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jueves, 23 de septiembre de 2021

LOS SOTA (EUGENIO IBARZABAL)

 


LA OBRA: La familia Sota es, al producirse la sublevación franquista, no solo el grupo empresarial más importante de Bizkaia sino también de España, así como una de sus mayores fortunas, tanto a nivel español como europeo.

Tras sufrir Ramón Sota Llano, durante años, una campaña denigratoria por parte de sus enemigos monárquicos, el 16 de julio de 1937, con el apoyo de la maquinaria del Gobierno de Franco, su socio, José Luis Aznar Zavala, arrebata a la familia el control de la Naviera Sota y Aznar, así como también del resto de sus empresas.

En 1938, hombres y mujeres de la familia Sota son multados por los Tribunales del general Franco con una cantidad de 370 millones de pesetas de la época. Sus bienes son incautados.

Este libro, que se ha escrito teniendo por primera vez acceso a los fondos privados de Ramón Sota Aburto, así como a la documentación británica de la época, narra la historia de su auge, primero, y de su expolio, después.

Cómo, por quiénes y porqué.

Ciento cincuenta años de historia y personajes claves de la historia de España: Cánovas, Maura, Alfonso XIII, Primo de Rivera, Cambó, Franco, Carrero Blanco y Serrano Suñer, así como de algunas de las familias y personalidades bilbaínas más decisivas de la época: Chávarri, Arana, Unamuno, Ybarra, Sarría, Aznar, Areilza, Balparda, Bergé y Lequerica.

Una gran historia bien contada y por fin desvelada, gloriosa a la vez que amarga.

 

EL AUTOR: Nacido en Donostia en el año 1951, Eugenio Ibarzabal estudió Ciencias Económicas en Bilbao, pero muy pronto se inició en el periodismo, coordinando la revista Muga. De 1977 a 1983 escribió varios libros de entrevistas, que le permitieron conocer a personajes de la generación anterior, entre otros a Koldo Mitxelena, Manuel Irujo o José María Setién. Trabajó en prensa y radio. En 1983 dio un salto a la política, a la que se dedicó a lo largo de cuatro años, siendo nombrado secretario general de la Presidencia y portavoz del Gobierno Vasco.

En 1987 escribió su primera novela, La Trampa. Luego saltó a televisión, primero como director de El otro punto de vista, en ETB-2, y más tarde como editor jefe en TVE, con el programa Punto y Aparte, que recibe el Premio Ondas en 1989.

Ha trabajado a lo largo de veinticinco años como consultor independiente, facilitando equipos de mejora en todo tipo de organizaciones. Fruto de esta experiencia profesional son dos libros de desarrollo personal: Volver a empezar y Vivir.

En el año 2011 se retiró para escribir y desde entonces ha publicado los siguientes libros:

–Cincuenta semanas y media en Brighton (Novela).

–Un país a espátula (Ensayo).

–Días de ilusión y vértigo 1977-1987 (Autobiografía).

–Juan Ajuriagerra. El Hermano mayor (Biografía).

–El acompañante de señoras (Novela).

–Xabier Lete. De un tiempo, de un país (Entrevista).

En la actualidad vive en Bilbao, dedicado a escribir, caminar y escuchar.


 

 

jueves, 24 de enero de 2019

LOS NIÑOS DE LEMÓNIZ (ESTELA BAZ)


LA NOVELA: Mucho se ha hablado del terrorismo de ETA en las décadas de los 70 y 80, pero nunca se había escrito esta historia desde la mirada limpia e inocente de los niños cuyos padres estaban amenazados o fueron asesinados por la organización terrorista. La autora fue uno de ellos y, como otros, vivió en primera persona unos acontecimientos que ningún niño debería vivir jamás, en concreto la campaña de ETA contra la central nuclear de Lemóniz.
El testimonio novelado Los niños de Lemóniz es la suma de recuerdos recuperados. Habla de personas, emociones y situaciones, pero sobre todo habla de cómo vivieron esa realidad, de cómo sus padres, ante situaciones límite, intentaban ocultar lo que estaba ocurriendo con el único objetivo de protegerlos. Niños que nunca fueron tenidos en cuenta, ni siquiera en las estadísticas. Y también habla de mujeres, de madres que, a pesar de su juventud, fueron extremadamente valientes, generosas, protectoras y luchadoras.

LA AUTORA: Estela Baz nació en Bilbao. Licenciada en Dirección de Empresas y Marketing, cursó estudios de postgrado en la Universidad de Salamanca y ESADE, entre otros. La necesidad de dar respuesta a las emociones propias y de otros la llevó a hacerse experta en Coaching y PNL. Actualmente trabaja en el mundo audiovisual, donde ocupa un puesto de dirección. En el año 2016, y de la mano del Grupo Planeta, dirigió la edición del libro 37 almas en una, del cual también es coautora, y en 2017 participó como colaboradora en el libro Mírame España, publicado por Accenture.



viernes, 29 de junio de 2018

HILVANO RECUERDOS (PABLO ANTOÑANA)


La voz literaria de Pablo Antoñana resonó de manera única en la segunda mitad del siglo XX y su eco llega hasta hoy, bien entrado el XXI, cuando por fin salen a la luz las memorias que el escritor afincado en Pamplona preparaba en los años previos a su muerte. Aunque interrumpido por la muerte, Hilvano recuerdos es un viaje de más de trescientas páginas que la memoria del cronista emprende, en primer lugar por el viejo mundo señorial y colonial del siglo XIX, el de su Viana natal, paisaje de su infancia y escenario cíclico de nuestras guerras perpetuas.

