos personajes históricos. Y si surge esa fascinación es porque actúan como espejos deformados de nosotros mismos, de nuestros tiempos, que nos ayudan de alguna forma a entender el presente. En opinión del autor de la obra, no es necesario haber leído el primer tomo de la trilogía para disfrutar de la nueva novela.

lunes, 6 de junio de 2011

VASCONES. POBLAMIENTO DEFENSIVO EN EL PIRINEO (IÑAKI SAGREDO)

Artículo publicado en el periódico Noticias de Navarra el 1 de junio de 2011. Redactora: Ana Oliveira Lizarribar.

Iñaki Sagredo presentó en el marco de la Feria del Libro de Pamplona su nuevo trabajo, Vascones. Poblamiento defensivo en el Pirineo (Pamiela), con el que se adentra en un tiempo y en un espacio muy poco transitados por los historiadores y arqueólogos y que, sin embargo, encierran muchas de las claves para entender la historia de Navarra.
Sin descuidar el rigor, Sagredo ha escrito este libro desde un afán divulgativo, con un estilo ameno y aportando elementos gráficos como mapas históricos, croquis y 400 imágenes aéreas. En este sentido, ha seguido un esquema similar al que empleó en los cuatro libros de la colección Navarra. Castillos que defendieron el Reino y en el volumen El castillo de Amaiur a través de la historia de Navarra. Estos cinco títulos fueron publicados, como esta vez, por Pamiela. En palabras del editor Pello Elzaburu, aunque éste es un trabajo riguroso apto para profesionales, sobre todo es un libro ameno, divulgativo, con muchas imágenes e incluso referencias de GPS para que quien lo desee pueda visitar los lugares que aparecen reflejados y caminar, así, por nuestra tierra.
Como cuenta Iñaki Sagredo, durante las pesquisas que realizó para la saga de los castillos fue encontrando evidencias y rastros sobre el origen, sobre lo que había antes de que se erigieran las fortalezas medievales. Un período apenas estudiado, ya que casi siempre se empieza a contar a partir de Sancho Garcés y hay muy pocas referencias de los siglos III al IX. Pero no sólo existen lagunas en cuanto al tiempo, sino también respecto a la geografía, ya que las investigaciones históricas y arqueológicas siempre han marginado al Pirineo, de manera que nunca se han realizado grandes estudios sobre los poblamientos de la zona. Y, quizá por esas lagunas documentales o porque a muchos historiadores aquel tiempo les resulta ajeno, nuestra misión es acercarnos y profundizar en el origen de lo que fue el Reino, saber cómo eran aquellos pobladores, cómo vivían y, de paso, acabar con algunos estereotipos. Se dice que entonces la sociedad de esas zonas era arcaica, pastoril y con poca comunicación entre sí, sin embargo, creemos que no es así, porque la ubicación de los castros, distanciados por pocos kilómetros, indican que sí tenían contacto, apunta Sagredo.
En ese sentido, Vascones. Poblamiento defensivo en el Pirineo no sólo señala los puntos donde hubo castros, sino que también propone otra lectura: Saber cómo fuimos y qué esencia tenía esa sociedad en la que unos se apoyaban en los otros para subsistir. De hecho, la del Pirineo fue durante años una historia de supervivencia; no en vano, desde el siglo IV al siglo X ha habido pueblos que han intentado conquistar estas indómitas montañas. Están documentadas las incursiones de visigodos, las tropas de Carlomagno, también hay crónicas musulmanas y de otros pueblos que ejercieron una presión militar, y de esas situaciones surgieron muchos de estos castros, señala Sagredo, para quien siempre se tiende a situar estos poblados siglos antes de Cristo, cuando no siempre es así, ya que, pasado el siglo III, cuando existían situaciones de peligro, las gentes de Burgui o de Isaba, se refugiaban en antiguos poblados o incluso vivían en ellos. Eso sí, poco a poco, esos lugares se fueron deshabitando. Tenemos el despoblado de Navarzato, que se abandonó en el siglo XIII y está situado a 1.100 metros de altura, por lo que, llegamos a la conclusión de que los pueblos fueron descendiendo de las montañas conforme las fronteras se estabilizaron.
De este modo, el libro de Iñaki Sagredo invita a profundizar en una historia prácticamente desconocida en la que los rastros encontrados, muchos de ellas referidos a la toponimia, determinan que aquello fue territorio vascón, un término que tristemente para algunos es un tabú asociado a la política. Es triste que se hagan delimitaciones de pueblos de una misma cultura a partir de fronteras actuales; todavía hay publicaciones que hablan de que a este lado de la frontera había vascones y al otro, aquitanos, cuando la mezcolanza cultural era evidente, dice Sagredo, que añade: Es una pena que todas las investigaciones arqueológicas que se han realizado hasta ahora se han detenido en la zona meridional de Navarra y, por ejemplo, de los restos encontrados en Pamplona nunca se menciona a los vascones; siempre tienen que ser francos, visigodos, musulmanes y, como mucho, nativos. Y es una pena que nuestros orígenes se miren con tantas reservas.

