miércoles, 21 de octubre de 2020

TXAPELA NOIR. DICCIONARIO DEL GÉNERO CRIMINAL VASCO (JOSÉ JAVIER ABASOLO)

Aquí podéis descargaros TXAPELA NOIR. EL DICCIONARIO DEL GÉNERO CRIMINAL VASCO.
Y si deseáis hacer alguna aportación, para añadir alguna obra o autor que se haya omitido, o puntualizar o corregir alguna entrada, vuestras aportaciones serán bienvenidas: javierabasolo@gmail.com


https://drive.google.com/file/d/1H37h07s5ufzjEQt9EZy-TXGtXlYWSvEj/view?fbclid=IwAR3aRX5kN2TL5E53mbxLnew09hrVk3_m7az5qKzx6pi3SijTk8aCddeZ-lA

UNA TUMBA EN JERUSALÉN (JOSÉ JAVIER ABASOLO). SINOPSIS


Os dejo la sinopsis de mi nueva novela, UNA TUMBA EN JERUSALÉN. En esta ocasión no aparece Goiko, pero confío en que Claude Larrouy también sea merecedor de un hueco en vuestras estanterías.

Durante la II Guerra Mundial, en el marco de un intento nazi por granjearse la colaboración del nacionalismo vasco, Claude Larrouy, un agente de los servicios de información del gobierno del lehendakari Agirre en el exilio, se infiltra en la comisaría de Baiona. Desde su puesto, averigua la identidad de un grupo de oficiales de las SS que asesinan brutalmente a mujeres. Terminada la contienda, Larrouy solo tiene un objetivo, localizarlos y matarlos a todos. Y es lo que, con la colaboración del Mossad, ha hecho a lo largo de tres largas décadas. Ahora, en 1973, se encuentra en Madrid, dispuesto a acabar con el último de la lista. Pero no va a ser fácil, pues es la mano derecha en la sombra del delfín de Franco, el almirante Luis Carrero Blanco, que acaba de ser nombrado presidente del gobierno.




UNA TUMBA EN JERUSALÉN (JOSÉ JAVIER ABASOLO). EL CONTEXTO HISTÓRICO

Una tumba en Jerusalén es una historia de ficción, pues se trata de una novela, y las novelas, por definición, son obras de ficción. Ahora bien, cuenta con un trasfondo histórico. En estos casos, el lector o la lectora raramente pueden eludir la tentación de preguntarse si determinados hechos que se narran sucedieron en algún momento o si tal o cual personaje se basa en personas que realmente existieron. En definitiva, dónde están los límites entre la ficción y la realidad o, más exactamente, la historia.

El trasfondo de Una tumba en Jerusalén está integrado básicamente por tres escenarios históricos: el intento por parte de determinados jerarcas del III Reich de atraer a su causa al nacionalismo vasco, en el marco de la II Guerra Mundial; la caza y captura a la que fueron sometidos muchos de los nazis huidos tras la rendición de Alemania, con independencia del país en el que se hubieran refugiado, y los (pen)últimos años del franquismo. Veamos uno a uno estos escenarios.

El III Reich pretendía establecer un Nuevo Orden en Europa, para lo cual necesitaba aliados. Contó con muchos, muchísimos. Por una parte, porque las ideas totalitarias no eran exclusivas de Alemania e Italia, y existían fuerzas de corte nazifascista en la práctica totalidad de los países. Por otra, porque, lógicamente, no fueron pocos los oportunistas que apostaron por el que parecía el caballo ganador. Pero, además, hubo jerarcas nazis que, impulsados en parte por sus convicciones etnicistas y en parte por la pura conveniencia, buscaron aliados también en las naciones sin Estado. Y los encontraron, por ejemplo, en Bretaña o en Flandes, pero también en Ucrania o en Georgia, y en otros muchos países. Por ejemplo, las Waffen-SS llegaron a integrar a una legión de indios que peleaban por la independencia de su país, entonces en manos británicas. El axioma “los enemigos de mis enemigos son mis amigos genera a menudo extrañas compañías.

