viernes, 27 de noviembre de 2020

TXAPELA NOIR. DICCIONARIO DEL GÉNERO CRIMINAL VASCO (JOSÉ JAVIER ABASOLO)

Aquí podéis descargaros TXAPELA NOIR. EL DICCIONARIO DEL GÉNERO CRIMINAL VASCO.
Y si deseáis hacer alguna aportación, para añadir alguna obra o autor que se haya omitido, o puntualizar o corregir alguna entrada, vuestras aportaciones serán bienvenidas: javierabasolo@gmail.com


https://drive.google.com/file/d/1H37h07s5ufzjEQt9EZy-TXGtXlYWSvEj/view?fbclid=IwAR3aRX5kN2TL5E53mbxLnew09hrVk3_m7az5qKzx6pi3SijTk8aCddeZ-lA

UNA TUMBA EN JERUSALÉN (JOSÉ JAVIER ABASOLO). SINOPSIS


Os dejo la sinopsis de mi nueva novela, UNA TUMBA EN JERUSALÉN. En esta ocasión no aparece Goiko, pero confío en que Claude Larrouy también sea merecedor de un hueco en vuestras estanterías.

Durante la II Guerra Mundial, en el marco de un intento nazi por granjearse la colaboración del nacionalismo vasco, Claude Larrouy, un agente de los servicios de información del gobierno del lehendakari Agirre en el exilio, se infiltra en la comisaría de Baiona. Desde su puesto, averigua la identidad de un grupo de oficiales de las SS que asesinan brutalmente a mujeres. Terminada la contienda, Larrouy solo tiene un objetivo, localizarlos y matarlos a todos. Y es lo que, con la colaboración del Mossad, ha hecho a lo largo de tres largas décadas. Ahora, en 1973, se encuentra en Madrid, dispuesto a acabar con el último de la lista. Pero no va a ser fácil, pues es la mano derecha en la sombra del delfín de Franco, el almirante Luis Carrero Blanco, que acaba de ser nombrado presidente del gobierno.




UNA TUMBA EN JERUSALÉN (JOSÉ JAVIER ABASOLO). EL CONTEXTO HISTÓRICO

Una tumba en Jerusalén es una historia de ficción, pues se trata de una novela, y las novelas, por definición, son obras de ficción. Ahora bien, cuenta con un trasfondo histórico. En estos casos, el lector o la lectora raramente pueden eludir la tentación de preguntarse si determinados hechos que se narran sucedieron en algún momento o si tal o cual personaje se basa en personas que realmente existieron. En definitiva, dónde están los límites entre la ficción y la realidad o, más exactamente, la historia.

El trasfondo de Una tumba en Jerusalén está integrado básicamente por tres escenarios históricos: el intento por parte de determinados jerarcas del III Reich de atraer a su causa al nacionalismo vasco, en el marco de la II Guerra Mundial; la caza y captura a la que fueron sometidos muchos de los nazis huidos tras la rendición de Alemania, con independencia del país en el que se hubieran refugiado, y los (pen)últimos años del franquismo. Veamos uno a uno estos escenarios.

El III Reich pretendía establecer un Nuevo Orden en Europa, para lo cual necesitaba aliados. Contó con muchos, muchísimos. Por una parte, porque las ideas totalitarias no eran exclusivas de Alemania e Italia, y existían fuerzas de corte nazifascista en la práctica totalidad de los países. Por otra, porque, lógicamente, no fueron pocos los oportunistas que apostaron por el que parecía el caballo ganador. Pero, además, hubo jerarcas nazis que, impulsados en parte por sus convicciones etnicistas y en parte por la pura conveniencia, buscaron aliados también en las naciones sin Estado. Y los encontraron, por ejemplo, en Bretaña o en Flandes, pero también en Ucrania o en Georgia, y en otros muchos países. Por ejemplo, las Waffen-SS llegaron a integrar a una legión de indios que peleaban por la independencia de su país, entonces en manos británicas. El axioma “los enemigos de mis enemigos son mis amigos genera a menudo extrañas compañías.

