Miles de personas entran y salen
todos los días de Bilbao a través del túnel de Malmasín. Pocas sospechan que
sobre sus cabezas, en la cima de ese monte situado entre Arrigorriaga y
Basauri, se hallan los restos de un poblado fortificado de la Edad de Hierro,
el período inmediatamente anterior a la época romana. Francisco Panera se ha inspirado en esos restos para escribir El
sueño de Akala, una novela en la que caristios y autrigones, dos de los
pueblos que, como várdulos, berones o vascones, habitaron hace 2.000 años lo
que hoy es territorio vasco, mantienen un pleito secular por el control de una
posición estratégica en torno a un río que bien pudiera ser el Nervión. Los
romanos deciden intervenir en la disputa y lo hacen como juez y parte. En ese
marco se desenvuelven los personajes de esta novela, muchos y variados, desde
un chico capaz de vislumbrar el futuro, a una anciana marginada por los suyos
acusada de hechicería, pasando por una mujer que acaba de enviudar en extrañas
circunstancias o un veterano tribuno romano cuya convicción en las bondades del
Imperio está a punto de resquebrajarse. El sueño de Akala es ante todo una trepidante
novela de aventuras, repleta de lances y giros inesperados. Pero, como toda
buena novela, no renuncia a abordar cuestiones fundamentales, como el amor, la
ambición, la lealtad o la libertad.
Aunque como escritor de género negro pueda parecer que sea ése el tema principal, un blog es una miscelánea en la que según los días y las ganas hablaré de aquello que me parezca interesante, lo que no significa que vaya a interesaros a los demás, pero como se dice en la famosa película "Con faldas y a lo loco", nadie es perfecto. NI INOCENTE.
Mostrando entradas con la etiqueta EL SUEÑO DE AKALA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EL SUEÑO DE AKALA. Mostrar todas las entradas
lunes, 21 de mayo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