Pasado el relato de su infancia y frustrada la esperanza de los «años republicanos», este viaje de la memoria entra de lleno en la Guerra Civil española, acontecimiento clave del siglo XX e hito decisivo en las vivencias del autor. La insurrección facciosa de 1936 marcó de tal manera a la generación de Pablo Antoñana que el relato de lo ocurrido ocupa un tercio de sus memorias. Cautivos y desarmados quienes suelen ser los protagonistas verdaderos de las obras de Antoñana –los perdedores de a pie a los que la historia priva de una voz propia–, no llegó la paz sino la victoria, de lo que da cuenta la última parte del libro, dedicada a las miserias materiales y morales de la posguerra, vivida por el escritor en Zaragoza y Pamplona, antes de su regreso a los territorios de Ioar que verían nacer Pequeña crónica o Relato cruento, títulos imprescindibles de quien, de manera más directa y sincera que nunca, habla de nuevo en estas páginas.

 

'Hilvano recuerdos', las memorias inacabadas de Pablo Antoñana
Fernando F. Garayoa.
Noticias de Navarra (1 jun 2018)


 

lunes, 6 de febrero de 2017

PUERTAS Y VENTANAS ABIERTAS (MARIASUN LANDA)



Algunos de los temas recurrentes de este libro giran en torno a la experiencia lectora, a la producción de textos literarios o a la literatura infantil y juvenil. También alrededor de mi experiencia como escritora, del proceso creativo y del hecho de pertenecer al sistema literario de una lengua minoritaria y minorizada como es el euskera. Otros textos más breves responden a demandas puntuales en torno a eventos, libros, películas… o versan sobre mi amistad con la excepcional ilustradora y amiga que fue Asun Balzola.
Y como poner un título supone, a menudo, echarle una mano al lector para ponerle en antecedentes de lo que el autor se trae entre manos, he optado por algo que me parecía lo suficientemente amplio, pero que también recogía la constante, el hilo conductor, de todos los textos: mi gusto por la literatura, tanto en mi vertiente lectora como en la de escritora. Como decía Roland Barthes, la literatura sirve para respirar mejor. Y creo que quizás es debido a que la literatura abre puertas y ventanas interiores. Un lugar donde refugiarse y también compartir, dar y recibir.


miércoles, 5 de febrero de 2014

MEMORIAS DE UN GUDARI REPUBLICANO (TIMOTEO CASADO)

LA OBRA: Al escribir estas memorias militares colmo un deseo que tuve siempre. Muchos hemos estado privados de poder exhibir nuestros galones militares, que en mi caso fueron los de brigada del Ejército de Euzkadi y los de teniente del arma de Infantería del Ejército Republicano de la Segunda República española. La guerra hace que pierdas el respeto a tus semejantes. Al principio eres una persona miedosa pero, poco a poco, te aficionas a la aventura e incluso te ves atraído hacia todo lo macabro que anteriormente merecía tu repulsa. La sangre es como una droga.
Cuando acaba la guerra compruebas con pesar que ya no eres la misma persona. La dureza de la vida que se impone al bando perdedor te obliga a seguir luchando sin descanso y no puedes evitar que el odio que la guerra te inculcó se mantenga presente. Estás obligado a vivir bajo la depuración y sabes que tienes en cualquier momento el riesgo de sufrir un cautiverio penoso, que en mi caso duró treinta y cinco largos meses.
La palabra ‘guerra’ debería ser borrada de la mente de toda la humanidad por lo que representa y tendríamos que sentir un gran desprecio por todas las personas violentas que no quieren que vivamos en libertad. (Timoteo Casado).


EL AUTOR: Timoteo Casado fue agnóstico, comunista (a su manera), buen técnico y sobre todo una muy buena persona. Su vida fue el trabajo y la familia. Sus pasiones: la tarea bien hecha, la ciencia, el mar y los viajes. Sus aficiones: la ópera, el Athletic de Bilbao, los crucigramas, el baile, el dibujo, la bicicleta y, ya jubilado, la escritura. Es la persona con el mayor sentido del honor que he conocido. (Javier Casado).

martes, 28 de enero de 2014

NELSON MANDELA. EL CÓMIC AUTORIZADO

Este libro recoge y celebra en forma de novela gráfica la larga marcha de Mandela hacia la libertad de la población negra, india y mestiza en un país dominado durante décadas por la minoría blanca a través del apartheid, una minoría que hoy le agradece haberla también liberado del yugo de su propia enfermedad: el racismo. Una historia capaz de sacar lo mejor de quienes se acercan a ella, un mensaje de esperanza para las nuevas y no tan nuevas generaciones de lectores y ciudadanos ávidos de un mundo más sano.

Ahora que los espasmos públicos por su muerte han cesado, es el momento de reflexionar y aprender sobre y de su herencia. Pues, efectivamente, el bien de exportación más valioso de Sudáfrica es el legado de Nelson Mandela.

miércoles, 24 de abril de 2013

CÓMO PUDO PASARNOS ESTO (IDOIA ESTORNÉS ZUBIZARRETA)