En este contexto, el nacionalismo vasco también fue sondeado sobre la posibilidad de colaborar en la construcción del Nuevo Orden. Y lo fue por iniciativa de Karl Rudolf Werner Best, un oficial de altísimo rango de las SS, en realidad, un general, que había sido ayudante personal de Reinhard Heydrich cuando este estaba al frente de la Oficina Central de Seguridad del Reich, que, entre otros “servicios”, controlaba a la Gestapo. El sondeo no dio frutos, porque, tal y como se explica en la novela, el nacionalismo minoritario, ANV, era de izquierdas y el mayoritario, representado por el PNV-Gobierno Vasco en el exilio, se comprometió desde el primer momento con los Aliados, muy especialmente a través de los “servicios” o Servicio Vasco de Información. Ello no obsta para que alguno de sus militantes, concretamente, Eugène Goyhenetche, practicara, de grado o por fuerza, un doble juego que, terminada la guerra, hizo que purgara cárcel por colaboracionista. Si fue un héroe o un villano es algo que aún sigue suscitando controversia, aunque lo cierto es que fue rehabilitado. En 1968 obtuvo la cátedra de Historia Vasca en la Universidad de Pau y en 1982 la Universidad del País Vasco le otorgó la distinción de “Doctor Honoris Causa".

Un vasco al que también se cita en la novela y que sí fue un colaboracionista notorio, aunque no estaba adscrito a partido abertzale alguno sino a la derecha francesa, fue Jean Ybarnégaray, quien llegó a ser ministro en el gobierno de Vichy. Sin embargo, se distanció y, en 1943, acusado de haber ayudado a diversas personas a atravesar clandestinamente la frontera de los Pirineos, fue deportado al campo de Fussen-Planssee, en Austria. Terminada la guerra, fue condenado en Francia por colaboracionista a la pena de “degradación nacional”, que le privaba del derecho a voto, a ser candidato, a ejercer determinados empleos o a poseer armas. Le fue suspendida precisamente “por acto de resistencia”. 

El segundo escenario histórico que está en el trasfondo de Una tumba en Jerusalén es el de los nazis que, terminada la guerra, se escondieron en diversos países del mundo y la caza a la que fueron sometidos. En la inmediata posguerra, las potencias aliadas se emplearon lógicamente a fondo, tanto para capturar a los jerarcas alemanes del nazismo como a sus colaboradores locales, al tiempo que pugnaban entre ellas por hacerse con los servicios de científicos, como Wernher von Braun, a quien se cita en la novela, o agentes de inteligencia que pudiesen reportarles algún beneficio, aunque ello supusiera tener que mirar a otro lado con respecto al grado de compromiso que habían mantenido con el régimen de Hitler. Pero, sobre todo tras los Juicios de Núremberg, que supusieron el ajuste de cuentas con la cúpula del nazismo, las potencias aliadas se relajaron y el peso de la investigación para localizar a los huidos y documentar los cargos contra ellos quedó muchas veces en manos de particulares, como Simon Wiesenthal, un superviviente de los campos de exterminio.

Es rigurosamente cierto que un ciego llamado Lothar Hermann, con la ayuda de su hija Silvia, proporcionó la pista que permitió al Mossad identificar y localizar en Argentina a Adolf Eichmann, considerado uno de los responsables más directos de la “solución final”. También que el propio Simon Wiesenthal había aportado años antes datos concluyentes al respecto que, por alguna razón, no habían sido tenidos en cuenta. Como Argentina no condecía extradiciones, un comando del Mossad secuestró a Eichmann en 1960 y lo condujo a Israel, donde fue juzgado, condenado a muerte y ejecutado.

También en España se refugiaron prófugos nazis, al amparo del régimen franquista. Uno de los más conocidos fue el belga Léon Degrelle, que, a punto de terminar la guerra, se subió en Noruega a un avión Heinkel y voló hasta amerizar, cuando ya no le quedaba gasolina, en la donostiarra bahía de la Concha. A pesar de que Bélgica, donde había sido condenado a muerte en ausencia, solicitó su extradición, Franco nunca la concedió. Otro de aquellos prófugos fue Otto Skorzeny, muy reputado por sus acciones de comando, como la que llevó a cabo para rescatar a Mussolini cuando este estaba preso en el Gran Sasso. En España, siempre al amparo del régimen, Skorzeny colaboró con ODESSA, red clandestina dedicada precisamente a facilitar la huida a América Latina a exmiembros de las SS, y también con una empresa “de seguridad” dirigida por nazis alemanes creada, entre otras cosas, para apoyar en tareas escabrosas a la Dirección General de Seguridad española.