En este contexto, el nacionalismo vasco también fue sondeado sobre la posibilidad de colaborar en la construcción del Nuevo Orden. Y lo fue por iniciativa de Karl Rudolf Werner Best, un oficial de altísimo rango de las SS, en realidad, un general, que había sido ayudante personal de Reinhard Heydrich cuando este estaba al frente de la Oficina Central de Seguridad del Reich, que, entre otros “servicios”, controlaba a la Gestapo. El sondeo no dio frutos, porque, tal y como se explica en la novela, el nacionalismo minoritario, ANV, era de izquierdas y el mayoritario, representado por el PNV-Gobierno Vasco en el exilio, se comprometió desde el primer momento con los Aliados, muy especialmente a través de los “servicios” o Servicio Vasco de Información. Ello no obsta para que alguno de sus militantes, concretamente, Eugène Goyhenetche, practicara, de grado o por fuerza, un doble juego que, terminada la guerra, hizo que purgara cárcel por colaboracionista. Si fue un héroe o un villano es algo que aún sigue suscitando controversia, aunque lo cierto es que fue rehabilitado. En 1968 obtuvo la cátedra de Historia Vasca en la Universidad de Pau y en 1982 la Universidad del País Vasco le otorgó la distinción de “Doctor Honoris Causa".

Un vasco al que también se cita en la novela y que sí fue un colaboracionista notorio, aunque no estaba adscrito a partido abertzale alguno sino a la derecha francesa, fue Jean Ybarnégaray, quien llegó a ser ministro en el gobierno de Vichy. Sin embargo, se distanció y, en 1943, acusado de haber ayudado a diversas personas a atravesar clandestinamente la frontera de los Pirineos, fue deportado al campo de Fussen-Planssee, en Austria. Terminada la guerra, fue condenado en Francia por colaboracionista a la pena de “degradación nacional”, que le privaba del derecho a voto, a ser candidato, a ejercer determinados empleos o a poseer armas. Le fue suspendida precisamente “por acto de resistencia”. 

El segundo escenario histórico que está en el trasfondo de Una tumba en Jerusalén es el de los nazis que, terminada la guerra, se escondieron en diversos países del mundo y la caza a la que fueron sometidos. En la inmediata posguerra, las potencias aliadas se emplearon lógicamente a fondo, tanto para capturar a los jerarcas alemanes del nazismo como a sus colaboradores locales, al tiempo que pugnaban entre ellas por hacerse con los servicios de científicos, como Wernher von Braun, a quien se cita en la novela, o agentes de inteligencia que pudiesen reportarles algún beneficio, aunque ello supusiera tener que mirar a otro lado con respecto al grado de compromiso que habían mantenido con el régimen de Hitler. Pero, sobre todo tras los Juicios de Núremberg, que supusieron el ajuste de cuentas con la cúpula del nazismo, las potencias aliadas se relajaron y el peso de la investigación para localizar a los huidos y documentar los cargos contra ellos quedó muchas veces en manos de particulares, como Simon Wiesenthal, un superviviente de los campos de exterminio.

Es rigurosamente cierto que un ciego llamado Lothar Hermann, con la ayuda de su hija Silvia, proporcionó la pista que permitió al Mossad identificar y localizar en Argentina a Adolf Eichmann, considerado uno de los responsables más directos de la “solución final”. También que el propio Simon Wiesenthal había aportado años antes datos concluyentes al respecto que, por alguna razón, no habían sido tenidos en cuenta. Como Argentina no condecía extradiciones, un comando del Mossad secuestró a Eichmann en 1960 y lo condujo a Israel, donde fue juzgado, condenado a muerte y ejecutado.

También en España se refugiaron prófugos nazis, al amparo del régimen franquista. Uno de los más conocidos fue el belga Léon Degrelle, que, a punto de terminar la guerra, se subió en Noruega a un avión Heinkel y voló hasta amerizar, cuando ya no le quedaba gasolina, en la donostiarra bahía de la Concha. A pesar de que Bélgica, donde había sido condenado a muerte en ausencia, solicitó su extradición, Franco nunca la concedió. Otro de aquellos prófugos fue Otto Skorzeny, muy reputado por sus acciones de comando, como la que llevó a cabo para rescatar a Mussolini cuando este estaba preso en el Gran Sasso. En España, siempre al amparo del régimen, Skorzeny colaboró con ODESSA, red clandestina dedicada precisamente a facilitar la huida a América Latina a exmiembros de las SS, y también con una empresa “de seguridad” dirigida por nazis alemanes creada, entre otras cosas, para apoyar en tareas escabrosas a la Dirección General de Seguridad española.