LA OBRA: Sin comparación con la acerba memoria de la posguerra, el de "las inconformistas vascas de los 60" aparece como un pasado gris, vicario, de resistencia-intendencia-apoyo: mujer de preso, de huelguista, buzón, enlace, encubridora, recolectora de fondos, vestal del vascuence, responsable de la familia... de ellos, los príncipes de las tinieblas. Pero ellas estaban también ahí, invisibles.
Una hija de exiliados nacionalistas vascos, se asoma a San Sebastián en 1958. El contraste Chile/Euskadi es sustancial. Hay que escapar; inmigrantes y jóvenes lo hacen, a miles. La empresa editora familiar resurge de las cenizas de la guerra. Ella se convierte en una chica antifranquista de los 60, Electra en rebeldía. Luego historiadora, publicista; el "68 vasco" se cierra sobre ella.
Idoia Estornés reconstruye "la segunda fase del periodo franquista" en Vasconia, el nacimiento del nuevo nacionalismo, los ecos de la revuelta mundial, la llegada de la revolución sexual y de las ideologías universalistas, el ascenso de ETA y sus consecuencias. También el clima cultural, el nacimiento y desarrollo de un destacado fruto editorial –la Enciclopedia Auñamendi– y su crítico final, fuera ya del ambiente en el que naciera. Los últimos años de esta egohistoria –sostenida por gran acopio documental, entrevistas y puntualizaciones– recogen la arribada de un nuevo personaje, el misionero etnocultural, dentro del sistema de parasitaje alumbrado al calor de las autonomías. En lo personal, la dolorosa evolución ideológica de una fracción generacional para la que ETA representó en sus comienzos un ángel vengador, la dignidad recuperada. La interrogación más lacerante:
“¿Por qué surgió entre nosotros, un mundo de idealistas primero y de caínes después, y no en otras Españas, tanto o más humilladas y ofendidas, con o sin «lengua propia», maltrechas y pisoteadas por la autocracia?”
La «chica de los 60», muchos de sus paisanos y coetáneos, no tienen aún una respuesta, está en ello. Este libro ofrece una aproximación, un testimonio, varios; es una crónica generacional con inclusión de vida cotidiana, introspección, honestidad intelectual, desenfado, risa y algo de mala leche. Para que la vida se parezca a la vida, no a una fría selección de fechas.

LA AUTORA: Idoia Estornés Zubizarreta ha escrito siempre; dice no saber hacer otra cosa. Nació en Santiago de Chile (1940), estudió en la Universidad de Navarra, vivió en Londres, echó raíz en Euskadi en 1967.
Se autodenomina chica de los 60, hija de los únicos fascismos (España, Portugal) que sobrevivieron al triunfo aliado (1945). Resultado: «en molde dictatorial, sobre magma católico-marxista, échese un mucho de juventud, otro tanto de transporte lírico, mézclese con optimismo positivista y ruido de subversión cercana. Cuando el soufflé se lance al galope tendremos la superación de todas las contradicciones. Servir flambeante». Más, para arreglarlo, la pincelada local, la vasca.
Madre, a su vez, de una progenie llamada a juzgar en el microscopio académico-familiar a su generación, como hizo ella, en su La construcción de una nacionalidad vasca (1988), a la precedente.

Historiadora, columnista (ágil, humorista, polémica), dirigió la redacción y actualización de la "Enciclopedia Auñamendi" de los hermanos Estornés Lasa (tío y padre) hasta 2005.

lunes, 25 de febrero de 2013

AQUEL AÑO ERASMUS (LUIS SAGÜÉS-ERRANDONEA)


LA NOVELA: Ir de Erasmus o estudiar en el extranjero es el sueño de cualquier estudiante. En estas páginas se relata la experiencia en primera persona de esa estancia: desde las dudas antes de salir, en octubre, hasta la tristeza de junio por tener que regresar. A lo largo de ese tiempo el amor, los celos, la auto superación, la amistad, el ambiente internacional, las fiestas, los viajes… van haciendo que el personaje evolucione interiormente.
Llegó con la mochila repleta de temores y volvió con ella llena de experiencias positivas. Maduró más en aquel curso académico en el extranjero que en quince años de educación preestablecida.

EL AUTOR: Luis Sagüés-Errandonea (Irún, Gipuzkoa), Considerado un aventurero urbano, este joven autor ha vivido en Berlín, Madrid, Bruselas, Lausanne, Las Palmas de Gran Canaria, Barcelona, Bilbao y, por supuesto, en su Irún natal. En todas estas ciudades ha plantado cara a los problemas para encontrarles solución, siempre tras la amistad, el amor, la aventura, siempre con los ojos abiertos, con las antenas inquietas, creando un terreno fértil para que la imaginación pueda dar sus frutos en óptimas condiciones.

miércoles, 24 de octubre de 2012

GAUR ZORTZI (CARMEN GISASOLA)


Andoni preso dago Kordobako espetxean. Gaur, beste hainbat gutunekin batera, ezezagunen batek bidalitako gutun luze bat jaso du. Emakume batek sinatuta dator. Gaur zortzi, gutuna idazten duen emakume horren alabak ihes egin du organizazio armatu batean militatzeko. Andreak luze kontatzen dio gutunean zehar organizazio horretan militatzen duen preso horri beraren eta alabaren arteko harremana, konpromiso politikoari konpromiso pertsonala aurrez aurre jarririk.
Andoni se encuentra preso en la cárcel de Córdoba es un prisionero en su prisión. Hoy, junto a otras cartas, ha recibido una muy larga enviada por una desconocida. Está firmado por una mujer cuya hija se escapó hace una semana para militar en la organización armada. Andrea le cuenta a ese preso que también milita en la organización armada, a través de su extensa carta, la relación que tiene con su hija, enfrentando el compromiso personal con el político.