Y así enlazamos con el tercer escenario que constituye el trasfondo histórico de Una tumba en Jerusalén, el de los (pen)últimos años de la dictadura. Desde la Guerra Civil, Franco había ostentado la doble condición de jefe del Estado y presidente del Consejo de Ministros. En junio de 1973, con su enfermedad ya avanzada, decide dejar este segundo cargo, más ejecutivo, en manos del almirante Luis Carrero Blanco. Era este un hombre de la entera confianza del dictador, su delfín, llamado a ser el encargado de perpetuar el franquismo después de Franco. Controlaba los servicios de inteligencia y también de represión, como era el caso de la Brigada Político-Social. Precisamente un comisario de esta BPS, Melitón Manzanas, con fama de torturador y, por cierto, también de haber colaborado con la Gestapo durante la II Guerra Mundial, había sido en 1968 la primera víctima mortal deliberada de ETA. A su vez, el atentado contra Manzanas había estado en el núcleo del juicio celebrado en 1970 contra la cúpula de esta organización, el llamado Proceso de Burgos, que, paradójicamente, dejó en evidencia que las costuras del régimen empezaban a reventar. Carrero era el hombre llamado a recoserlas. Pero no tuvo tiempo, todo acabó para él apenas seis meses después de haber sido nombrado presidente, el 20 de diciembre de aquel mismo año de 1973. Le sucedió en el cargo el que era su ministro de Gobernación (hoy diríamos de Interior), Carlos Arias Navarro, a quien también vemos en la novela y que ha pasado a la historia como ese señor que, el 20 de noviembre de 1975, se asomó a las pantallas en blanco y negro de los televisores con semblante extremamente compungido para anunciar: “Españoles, Franco ha muerto”.




jueves, 26 de noviembre de 2020

SCHUBERT NUNCA TRABAJÓ EN JUSTICIA (MIREN ALCEDO MONEO)

LA NOVELA: La historia de nuestro país, plagada de juicios, denuncias, sentencias, cárcel, multas y represión, ha dado un protagonismo destacado a la administración de justicia. En numerosas ocasiones nos han atendido al otro lado del mostrador o del estrado funcionarias serias y aburridas, a las que hemos intentado contar mil historias. Mientras, nosotros no sabíamos nada de ellas.

Desde la ficción narrativa se nos abre una puerta a un mundo hermético y desconocido para la gran mayoría: el día a día de las funcionarias -porque casi todas son mujeres- de la Administración de Justicia.

Carmiña, Maricarmen, Carmentxu, Karmele… trabajan en un juzgado. En cualquier juzgado. Son tramitadoras, auxiliares o gestoras: funcionarias. Todas diferentes –con una personalidad, manera de trabajar e ideología peculiar– pero todas igualmente intercambiables y prescindibles para sus superiores o para los usuarios.

Ellas lo saben bien: En el Reino de España la norma de convivencia es clasista, racista, machista y caciquil y la justicia demasiadas veces es solo una palabra para colgar en piedra en las fachadas de los edificios.

Para sobrevivir al dolor Carmiña, Maricarmen, Carmentxu y Karmele se refugian en una indiferencia más aparente que real o se calzan los cascos y escuchan las briosas notas de Las truchas en el río de Schubert.

LA AUTORA: Miren Alcedo Moneo (Portugalete, Bizkaia, 1963), es licenciada en Historia por la Universidad Autónoma de Barcelona y doctora en Antropología por la Universidad de Barcelona (Central). Ha trabajado en prensa, en educación, en historia oral y, desde 2005, es funcionaria de carrera de la Administración de Justicia en la Comunidad Autónoma Vasca, donde ha conocido varias jurisdicciones y distintos partidos judiciales. Es autora de dos libros basados en la recogida de testimonios desde la perspectiva de la historia oral: Militar en ETA, síntesis de su tesis doctoral en Antropología, y La identidad pactada, texto sobre el ambiente socio-político de lo que se dio en llamar la transición y las negociaciones que condujeron a la firma del Concierto Económico de 1981. Ha colaborado también en la elaboración de la biografía de la fotógrafa Ana Portnoy: De mi vida. Schubert nunca trabajó en Justicia es su primera obra de ficción.