martes, 31 de mayo de 2011

FERIA DEL LIBRO DE PAMPLONA

Artículo publicado en el periódico Noticias de Navarra  el 30 de mayo de 2011. Redactora: Marta Castillo.

El polémico manifiesto del exdiplomático francés Stéphane Hessel, ¡Indignaos!, ha sido el ejemplar más comprado durante el primer fin de semana de la X edición de la Feria del Libro de Pamplona. Con apenas una veintena de páginas, el volumen, que sirvió de catalizador del movimiento ciudadano 15-M, ha batido los récords de ventas en gran parte de los puestos que copan la plaza del Castillo. La gente pregunta por él, lo hojea y es uno de los más vendidos, comentó Amaia Ambustegui, vendedora de Librería Gómez.
Con más de tres millones de ejemplares vendidos por todo el mundo, ¡Indignaos! apela a una revolución pacífica donde los jóvenes tomen el relevo. Su acogida ha satisfecho las expectativas de los lectores más ávidos que han frecuentado este fin de semana las carpas de la plaza del Castillo. Es el más demandado con diferencia, sentenció Nerea Reta, regente de Librería Nerea. El libro, que cuenta con un prólogo de José Luis Sampedro, se define a sí mismo como un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica. A un precio de venta de cinco euros, el título es el más solicitado entre paseantes y acampados que continúan con su manifestación en torno al kiosco y han hecho de las líneas de Hessel su máxima. Superviviente de los campos de concentración de Duchenwal y co-redactor de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Hessel ha materializado su título en consigna de las recientes protestas juveniles, aunque según aseguró Ambustegui lo reclama gente de todas las edades.
A pesar del éxito cosechado por ¡Indignaos!, manifiestos de la misma índole como La crisis que viene se posicionan asimismo entre los más reclamados. Proclamas contra la crisis o pregones sobre la decadencia política inundan, a raíz de las últimas protestas, los mostradores de muchas librerías.
Diversos autores navarros compiten frente a los últimos best-seller en una feria que anticipa los buenos tiempos de la literatura en la Comunidad Foral. "Los vascones" de Iñaki Sagredo o "Etxeko Hautsa" de Anjel Lertxundi se consolidan como los más vendidos, aseveró Marcela Abarzuza, regente de la librería homónima, que achacó al buen tiempo el éxito de ventas. Han sido tres días muy buenos, quizás porque el tiempo ha acompañado y la curiosidad siempre es mayor el primer fin de semana, aclaró Abarzuza.
Un sentir parecido compartió Amaia Ambustegui que situó Ananda o Las murallas de Pamplona como los títulos más atractivos para el público navarro en este primer fin de semana. Siempre los temas locales suelen vender más, arguyó la librera que auguró unas ventas parecidas para el día de ayer. La última entrega de Hessel o ejemplares anacrónicos sobre la historia foral no amendretaron las ventas de otros géneros como la narrativa o la lírica que han experimentado estos días un notable ascenso en las ventas respecto al resto de la temporada. Es el caso de Veneno para la corona, la novela de la escritora alavesa Toti Martínez de Lezea, que publicó su ejemplar con motivo de la feria y se ha colocado entre los diez autores más vendidos desde que dio comienzo la feria el pasado viernes.
Autoras como Isabel Allende o Carmen Domingo han conseguido un incremento en las ventas gracias a volúmenes como El cuaderno de Maya y La fuga respectivamente, un duelo difícil de batir con la prosa japonesa de Haruki Murakami como competidor. El escritor oriental ha tenido una gran aceptación entre el público, defendió Reta a la luz de las ventas de su última novela 1Q84. No obstante, De qué hablo cuando hablo de correr, publicado el pasado año sigue cosechando triunfos entre los lectores de mediana edad.
Menos comercial resulta la literatura infantil y juvenil que ve en estos días una oportunidad para aumentar sus ingresos. Frente al fenómeno Moccia y su recién publicada novela Carolina se enamora, rivalizan los cuentos clásicos como El Principito. Desde las bitácoras al papel emerge Canciones para Paula, de Francisco de Paula, un iniciado en la novela romántica que se disputa al público juvenil contra Moccia y la autora española Begoña Oro, creadora de Pomelo y limón. Con una semana más por delante y a la espera de salvar el negocio del libro en papel, libreros como Marcela Abarzuza confían en que prosigan las ventas y ojalá el segundo fin de semana sea como este.