Artículo publicado en EL CORREO (http://www.elcorreo.com/) 24 de octubre de 2012. Redactor: Antonio Santos.
La exdirigente de ETA Carmen Gisasola abogó ayer por hacer una reflexión sobre el pasado para construir el futuro y asentar la convivencia en Euskadi. La que fuera máxima responsable de los comandos en la década de los noventa y ahora a la cabeza del colectivo de presos que han roto con la banda se mostró convencida de que el respeto a las ideas diferentes es imprescindible para crear un futuro normalizado.
Interna en el centro penitenciario de Zaballa, donde se encuentra clasificada en segundo grado, Gisasola aprovechó un permiso para presentar en San Sebastián su primera novela, bajo el título Gaur zortzi. La obra que, según dijo, no es una autobiografía, sí que tiene un gran paralelismo con su propia vida. Narra la historia de una madre que descubre que su hija ha huido de casa para incorporarse a ETA. La mujer, para intentar comprender a la muchacha, comienza a cartearse con un preso. Gisasola, visiblemente nerviosa y acompañada de la exparlamentaria de Aralar Aintzane Ezenarro, aseguró que el trabajo, de apenas cien folios, es una pequeña contribución a la convivencia» en el País Vasco.
La exmilitante etarra se negó a analizar la actualidad política y la situación del colectivo de presos, pero sí dejó caer algunas ideas. Aseguró que las heridas no se cierran por mirar a otro lado y apostó por examinar el pasado. Pidió que en Euskadi no se repita la experiencia de la Guerra Civil española, donde todavía hay familias que buscan los cuerpos de sus allegados en las cunetas de las carreteras. Sin citar a nadie en concreto, Gisasola lamentó que durante décadas el hecho de no respetar los derechos humanos y atacar a quien piensa diferente ha sido normal en Euskadi y aludió a los atentados, la censura o palizas y los ataques de palabra.
El rostro más visible de la llamada 'vía Nanclares' -presos que han roto con la banda y han pedido perdón por sus actos sangrientos, lo que les ha supuesto haber sido expulsados de la organización y repudiados por quienes eran sus compañeros de lucha- advirtió que la convivencia en el País Vasco es una responsabilidad de todos y no se va a dar de la noche a la mañana. No obstante, se mostró convencida de que, sin hacer una reflexión del pasado, no se puede avanzar mucho.
Siempre mediante alusiones a su libro, Gisasola hizo su particular interpretación de la historia de ETA. Aseguró que la lucha armada genera a su alrededor una mentalidad que provoca que se considere normal atacar al que piensa diferente. Un comportamiento que, subrayó, «no puede tener cabida en una cultura en favor de la convivencia». Esa forma de actuar -insistió- ha contaminado, además, nuestras relaciones.
La exetarra, que ha firmado una carta en la que pide perdón a sus víctimas y reniega de la banda, admitió que, como ella, muchos asumieron una forma de actuar para lograr objetivos políticos. Esa dinámica de actuar al servicio de una 'gran verdad' nos ha llevado una y otra vez a justificar excesos a pesar de que generaban muchas contradicciones en nuestro interior, explicó. Gisasola también tuvo un recuerdo para su familia y para aquellos padres de terroristas que, pese a no estar de acuerdo con el camino» que tomaron sus hijos, salieron a la calle para defender los derechos de los presos». «Quiero decir a nuestros padres -enfatizó- que ellos tenían razón.
La exparlamentaria Aintzane Ezenarro quiso, por su parte, agradecer la reflexión difícil, dura, sincera y no siempre comprendida que ha realizado Gisasola y el resto de los presos de la 'vía Nanclares'. La exrepresentante de Aralar, promotora de la ponencia de paz del Parlamento vasco, defendió que, en un momento histórico como el actual, en el que se está entrando en una situación de no violencia política, la sociedad vasca tendrá que hacer aflorar todo el sufrimiento, sin dejar de lado ninguno, con el objetivo de construir un relato de lo que ha pasado y no tiene que volver a ocurrir. Y quiso subrayar el coste personal de quienes optaron por la lucha armada y han visto cómo su vida ha transcurrido entre la clandestinidad y la cárcel.

lunes, 24 de septiembre de 2012

CUANDO NOS ENCONTREMOS (SOFÍA SALAZAR)

Si ser una niña adoptada en los años cincuenta no fue tarea fácil, ser madre de un niño que se sospecha robado es una de las más duras pruebas a que una mujer puede enfrentarse.
Sofía reúne en su persona ambas condiciones, lo cual ha hecho de su vida una búsqueda continua, acuciada por las angustiosas preguntas que acompañan a cada rastro, a cada duda, a cada certeza…
Su tenacidad la ha llevado a los archivos, a los medios de comunicación, a los tribunales, pero, sobre todo, a descubrir la necesidad de unir sus fuerzas a las de otras madres en similar situación. Junto a ellas ha conocido el sentido de la solidaridad y de la lucha por esclarecer unos oscuros hechos que a todos nos interpelan.
Esta es su historia.

lunes, 9 de enero de 2012

ZAMACOLA, UN BANDOLERO VASCO EN EL CHACO (FABIO JAVIER ECHARRI)


LA OBRA: En esta novela, basada en hechos reales, se narra la vida de Eusebio Zamacola Abrisqueta, euskaldun nacido en Basauri que llegó a Argentina en 1924. Sus actividades al margen de la ley, sus años dedicados a saquear a las grandes empresas explotadoras instaladas en la región, sus asaltos a los trenes, el gran apoyo popular que logró entre la clase trabajadora, las desavenencias con su compañero Mate Cosido, las torturas y malos tratos que sufrió a manos de la policía, los años en prisión... Este trabajo, ligero y ameno, nos permite sumergirnos en la psicología de un personaje impulsado por su espíritu aventurero, sus ideales anarco-revolucionarios y la persecución política sufrida en su tierra natal, Euskal Herria, a donde siempre quiso volver. Retrato de una época en la que el Vasco Zamacola, como lo llamaban, se convirtió en una leyenda para el pueblo argentino.

