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miércoles, 14 de julio de 2021

TXAPELA NOIR: LA NARRATIVA NEGRA VASCA EN LA "SEMANA NEGRA DE GIJÓN 2021"

La SEMANA NEGRA DE GIJÓN, siempre atenta a lo que se escribe en Euskal Herria, ha dedicado en esta edición de 2021 dos jornadas a la Novela Negra Vasca, con presentaciones de varios autores de la colección de la EDITORIAL EREIN, “Cosecha Roja”, así como dos mesas redondas dedicadas a a lo que, precisamente allí, empezó a denominarse “Txapela Noir”.

En esta entrada del blog reproduzco los artículos dedicados por la revista del festival, “A Quemarropa”, a la participación vasca, de la mano de Jesús Palacios, el hombre que acuñó el término “Txapela Noir”, Rakel sánchez y la redacción de la revista.

 

 

 


Nada mejor que el olor a Chamusquina (Erein), la primera novela de Noelia Lorenzo Pino, en nueva edición revisada, presentada por la autora junto a Carlos Ollo, uno de nuestros mejores exponentes del noir rural o, como dirían nuestros abuelos menos políticamente correctos, «la novela criminal paleta» (en la que destacara el pionero García Pavón). Sumergidos en plena vorágine del txapela noir, Noelia Lorenzo nos invita a una pesadilla ecológica, casi distópica, trufada de corrupción política y empresarial, con una trama coral, llena de personajes enredados en tensas y densas relaciones sexuales y de poder, que convierten una pequeña localidad fronteriza cercana a Irún (ya saben: la Tijuana vasca) en verdadero infierno de ambición, crimen, traición y muerte.

 


Y seguimos en plena nueva ola del txapela noir con la siempre épica presentación de Luis Artigue, cantor del género, que sirvió como introductor a José Javier Abasolo y su novela Versión original (Erein), de título significativo, ya que esta nueva aventura de su detective Mikel Goikoetxea, Goiko, está muy, pero que muy relacionada con el séptimo arte. Misterio criminal en tres planos distintos de ficción, uno en el pasado del protagonista, año 2000, cuando siendo todavía ertzaina en Bilbao se enfrenta a una serie de brutales asesinatos que quedarán sin resolver; otro en 2019, cuando el ahora detective Goiko ve la oportunidad de reabrir el caso con la ayuda inesperada de una joven ertzaina, y el tercero en la propia ficción cinematográfica, ya que esta oportunidad le llega al detective gracias a su intervención como asesor en la película que se rueda sobre los crímenes de la cruz flechada que nunca llegaron a aclararse. Elevado por Artigue a la categoría de Simenon vasco, Abasolo se reafirmó en su intención de crear novelas de misterio entretenidas y con sabor bilbaíno, derrochando también sentido del humor e ironía, sobre todo en lo que al cine y su versión de la realidad concierne.

 


Y así, sin movernos de la txapelaxploitation (estamos que nos salimos, toma nota, Tarantino), y siempre en palabras entonadas por Artigue, pasamos del Simenon bilbaíno al Chester Himes vasco, con la presentación de Desconfía (Erein), la nueva novela de nuestro filólogo, viajero y cantante de ópera favorito, Jon Arretxe, que esta vez se lleva a su característico antihéroe buscavidas subsahariano Touré de la Pequeña África de Bilbao, el multicultural a la par que castizo barrio de San Francisco, hasta el mismísimo París, donde este parece apañárselas muy bien junto a su compañera Yareliz, sisando carteras y dándose la buena vida… hasta que comienzan los problemas, claro. Porque, como señaló Artigue, al final París o Bilbao no son tan distintos, cuando los prejuicios, la corrupción policial y el crimen se ponen a trabajar. Arretxe señaló cómo su personaje, pícaro y un tanto ingenuo al comienzo de sus andanzas, ha ido madurando y endureciéndose de novela en novela bajo los golpes de la vida, pero a pesar de todo no ha perdido por completo su buen fondo y mantiene todavía ese último reducto de bondad moral con el que conmueve al lector, que humaniza y dota de empatía la figura omnipresente del migrante, más allá de tópicos xenófobos. Que esa es también la principal finalidad de su autor: combinar entretenimiento y crítica social, para ponernos en la piel del otro y hacernos mirar desde sus ojos. Novela negra poscolonial que a juicio del presentador haría las delicias del mismísimo Edward Said. Tan solo en una cosa no estamos de acuerdo con sus entusiastas alegatos, y es que al fin y al cabo, a Jon Arretxe le falta algo para ser el Chester Himes de Bilbao: color. Aunque, eso sí, simpatía y buen hacer le sobran siempre.

 


De las grandes historias de la historia a las pequeñas historias negras del txapela noir, sin duda uno de los protagonistas principales de esta edición de la Semana. Carlos Ollo fue el encargado de introducir la nueva novela de Laura Balagué, En el otro bolsillo (Erein), junto, por supuesto, a su autora. Un nuevo misterio para la oficial de la Ertzaintza Carmen Arregui, personaje habitual de Balagué, que se enfrenta aquí a un caso difícil porque, precisamente, parece fácil. Y es que la víctima, una auxiliar de enfermería muerta en extrañas circunstancias, era una de esas personas tan normales y anodinas, con una vida tan gris, que parece imposible que alguien quisiera verla muerta o que estuviera envuelta en asunto criminal alguno. Pero junto a sus habituales compañeros Aduriz, Lorena y Fuentes, la paciente y meticulosa Arregui, que además de luchar contra el crimen tiene que sacar adelante la casa como cualquier mujer de su generación, siguiendo su máxima de que «en la escena del crimen el que no ayuda estorba», no tardará en descubrir que hasta la persona más vulgar esconde secretos y mentiras capaces de asombrarnos. En mor del mayor realismo posible, Balagué llegó a abrir a su víctima una falsa cuenta en un servicio de citas online, a fin de ver qué tipo de hombre se sentiría atraído por su personaje. ¿Quién respondió? Eso no lo dijo.