viernes, 20 de mayo de 2011

ENCUENTRO DE ESCRITORES NAVARROS EN MADRID

Artículo publicado el 19 de mayo de 2011 en el Diario de Navarra. Redactora: María Antonia Estévez

Si el año pasado fueron los poetas navarros los que se congregaron en el primer encuentro Navarra. Muestra de Literatura, este año han sido los novelistas quienes tuvieron la voz cantante. La cita fue en la Biblioteca Nacional y allí, los cuatro protagonistas, Reyes Calderón, Julia Montejo, Juan Gracia Armendáriz y Manuel Hidalgo, presididos por el profesor José Luis Martín Nogales, fueron desgranando ante el público que llenaba completamente el gran salón de actos de la Biblioteca, su quehacer literario. El organizador de estos ciclos, Salvador Estébanez, delegado del Gobierno foral en Madrid, adelantaba en la presentación del acto que no se trataba de hablar de literatura navarra, que sería pretencioso. El que los escritores sean navarros no configura su literatura, pero sí creemos que es interesante escucharles en un mismo acto porque comparten en su origen un espacio sociocultural que, al menos mínimamente, nutre su trabajo creativo y facilita la comunicación entre ellos.
Yo era un niño invisible y quise hacerme notar. Empecé a escribir porque quise llamar la atención de mis mayores y sospecho que esta obsesión no me ha abandonado del todo confesó de entrada Juan Gracia Armendáriz, que reapareció en Madrid revitalizado tras su muy reciente trasplante de riñón. Yo escribo para comprender, aseguró por su parte Julia Montejo, que tiene firmado un contrato con la Twentieth Century Fox para dirigir un cortometraje sobre un guion suyo próximamente en Brasil. Reyes Calderón escribe porque no puede parar de hacerlo a pesar de que tiene una vida inundada de quehaceres como docente de Economía en la Universidad de Navarra, como decana de su facultad, como consejera de la Corporación Pública Empresarial de Navarra, como profesora visitante de la Sorbona y Berkeley y, además, con sus nueve hijos correteando por casa... Siempre encuentras un hueco cuando quieres realmente hacer algo. Y yo quiero escribir, confiesa con firmeza.
A Manuel Hidalgo, que lleva varios meses prácticamente desaparecido dedicado a la preparación de un próximo libro suyo sobre Navarra que se presentará a primeros del mes que viene en el Museo Lázaro Galdiano, le interesa la realidad para reflejarla y violentarla algo, a ver qué pasa. Lo mío es el realismo, un realismo anclado básicamente en la tradición cultural española pero corregido por influencias realistas foráneas, como la italiana, como la americana. Y enmendado también por su peculiar manera de narrar la realidad. Con humor, por ejemplo. Con ternura, por ejemplo, que le traiciona cuando está a punto de resultar ácido y duro, para encontrar siempre ese punto de compasión y comprensión. Hidalgo aventuró también sus consejos, cuidado con los finales sorprendentes, para confesar a renglón seguido su debilidad por ellos.
Si a Reyes Calderón le apasionan las historias judiciales, seducida como anda por esos personajes, la jueza MacHor y el inspector Iturri, que la siguen fielmente de relato en relato, (Yo creo que son ellos los que me enganchan a mí. Hay veces que intento ponerles una frase en la boca y no se dejan. Creo que tienen propia vida y lo único que hago es verlos crecer desde fuera), a Juan Gracia, columnista de Diario de Navarra, lo que le interesa es colocar a sus personajes en situaciones límite. Tengo el convencimiento de que tanto en la vida como en la literatura las personas somos capaces de encontrar en nosotros fuerzas que desconocemos.
