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viernes, 12 de noviembre de 2021

VIAJE ALREDEDOR DE MI CUARTO (MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ)

 


«¿Qué se puede hacer cuando uno está en arresto domiciliario sino viajar con la mente?», se pregunta Xavier de Maistre (Chambéry, 1763 - San Petersburgo, 1852) para justificar el ponerse a la tarea de escribir su Viaje alrededor de mi cuarto (1794). No es mi caso, no estoy, como estuvo él, arrestado por haber participado en un duelo, sino confinado y recluido en mi domicilio, como la gran mayoría de mis conciudadanos, acosados por una calamidad inesperada de largo alcance, obligado a permanecer en él más horas de lo habitual, algo que por costumbre y la vida que de ordinario llevo, no se me hace raro, pero que durante unos meses fue por obligación legal de un estado de alarma que se alarga con un horizonte de incertidumbres. […]

En el libro de Alberto Manguel, Mientras embalo mi biblioteca, se dice que la propia biblioteca puede servir de consuelo, y lo mismo los cachivaches que han ido a parar a ella con los años, los viajes y, en mi caso, las diferentes casas en las que he vivido estos últimos años de manera más o menos pasajera, las andanzas urbanas y las caminatas de monte y bosque, las husmas en las penumbras de las viejorrerías, los mercados y mercadillos de pulgas, las subastas modestas, las insospechadas tiendas color canela…»


 

 

lunes, 4 de enero de 2021

MORIREMOS NOSOTROS TAMBIÉN (MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ)

Murieron nuestros padres o abuelos o hermanos y está claro que moriremos nosotros también, cada cual de lo suyo, de rabia, de asco, de no tener dinero para seguir viviendo, de agotamiento, de las viejas siete plagas o de alguna de las miles que bullen en lo profundo de las selvas o en laboratorios criminales de última generación –que sí, que de acuerdo, que también somos conspiranoicos– porque aquí, en esta tierra de Caín, lo que cuenta son mis muertos y tus muertos, esos que están siempre en el aire, haya pasado el tiempo que haya pasado, que eso es lo de menos, mi bandera y la tuya, mi templo y tu taberna, mi información y la tuya, mi hoz y tu navaja, mi garrota y la tuya, mi pistola y la tuya, mi sima y la tuya, mi país y el tuyo, por mucho la geografía sea la misma… y así hasta nadie sabe cuándo, hasta el fin de los tiempos probablemente. En la patria de Caín estamos, mejor no olvidarlo. En nuestro escenario, la cainina flota en el aire como una niebla espesa y embriagadora…


 

 

lunes, 3 de septiembre de 2018

DIABLADA (MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ)


La vida estrepitosa de Jorgito Camacho, ch'ukuta de lujo
«… ir abajo, al fondo del pozo insondable de la memoria torcida, este, que debería ser pozo negro, pozo venenoso, al que es mejor no asomarse, al que debería caer esta y otras diablas, de la memoria todas, a paso de carga, doble carga de petardos y de humos, y todos, ángeles, diablos y sonrientes figuras, diablesas del bien querer que no estuvieron muy presentes, la verdad, porque huían de los borrachones y esta es una diablada casi solo de estos, todos para abajo, yo mismo también para no ser menos y para descansar de una vez, y el último, que cierre la tapa y que el guardián de la jiña la selle, con los sellos que sea costumbre que no sé si son siete o más, y amén y para siempre. Dicho lo cual, bebidas que han sido las chelas de descanso y reglamento, seguimos…»


martes, 8 de septiembre de 2015

EL BOTÍN (MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ)



El Botín es el colofón al trabajo iniciado por el autor con El Escarmiento, publicado en mayo de 2013. En la obra, la guerra es vista como un negocio, como un negocio colosal: expolios, expropiaciones, robos descarados, negocios que cambiaban de mano a punta de pistola, botines de guerra, multas... y eso al margen de la maquinaria represiva que no cesó en la retaguardia, lejos de los frentes de combate o una vez liquidados estos.


lunes, 27 de abril de 2015

PERORATA DEL INSENSATO (MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ)