 


Sin salirnos ni un ápice de la txapelaxploitation (insistimos, a ver si cuela), seguimos con la presentación de Sospechosos (Erein), del abogado y novelista de Bilbao Juan Infante, acompañado por un siempre juvenil y algo nervioso (presa de la admiración sin límites que siente por el género) Nacho S. Álvarez. Tercera novela protagonizada por su Garrincha, personaje atípico, ni policía ni detective sino un duro exdelincuente siempre al borde de la ley, contratado por la familia Echevarría para que les saque de apuros tras una boda sangrienta, apuros que también implican, por cierto, a los inspectores de la Ertzaintza, Sara Cohen y Miguel Frabetti, todos implicados en un turbio asunto de negocios del pasado, que puede estallar en cualquier momento. Garrincha, personaje digno de cualquier hard boiled de los de antes, con su carácter explosivo, domina esta retorcida intriga en la que Juan Infante hace gala una vez más de su humor gamberro y sana ironía, que contrastan con la oscura violencia y brutalidad de sus historias. A pesar de que Garrincha es amoral y poco recomendable como amigo, no carece de virtudes y al final hasta llega a caernos bien, por lo que nos congratulamos de que Infante esté ya trabajando, desde tiempos pandémicos, en la cuarta entrega de sus aventuras.

 


En pirueta más esperable que inesperada volvieron la pizpireta Noelia Lorenzo y el licenciado navarro Carlos Ollo, pero ahora invirtiendo papeles, siendo la primera su glosadora y el segundo protagonista de la presentación de su nueva novela negra Mortaja de barro (Erein), otro caso de esa muy peculiar pareja de investigadores que componen el inspector Faustino Villatuerta y su hija, la oficial Nerea, con quien comparte no solo vida cotidiana y familiar sino investigaciones criminales tan complicadas como esta, donde la aparición de un cadáver momificado en las aguas del embalse del pueblo de Eugi significará también la reaparición de tragedias y crímenes de un pasado que sigue influyendo en el presente, para bien y, sobre todo, para mal. Con la complicidad admirada de Noelia Lorenzo, Carlos Ollo explicó el origen de su idea: la visita a una presa para ayudar a su hija en un trabajo sobre robótica, así como sus dos manías narrativas principales: desarrollar sus intrigas en dos tiempos (aquí, el momento del crimen, en los años cincuenta del contrabando y la posguerra; y el momento de la investigación actual), así como su pasión por los pasadizos secretos, herencia de una infancia entregada a las aventuras de Los Cinco de Enid Blyton (ahora cancelados o como mínimo reformateados). Violencia de género, memoria histórica, vida familiar y misterio criminal, se entrelazan en una entrega de la serie en la que el autor ha dado voz propia también al inspector Faustino, harto el pobre de pasar por machista e insensible. Cómo está la cosa si hasta este entrañable paisano algo jurásico pero de buen corazón tiene que dar explicaciones en los clubes de lectura…

 


Es mucha novela negra la que se escribe en Euskadi, y la SN siempre ha estado muy atenta a ella. Y por eso, para hablar de la novela negra que se escribe en Euskadi, hubo ayer que organizar no una, sino dos mesas redondas, una a las 18:00 y otra a las 21:00, la primera con la participación de Noelia Lorenzo, Carlos Ollo y Jon Arretxe, conducidos por Nacho S. Álvarez y Ángel de la Calle; y la segunda, con la de Laura Balagué, Juan Infante y José Javier Abasolo, conducidos por Luis Artigue.

Se habló en estas dos mesas de si realmente hay una novela negra vasca; si hay algo que una a la nutrida legión de escritores que escribe noir en las tierras de Jaun Zuria. Se manifestó de la opinión de que sí Carlos Ollo, que apuntó a una «novela climática», reflejo del paisaje y la idiosincrasia peculiar del País Vasco, como el humor socarrón de los caseríos que Abasolo aseguraría recoger en su personaje Goiko en la segunda mesa redonda; pero no así Arretxe, para quien «la gente piensa que hay una novela negra vasca, y nos conviene a todos, pero la verdad es que hay mucha diferencia de unos a otros; somos completamente diferentes, como nuestros propios paisajes». Hay novela rural y urbana; novela ambientada en las zonas vinícolas del sur de Navarra o en barrios de grandes ciudades como el de San Francisco, en Bilbao, donde Arretxe ambienta sus novelas. Un Bilbao del que Abasolo se declaró enamorado: «Me gustaba cuando era muy fea y ahora me gusta mucho más».