EL AUTOR: Fabio Javier Echarri nació en el Chaco, Argentina. Es profesor y Licenciado en Historia, con posgrados en diferentes ramas de gestión cultural y medioambiental. Trabaja como asesor para el Bloque Alianza Frente a Todos de la Cámara de Diputados de la Provincia del Chaco y fue fundador del Centro Vasco Kotoiaren Lurra de la misma provincia. Además, colabora con medios de comunicación locales y ha publicado varios trabajos en revistas internacionales. Es autor de obras como Napalpí, la verdad histórica, El desenterrador, Si no fuera por los perros o El cura caminador que han sido premiadas en diversos certámenes. Además, el ensayo sobre la vida de Eusebio Zamacola fue merecedor, en 2010, del Premio Andrés de Irujo, otorgado por el Gobierno Vasco.

martes, 20 de diciembre de 2011

EL CONTRABANDO EN BAZTÁN CONTADO POR SUS PROTAGONISTAS (PEDRO ESARTE MUNIAIN)


Partiendo de su propia experiencia, Pedro Esarte ha entrevistado a antiguos compañeros de oficio para mostrar la vida del contrabando en Baztan. Como resultado, ha recopilado numerosos datos y anécdotas que hasta el presente habían quedado al alcance de muy pocos, pues el contrabando ha sido un asunto tabú. Pero Esarte no sólo ha escrito un libro de lectura muy amena, sino que ha enmarcado aquella actividad en su contexto social y político, en plena posguerra, como consecuencia de imposiciones más antiguas. La falta de muchos productos de primera necesidad, las penurias económicas y la necesidad de mejorar forzaron a muchas personas a hacer de este oficio un medio de vida. Con el tiempo, las cambiantes condiciones económicas generales influyeron y conformaron los modos y fines de los protagonistas.
Aunque no se agota en sí mismo, este libro ofrece un retrato de la vida del Valle de Baztan en aquellos difíciles años, retrato común a gentes de otros valles repartidos a ambos lados del Pirineo.


Artículo aparecido en el Diario Vasco el 20 de diciembre de 2011. Redactora; Alicia Del Castillo.

A pesar de los años transcurridos desde que se dedicaron a ello, el tema del contrabando aún es tabú para muchos en Baztan. Sin embargo, Pedro Esarte (Elizondo 1936), que se dedicó al conocido como 'gau lana'-trabajo de noche- antes que a la historia y a la escritura, ha conseguido reunir recuerdos y datos, propios y ajenos, en El contrabando en Baztan contado por sus protagonistas (Editorial Pamiela).
Al ver publicado hace unos meses un libro sobre el contrabando en el Valle, Esarte comentó a su editor, si alguien puede escribir sobre contrabando en Baztan, ese soy yo. Así surgió el libro, un compendio de sus andanzas y las de su propia familia, pero también la de muchos baztandarras que le han ofrecido sus recuerdos cuando la mayoría de aquellos jóvenes ya ha cumplido los 70 años y ven como muchos otros han fallecido llevándose aquellas historias con ellos. Es un desnudo histórico y literario empezando por mí y siguiendo por quienes me han prestado su colaboración, afirma Esarte, porque en Baztan de eso no se habla, como le dijo un anciano de 93 años.
El contrabando de mediados del siglo XX fue la rémora del atolladero y las consecuencias dejadas tras la guerra del 36. Ayudó a solucionar necesidades, gracias a los géneros de todas clases que irónicamente provenían de quienes tuvieron la calamidad de una guerra posterior a la ocurrida en la península. Extraña que tras la terrible guerra europea, tuviéramos que abastecernos desde el otro lado de la frontera de alimentos básicos como el pan.
Se hacía contrabando con el tabaco y los géneros de lucir como las famosas medias de cristal, las puntillas o la perfumería, como artículos para revender y con sus beneficios, comprar los alimentos y productos de primera necesidad. Luego vino el aprovechamiento de los residuos de la guerra europea, tanto de materiales de desecho como piecerío, para el arranque industrial, transportes.; el cobre para las necesidades primarias, incluidos los tendidos eléctricos y telefónicos, y también habla Esarte del contrabando de ganado.
En una cena que organizó con amigos que quisieron hablar cuando les comentó el tema del libro, salieron muchos recuerdos. He escrito con pseudónimos algunas historias porque así me lo han pedido, algunos protagonistas han muerto y a donde algunos no he ido a preguntar porque sabía que no iban a querer hablar. E incluso algunos salen sin pseudónimo. Esarte es tajante cuando afirma que no hay nada de lo que avergonzarse. Yo fui chamarilero por necesidad, chatarrero minorista. La furgoneta de la carnicería -del negocio familiar- no llamaba la atención porque para ir al matadero teníamos que pasar por la aduana.
Como cuenta Esarte, para poder acarrear los bultos durante la noche, los porteadores de paquetes de puntilla, telas y otros objetos voluminosos, se montaban el paquete sobre las espaldas y se ajustaba con una cinta ancha que se bordeaba por la frente, el kopetako, y cruzaba por la cabeza. Normalmente se llegaba con paquetes de entre 30 y 35 kilos a Elizondo. Para el acarreo del cobre se emplearon desde carros de mano y bicicletas con remolque, hasta carros de caballos y leras de vacas. Esarte cuenta las trampas que preparaban en el interior de los coches, los dobles fondos y dobles suelos, o los troncos vaciados y en cuyo interior se apilaban los rollos de cobre. Porque para transportar el hilo de cobre se reducía en rollos prensados como ovillos, trabajo que originaba intoxicaciones, mucosidades negras, toses, inapetencia y pérdida de peso.
Recuerda también que la utilización de religiosos en los viajes fue una opción muy socorrida, por el respeto que imponía su presencia.
Lejos de realizar un relato romántico, Esarte rescata también de la memoria los contrabandistas encarcelados, heridos, incluso muertos por disparos de los guardias, porque no siempre era posible ponerse de acuerdo con los agentes.

lunes, 1 de agosto de 2011

LA TRAVESÍA DEL MONTSERRAT (FÉLIX SAN MAMÉS LOIZAGA)