 

viernes, 20 de noviembre de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 783.-SEMILLA DE MALDAD (IÑAKI MIRÓ)

Título
: SEMILLA DE MALDAD

Autor: IÑAKI MIRÓ

Editorial: EDICIONES MIRÓ

Trama: El asesinato de su hija trastocará la vida entera de un matrimonio que hasta entonces vivía relativamente cómodo y feliz. Pero cuando la policía no avance en sus investigaciones, el padre tomará la decisión de investigar por su cuenta y llegar hasta el fondo del asunto, cueste lo que cueste, incluso poniendo en peligro tanto su vida como la de los suyos.

Personajes: Raimon Fuchs, profesor de Historia amante de la navegación, un hombre tranquilo que de repente ve cómo se cae todo aquello en lo que había creído y por lo que había luchado, Maite, su mujer, ejecutiva de una empresa, de carácter más frío y racional que su marido, Tino Palacios, agente de la Ertzaintza, entregado a su trabajo aunque en ocasiones se siente impotente ante las decisiones de jueces y políticos, Ángeles, prostituta con la que contacta Raimon en el curso de su investigación, Antonio, un barrendero con el que hace amistad Raimon y que le brinda su ayuda, Josan, periodista caído en desgracia que ve la oportunidad de levantar la cabeza haciendo un reportaje sobre lo sucedido a la hija de Raimon.

Aspectos a Destacar: Estamos ante una novela tratada desde el punto de vista de la víctima, que nos plantea dónde se encuentran los límites entre la justicia y el deseo de venganza, sobre todo cuando tanto el sistema como las autoridades cuya misión es defendernos se muestran incapaces para hacerlo, y hasta qué punto un ciudadano corriente está legitimado a saltárselos al cerciorarse de esa indefensión.

La Frase: Uno vive con una ilusión, forma una familia, tiene hijos. Luego se desvive por esos hijos y los ve crecer. Todo el fundamento de la confianza que pone uno en la sociedad, en la humanidad, en el vecindario incluso, se basa en la seguridad con la que vivimos. Tienes confianza en tu entorno, en lo que te rodea. Y cuando pasa algo así toda esa confianza se desmorona, y después, ¿qué es lo que queda? Nada. No queda nada.


 

domingo, 15 de noviembre de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 782.-EL DIARIO DE JOSEF BARATH (ANTON ARRIOLA)

Título: EL DIARIO DE JOSEF BARATH

Autor: ANTON ARRIOLA

Editorial: EREIN

Trama: El descubrimiento, por un bibliófilo, del primer cuaderno de los diarios de un antiguo militar del Imperio Austro-Húngaro que trabajó como preceptor del heredero de la corona imperial cuando su madre, la emperatriz Zita, se hallaba refugiada en Lekeitio, hará que ese mismo bibliófilo, deseoso de completar los diarios, encargue a un profesor de la Universidad de Deusto que en ocasiones anteriores ha estado metido en investigaciones delicadas, que busque la segunda parte de esos diarios. Pero la cosa se complica cuando aparecen en escena otros personajes deseosos de hacerse con ellos, cueste lo que cueste conseguirlos.

Personajes: Ander Azurmendi, exsacerdote y profesor de la Universidad de Deusto, que desea recuperar el tiempo perdido de cuando vistió los hábitos, personaje de otras dos novelas del autor (El Negro y La Gata y El caso Newton), Lorea de Areitio, enigmática y elegante mujer, propietaria de un palacete en Lekeitio, que ayudará a Azurmendi aunque éste no entienda sus motivos, Josef Barath, preceptor del prícipe Otto de Habsburgo, leal por encima de todo al desaparecido Imperio, aunque eso le lleve a efectuar todo tipo de sacrificios personales, Elke Stadler, profesora de música de las hijas de Zita de Habsburgo, amante de Barath, Valentín Correa, el hombre que compite con Azurmendi por hacerse con los diarios de Barath, José Ruiz de Azua, bibliófilo amigo de Azurmendi, obsesionado por encontrar los diarios, el barón Tisza, compañero de Barath en cierto tipo de acciones con las que quieren restablecer el Imperio, partidario de métodos contundentes.