Sí hubo acuerdo total en las dos mesas en señalar a José Javier Abasolo, presente en la segunda, cuando fue descrito como «el Manuel Vázquez Montalbán vasco» por Luis Artigue, como papa de esta literatura negra prolija que también debe muchísimo a la editorial Erein, un sello peculiar, que agrupa a casi todos los autores vascos de lo que Jesús Palacios llama txapela noir. Lo ilustraba Lorenzo: «Erein para mí es diferente; conoces otras editoriales y no hay esa familiaridad; son súper familiares. Para esta Semana Negra», ejemplificó la autora, «nos ha hecho una de las editoras un grupo de WhatsApp y nos pregunta siempre si estamos a gusto. El otro día, salimos en la tele, en un programa que se iba a grabar en Bilbao, y nos llevó otra de ellas en coche». En Erein, relató, «no te presionan nada; te sugieren cosas, pero no destrozan el manuscrito, ni lo convierten en otra cosa». Erein, aseveró, por su parte, Arretxe, hizo una «apuesta grande» por un género despreciado y convirtió a Abasolo, y más tarde a Arretxe, en referentes a seguir por todos los autores que vinieron después. «Les hemos seguido, les hemos leído y ahora estamos en la misma editorial», contó Infante; y Balagué se declaró con «mucha suerte» de haberlos conocido ya antes: «Ellos me animaron a que mandara un manuscrito a la editorial».


  

viernes, 12 de junio de 2020

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 759.-LA ESTRELLA DE QUINCE PUNTAS (NOELIA LORENZO PINO)

Título: LA ESTRELLA DE QUINCE PUNTAS

Autora: NOELIA LORENZO PINO
Editorial: EREIN
Trama: La aparición de una chica joven, asesinada pero sin cabeza y con las yemas de sus dedos quemadas por lo que es imposible obtener sus huellas dactilares, obligará a la Ertzaintza a sumergirse en una complicada investigación, ya que a la imposibilidad de identificarlas se unirá el hecho de que no consta ninguna denuncia por su desaparición. Hasta que la aparición de otro cadáver haga que la situación dé un giro de ciento ochenta grados.
Personajes: Eider Chassereau, agente de la Ertzaintza, divorciada, vegana y tutora de una sobrina adolescente, hija de una hermana fallecida por sobredosis de drogas, lo que en ocasiones la incita a ser sobreprotectora, Jon Ander Macua, compañero de Eider, afable y leal, Alex Careaga, miembro de una importante familia afincada en Punta Galea (Bizkaia), soltero y bon vivant, que tiene como mascota una estrella de mar de quince brazos, Thomas Careaga, hermano mayor del anterior, más tranquilo y menos vital, casado con Paula, una mujer más joven que él con la que tiene un hijo y que conecta muy bien con Melissa Greene, mujer del padre de la familia, que se halla inhabilitado por una demencia senil y que no es aceptada por sus yernos, Thomas y Alex, ya que es prácticamente de la edad de los mismos y le achacan la separación de sus padres, César, antiguo sicario de un cártel mejicano que tuvo que huir de su país para evitar represalias por parte de sus jefes, refugiándose bajo la protección del paterfamilias de los Careaga.
Aspectos a Destacar: En esta nueva novela de la serie protagonizada por los ertzainas Chassereau y Macua sus protagonistas siguen creciendo a través de una historia que apenas nos da un momento de descanso y en la que se nos muestra cómo el pasado puede influir en nuestras vidas actuales y, al mismo tiempo, podemos contemplar cómo los poderosos, amparados en la impunidad que les proporciona tanto sus negocios como sus relaciones y apellidos, se consideran prácticamente impunes y con derecho a hacer su voluntad sin preocuparse por las consecuencias de sus actos.
La Frase: Sintió lástima por la chica decapitada. Igual la ausencia de cabeza, de cara y de expresión tenía la culpa de que le hubiera sobrecogido en menor medida. O tal vez era que que se empezaba a acostumbrar. Aquel pensamiento le hizo sentir fría y no le gustó nada. Se estaba insensibilizando. No quería. No. Era positivo conseguir ser más fuerte para poder enfrentarse a situaciones duras, pero aquello la alejaba de sí misma.

sábado, 6 de junio de 2020

LA ESTRELLA DE QUINCE `PUNTAS (NOELIA LORENZO PINO)


Conocí a Noelia Lorenzo Pino con motivo de la celebración de la primera edición del festival Pamplona Negra. El 22 de enero de 2015 participé en una Mesa Redonda organizada por dicho festival junto a Jon Arretxe, Carlos Erice, Alejandro Pedregosa y Carlos Bassas del Rey, sobre la novela negra que se hacía en Euskal Herria. Y al final del acto que, como era de esperar, fue un éxito total de crítica y público, se me acercó una joven que comentó que también escribía y me regaló una novela de la que era autora, titulada “Chamusquina”.
Como procuro ser una persona educada le di las gracias y le prometí que la leería con interés. Y así lo hice. Pero no sólo para cumplir mi promesa --ya sabéis, eso de “palabra de vasco” y zarandajas similares-- sino porque me enganchó desde el primer momento. Y no hablo por hablar, puedo probarlo. Porque, como os he dicho, me hice con la novela el 22 de enero de 2015 y para el 12 de febrero ya la tenía fichada en el blog: http://elblogdeabasolo.blogspot.com/2015/02/fichero-de-novelas-negras-502.html.
Posteriormente, también fue fichada, con gran acierto desde mi punto de vista, por la editorial EREIN para su colección COSECHA ROJA, donde ha publicado su serie dedicada a los ertzainas Eider Chassereau y Jon Ander Macua, que hasta ahora constaba de las siguientes novelas: “La sirena roja”, “La chica olvidada” y “Corazones negros”, con la que fue ganadora del Premio Cubelles Noir a la mejor novela negra en castellano escrita por una mujer y finalista del prestigioso Premio Hammett de la Semana Negra de Gijón, así como de los premios Salamanca Negra, Tenerife Noir y Novelpol.
Y digo hasta ahora porque acaba de publicarse la cuarta de la saga, “La estrella de quince puntas”, que he leído de una sentada. No voy a extenderme mucho sobre ella, tan sólo decir que hay que leerla sí o sí, confinados o en libertad, por lo civil o por lo criminal. Y que me surge una pregunta, que espero que tenga respuesta en un futuro. ¿Cómo lo va a hacer Noelia, en la próxima novela, para seguir superándose? No dudo que lo conseguirá, pero va a ser difícil, porque ha puesto el listón muy alto.