Y así enlazamos con el tercer escenario que constituye el trasfondo histórico de Una tumba en Jerusalén, el de los (pen)últimos años de la dictadura. Desde la Guerra Civil, Franco había ostentado la doble condición de jefe del Estado y presidente del Consejo de Ministros. En junio de 1973, con su enfermedad ya avanzada, decide dejar este segundo cargo, más ejecutivo, en manos del almirante Luis Carrero Blanco. Era este un hombre de la entera confianza del dictador, su delfín, llamado a ser el encargado de perpetuar el franquismo después de Franco. Controlaba los servicios de inteligencia y también de represión, como era el caso de la Brigada Político-Social. Precisamente un comisario de esta BPS, Melitón Manzanas, con fama de torturador y, por cierto, también de haber colaborado con la Gestapo durante la II Guerra Mundial, había sido en 1968 la primera víctima mortal deliberada de ETA. A su vez, el atentado contra Manzanas había estado en el núcleo del juicio celebrado en 1970 contra la cúpula de esta organización, el llamado Proceso de Burgos, que, paradójicamente, dejó en evidencia que las costuras del régimen empezaban a reventar. Carrero era el hombre llamado a recoserlas. Pero no tuvo tiempo, todo acabó para él apenas seis meses después de haber sido nombrado presidente, el 20 de diciembre de aquel mismo año de 1973. Le sucedió en el cargo el que era su ministro de Gobernación (hoy diríamos de Interior), Carlos Arias Navarro, a quien también vemos en la novela y que ha pasado a la historia como ese señor que, el 20 de noviembre de 1975, se asomó a las pantallas en blanco y negro de los televisores con semblante extremamente compungido para anunciar: “Españoles, Franco ha muerto”.




FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 776.-EL MENTIROSO (MIKEL SANTIAGO)

 

Título: EL MENTIROSO

Autor: MIKEL SANTIAGO

Editorial: EDICIONES B

Trama: Un joven se despierta en una fábrica abandonada en un pueblo costero de Bizkaia y, cuando abre los ojos, ve que a su lado se encuentra un hombre muerto, aparentemente asesinado. Incapaz de recordar nada de lo que ha ocurrido empieza a plantearse si él ha sido otra víctima, sin consecuencias mortales, del asesino o si, por el contrario, es él quien ha matado a aquel hombre y, de ser así, cuáles han sido los motivos.

Personajes: Álex, joven jardinero de la localidad, que redondea sus ingresos con pequeños trapicheos e intenta enderezar su vida tras el fallecimiento de su madre, Erin, novia de Álex, hija de un importante empresario de la localidad, Jon Garaikoa, abuelo de Álex, de fuerte personalidad aunque la edad ha empezado a mermar sus facultades, Dana, asistenta ucraniana de Jon Garaikoa, muy leal a éste y a su nieto, Joseba Izarzelaia, padre de Erin que, a pesar de las diferencias sociales y económicas entre su hija y Álex, ve con buenos ojos su noviazgo, Mirari, mujer de Joseba y madre de Erin, que durante su infancia fue amiga íntima de la madre de Álex, Ane, la tercera que junto a la madre de Álex y Mirari formaban un trío de amigas inseparables, casada con otro industrial importante de la zona, Denis, amigo de la infancia de Erin y muy protector con ésta, Nerea Arruti, suboficial de la Ertzaintza, a la que no parecen convencer las explicaciones que Álex da a lo sucedido.

Aspectos a Destacar: El ritmo de la novela, que no te da prácticamente un momento de descanso y te obliga a seguir leyendo la narración con el deseo, que puede parecer contradictorio pero no lo es en absoluto, tanto de saber qué va a ocurrir en la siguiente página como de no querer que se acabe la novela.