Aspectos a Destacar: El engarce que realiza el autor entre la investigación que se lleva a cabo en la época actual y los hechos transcurridos tras la caída de la dinastía Habsburgo y del Imperio Austro-Húngaro, en una novela en la que se produce un fructífero mestizaje entre la novela policial y la histórica, proporcionándonos algunas de las claves de los acontecimientos que harían de los años 30 del pasado siglo una época tan conflictiva como brutal.

La Frase: Habían olvidado algo todavía más esencial, algo que deberían haber reconocido, esa naturaleza verdadera de los hombres que se oculta apenas bajo una fina capa de cultura y civilización: a pesar de poder contemplarla cualquier día de la semana en sí mismos o entre sus vecinos, olvidaron la tendencia a la insatisfacción y al resentimiento del alma humana, y su aspiración congénita a poseer lo que otros poseen.


viernes, 13 de noviembre de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 781.-EL IRLANDÉS 2. MATAR AL OSO PARDO (JULIO GARCÍA LLOPIS)

Título: EL IRLANDÉS 2. MATAR AL “OSO PARDO”

Autor: JULIO GARCÍA LLOPIS

Editorial: BETA III MILENIO

Trama: Un detective irlandés recibe el curioso encargo de proteger a un político vasco, apodado “Artza” o “el Oso Pardo”, al que muchos auguran un rápido ascenso a la Lehendakaritza (presidencia del Gobierno Vasco). Lo más curioso es que pese a tener sus enemigos, como cualquier político en ascenso, no ha recibido amenazas, y lo que lleva a contratar al detective son las extrañas visiones de una mujer en las que “ve” cómo intentan asesinarle durante una representación operística.

Personajes: Thomas O’Brien, detective irlandés afincado en Bilbao, influenciado por su educación religiosa irlandesa sin caer en fanatismos ni exageraciones, Martín Segovia, abogado de poca monta, pero conocedor de todo lo que se cuece en el país, Rosa Urioste, seguidora del político amenazado, que tiene extrañas “visiones premonitorias”, Íñigo Loria, mano derecha del “Oso”, antiguo ertzaina que dejó el cuerpo policial por motivos no muy claros, Nora, amante del “Oso”, alejada de la esfera pública para no interferir en la ascendente carrera del político.

Aspectos a Destacar: La interesante utilización de un personaje irlandés afincado en Bilbao para que tanto desde el especial punto de vista que le confiere su condición de extranjero como de su inmersión en la propia sociedad vasca describa ésta y sus problemas y aspiraciones con cierto distanciamiento no exento de afecto.

La Frase: Tendemos a pensar que la delincuencia organizada está en manos de extranjeros y nos equivocamos. Debajo de este bucolismo norteño –hurgó en sus dientes con un palillo-- y, rascando la pintura a una ciudad cada día más atractiva para el turismo, te asombraría contemplar la cantidad de mierda escondida bajo las alfombras. Bilbao tiene dos caras.


miércoles, 11 de noviembre de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 780.-LAS ARISTAS DE LA MUERTE (AITOR CASTRILLO)

Título: LAS ARISTAS DE LA MUERTE

Autor: AITOR CASTRILLO

Editorial: BETA III MILENIO

Trama: Una pareja que acaba de conocerse es secuestrada cuando se encontraban charlando en un bar. No son personajes conocidos, no están metidos en ningún tipo de asuntos tubios, no tienen una fortuna que justifique la petición de un rescate. ¿Por qué han sido, por tanto, secuestrados en una acción tan violenta como aparentemente profesional?