miércoles, 19 de febrero de 2020

LA ESTRELLA DE QUINCE PUNTAS (NOELIA LORENZO PINO)


LA NOVELA: La aparición del cuerpo decapitado de una joven en el Parque Ecológico de Plaiaundi, con las yemas de los dedos abrasadas con ácido sulfúrico, pondrá de nuevo en jaque a la unidad de investigación criminal de la Ertzaintza. Esta, deberá enfrentarse a un asesino astuto que imposibilitará el hallazgo de pistas concluyentes en un caso en el que nada es lo que parece.
Como telón de fondo el día a día de los Careaga, una familia afincada en una urbanización de lujo de Punta Galea, que nos irá mostrando, poco a poco, los secretos y miserias con los que conviven desde hace muchos años.
Como en sus anteriores entregas, la autora nos sumerge en la materia con ayuda de una pormenorizada cronología de los hechos, y vuelve a demostrarnos su maestría a la hora de describir las relaciones personales que se trenzan entre sus personajes.
El suboficial Jon Ander Macua y la agente Eider Chassereau se verán inmersos en una compleja y absorbente trama en la que se involucrarán al máximo y que les conducirá a un final de vértigo que cambiará sus vidas para siempre.

LA AUTORA: Irun (Gipuzkoa), 1978.
Su carrera profesional está ligada al mundo de la moda hasta que la novela negra, su gran pasión, le hace dejarla de lado. En 2013 publica su primera novela, Chamusquina. Dos años más tarde ve la luz La sirena roja (2015), donde nos presenta a los agentes de la Ertzaintza Eider Chassereau y Jon Ander Macua. Un equipo de investigadores que reaparece en sus siguientes novelas: La chica olvidada (2016) y Corazones negros (2018), esta última galardonada con el "Premio Cubelles Noir" a la mejor novela negra publicada ese año y finalista en "Tenerife Noir", "Salamanca Negra", "Premios Novelpol" y en el prestigioso "Dashiell Hammett" que se entrega en la "Semana Negra de Gijón".
Además de novela negra escribe literatura infantil. Ha publicado tres cuentos en euskera de la colección Ane eta Moon.


sábado, 14 de julio de 2018

"TXAPELA NOIR", LA NOVELA NEGRA VASCA EN LA SEMANA NEGRA DE GIJÓN

Este año la Semana Negra de Gijón, que siempre ha tratado inmejorablemente bien a los autores provenientes de Euskal Herria, se ha esmerado aún más, si cabe, con los escritores vascos, habiéndose producido una serie de presentaciones de novedades literarias e incluso una Mesa Redonda dedicada, precisamente, al auge de la más reciente Novela Negra Vasca. Eso sin mencionar el “Premio Hammett a la Mejor Novela Negra en Castellano” otorgada a Juan Bas por su novela El refugio de los canallas. El mérito del premio es, por supuesto, del autor, que ha escrito una estupenda novela, pero siempre agrada que se reconozca el trabajo bien hecho.


Dentro de ese especial interés que ha suscitado en Gijón la Novela Negra Vasca, Jesús Palacios, uno de los cronistas del periódico A Quemarropa, algo así como el diario oficial de la Semana Negra, con un ingenio no exento de buen humor, ha etiquetado como “Txapela Noir” a las obras de género negro escritas por autores vascos. No sé si ese simpático término se consolidará, pero personalmente me ha parecido una idea francamente simpática y, recogiendo un invisible guante, he decidido utilizarla.
Y del mismo modo utilizo los artículos que, hasta el momento, la propia revista A Quemarropa, ha dedicado al Txapela Noir, al que le deseo, y confío en que sea un deseo general, larga y exitosa vida, y los reproduzco en esta entrada del blog.