La Frase: Lo habían matado de un golpe, e inmediatamente recordé aquella piedra que había aparecido junto a mi mano cuando me desperté. Estaba donde yo la había dejado. Un pedrusco de forma triangular. Uno de sus ángulos estaba bañado en ese oscuro color de la sangre. ¿Yo? ¿Un asesino?


martes, 13 de octubre de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 775.-EL CLUB DEL CRIMEN DE LO JUEVES (RICHARD OSMAN)

Título: EL CLUB DEL CRIMEN DE LOS JUEVES

Título original: THE THURSDAY MURDER CLUB

Autor: RICHARD OSMAN

Editorial: ESPASA

Trama: Todos los jueves un grupo de ancianos que residen en un complejo urbanístico dedicado a vivienda para jubilados se reúnen para hablar de crímenes pasados sin resolver, como manera de pasar el tiempo. Pero cuando un constructor de la localidad, que además tiene intereses económicos dentro del complejo, es asesinado, deciden que ha llegado el momento de olvidarse de las elucubraciones teóricas sobre asesinatos antiguos y pasar a la acción.

Personajes: Ron Ritchie el Rojo, antiguo líder sindical, siempre dispuesto a la pelea por una buena causa, o aunque no haya una buena causa, Joyce, enfermera retirada que disfruta con la vida y nunca desdeña tener nuevas experiencias, Ibrahim Arif, psiquiatra jubilado, amante del orden y con una mente analítica, Elizabeth, la dirigente del club de jubilados, audaz y decidida, Donna de Freitas, joven y ambiciosa policía que a pesar de recalar en el pueblo para huir del bullicioso Londres enseguida se da cuenta de que le gusta el bullicio, Jason Ritchie, hijo de Ron el Rojo, exboxeador y actual participante en realitys de lo más variado, que tuvo un pasado algo tormentoso, Chris, jefe de Donna, cincuentón de buen carácter con tendencia a sobrepeso, que añora una vida familiar que nunca ha tenido, Matthew Mackie, sacerdote católico que desea impedir que se construya sobre un cementerio, Ian Ventham, propietario de la ciudad-residencia de ancianos, que desea ampliar su negocio cueste lo que cueste.

Aspectos a Destacar: El sentido del humor que se extiende a lo largo de toda la novela, lo que no la convierte en paródica ya que tanto la intriga como su resolución no tienen fisuras / El pausado modo de avanzar de la novela, basada sobre todo en unos personajes que enseguida se hacen querer, pero que no hace decaer en ningún momento el interés por la trama.

La Frase: Joyce no ha estado nunca en el interior de unas dependencias policiales, pero no se pierde ni un solo documental sobre crímenes. Por eso le resulta algo decepcionante ver que no inmovilizan a nadie contra el suelo, ni arrastran a ningún criminal hacia los calabozos gritando obscenidades que en un programa de televisión disimularían con pitidos.


martes, 6 de octubre de 2020

CUERPOS SIN LUZ (ELENA TABARES LOZANO)

LA NOVELA: Olaia acaba de terminar su trabajo como esteticista y ahora se prepara para un nuevo empleo que no empezará de la mejor manera posible. Contará con la compañía del joven al que conoció en las últimas fiestas de pueblo y con el que parece que sobrellevará la extraña aventura que le aguarda.

Como ella, el joven pelirrojo también está despegando su carrera laboral. Ambos empleos se verán entrelazados por un plan que no salió como a primera vista se esperaba. Juntos deberán indagar en el pasado de la pobre Ur para averiguar cuál fue el verdadero motivo.

 

LA AUTORA: Elena Tabares Lozano nació en Vitoria-Gasteiz Araba/Álava) en el año 1997. Pese a no tener grandes títulos estudiantiles, a su pronta edad, ya son siete los distintos empleos en los que se ha visto metida. El penúltimo de ellos, fue el que le sirvió de inspiración para su primera novela publicada; Cuerpos sin luz.

Afortunadamente, después de más giros de los que le hubiera gustado, la calma y tranquilidad de su estabilidad actual le ha permitido dedicarse a escribir la experiencia. Mientras, ella no deja de devorar novela nórdica junto con las grandes obras de escritores locales que de tanta inspiración le han servido.