Esa idea de la vida como deporte de riesgo le impulsó a publicar en 2010 el Diario del hombre pálido que da fe de su experiencia de la enfermedad que le tuvo conectado a una máquina durante los últimos tres años en una sala de hemodiálisis. Con este libro encontré que la literatura no es una herida más o menos luminosa o siniestra, como quería Roberto Bolaño, sino una muleta, un vendaje, una férula. Entiendo la escritura como un acto de afirmación que otorga, acaso sin pretenderlo, una dirección al caos azaroso de la existencia.
Julia Montejo piensa que la literatura da alas para volar y soñar. Ofrece ventanas al mundo, caminos insospechados y es, sin duda, la única fuente que yo conozco para hacernos verdaderamente libres. Y yo aspiro a que mis libros ayuden siempre a construir las alas que permitan volar a mis lectores. También hay una cierta intención terapéutica en la literatura de Hidalgo. Mis personajes hablan de las cosas que pasan en la vida, de la dificultad de elegir entre opciones con las limitaciones propias de cada uno, con el nervio de las pasiones, y con el aleteo de que toda elección debe implicar una decisión moral aceptada. Sobre todas estas cuestiones sobrevoló el coloquio que siguió al acto. Entre los navarros de Madrid que llenaban la sala se encontraban varios colegas de los novelistas presentes, escritores, poetas.
No hay movimiento literario en estas décadas en la novela española en el que no esté presente algún escritor navarro muy representativo. Así comenzó su introducción José Luis Martín Nogales, profesor de Literatura y director de la UNED en Pamplona y novelista él mismo (La mujer de Roma), crítico literario de Diario de Navarra y organizador del Premio Vargas Llosa NH de Relatos.
Desde los años 40 con Rafael García Serrano y la novela de la guerra a la obra de Félix Urabayen, pasando por Angel María Pascual, las escenas costumbristas de José María Iribarren o los relatos de Angel Atienza, Martín Nogales fue llevando al público a una realidad no siempre percibida como tal incluso entre los propios navarros. Cuando la novela española da un giro a mitad de siglo y se impone la novela social convertida en testimonio y denuncia, en Navarra aparece Pablo Antoñana, el más faulkneriano de los escritores navarros, y junto a él, el burladés Angel Zúñiga, el tafallés José María Cabodevilla, que se inició en la novela y emigró al ensayo, y nombres como Karmele Saint-Martin, que publica novelas y varios libros de relatos, o a Rafael Uríbarri y José María Sanjuán: finalista y ganador del Nadal. Llegan los aires renovadores a Navarra con el pamplonés Germán Sánchez Espeso y sus novelas experimentales. Después, la promoción de escritores que comienza a escribir alrededor de la Transición, como Miguel Sánchez-Ostiz y Manuel Hidalgo. También Ramón Irigoyen y J. J. Benítez, que ha cultivado con éxito el género de los best sellers. Entran nombres como Jesús Mauleón, Víctor Manuel Arbeloa, Patxi Larrainzar, Javier Eder, Javier Mina y Pedro Lozano Bartolozzi. Una generación se incorpora hacia el cambio de siglo con Fermín Goñi, Daniel Bidaurreta, Jesús Carlos Gómez, Juan Gracia, Fernando Chivite, Javier Gúrpide, Blanca Sanz, Javier Díaz Húder, y más recientemente, Eduardo Gil Bera, Ignacio del Burgo, Reyes Calderón, Julia Montejo, Ismael Martínez Biurrun, Roberto Valencia...
Martín Nogales aludió a otras tendencias importantes en la novela navarra. Hay tres nombres navarros claves en la literatura infantil y juvenil: Lucía Baquedano, Jesús Ballaz y el corellano Ramón García Domínguez. Se refirió también a las novelas escritas en euskera por Aingeru Epaltza, Jokin Muñoz y Patxi Zabaleta.