(10-07-2018) La novela negra española en general y vasca en particular fue ayer protagonista casi absoluta del Espacio A Quemarropa y prácticamente de toda la jornada semanera. Así pues, comenzó la cosa con un entusiasmado y arrabatado —en sentido ZuluetaLuis Artigue presentando Un dios ciego de Javier Sagastiberri, autor que cambió su sórdida existencia en el mundo de las finanzas, como buen licenciado en ciencias económicas (aunque también, oiga, en filología hispánica), por un brillante y glamuroso presente millonario como autor de novela policíaca, profesión que, es bien sabido, te permite vivir el resto de tu vida a todo tren. Novela que, en gritos de Artigue, se convierte, a partir de dos tramas criminales aparentemente inconexas que habrán de confluir finalmente, en verdadera crítica de una sociedad que se rinde a «la opulencia por la opulencia», articulándose como retrato del barrio bilbaino de Neguri, pijo donde los haya, a la par que como divertimento metaliterario por el que pululan personajes y autores de otras novelas vascas de género negro, tomados en préstamo por su autor.
Un buen rato después precisamente, subiría también al escenario del Espacio A Quemarropa Antón Arriola, cuyo sacerdote jesuita ateo y poco menos que excomulgado a la par que antropólogo experto en misterios arcaicos es, a su vez, uno de los que aparece, cameo mediante, en la novela de Sagastiberri, si bien aquí, según confesión convicta de Arriola, su segunda aventura, El caso Newton, está equidistante de la novela negra y el thriller esotérico y culterano, con manuscritos robados del Newton alquimista y hereje y del mismísmo Erasmo, apariciones estelares del Priorato de Sion y un grupo terrorista nihilista que ríase usted del realismo especulativo y del Nihil desencadenado de Ray Brassier.
Para poner la nota femenina a este nuevo “txapela noir” que viene de nuestros cantábricos vecinos, gracias fundamentalmente a la labor de la colección Cosecha Roja de la editorial Erein, principal culpable de esta oleada terrorífica que no terrorista en el mejor de los sentidos de novela policíaca con acento vascuence, remató la tríada euskera Noelia Lorenzo Pino con su obra Corazones negros, también publicada en el mismo sello, en la que esta experta tejedora de tramas y personajes criminales, que confesó ser apasionada de la moda y profesora de corte y confección (profesión que no sé por qué se me antoja inquietantemente aneja a la de novelista policíaca, será por las tijeras…), pone de nuevo en escena a sus personajes Eider Chasserau y Jon Ander Macua, esta vez en una sórdida y triste trama de porstitución forzada y trata de carne humana de la que es víctima y protagonista a su vez Anna Karlatos, una joven griega atrapada en sus oscuras redes. Tanto El caso Newton como Corazones negros fueron presentadas por Nacho S. Álvarez, quien no sólo demostró haber leído los libros de cabo a rabo, sino estar poco menos que enamorado de ellos y, sobre todo, de sus autores, llegando a confesar en un conmovedor arrebato que leyendo determinado momento de Corazones negros no había podido evitar derramar un torrente de lágrimas. Yo ya le he dicho a Nacho, aprovechando mi esquizofrénica condición de cronista, presentador, autor y columnista (Quadrophenia, que decían The Who antes de CSI), que la próxima vez que tenga libro quiero que me lo presente él, porque además de dejar hablar a los escritores, leerse sus libros y entenderlos, se emociona tanto que nadie que le escuche y vea puede después dejar de comprarlos, a riesgo de quedar como un alma insensible con corazón de piedra.
La batería de actividades acogidas ayer por la Carpa del Encuentro se cerró con una interesantísima mesa redonda sobre la novísima narrativa vasca, que contó con la participación de Javier Sagastiberri, Noelia Lorenzo Pino y Antón Arriola, y fue conducida por Ángel de la Calle y Nacho S. Álvarez. Todos coincidieron en señalar y celebrar la maravillosa «eclosión» de escritores de novela negra que ha vivido Euskadi en los últimos años. Recordaba Sagastiberri, el mayor de los tres escritores invitados, que cuando él empezó a escribir, «sólo teníamos a los clásicos: José Javier Abasolo y Jon Arretxe, y además dos clásicos un tanto recientes, de los años noventa: nada que ver con la larga tradición de Barcelona y Madrid». Era aquél un vacío sorprendente, dijo Sagastiberri, toda vez que «el paisaje de una ciudad como Bilbao en los años setenta y ochenta era un paisaje típico de novela negra: crisis industrial, derrumbe, violencia, incluso violencia política… Había muchos elementos para que hubiera nacido allí una novela negra, pero no nació. Sin embargo, ahora que hemos conseguido la paz política y que Bilbao se ha convertido en una ciudad luminosa, de repente empezamos a escribir». Coincidió Noelia Lorenzo en señalar también un boom del que ella responsabiliza a Dolores Redondo, escritora exitosísima que «arrastró mucho al lector hacia la novela negra». Lorenzo señaló también que, pese a la omnipresencia del terrorismo en la sociedad vasca durante muchos años, «nuestras novelas no tratan sobre ello. Quedamos tan dolidos de todo ese tema que huimos de él. Reflejamos lo negro de la sociedad, pero alejándonos de esa parte». Antón Arriola se mostró de acuerdo. Los escritores vascos, dijo, han querido «abrirse a otras cosas; y hacemos que nuestros protagonistas sean gente curas con amantes, gente que viaje… Procuramos huir del esencialismo vasco». ¿Existe algún rasgo común que caracterice a la novela vasca al modo como los hay que se pueden señalar que caracterizan a la novela nórdica u otras? Existe al menos uno: «la luvia permanente». Lo dijo Sagastiberri, que contó que, antes de la mesa, los tres escritores habían hablado de que sus novelas no se parecían en nada. Fue Nacho S. Álvarez quien les dijo: «Hay una cosa en la que sí que se parecen: en todas llueve que te cagas». También se suele dejar muy bien en las novelas vascas —se señaló— a los cuerpos de seguridad, y particularmente a la Ertzainza. «Es muy difícil poner mal a un ertzaina después de lo que los han vapuleado durante años. Para un sector muy vociferante de la sociedad vasca, eran los zipaios, los traidores que colaboraban con el enemigo. El de fuera podía ser un hijo de puta, pero estaba haciendo su labor; pero el zipaio era de aquí, y eso a toda esta gente le resultaba intolerable», explicó Antón Arriola, el ertzaina protagonista de cuyas novelas es «un hombre comprometido y honrado hasta las cachas». También procuran los novelistas vascos, señaló Arriola, «celebrar la vida» y reflejar cómo «Euskadi ha cambiado mucho en los últimos años y Bilbao en particular ha sufrido una transformación brutal que en general ha sido para bien, aunque haya nostálgicos que echemos de menos determinadas cosas que se perdieron». Se señaló también en la mesa el «buen rollo» que mantienen todos los escritores vascos entre sí. Sagastiberri lo ejemplificó contando que él suele servirse en sus novelas de personajes reales e incluso ficcionales: del Goiko de Abasolo y también de Jon Arretxe, que accedió a convertirse en un personaje de las novelas de Sagastiberri sólo a cambio de que fuera «lo más cutre que pudiera». Sagastiberri accedió encantado y presenta en sus libros a un Arretxe vestido con «un pantalón de chándal de mierda y una camiseta de propaganda de pienso para perros». Arretxe, dijo, «estaba feliz».