 

 

lunes, 5 de octubre de 2020

GOIKO Y LA PRESENTACIÓN DE "UNA TUMBA EN JERUSALÉN"

Últimamente le tengo a Goiko un tanto soliviantado. Incluso me amenazó con no venir a la presentación de UNA TUMBA EN JERUSALÉN el próximo viernes 9 en la Biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao, con motivo de la Feria del Libro.

--Pues casi mejor --le he dicho--. Porque tú, en ese tipo de actos, te sueles conducir como un elefante en una cristalería.

De todos modos, como no entendía su actitud, le he preguntado a qué se debía.

--A que me tienes marginado. En tus últimas tres novelas, ASESINOS INOCENTES, EL JURAMENTO DE WHITECHAPEL y la que vas a presentar este viernes, UNA TUMBA EN JERUSALÉN, no aparezco.

--Hombre, es que en EL JURAMENTO DE WHITECHAPEL y UNA TUMBA EN JERUSALÉN no podías aparecer. Salvo que te hubiera hecho funcionario del “Ministerio del Tiempo”.

--Muy gracioso lo tuyo. Pero, ¿qué me dices de ASESINOS INOCENTES? ¿Eh? Esa transcurría en esta época, nuestra época.

--Sí, pero el protagonista era un abogado corrupto.

--Un buen escritor habría sabido cómo meterme en la novela.

Eso sí que me llegó al alma. Que un personaje de ficción, que además era una creación mía, pusiera en duda mis dotes de escritor, era inadmisible.

--No te me subleves que no tienes razón –le contesté sin disimular mi enfado--. Además, fuiste tú quien no quisiste aparecer en ASESINOS INOCENTES.

--¿Sí? ¿De verdad? Demuéstramelo –me dijo en plan chulito.

--Ahora mismo.

Y aprovechando la ocasión que me daba le leí el siguiente párrafo de ASESINOS INOCENTES:

 

“..en pocos minutos iba a entrevistarme con el detective más caro de la ciudad. No sólo iba a entrevistarme con él, sino a pagarle una buena comida en uno de los mejores restaurantes de Bilbao, y eso sin contar con la minuta que seguramente tendría que abonarle por sus servicios. Pero cuando busco un detective siempre busco el mejor, y si nos olvidamos de Mikel Goikoetxea, un exertzaina más conocido como Goiko al que todos consideran el número uno de su profesión en Euskadi, pero cuyo carácter indisciplinado y la animadversión que suscitaba en todo el estamento jurídico vasco me aconsejó no contratarle, independientemente de que a algunos intermediarios les comentó, en su momento, que no trabajaría jamás para alguien como yo, frase que no se la tomo en cuenta porque seguramente debió proferirla en estado máximo de ebriedad, única forma de explicar tan absurdo exabrupto, me llevó a contratar a un antiguo subcomisario del Cuerpo Nacional de Policía

 

--¿Con eso crees que tendría que haberme conformado? ¿Ir de segundón, o como se dice en el cine, hacer un “cameo” al servicio de un abogado indigno? Yo valgo mucho más que eso, por Dios, que hasta el momento he sido el protagonista de cuatro de tus novelas: PÁJAROS SIN ALAS, LA LUZ MUERTA, LA ÚLTIMA BATALLA y DEMASIADO RUIDO.

Lo que me faltaba, que se creyera una vedette. En fin, he tenido que prometerle que volverá a ser protagonista en el futuro de alguna de mis novelas. Pero eso sí, le he exigido que no venga el próximo viernes (ya lo sabéis, en la Biblioteca de Bidebarrieta de Bilbao) a la presentación de UNA TUMBA EN JERUSALÉN.


Cuanto más lejos lo tenga ese día, mejor para todos.


 

miércoles, 30 de septiembre de 2020

LA DULCE ESPÍA NAVARRA (JOSÉ LUIS VÉLAZ)

Tras los sanfermines de 1940, en los que en las animadas calles de Pamplona se mezclaban los atuendos de los mozos con los de los militares del Tercer Reich que habían acudido a la fiesta desde su emplazamiento en Biarritz y en el coso taurino como en el Ayuntamiento pendían los símbolos nazis, desaparece un colaborador del MI6 como poco antes había ocurrido con un subsecretario del Estado de tendencia anglófila.