Artículo publicado en la página web http://www.euskalkultura.com/

La editorial mexicana Código ha publicado las memorias de Félix San Mamés Loizaga, uno de los 9 hombres que en 1950 cruzó el Atlántico en un velero, huyendo de la dictadura franquista, desde el puerto vasco de Santurtzi a Veracruz, en México. Fue una aventura formidable, que ahora los hijos de San Mamés desean dar a conocer, para lo que han publicado La travesía del Montserrat, el diario que su padre escribió durante el periplo.
Rosa Mari San Mamés, hija de Félix, y su esposo Juan José viven desde hace años en San Francisco, California, donde son miembros activos de la comunidad vasca. Juan José emigró desde su Portugalete natal, pero Rosa Mari nació en México, en el seno de una familia vasca. Su padre Félix llegó a México en una odisea que en los años 50 copó las portadas de los diarios mexicanos: Félix San Mamés y otros ocho vascos llegaron al puerto de Veracruz después de varios meses de travesía por el Atlántico a bordo de un velero, en una huida desesperada de la dictadura franquista.
Ahora, años después de la muerte de su padre, los hijos de Félix San Mamés han publicado los diarios que su padre escribió durante la travesía. En estas páginas San Mamés narra, con un estilo llano pero reflexivo y lleno de humanidad, las aventuras de los nueve fugados, desde que comienzan los preparativos de su huida en los astilleros Alza de Santurtzi hasta su llegada a puerto en Veracruz. Por el camino, montones de aventuras, huracanes, encontronazos con la marina franquista y peligros de diversa clase que a punto estuvieron de enviar a pique el barco y la operación.
Los fugitivos aprovecharon la procesión marinera del Día de la Virgen del Carmen en julio de 1950 para hacerse a la mar en el Montserrat, un pequeño balandro. Los tripulantes eran Félix San Mamés Loizaga, Agustín Palacios Lopategi, José Martín Barinagarrementería Eguskiagirre, Luis y Manolo Algorri Villanueva, Gregorio Solano Ahedo, Ismael Martín del Río y Ramón y José Luis Bilbatúa Madariaga.
Pusieron rumbo a Sudamérica, pero en Canarias se les estropeó el motor y tuvieron que seguir y atravesar a vela el Atlántico. El viaje resultó una travesía durísima, un total de 91 días a través del océano, sin alimentos suficientes, en los que el compañerismo fue uno de los motores del Montserrat.
Quien desee más información sobre el libro, hacerse con un ejemplar o contactar con Rosa Mari o Mari Carmen, hijas de Félix San Mamés, puede hacerlo a través del blog http://latravesiadelmontserrat.blogspot.com

viernes, 11 de febrero de 2011

EL ÁFRICA DE THOMAS SANKARA (CARLO BATÀ)

Thomas Sankara (1949-1987) fue el presidente de Burkina Faso de 1983 a 1987. Con una potente combinación de carisma personal y fuertes convicciones marxistas y pan-africanistas, su gobierno llevó a cabo iniciativas contra la corrupción y el imperialismo francés y mejoró la educación, la sanidad, la agricultura y la situación de la mujer, nacionalizando las tierras, las minas y los servicios públicos. Sus logros le valieron el apelativo de “Che Guevara Africano”. Su programa revolucionario provocó una fuerte oposición de los líderes tradicionales de la pequeña pero poderosa clase media, así como el recelo de Francia. Estos factores provocaron su caída y asesinato en un sangriento golpe de Estado el 15 de octubre de 1987.

viernes, 23 de julio de 2010

CECILIA G. DE GUILARTE. REPORTER DE CNT NORTE. SUS CRÓNICAS DE GUERRA (JULEN LEZAMIZ & GUILLERMO TABERNILLA)

LA OBRA: Cecilia G. de Guilarte, nacida en Tolosa en 1915 en el seno de una familia obrera, es un referente de las letras vascas y la primera mujer corresponsal de guerra, ya no sólo del periodismo vasco, sino de toda la cornisa Cantábrica. Una pionera injustamente tratada por la historia que abrazó el anarquismo de un modo casi confesional y que cubrió para su periódico los frentes de Gipuzkoa, Bizkaia, Santander y Asturias entre 1936 y 1937.
En la páginas de “CNT Norte” ofreció una visión de la guerra muy alejada de los tópicos que asignaban a la mujer periodista un rol de mera propagandista, reivindicando por derecho propio el lugar que le corresponde y que, haciendo bueno aquello de que nadie es profeta en su tierra, siempre se ha reservado para las periodistas extranjeras.
Compartiendo con los milicianos largas horas en los parapetos, sufriendo las penalidades de la guerra, Cecilia conoció de cerca la solidaridad que tanto hermana a los combatientes y ya no quiso privarse de su compañía; quizás porque, como dijo una vez, así “se sentía más periodista que nunca”. De este modo, persiguió la noticia allá donde estuviera, sin importarle el peligro que pudiese correr, ya fuese en medio de la batalla de Irún, en las calles de Bilbao durante los trágicos sucesos del 4 de enero de 1937, en las posiciones del batallón Isaac Puente en Cimadevilla o en la ofensiva del general Mola.
Fue una mujer que se atrevió a publicar un folletín por entregas que no tenía más pretensión que la de entretener a los milicianos. Así se fragua la gran novelista que vendría después, en el exilio de México, cuando hubo que empezar de nuevo tras la derrota de 1939.
Este libro nos muestra a Cecilia a través de sus crónicas de guerra. Una joven periodista que se ofreció a contar lo que veía en el convencimiento de que ésa sería su mejor aportación al esfuerzo bélico. Alguien que nunca perdió la fe en la victoria, ni siquiera en medio de la debacle.