(11-07-2018) Tuvimos también ayer nuestra ración de “txapela noir”, esta vez procedente de Navarra, con la presentación de la nueva novela de Susana Rodríguez: Te veré esta noche. Se trata de la tercera aventura del inspector Vázquez. La presentación corrió a cargo una vez más de José Manuel Estébanez, quien señaló la capacidad de la escritora para desarrollar tramas paralelas y complejas donde lo personal y lo psicológico se ensamblan perfectamente con la construcción de un complicado misterio policial, que en alguna medida Susana Rodríguez resumió con el axioma de que «nadie conoce a nadie» y al parecer su policía protagonista todavía menos que nadie.

(12-07-2018) El “txapela noir” hizo doble acto de presencia, esta vez con dos de sus más talludos y decanos exponentes, primero con José Javier Abasolo, cuya novela Asesinos inocentes fue introducida por el siempre agradecido y entusiasta Luis Artigue. Siguió éste desarrollando su teoría de la novela negra gamberra vasca, destacando el papel que tiene en ésta el sentido del humor, especialmente en una que, aunque se inscribe parcialmente en la tradición del noir judicial —ejemplificada por personajes míticos del género como Perry Mason o autores antaño de moda como John Grisham, estando protagonizada por un abogado en el papel de investigador—, éste resulta ser, en palabras del propio Abasolo, un «auténtico cabrón, obsesionado por la pasta y el sexo» y no podría estar más alejado de los tópicos al uso. Curiosamente, los abogados que la leen se quedan tan contentos, porque parecen creer que su autor está siempre hablando de alguno de sus compañeros de profesión y nunca de ellos mismos. Lo divertido es que Abasolo tuvo la idea de hacer de un abogado su nuevo protagonista para presentar la novela a un concurso literario convocado por el Colegio de Abogados…, pero al final decidió no intentarlo siquiera, porque le había salido un personaje tan cínico y poco ejemplar que difícilmente habría podido hacerse con el susodicho premio concedido por el gremio. Simpático en su veteranía y buen hacer, a José Javier Abasolo tengo que agradecerle también, y mucho, que fuera prácticamente el primer escritor de novela negra que pasara por aquí declarando estar «totalmente en contra de los autores que dicen “yo no escribo novela negra” cuando se refieren a sus novelas negras», extraño vicio demasiado extendido creo yo por la profesión.
El otro y no menos brillante y divertido exponente de este “txapela noir” que —parafraseando de nuevo a Luis Artigue— tiene mucho de novela picaresca y esperpento que visitara ayer el Espacio A Quemarropa no fue otro que Jon Arretxe, quien bien acompañado y conducido por Noemí Sabugal cerró la tarde noche presentando con gracia inigualable su novela La banda de Arruti, peripecia criminal y barriobajera cuyo escenario son las fiestas de Basauri, localidad de la que es oriundo el propio Arretxe, y que tras la descripción del autor quisiéramos todos que fuera también nuestra patria chica. En su depauperado y sórdido pero al tiempo entrañable decorado tienen lugar las desventuras de la banda de pringados protagonista: cuatro supervivientes natos tras la pista de unas joyas robadas que van sembrando el caos y la destrucción en medio de las fiestas de San Fausto, con actuación de Georgie Dann incluida (todo ello basado en hechos reales, por supuesto) y consumo desmedido de zurracapote, mejunje alcohólico y dulzón típico del lugar. Sin descuidar la descripción de una ciudad degradada por el paro, la desindustrialización y la crisis, Arretxe se centra en sus personajes y situaciones tan violentos como, según la sonrojada Noemí, inevitablemente hilarantes, en una novela macarra con la que su autor se ríe de sí mismo y de su amada ciudad, a la que no dudó en calificar como «el pueblo más feo de Euskadi», siguiendo el ejemplo de algunos de sus autores favoritos de novela negra, como el dos veces noir Chester Himes o el francés Daniel Pennac. Aunque se resistió al calificativo de «nueva novela negra vasca» sí que, en presencia de testigos, hubo de admitir que algo hay de particular en la manera en que se acercan vascos y navarros al género, siempre con mucho humor negro y espíritu gamberro.