En ambas desapariciones existe algo en común: una bella joven de la que solo se tiene unas fotografías pero de la que se desconoce todo.

Mientras tanto, en la capital donostiarra, Julián Echániz dentro de la red de los antiguos militantes del Deuxième Bureau, ahora colaborando para el MI6 a través del consulado británico de San Sebastián, recibe el encargo de introducirse en una fiesta que se va a celebrar en el Gran Hotel Frontón de Vitoria donde se tiene información de la probable asistencia de la enigmática joven.

En esta ocasión, en principio, en lugar de una misión puramente ejecutora se trata de intentar entrar en la mente de la mujer seduciéndola, teniendo en cuenta que, precisamente, la seducción es también la mejor arma de ella. Una excitante historia, narrada de manera atractiva, tan amena como perspicaz, que sumerge al lector, desde las primeras líneas, en un bello, intrigante y peligroso juego de seducción, cuyo laberinto verá su solución en el parque de las Tres Naciones de Bilbao.


 


jueves, 24 de septiembre de 2020

DESCONFÍA (JON ARRETXE)


LA NOVELA
: Tras huir de las presiones policiales sufridas en la Pequeña África de Bilbao y después de su breve estancia en un pueblo del Pirineo navarro, su particular odisea lleva a Touré a la Ville Lumière, a París. La ciudad donde vivió su hija Sira y donde nuestro desharrapado personaje pretende pasar inadvertido, camuflándose entre tanto migrante de origen africano que la habita. Por primera vez desde el comienzo de su periplo, Touré vive en la abundancia. La forma de ganarse la vida en la que le ha adiestrado su compañera Yareliz lo lleva, por primera vez, a vivir sin apreturas, a enviar dinero a su familia en Burkina Faso, y a encontrar un cierto sentido al hecho de haberse embarcado en esa peligrosa empresa que es la migración.

Pero, en el fondo, Touré sigue siendo la misma persona, fraternal y solidaria, que, sin proponérselo, se ve inmersa en otra peligrosa peripecia que pondrá en jaque su cómoda situación y su vida. La Ciudad de la Luz se convertirá en la de las Tinieblas para nuestro detective-vidente.

 

EL AUTOR: Jon Arretxe (Basauri, Bizkaia, 1963) es Doctor en Filología Vasca y Licenciado en Educación Física, habiendo realizado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, estudios de piano y canto.

Este polifacético y exitoso autor tiene la creación literaria por oficio, pero también ofrece conferencias sobre sus libros o viajes, y además canta ópera, siendo integrante de los coros de ópera de Bilbao y Pamplona.

Desde la publicación de su primera obra, en 1991, su producción combina principalmente la literatura de viaje y la novela negra, en la que junto a obras aisladas sin personaje fijo destaca la seria dedicada a Touré, inmigrante ilegal procedente de Burkina-Fasso e instalado en un piso patera del bilbaíno barrio de San Francisco que, si la situación lo exige, no le hace ascos a trabajar de detective improvisado, y de la que ha publicado las siguientes novelas: 19 kamera (19 cámaras), 612 euro (612 euros), Hutsaren itzalak (Sombras de la nada), Estolda jolasak (Juegos de cloaca), Sator lokatzak (Piel de topo), Ez erran deus (No digas nada) y Mesfidatu hitzez (Desonfía). Así mismo, sin dicho personaje, ha publicado Manila Konexioa, Kleopatra, Xahmaran (Shahmaran), Morto Vivace, Fatum (La ciudad de los ángeles), Tangerko ametsak (Sueños de Tánger) y Arrutiren banda (La banda de Arruti).


 

miércoles, 23 de septiembre de 2020

EN EL OTRO BOLSILLO (LAURA BALAGUÉ GEA)

LA NOVELA: Una auxiliar de enfermería de un centro de salud aparece muerta en extrañas circunstancias. Un nuevo caso para la oficial de la Ertzaintza Carmen Arregui, cuya resolución se complicará debido a la sorprendente “normalidad” que presenta la rutinaria vida de la difunta y su entorno. La ausencia total de indicios, aficiones y amistades de la víctima, por exiguas que fueran, supondrá un enorme reto.