Artículo publicado en el Diario Vasco el 23 de julio de 2010. Redactora: María Pagola.
La Guerra Civil española dejó importantes personajes que, con el paso del tiempo, han pasado a ser una parte más de la historia. Profesores, fotógrafos, periodistas... en definitva, personas que de una u otra forma aportaron su grano de arena en aquella época. Pero, por desgracia, no se ha reconocido el trabajo de todos por igual. «Cecilia G. de Guilarte fue una pionera injustamente tratada, nadie se ha acordado de su faceta periodística y eso que fue la única fémina reportera de guerra», asegura Julen Lezamiz, autor del libro Cecilia G. de Guilarte. Reporter de la CNT. Sus crónicas de guerra.
Nacida en Tolosa en 1915 mamó la ideología anarquista desde muy temprana edad. Su padre, un trabajador de la industria papelera, «le animó desde niña a que escribiera. Al ser anarquista, era un hombre con unas ideas más liberales, no hacía diferenciación alguna entre hombre y mujer», señala Ana Mari Ruiz García, hija de Guilarte. Una mujer con gran iniciativa y ambición que, según su propia hija, «desde muy niña decidió que quería ser escritora y nadie se lo impidió; a pesar de que su madre no estuviera del todo de acuerdo».
Con tan sólo once años publicó su primer escrito en una revista; ese fue un paso trascendental para una larga y destacada trayectoria periodística. Siendo una adolescente, se marchó a Madrid a trabajar para el periódico de la CNT, sus colaboraciones eran tan asiduas como le era permitido. Fue el pistoletazo de salida para su prometedora carrera profesional, comenzó a realizar entregas periodísticas y literarias a diferentes periódicos de todo el país; desde Bilbao hasta Canarias, pasando por Madrid. En 1953 fue contratada como colaboradora para la revista madrileña 'Estampa'. Su director, Vicente Sánchez de Ocaña, fue el que le animó a que modificara su apellido y lo redujera a una G. Asimismo, hizo su pequeña aportación literaria, «publicó pequeñas novelitas como Rosa del rosal cortada, dedicada a Pío Baroja», explica Ana Mari Ruiz.
Una vez estalló la Guerra Civil su vida dio un giro inesperado. Tuvo que volver a su pueblo natal, Tolosa, «no satisfecha con la decisión que se vió obligada a seguir, comenzó su labor como reportera de guerra», explica Julen Lezamiz, autor del libro. Guilarte cubrió para el periódico 'CNT Norte' los frentes de Gipuzkoa, Vizcaya, Santander y Asturias entre 1936 y 1937. Cubrió acontecimientos tan importantes como la batalla de Irún, los sucesos del 4 de enero de 1937 en Bilbao y la ofensiva del general Mola. Su hija asegura que fue una ardua tarea la que Cecilia G. de Guilarte se vió obligada a cumplir, «Reportajes, entrevistas en las trincheras...arriesgándose con tal de cumplir la noticia. Era una más, incluso compartía la comida con los soldados». Nunca quiso ser objetiva en sus crónicas, pero sus relatos «siempre estaban exentos de partidismo y eran muy críticos», asegura la hija de Guilarte. Llamaba la atención la forma tan peculiar de escribir que tenía, ya que siempre redactaba sus crónicas en primera persona, «contaba todo tal y como era o, al menos, la percepción que ella tenía. Siempre echó en falta que alguien valorase sus crónicas como se merecían, en una de ellas señala que envidia a los reporteros americanos que venían a la guerra, ellos se hacían famosísimos, ella no», sostiene Ana Mari Ruiz.
Nunca se sintió infravalorada por ser mujer, a pesar de que en aquella época las reporteras de guerra fueran una verdadera excepción. «Al ser parte del movimiento anarquista libertario de las mujeres tenía casi el mismo papel que los hombres. Ella era reportera de guerra anarquista y dentro de su propio partido, de su sindicato, no tuvo ningún problema; además estaba muy bien relacionada», explica Julen Lezamiz, autor del libro sobre las crónicas de guerra de Guilarte.
Su buena posición para conseguir todo tipo de informaciones derivadas de la guerra provenía de su relación sentimental con Amós Ruiz Girón, perito agrícola de profesión y comandante del Batallón Disciplinario de Euskadi. Gracias a él, consiguió su gran exclusiva, la primera de su carrera. «Realizó una entrevista al único piloto alemán derribado en tierra vasca. A cambio, tuvo que escribir un artículo propagandístico del recién creado Batallón Disciplinario», relata Julen Lezamiz. «Fue una especie de favor, un intercambio de intereses, aún así ese fue su único artículo propagandístico», concluye la hija de Guilarte y Ruiz.
Los republicanos fueron perdiendo terreno y Guilarte -embarazada- y su marido, tuvieron que abandonar tierras vascas y exiliarse a Francia, «mi madre nunca quiso escapar de su tierra». Aún así, Guilarte regresó a España para tener a su primera hija, Marina. Permaneció en Cataluña hasta febrero de 1939, pasó a Francia y, a partir de ahí, inició un largo exilio.
En Francia continuó su labor periodística, colaborando con Le Soud-Ouest. Finalmente, de la misma manera que había ocurrido en España, tuvieron que huir porque los alemanes se acercaban. Según la hija de Guilarte, «salieron en el último o penúltimo barco libre que había para ir a América. Ningún país sudamericano les permitía la entrada. Tras 45 días de espera, México acogió con los brazos abiertos a todos los exiliados». El exilio americano duraría hasta 1963.
Los primeros diez años de exilio trancurrieron en México D.F. donde Guilarte trabajó para la revista 'Rumbo'. En 1941 se consolidó como redactora jefe y directora de la revista 'El Hogar' y más tarde de la revista 'Mujer'. Compaginó su trabajo como periodista con la realización de guiones para la radio y la escritura de novelas. Colaboró con diversas publicaciones de la comunidad vasca en el exilio como: Euzko Deya, Tierra Vasca, Gernika...
Su vida transcurrió en diferentes lugares de México; Michoacán, Hermosillo, Sonora... Muchos de estos cambios de residencia se debían a la labor de su marido, Ruiz Girón, como perito agrónomo, «le mandaron a una plantación experimental de olivas, hoy en día, es una gran industria», comenta Ana Mari Ruiz.
Exceptuando «unas novelas rosas para comer» que realizó la periodista y escritora, desempeñó una frenética actividad culturalen su exilio en México. «Siempre tuvo la suerte de que fueron a buscarle a ella para trabajar», comenta su hija. Realizó actividades universitarias en México, más concretamente, en Hermosillo. Le nombraron jefa de departamento de Extensión Universitaria y directora de la revista Universidad de Sonora. Allí impartió clases de Historia del Arte e Historia del Teatro.
La causa de su vuelta del exilio fue, en gran parte, un accidente que sufrió en 1959, el cual le hizo replantearse su vida y acrecentó aún más la añoranza de su tierra. «Nunca se le quitó la nostalgia», asegura Ana Mari Ruiz.

