lunes, 13 de agosto de 2018

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 676.-EL SECRETO ESTÁ EN SHASHA (RAFA MELERO ROJO)


Título: EL SECRETO ESTÁ EN SASHA
Autor: RAFA MELERO ROJO
Editorial: ALREVÉS
Trama: La mujer de un importante empresario catalán es asesinada, lo que propiciará la intervención de los Mosos d’Esquadra. Hasta ahí todo normal, dentro de la tragedia que supone, en sí mismo, un asesinato. Pero cuando los investigadores descubran una relación entre esa muerte y la de una prostituta llamada Shasha, aunque tampoco están seguros de que ése sea su nombre, la cosa se complicará. Sobre todo, porque parece que la mafia rusa instalada en España puede estar implicada en el asunto, directa o indirectamente.
Personajes: Xavier Masip, sargento de los Mossos d’Esquadra, entregado totalmente a su trabajo y tenaz hasta lo indecible, Andrea Martínez, inspectora de la Policía Nacional, una mujer que cree en su trabajo y en sus compañeros y que lleva tiempo detrás de desapariciones similares a la de Shasha, Igor Orlov, vor o jefe de un clan mafioso ruso en Catalunya, hombre despiadado al que sólo le interesan los “negocios”, don Tobías, joven sacerdote de un pueblo rural, con más pinta de galán de cine que de clérigo, Nikolai Vasíliev, mafioso ruso que va por libre, siviendo al vor que más le pague o con el que más le convenga trabajar, Marta, subordinada de Masip, con el que en el pasado había estado liada y que aún conserva ciertos sentimientos hacia él que no sabe si son correspondidos.
Aspectos a Destacar: La habilidad con la que el autor, dentro de una trama intensa que no decae en ningún momento, es capaz de hilar la historia de la persecución de un desconocido (e hipotético) asesino en serie de prostitutas con los manejos, tanto legales como ilegales, de las mafias procedente del este europeo que se han asentado en España.
La Frase: Miró las fotos de las chicas distribuidas por el comedor. Todas eran tan jóvenes. Se preguntó cuántas más habría realmente y que nadie había denunciado. Cómo de triste es la vida para algunas personas, mientras otras se pierden en dolores de cabeza sobre el color del comedor o el modelo de coche para dar envidia al vecino.