LA NOVELA: Un pintor que ha pasado muchos años de su vida recluido en centros psiquiátricos, ve en la sala de espera de un dentista una revista en la que se informa de que el manicomio donde pasó su juventud va a ser derribado para construir un hotel de quince estrellas y un campo de golf de cuatro hoyos, o al revés, él no se aclara muy bien. Como además van a trasladar el camposanto del manicomio, se acuerda de la monja difunta que le cuidó de joven y decide rescatar su momia, con la que pasará toda una noche hablando de su infancia, su vocación de pintor, sus internamientos y exposiciones, sus años de artista al tiempo de la movida madrileña; del arrebuche político-cultural al amparo de las instituciones en los últimos treinta años, de los cambios de chaqueta y del poder de los «iberdrolos», de los hampones del arte, la cultura, las finanzas y la política, y del paso irreparable del tiempo, mientras las ruinas del manicomio de Crecell están cercadas por los antidisturbios… «¡Sabemos que estáis ahí!».

EL AUTOR: Miguel Sánchez-Ostiz (Pamplona, 1950), es autor de las novelas Los papeles del ilusionista (1982), El pasaje de la luna (1984), Tánger Bar (1984), La quinta del americano (1987), La gran ilusión (1989), Premio Euskadi de Literatura y Premio Herralde de novela, Las pirañas (1992), La caja china, Un infierno en el jardín (1995), No existe tal lugar (1997), Premio Nacional de la Crítica, La flecha del miedo, El corazón de la niebla (2001), En Bayona, bajo los porches (2002), La nave de Baco (2004), El piloto de la muerte (2005) y La calavera de Robinson(2006), Cornejas de Bucarest (2010) o El escarmiento (2013).

jueves, 2 de octubre de 2014

LA SOMBRA DEL ESCARMIENTO (MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ)


LA NOVELA: 1936-2014: Ni el golpe militar del 18 de julio de 1936, ni la guerra civil, ni la represión que siguió a esta y sostuvo el franquismo, son «cosa del pasado» ya superada. Basta examinar los abusos y la prevaricación gubernamental sistemática con respecto a la Memoria Histórica, el revisionismo del franquismo totalitario, el creciente autoritarismo, la formación del nuevo estado policiaco, el recorte de derechos y libertades para darse cuenta de que la sombra del Escarmiento ensombrece un presente de vencedores y de vencidos siempre.

EL AUTOR: Miguel Sánchez-Ostiz (Pamplona, 1950) es autor de las novelas Los papeles del ilusionista (1982), El pasaje de la luna (1984), Tánger Bar (1984) La quinta del americano (1987), La gran ilusión (1989), Premio Euskadi de Literatura y Premio Herralde de novela, Las pirañas (1992), La caja china, Un infierno en el jardín (1995), No existe tal lugar (1997), Premio Nacional de la Crítica, La flecha del miedo, El corazón de la niebla (2001), En Bayona, bajo los porches (2002), La nave de Baco (2004), El piloto de la muerte (2005), La calavera de Robinson (2006), Cornejas de Bucarest (2010) Zarabanda (2011) y El Escarmiento (2013).
Entre sus muchos libros misceláneos hay que destacar la crónica de viajes La isla de Juan Fernández y Peatón de Madrid, así como una serie de diarios y dietarios, que se comenzaron a publicar en el año 1986, como La negra provincia de Flaubert, Mundinovi. Gaceta de pasos perdidos (1987), Correo de otra parte (1993), El árbol del cuco (1994) a los que siguieron La casa del rojo y Liquidación por derribo.
En el año 2000, la editorial Pamiela publicó toda su obra poética hasta esa fecha, con el título La marca del cuadrante (Poesía, 1979-1999).
Por lo que respecta a sus estudios y trabajos barojianos, cabe citar: Derrotero de Pío Baroja (2000), Opiniones y paradojas (2000) y Pío Baroja, a escena (2006); la edición y estudio de la novela inédita Miserias de la guerra (2006); los prólogos a Las inquietudes de Shanti Andía (2001) y El árbol de la ciencia (2006); y los ensayos Pío Baroja y Pamplona (1996), El rumor de Itzea (1998), Itzea, el mundo de los Baroja (1998), El viaje de invierno de Pío Baroja (2002), Tras los pasos de Pío Baroja (2004), Pasada la tormenta (2006), Pío Baroja en el espejo de papel (2006), Las crepusculares (2006), Tiempos de tormenta (Pio Baroja, 1936-1940) (2007) entre otros muchos, al margen de conferencias, artículos y reseñas de prensa, fechados entre 1982 y 2007.
Un año después de la muerte del escritor navarro publica Lectura de Pablo Antoñana (2010).