viernes, 4 de junio de 2010

DIARIO DEL HOMBRE PÁLIDO (JUAN GRACIA ARMENDÁRIZ)

Artículo publicado en el DIARIO DE NAVARRA el 4 de junio de 2010. Redactora: Nerea Alejos.

El escritor Francisco Umbral llegó a decir que deseaba contraer una grave enfermedad para poder escribir su mejor libro. Este comentario, que a primera vista podría interpretarse como un esnobismo, ayer no lo fue. No al menos para quienes escucharon al escritor y columnista de Diario de Navarra Juan Gracia Armendáriz, que ahora convalece de éxito tras haber volcado el dolor de la enfermedad en su último libro, Diario de un hombre pálido.
Durante un encuentro organizado por el Club Virtual de Lectura del periódico, Juan Gracia comprobó que su libro está calando: loscomentarios no dejaban de encadenarse.
Entre sus lectores se encontraban desde el consejero de Cultura, Juan Ramón Corpas, que acudió como amigo, hasta la joven autora Margarita Leoz. Juan Gracia, que pertenece a la lista del centenar de navarros que necesitan recibir un transplante (en su caso, de riñón), ha encontrado pequeñas perlas en lugares tan poco sugerentes como la habitación de un hospital, una sala de espera o de diálisis. Un auténtico tratado de empatía que cautiva por la cálida naturalidad con que va mostrando situaciones extremas y a la vez cotidianas. Así reveló José María Romera desde su columna de "Diario de Navarra" el valor que encierra el Diario de un hombre pálido.
Belén Galindo, responsable del Club Virtual y amiga personal de Gracia , apuntó la cuestión clave: ¿Dónde queda el pudor? ¿Hay límites?. Un diario tiene que ser indiscreto, es parte de su encanto, siempre que se elija el tono adecuado, contestó el escritor. Llevado por esa preocupación por el tono, Gracia se enfrentó a un delicado juego de equilibrio. Confesó que tenía la sensación de estar pisando una claraboya de vidrio que se podía romper.
Corpas apuntó la dificultad de escribir un diario sin hacer trampas. Le comentó al escritor que él no había notado ninguna. Y si la hay, no sé si nos lo vas a decir. Gracia respondió que el 95% del libro refleja vivencias en primera persona. Lo único que está inventado es la clínica Golden Angel de California, donde los médicos deben experimentar obligatoriamente los tratamientos que infligen a sus pacientes, dijo entre risas. Confesó que era su manera de ajustar alguna cuenta pendiente, y el público le respondió con más risas. Así introducía un punto de ironía en el libro que le viene bien.
El drama y el humor conviven con normalidad en las páginas de su diario. Gracia se refirió a la enfermedad como una auténtica aventura existencial. ¿Cómo es posible vivirlo así? Puede ser terrible, pero también puede perfeccionarnos. Para él, la enfermedad supuso la oportunidad para tratar de hallar perlas brillantes en lugares como la sala de hemodiálisis de un hospital de Madrid, aseguró.
Y eso que ciertas salas de hemodiálisis estarían muy próximas a la "Rumanía de Ceaucescu", según relató. Algo está fallando cuando un veterinario trata mejor a un gato que un médico a sus pacientes. En el toque de atención que lanza al colectivo sanitario, señaló que había diferencia entre la carencia de comunicación con el paciente por parte de los médicos y el excelente trato que caracteriza al personal de enfermería. Belén Galindo le preguntó si se podía considerar una obra terapeútica. Yo sentí la necesidad de escribirlo. Mi amigo Francisco Javier Irazoqui ha dicho que es un libro que nos hace mejores. Es el mejor halago que he recibido, contestó.
Un gran libro es el que tiene la capacidad de emocionarnos, y yo aquí siento mucha emoción, comentó Belén Galindo al hilo de las preguntas de los asistentes. Al autor pamplonés le llovieron los piropos. Sus lectores destacaron desde la mirada de afecto que dedica a todos sus personajes hasta la calidad que ha alcanzado literariamente. La expresión obra maestra sonó en varias bocas.
También salió a relucir la cuestión del estilo, muy diferente al de su anterior novela, La línea Plimsoll. Le preguntaron si en este caso lo había intentado dulcificar. Gracia respondió que su anterior obra la escribió cuando se encontraba sano y sus recuerdos de la enfermedad se remontaban a veinte años atrás. Pero Diario de un hombre pálido no es un libro escrito desde el recuerdo, sino desde el presente.
A Juan Gracia le preguntaron si el libro le había permitido conocerse mejor. Seguramente sí, pero sospecho que tendré que dejar pasar un tiempo. Dentro de un par de años lo volveré a leer y entonces será cuando descubra cuánto desconocía de mí, reflexionó.