Personajes: Álvaro, joven matemático, tímido aunque capaz de sobreponerse a esa timidez cuando las circunstancias lo requieren, Mónica, joven que a pesar de tener una situación personal difícil ama, por encima de todo, la vida, Víctor, ladrón profesional, siempre viviendo al margen de la ley, pero sin haberse encanallado del todo, Marco, futbolista al final de su carrera, que tiene la oportunidad de despedirse con un título, de fuerte personalidad y con un claro sentido de la honestidad, Alicia, peleona abogada del turno de oficio, curtida por la vida y madre soltera, Sergey, dirigente de una organización dedicada al crimen organizado, que rige con mano dura y sin ningún tipo de escrúpulos, Wyatt, asesino a sueldo de la organización dirigida por Sergey, Naim, piloto de aviación que suele viajar mucho por su profesión, lo que a menudo le aleja de su mujer y sus hijas.

Aspectos a Destacar: La original estructura de la novela, planteados sus capítulos como si cada uno de ellos fueran los minutos que dura un partido de fútbol, con un ritmo vertiginoso en el que van cambiando tanto los protagonistas de los mismos como las situaciones, sin perder por ello la coherencia interna.

La Frase: He leído miles de libros, tantos que he perdido la cuenta, y todos pertenecen al mismo abanico de géneros: novela negra, policiaca, misterio, suspense, terror… Sumergirme una y otra vez en páginas de papel me ha permitido no cometer errores, ser metódico, evitar dejar huellas y conocer los entresijos de las investigaciones policiales.


martes, 10 de noviembre de 2020

MORTAJA DE BARRO (CARLOS OLLO RAZQUIN)

LA NOVELA: Las aguas cubren la memoria. Bajo el embalse se encuentra el antiguo pueblo de Eugi, anegado en nombre del progreso. La quietud de la superficie se ve alterada por la aparición de un cadáver que viene a abrir heridas del pasado. El inspector Villatuerta, acompañado de su hija la oficial Nerea Villatuerta y el siempre malhumorado subinspector Javier Erro, tendrán que investigar un nuevo caso en el silencio del pirineo navarro.

La vida en los años cincuenta del siglo pasado, los contrabandistas que burlaban una frontera impermeable, una fábrica de armas abandonada y un hombre que encerraba bajo siete llaves a su mujer y sus hijas.

Nada es lo que parece, todos tienen algo que ocultar.

 

EL AUTOR: Carlos Ollo Razquin es licenciado en pedagogía por la Universidad de Navarra y en Neurorrehabilitación por el instituto Petö de Budapest (Hungría). Fruto de los años que vivió en Budapest, publicó El cuaderno húngaro en el que narra la vida cotidiana en la Europa del este tras el telón de acero. En 2015 vio la luz ¿Quién con fuego?, novela policíaca en la que aparecen por primera vez el inspector Faustino Villatuerta, su hija, la agente Nerea Villatuerta, y el subinspector Javier Erro. En 2018 publicó la segunda entrega de la serie, A la luz del vino.

Ha trabajado como lector y ha traducido a Tanguy Viel, Paris-Brest, a Jean-Yves Jounnais, Artistas sin obra y a Nathalie Léger, La exposición. Actualmente es profesor de Educación Secundaria en un colegio de Pamplona.


 

jueves, 5 de noviembre de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 779.-EL HOMBRE QUE VOLVIÓ A LA CIUDAD (GEORGE PELECANOS)

Título: EL HOMBRE QUE VOLVIÓ A LA CIUDAD

Título original: THE MAN WHO CAME UPTOWN

Autor: GEORGE PELECANOS

Editorial: RBA

Trama: La firme determinación de un expreso de no volver a infringir la ley y desarrollar una nueva vida alejada del mundo de la delincuencia se verá truncada cuando un detective privado, que ha conseguido que salga de prisión utilizando métodos muy poco ortodoxos, le chantajea para que le ayude a materializar un golpe que está preparando.