viernes, 28 de marzo de 2014

CON LAS CARTAS MARCADAS (MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ)

LA OBRA: Cartas marcadas, juego sucio el que practican quienes más que gobernar, nos tienen sometidos. La mentira, la burla, la falta de respeto, la prepotencia y la violencia forman parte de sus reglas del juego. ¿Podemos hacer otra cosa que señalarlo e intentar compartir nuestra indignación? Esta es la crónica personal y por fuerza parcial de un año marcado por ese juego sucio en lo público y por la necesidad de no naufragar y no ceder a la tentación de desertar en lo privado. No estoy muy seguro de que sea del todo posible hurtarse a esa zarabanda de empujones, ansias, cóleras y derrotas en la que parece que se ha convertido nuestra vida.

EL AUTOR: Miguel Sánchez-Ostiz (Pamplona, 1950). Es autor de las novelas Los papeles del ilusionista (1982), El pasaje de la luna (1984), Tánger Bar (1984), La quinta del americano (1987), La gran ilusión (1989), Premio Euskadi de Literatura y Premio Herralde de novela, Las pirañas (1992), La caja china, Un infierno en el jardín (1995), No existe tal lugar (1997), Premio Nacional de la Crítica, La flecha del miedo, El corazón de la niebla (2001), En Bayona, bajo los porches (2002), La nave de Baco (2004), El piloto de la muerte (2005), La calavera de Robinson (2006),Cornejas de Bucarest (2010), Zarabanda (2011) y El Escarmiento (2013).
Entre sus muchos libros misceláneos hay que destacar la crónica de viajes La isla de Juan Fernández y Peatón de Madrid, así como una serie de diarios y dietarios, que se comenzaron a publicar en el año 1986, como La negra provincia de Flaubert, Mundinovi. Gaceta de pasos perdidos (1987), Correo de otra parte (1993), El árbol del cuco (1994) a los que siguieron La casa del rojo y Liquidación por derribo.
En el año 2000, la editorial Pamiela publicó toda su obra poética hasta esa fecha, con el título La marca del cuadrante (Poesía, 1979-1999).
Por lo que respecta a sus estudios y trabajos barojianos, cabe citar: Derrotero de Pío Baroja (2000), Opiniones y paradojas (2000) y Pío Baroja, a escena (2006); la edición y estudio de la novela inédita Miserias de la guerra (2006); los prólogos a Las inquietudes de Shanti Andía (2001) y El árbol de la ciencia (2006); y los ensayos Pío Baroja y Pamplona (1996), El rumor de Itzea (1998), Itzea, el mundo de los Baroja (1998), El viaje de invierno de Pío Baroja (2002), Tras los pasos de Pío Baroja (2004), Pasada la tormenta (2006), Pío Baroja en el espejo de papel (2006), Las crepusculares (2006),Tiempos de tormenta (Pio Baroja, 1936-1940) (2007) entre otros muchos, al margen de conferencias, artículos y reseñas de prensa, fechados entre 1982 y 2007.

Un año después de la muerte del escritor navarro publica Lectura de Pablo Antoñana (2010).

martes, 14 de mayo de 2013

EL ESCARMIENTO (MIGUEL SÁNCHEZ-OSTIZ)

LA NOVELA: Entre marzo y julio de 1936, el general Mola, como Director, pergeñó desde Capitanía de Pamplona una sublevación militar y lo hizo de manera minuciosa, de forma que el plan de control, represión y represalias de lo que desde un primer momento tenía que ser «territorio liberado» fue al detalle. Basta asomarse a los periódicos de los primeros días de la guerra o leer el contenido de algunas de sus instrucciones secretas: «Se tendrá en cuenta que la acción ha de ser en extremo violenta…».
Se trata de ver cómo hemos vivido y cómo vivimos no ya la guerra, sino sus consecuencias. No cuenta tanto lo de entonces como lo de ahora, el cómo seguimos viviendo aquello de una manera mucho más viva de lo que se piensa y desea.