Carmen Arregui es una oficial comprometida con su trabajo, desbordante de sentido común y con una completa vida familiar. Capaz de sacar lo mejor de cada uno de sus colaboradores: el tímido Aduriz, la eficaz Lorena y el antediluviano Fuentes, y, al mismo tiempo, esquivar las imposiciones, siempre oportunistas, del comisario Landa; además de tener una particular habilidad para despejar con garbo la escena de un homicidio: “En la escena del crimen, el que no ayuda estorba”.

Una historia bien hilvanada que avanza en una pesquisa paciente y que, poco a poco, nos irá descubriendo pequeños detalles en la existencia de la víctima que revelarán que no hay vida sin secretos.

 

LA AUTORA: Laura Balagué Gea (Barcelona, 1958) estudió Enfermería y desde 1982 reside en Donostia-San Sebastián (Gipuzkoa), donde trabaja en un centro de salud. En el año 2000 obtuvo el segundo premio en el XI certamen de cuentos Atenea. Es autora de Las pequeñas mentiras, con la que ganó el Premio La Trama, del festival Aragón Negro, a la que han seguido Muerte entre las estrellas y En el otro lado, las tres protagonizadas por la ertzaina Carmen Arregui.


 

 

sábado, 19 de septiembre de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 774.-ECLIPSE EN MADRÁS (SARAH DARS)


Título
: ECLIPSE EN MADRÁS

Título original: NUIT BLANCHE À MADRAS

Autora: SARAH DARS

Editorial: BARATARIA

Trama: Cuando una joven perteneciente a la casta superior de la India, la de los “brahmanes”, desaparece, su familia, aparte de poner el asunto en manos de la policía se pondrá en contacto con un miembro de la misma casta, un médico que pese a no ser detective ni policía, tiene habilidades en dicho campo. Pero cuando esa misma joven aparezca asesinada, sin cabeza además, el asunto se complicará aún más.

Personajes: Doc, médico perteneciente a la casta “brahmán” que después de haber estudiado la medicina oficial en universidades occidentales ha acabado especializándose en la medicina tradicional hindú, la ayurvédica, y que ejerce en ocasiones como detective aficionado, Arjun, amigo y confidente de Doc, sensato y racional aunque sea también un amante del pensamiento tradicional, la señora Mitra, mujer perteneciente a la casta “brahmán”, acérrima defensora de las costumbres tradicionales, tía y madrastra de las gemelas Surya y Chandra, cuyos nombres significan respectivamente Hija del Sol e Hija de la Luna, y cuyos caracteres son tan opuestos como los de ambos astros, Krishna, ayudante de Doc y Arjun, que últimamente se caracteriza por su torpeza, el inspector Gopan, policía que confía en las habilidades de Doc aunque a menudo intenta hacer cree que está por encima de él, Gokul, joven mujeriego, amante de Surya, que pese a pertenecer a una casta inferior es miembro de una adinerada familia, la señorita Rakesh, novia oficial de Gokul, perteneciente también a una familia muy rica, deseosa de emparentar con la de Gokul.

Aspectos a Destacar: El contraste y la lucha que se produce dentro de la India entre la modernidad y apertura a Occidente y la conservación y mantenimiento de sus tradiciones milenarias así como las producidas por las diferencias entre las diversas castas, abolidas legalmente, pero que siguen presentes en su realidad cotidiana.

La Frase: La verdad debe triunfar. O debería, con la ayuda de una gran dosis de olfato y un poco de buena suerte. O por lo menos, una parte de la verdad, porque ¡quién puede llegar a conocerla nunca entera! Por otra parte, ¿existe una sola verdad? Yo prefiero hablar de verdades, o medias verdades, puesto que nunca he sido lo que se llama un justiciero, ni pienso llegar a serlo. Aunque, bien mirado, es la curiosidad lo que me incita a meterme en asuntos que no me conciernen.