(14-07-2018) «Enorme ilusión y felicidad» le produjo ayer a Juan Bas ganar el Hammett 2018 por su El refugio de los canallas, una novela sobre el odio y ETA en la que Bas aparca su humor habitual para poner en escena a una serie de personajes inspirados en los que protagonizaron el período de actividad de la banda terrorista, a los que se va dando voz a través de una estructura de saltos en el tiempo entre 1942 y 2015: desde miembros de comandos hasta familiares, políticos y miembros de las fuerzas de seguridad del Estado. De ella valoró el jurado especialmente su «profunda implicación con la temática de la violencia y sus consecuencias en el País Vasco sin descuidar una elevadísima calidad literaria». Bas fue galardonado además con el SN-BAN!, un premio especial instituido hace algunos años y que consiste en un intercambio de autores entre la Semana Negra y el festival Buenos Aires Negro, que Bas visitará en consecuencia el año que viene.







miércoles, 27 de junio de 2018

MESA REDONDA EN DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN, EL 5 DE JULIO, SOBRE LA NOVELA NEGRA VASCA


El próximo 5 de julio, a las 18:00 horas, en la Biblioteca Municipal de Donostia-San Sebastián hablaré sobre el estado (excelente, por cierto) de la novela negra en Euskadi junto a Javier Sagastiberri, Jon Arretxe y Noelia Lorenzo Pino.
A los asistentes, además, se les obsequiará con el relato encadenado de género negro Estocada en San Fermín escrito 5 DE JULIO EN DONOSTIA-SAN SEBASTIÁN: MESA REDOMNDApor los cuatro escritores citados junto a Susana Rodríguez Lezaun, que se publicó originalmente en el periódico de Bilbao EL CORREO con motivo de la feria del Libro de Bilbao.




miércoles, 11 de abril de 2018

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 661.-CORAZONES NEGROS (NOELIA LORENZO PINO)

Título: CORAZONES NEGROS
Autora: NOELIA LORENZO PINO
Editorial: EREIN
Trama: El intento de fuga de una joven atrapada en una red de tráfico de blancas no sólo generará la apertura de una investigación por parte de la Ertzaintza, la Policía Autonómica Vasca, sino que despertará fantasmas del pasado que obligarán a algunos de sus agentes a recordar operaciones que consideraban ya cerradas y que, sin embargo, quizás acabaron cerrándose en falso.
Personajes: Eider Chassereau, joven agente de la Ertzaintza recién separada, que tiene a su cargo a la hija adolescente de una hermana muerta por sobredosis, Jon Ander Macua, suboficial de la Ertzaintza y compañero de Eider, fuerte tanto física como anímicamente, amante de Juncal Baraibar, superior de ambos, fría y que esconde un doloroso secreto, Castillo, jefe de una organización dedicada a la prostitución, que mantiene una fachada impecable, Mastín, subordinado de Castillo, aficionado a la coca y con sobrepeso, Koldo Mayo, comisario de la Ertzaintza, examante de Juncal Baraibar, Joseba Padura, subcomisario de la Ertzaintza apodado “El Torerillo”, al que le gusta Eider sin ser correspondido.
Aspectos a Destacar: La intensidad de la novela, que no decae en ningún momento, y nos enfrenta a algo que, pese a parecernos cotidiano y hasta “normal” en cierto sentido, no deja de ser una lacra de las más terribles como es el tráfico de mujeres para dedicarlas a la prostitución.
La Frase: “Ya ha acabado todo”, se dijo Eider con tristeza. Pensó en la angustia que debía de ser que un ser querido desapareciera, y se imaginó la sensación horrible tras descubrir el fatal desenlace… Años de sufrimiento, impotencia, desesperación… Ahora tan sólo querían llevársela a enterrarla junto a su abuela. ¿Qué iban a hacer el resto de sus días? ¿A qué se iban a aferrar ahora que su hija ya había aparecido?

miércoles, 28 de febrero de 2018

CORAZONES NEGROS (NOELIA LORENZO PINO)


Aún habrá que esperar algo, pero dentro de poco se publicará Corazones negros, de Noelia Lorenzo. El número 28 de la colección de novela negra de la editorial EREIN, Cosecha Roja.

LA NOVELA: Anna Karlatos es una mujer joven, valiente y guapa que lo único que ansía es recuperar la vida que le han robado. El calvario en el que se ha convertido su existencia solo le deja dos alternativas: huir o morir.
La agente Eider Chassereau y el suboficial Jon Ander Macua se verán envueltos en el caso más oscuro que han investigado hasta el momento, descubriendo hasta dónde puede llegar la bajeza del ser humano.
Una trama ágil y con unos personajes bien definidos, tanto en el caso de los investigadores como en el de las víctimas, que la autora termina de dibujar haciéndonos partícipes de sus vivencias personales y familiares.

LA AUTORA: Noelia Lorenzo Pino es profesora de corte y confección. Su carrera profesional está ligada al mundo de la moda, pero paralelamente, ha dedicado parte de su tiempo a la escritura, con resultados más que notables. Su gran pasión es la novela negra y en 2013 publica su primera novela, Chamusquina. Dos años más tarde, 2015, ve la luz La sirena roja, donde nos presenta a los agentes de la Ertzaintza Eider Chassereau y Jon Ander Macua. Un equipo de investigadores que reaparece en su siguiente novela: La chica olvidada (2016).



domingo, 19 de junio de 2016

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 573.-LA CHICA OLVIDADA (NOELIA LORENZO PINO)