EL AUTOR: Miguel Sánchez-Ostiz (Pamplona, 1950), es autor de las novelas Los papeles del ilusionista (1982), El pasaje de la luna (1984), Tánger Bar (1984), La quinta del americano (1987), La gran ilusión (1989), Premio Euskadi de Literatura y Premio Herralde de novela, Las pirañas (1992), La caja china, Un infierno en el jardín (1995), No existe tal lugar (1997), Premio Nacional de la Crítica, La flecha del miedo, El corazón de la niebla (2001), En Bayona, bajo los porches (2002), La nave de Baco (2004), El piloto de la muerte (2005) y La calavera de Robinson(2006).
Entre sus muchos libros misceláneos hay que destacar la crónica de viajes La isla de Juan Fernández y Peatón de Madrid, así como una serie de diarios y dietarios, que se comenzaron a publicar en el año 1986, como La negra provincia de Flaubert, Mundinovi. Gaceta de pasos perdidos (1987), Correo de otra parte (1993), El árbol del cuco (1994), La casa del rojo y Liquidación por derribo.

Artículo publicado en el diario DEIA (http://www.deia.com/) el 13 de mayo de 2013. Redactora: Ana Oliveira Lizarribar.
Miguel Sánchez-Ostiz presentará la semana que viene su nuevo trabajo, El Escarmiento, así, en mayúsculas, porque con este concepto definió el general Mola la acción que quería ejecutar con los vascos y con todos los demás. Y porque lo hizo, generando unas consecuencias que aun hoy se perciben, aunque algunos quieran cubrirlas con silencio.
Precisamente para destapar aquellos hechos ha realizado el escritor pamplonés dos extensos trabajos, el primero es éste que ahora ve la luz, y el segundo, titulado El Botín, se publicará más adelante y refleja el negocio colosal que algunos hicieron a base de expolios, expropiaciones y robos a mano armada. La editorial Pamiela es la responsable de publicar ambos libros.
En El Escarmiento, Sánchez-Ostiz plantea una crónica novelada de los acontecimientos; un texto que arranca a las puertas del fuerte de San Cristóbal, en el monte Ezkaba, pero no en la fecha de la fuga, en 1938, sino en la actualidad y en compañía de algunas víctimas de la Guerra Civil y de la represión desatada desde la mañana del 19 de julio de 1936, en la plaza del Castillo de Iruñea. La intención del escritor es ver cómo hemos vivido y cómo vivimos no ya la guerra, sino sus consecuencias, porque, según él, no se trata tanto de lo de entonces, sino de lo de ahora, de cómo seguimos viviendo aquello, de una manera mucho más viva de lo que se piensa y desea: los unos, los otros y los de que no.
Para el prestigioso autor, las trincheras siguen abiertas en los tribunales, en los periódicos, en las cátedras universitarias, en los bares de las tribus... negacionistas, revisionistas, feroces indiferentes, guerracivilistas, acusadores fiscales, opinadores de profesión, historiadores, sí, pero de un lado y de otro, tomando partido siempre...
La narración de Sánchez-Ostiz incluye una escena estremecedora entre José de Arteche, bibliotecario de Gipuzkoa, y José María Iribarren, que 30 años atrás había sido secretario privado del general Mola en los primeros meses de la Guerra Civil. A propósito del bombardeo de Gernika y de la participación del general, Iribarren dice a su interlocutor: Pero si en Mola era una obsesión hacer un escarmiento entre los vascos. Un escarmiento. Así decía: "un escarmiento". Aquel hombre no pensaba más que en matar, añade.
En aquel escarmiento planeado al detalle le ayudaron, según destaca el escritor, civiles que conocían el terreno, caso de Raimundo García, Garcilaso, director de Diario de Navarra. Y vaya si lo consiguió, porque escarmentó a guipuzcoanos y a navarros, a alaveses y a vizcainos, a riojanos, aragoneses, sorianos, gallegos, castellanos, extremeños... republicanos, azañistas, izquierdistas, nacionalistas, jornaleros revoltosos de la Ribera, obreros de fábricas, mineros, cenetistas, ugetistas, comunistas, judíos, espías, masones...

Aquello fue una cacería en toda regla, con voluntarios armados por los campos para que no se escapara ninguno. Como cuenta Sánchez-Ostiz, se cometieron atrocidades de las que jamás ha respondido nadie, y se extendió un silencio y una mordaza de 70 años por parte de todos los implicados, incluidos los miembros de la jerarquía eclesiástica, que estaban al corriente de lo que sucedía.