lunes, 16 de mayo de 2011

ENTREVISTA A ÍÑIGO BOLINAGA EN "EUSKONEWS"

Entrevista publicada en la página web EUSKONEWS. Redactor: Juan Aguirre Sorondo.

A falta de algo más de un año para que se conmemore el 500 aniversario de la conquista castellana del reino de Navarra que puso fin a casi cuatro siglos de historia como entidad política unificada a ambos lados del Pirineo, Iñigo Bolinaga firma un libro que aborda los acontecimientos de 1512 desde su coda en 1598: "El Testamento. Cómo zanjó Castilla la cuestión sobre la legitimidad de la conquista de Navarra" (Editorial Txertoa, 2011).
¿Cuál es "El Testamento" al que alude el título de su libro?
El de Felipe II, ya que fue el cumplimiento de sus cláusulas lo que originó la reunión de 1598 que dilucidó la cuestión de la legitimidad de la posesión del reino de Navarra. Anteriormente, el testamento de Carlos V también solicitaba esto mismo, pero no se hizo nada al respecto.
¿Hemos de entender que Carlos V y Felipe II murieron con escrúpulos de conciencia respecto al proceder de Fernando el Católico en 1512? ¿O había otro trasfondo más allá de una cuestión de conciencia por la invasión?
Todo parece indicar que ambos monarcas albergaron escrúpulos de conciencia al respecto. Pero a la cuestión moral acompañaron también factores de tipo político dirigidos a contener las reclamaciones territoriales de los reyes desposeídos.
¿Quiénes formaron esa junta de 1598 encargada de dar cumplimiento a las voluntades testamentarias de Felipe II?
El documento conservado no señala nombres, sin embargo, atendiendo a la letra del testamento de Felipe II y a las noticias del cronista Cabrera de Córdoba, podemos señalar a doce altos cargos de la Monarquía Española, entre clérigos, ministros y presidentes de consejo.
Entre ellos Juan de Idiáquez, descendiente de una importante familia de secretarios vascos en los más altos niveles.
Sí. La presencia de vascos dentro de los órganos de gobierno de la Monarquía de los Austrias es una constante en todo el período. Su hidalguía universal les daba opción a acceder a tales cargos, contando además con una merecida fama de buenos gestores y honrados administradores.
Se cita también a Martín Azpilicueta, más conocido como el Doctor Navarro, y su teoría del “latrocinio virtuoso”, por llamarla de algún modo, que parece sacada de “El Príncipe” de Nicolás Maquiavelo.
A pesar de su descendencia agramontesa y sus simpatías por los reyes de la dinastía Foix-Albret, el doctor Navarro desarrolló una teoría justificando acciones como la de Fernando el Católico en base a que si el cambio de manos era para mejor, evitando males mayores, podía ser declarado legítimo.
En cualquier caso, resulta sintomático el recurso de los reunidos a tirar de autores pertenecientes al contexto vasco-pirenaico, como ocurre también con Esteban de Garibay, para justificar la conquista.
¿Se refiere a que Garibay acusó de “francesa” a la corte de Navarra?
Me refiero a la utilización de autores cercanos al contexto tratado para justificar con mayor fuerza los hechos relatados. La consideración de los últimos reyes de Navarra como “franceses” no estaba exenta de cierta razón, dadas sus amplias posesiones, fidelidades, vínculos de vasallaje e intereses políticos en Francia, pero eso no nos puede hacer olvidar que tal aserto responde a una pretensión deslegitimadora por parte de una historiografía adicta.
En un momento del diálogo se produce una fricción entre los comisionados a propósito de la existencia de una (y hasta dos) “lengua(s) de Navarra” y una “lengua de los navarros”. ¿Cómo se veían las peculiaridades lingüísticas del reino a finales del siglo XVI?
Hoy en día somos herederos de una tradición que hace que inconscientemente atribuyamos a cada estado, región o ente jurídico-administrativo una lengua y cultura particular y exclusiva. Esta idea, sin embargo, es relativamente nueva. En los tiempos en los que se mueve "El Testamento", igual que en los siglos antiguos y medievales, era muy habitual la yuxtaposición de lenguas en un mismo territorio. Así, en el siglo XVI se pueden apreciar dentro del contexto vasco grupos lingüísticos euskaldunes, castellanos, navarro-aragoneses (romance pirenaico), franceses o gascones. A pesar de ello, no cabe duda de que el idioma hegemónico entre la población era el euskera y que la idea de monolingüismo comenzaba a hacer acto de presencia, dando paso a una nueva etapa de la Historia. Por eso se alude a la “lengua de Navarra” (romance pirenaico) como idioma de corte o administrativa y a la “lengua de los navarros” (euskera) como medio de expresión habitualmente hablado por el pueblo.
Sobre la trama planea la sombra del Duque de Lerma, auténtico factótum del reinado de Felipe III. ¿Qué papel pudo jugar este siniestro personaje en aquella operación?