Personajes: Michael Hudson, antiguo delincuente juvenil que ha madurado gracias a la lectura y quiere encauzar de nuevo su vida, alejado de su antiguo ambiente, Phil Ornazian, detective privado que no duda en cruzar el otro lado de la ley para aumentar sus ingresos, aunque siempre actúa contra aquellos que entiende que son un peligro para la sociedad, Anna Kaplan, entusiasta trabajadora de la biblioteca de la penitenciaría, que suele aconsejar a Hudson, Thaddeus Ward, policía retirado que regenta una agencia de fianzas, amigo de Ornazian, Matthew Mirapaul, abogado y viejo amigo de Ornazian, que suele encargarle casos en los que no interviene la policía.

Aspectos a Destacar: Pelecanos es uno de los autores norteamericanos de género negro más estimados en su país aunque ha sido muy poco traducido al castellano. En esta novela, que se ubica en su escenario recurrente, Washington, nos muestra tanto el multiculturalismo de la sociedad estadounidense como sus tensiones sociales y raciales si bien, alejándose del determinismo y pesimismo habitual en la serie negra, nos da una visión más optimista de lo habitual sin por ello edulcorar su visión de los problemas que aquejan a esa misma sociedad.

La Frase: Cuando leía un libro, la puerta de su celda estaba abierta, y podía cruzarla sin más. Podía pasear por aquellas colinas, bajo aquel ancho cielo azul. Respirar el aire fresco que lo rodeaba. Ver cómo las sombras recorrían los árboles. Cuando leía un libro no estaba encarcelado, era libre.


domingo, 1 de noviembre de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 778.-EL ÁRBOL DE LAS BOTELLAS (JOE R. LANSDALE)

Título: EL ÁRBOL DE LAS BOTELLAS

Título original: MUCHO MOJO

Autor: JOE R. LANSDALE

Editorial: SIRUELA

Trama: El abuelo de uno de los protagonistas fallece, dejándole en herencia una vieja casa, casi desvencijada, en un pequeño pueblo perdido de Texas. Junto a su mejor amigo decide arreglarla, para así poder venderla mejor, pero mientras están haciendo las obras descubrirán un cadáver en el subsuelo. Decididos a averiguar a qué se debe la aparición de ese cadáver, y con la duda de si el abuelo era un asesino o una víctima más, iniciarán una investigación en la que irremediablemente aparecerá la policía.

Personajes: Hap Collins y Leonard Pine, personajes habituales de las novelas de Lansdale, el primero un blanco exconvicto por negarse a ir a filas, que vive a base de trabajos esporádicos, el segundo, su mejor amigo, un excombatiente negro gay, Marvin Hanson, el único policía negro de la localidad, lo que ha ralentizado sus ascensos, Charlie, compañero de Hanson, con el que forma un buen equipo policial a pesar de, o quizás gracias a, que sus estilos de trabajo son diferentes, El Mohicano y La Carroza, vecinos de Collins y Pine, que tienen en su casa un fumadero de crack lo que les hace estar en conflicto con los dos amigos, que no aprueban ese tipo de negocios, Florida Grange, joven abogada del abuelo de Pine y después de éste, decidida y que sabe lo que quiere, MeMaw Carter, vecina nonagenaria de Collins y Pine que aún vive de modo independiente, aficionada la fotografía y a la elaboración de tartas y dulces, Hiram, hijo de MeMaw que de vez en cuando pasa a ver cómo se encuentra, el Reverendo Fitzgerald, pastor de la iglesia baptista negra, aficionado al boxeo.

Aspectos a Destacar: Las obras de Lansdale, del que aún no se ha publicado mucho en español, se alejan de los ambientes urbanos tradicionales de la novela negra ubicándose por lo general en las zonas más rurales del estado de Texas, pobladas por negros y blancos empobrecidos, lo que en los Estados Unidos llaman “white trash” o basura blanca. Aún así el sentido del humor es una constante en sus novelas, como ocurre en ésta, e incluso sus personajes, pese a estar bastante golpeados por la vida, conservan cierta ingenuidad y optimismo.

La Frase: Hay mucha maldad en este mundo, pero, si te paras a pensarlo, también hay cosas buenas. No digo que vaya a ponerme una corona de flores y empezar a decirle al personal que se amen los unos a los otros, pero sí creo que las cosas pueden ir mejor y que todos nosotros, cada cual a su manera, podemos mejorarlas.