Francisco de Sandoval y Rojas, que un año más tarde sería premiado con el ducado de Lerma, se encaramó al poder desde el minuto uno de la proclamación de Felipe III como rey de España, poniendo en marcha una poderosa maquinaria de ocupación de todos los resortes de la administración y el gobierno. Como tal, ordenó la formación de la junta y recibió su resolución. Los testamentarios se hallan insertos en el contexto del torbellino que supone el ascenso de Lerma y sus criaturas, y la defenestración política de la vieja guardia, lo que genera tensiones y acusaciones mutuas.
En este sentido, usted deja ver que algunos de los altos cargos que participaron en la comisión quizá prestaron un último servicio a la corona zanjando el espinoso asunto de Navarra.
Muchos de los reunidos formaban parte del círculo del anterior rey, Felipe II, quien los había señalado expresamente como testamentarios. El duque de Lerma aceptó, pues, la junta de Navarra como una especie de canto del cisne de la vieja guardia, un último y brillante servicio que evitaba cerrar de forma ingrata tantos años de sacrificio por la corona.
De las juntas de noviembre de 1598 salió un documento (que en su libro se reproduce en facsímil y en su transcripción literal) que daba soporte jurídico y político a la conquista de 1512. ¿Cuáles fueron los principales argumentos aportados?
Básicamente se trató de argumentos jurídicos y estratégicos. Los segundos son bien conocidos y tradicionalmente utilizados hasta entonces (situación fronteriza de Navarra entre Francia y España, puerta de entrada de tropas y herejías, etc.). Los primeros hacen referencia a los derechos históricos de los reyes de Castilla y Aragón con respecto del trono navarro, rememorando tanto a los reyes godos como a disposiciones testamentarias medievales, así como a la infalibilidad y potestad del Papa en la excomunión de los Foix-Albret, o la posesión en paz y beneficio de sus pobladores por más de cuarenta años, entre otras razones aducidas.
Es importante ponerse en la mentalidad de la época para entender que todo se explica a la luz del derecho privado: los reyes eran dueños territoriales de sus reinos, y ni el pueblo ni la nación eran conceptos que entonces se manejasen, ¿verdad?
Así es. La razón por la que los testamentarios evaluaron la cuestión navarra desde el punto de vista de la desposesión ejercida por un propietario a otro propietario era porque el rey era el poseedor exclusivo de la titularidad del reino, y por tanto único soberano.
Ha citado antes al papa Julio II, quien dio cobertura a la invasión castellana. ¿Hasta qué punto la penetración del protestantismo en Ultrapuertos durante el siglo XVI puede interpretarse como una reacción antipapista tras lo acontecido en 1512?
Creo que la conversión de Juana de Albret y la posterior extensión del calvinismo en sus posesiones no responde tanto a la cuestión navarra como a las dinámicas que siguió una parte de la aristocracia francesa, directamente enfrentada al creciente poder de la familia Guisa. El conglomerado Foix-Albret-Borbón se perfiló como su más peligroso rival, originándose de este modo el grueso de los dos bandos que se iban a enfrentar en las Guerras de Religión. Las razones, pues, aparte de la sincera conversión de Juana, se perfilan mejor desde la perspectiva estratégica de una de las familias aristocráticas francesas más importantes y con más posibilidades de acceder al trono, como se vio con la coronación de Enrique IV en 1589.
La acción del libro se cierra con una imagen de gran fuerza dramática: la quema de los anexos testamentarios de los reyes, junto con otros documentos relacionados con el asunto navarro. ¿Es un hecho comprobado?
Parece que sí. Al final de la resolución se aconseja al rey la quema de toda esta documentación o, en su defecto, su guarda en algún lugar secreto. El hecho de que hoy en día no conservemos absolutamente nada relacionado con esta cuestión, ni siquiera los papeles adjuntos a los testamentos de Carlos V y Felipe II, parece indicar que casi con toda seguridad fueron destruidos. No conocemos el procedimiento pero, dadas las claras instrucciones de la resolución de la junta, lo más probable es que fueran echados al fuego.
¿Historia literaturizada o literatura histórica? ¿Dónde acaba la historia y empieza la ficción en El Testamento?
La cáscara, la presentación, es literaria. El contenido está absolutamente ceñido a la realidad histórica, tanto en lo que se refiere a personajes como lo que trataron en la junta, argumentos esgrimidos y relaciones interpersonales.
¿Qué aporta "El Testamento" a la ya densa bibliografía sobre el tema de la conquista de Navarra?
Un nuevo punto de vista. Los documentos oficiales, y más aún si tienen tantos años de antigüedad, son resultado de una cuidadosa reflexión de la que sale siempre una versión oficial. “El Testamento” aprovecha la excepcional ocasión que tenemos en este caso de atisbar el pensamiento íntimo de los reyes acerca de la cuestión navarra.