Título: LA CHICA OLVIDADA
Autora: NOELIA LORENZO PINO
Editorial: EREIN
Trama: El terrible asesinato de una joven, reiteradamente apuñalada, no sólo obligará a la Ertzaintza a investigar dicho crimen para poder encontrar cuanto antes a su autor, sino que volverá a poner de actualidad otro suceso similar ocurrido hace catorce años. ¿Se trata de una pura coincidencia la similitud de ambas muertes o es que el asesino ha vuelto a actuar tras un largo período de letargo? Ésa es una de las interrogantes a las que tendrán que enfrentarse los ertzainas y que podrá condicionar la resolución del caso.
Personajes: Eider Chassereau, agente de la Ertzaintza que acaba de separarse "temporalmente" de su marido mientras fortalece los lazos conh una sobrina que se encuentra a su cargo, hija adolescente de su hermana mayor fallecida a causa de las drogas, Jon Ander Macua, compañero y superior de Eider, que también intenta reconstruir su vida tras un divorcio, pese a lo cual intenta mostrar su apoyo a la porpia Eider, Lía Yoldi, joven agente de la Ertzaintza, amiga de la adolescente fallecida catorce años atrás y que ha vivido todos esos años obsesionada por encontrar una respuesta a lo sucedido, Baraibar, superior de Eider y Jon Ander, seria y eficaz, que tras un tiempo marcada por el suicidio de un antiguo compañero intenta rehacer su vida personal, de una manera más bien complicada, Juan Carlos, exnovio de la chica asesinada hace catorce años, casado actualmente con Lía, hombre cariñoso y comprensivo, Asier Uriz, hermano de la joven asesinada hace catorce años que, refugiado en el alcohol, camina directamente hacia la autodestrucción, Pablo, exnovio de la chica asesinada en la actualidad, lleno de rabia porque sospecha que le dejó porque andaba con otro hombre.
Aspectos a Destacar: La atención que en la novela se presta no sólo hacia la obligada, y brillantemente resuelta, investigación policial sino hacia las relaciones personales de sus personajes y, sobre todo, hacia el dolor de los allegados a las víctimas y las consecuencias que en ellos acarrea que un ser próximo y querido sea asesinado / La habilidad para describir la relación entre las investigaciones de los dos asesinatos separados en el tiempo, independientemente de que estén o no conectados entre sí.
La Frase: Miró la silla que tenía enfrente y, aunque ya no eran como las de antaño, sencillas y de madera oscura, tuvo una especie de regresión. Le pareció verla ahí sentada, escuchar las carcajadas de su amiga, la energía alocada, el brillo de sus ojos. Se la imaginó catorce años después de su muerte, con treinta y un años. Se preguntó de qué estarían hablando. Supuso que de trabajo, de hombres, o tal vez de hijos... Anheló una vida junto a ella. Echaba tanto de menos esa conexión, esa complicidad.

martes, 25 de agosto de 2015

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 530.-LA SIRENA ROJA (NOELIA LORENZO PINO)

Título: LA SIRENA ROJA
Autora: NOELIA LORENZO PINO
Editorial: EREIN
Trama: La aparición, con poco tiempo de diferencia, de dos cadáveres parte de cuya piel ha sido desollada, hace sospechar a la Ertzaintza, aunque entre los fallecidos no se encuentre ningún otro punto en común, que puede enfrentarse a un asesino en serie, lo que les obligará a efectuar una investigación casi “a contrarreloj”, para intentar que no se produzcan nuevas víctimas.
Personajes: Eider, joven agente de la Ertzaintza, que vio morir a su hermana mayor de sobredosis y que debe hacerse cargo, temporalmente, de la hija adolescente de su fallecida hermana, pero que se encuentra tan obsesionada con el caso que no puede evitar descuidar las relaciones con su marido y sobrina, Jon Ander Macua, oficial de la Ertzaintza, superior de Eider a la que tiene afecto aunque no lo demuestra a menudo, ya que suele mostrarse con ella prepotente y paternalista, y cuya reciente separación ha agriado su carácter, Lorena, joven tatuadora, una de las más reconocidas y admiradas de Euskadi, que hace tiempo cortó, debido a sufrir una agresión, con su novio, Ibon Fernández, mecánico enganchado a las drogas, que ha mantenido su promesa de no acercarse de nuevo a ella, lo que no impide que sea considerado sospechoso de los crímenes, Nico, ayudante de Lorena, joven desenfadado y gay, que le apoya en los momentos difíciles, Larraitz, la mejor amiga de Lorena y una de sus “obras de arte” vivientes, ya que tiene casi todo el cuerpo tatuado por su amiga, Raúl, novio de Larraitz y amigo de Lorena, considerado por ésta un poco “pijo” aunque se muestran mutuo afecto, Baraibar, oficial al mando, seria y eficaz, aunque admite las opiniones de sus subordinados, marcada por la muerte de su antiguo compañero.
Aspectos a Destacar: La ágil narración de la novela nos introduce en dos aspectos muy poco tratados en la novela negra vasca y en general del Estado Español, como son los crímenes en serie y el mundo del tatuaje, aparte de introducirnos también, casi de pasada pero manteniendo nuestro interés por ambos temas, en la violencia de género y el mundo de las sectas religiosas.
La Frase: Reflexionó unos minutos y lo que más le dolió de todo, fue que se estaba acostumbrando a ver tan poco a los suyos. El tiempo pasaba y los días ya no regresarían. Era exactamente lo que había pasado con su sobrina, se había perdido los últimos años de su vida y su niña ya no estaba. Tenía que recuperar lo que quedara todavía de aquella personita que tantas sonrisas le había provocado. Se sintió culpable. No había ejercido de tía, de hija ni de esposa en los tres últimos años.

domingo, 10 de mayo de 2015

LA SIRENA ROJA (NOELIA LORENZO PINO)

LA NOVELA: La agente de la Ertzaintza Eider Chassereau y el suboficial Jon Ander Macua se enfrentan a lo que podría ser el caso más importante de sus carreras. La aparición de dos cadáveres desollados, con un siniestro vínculo entre ellos, les llevará hasta Lorena, una prestigiosa tatuadora donostiarra que aún se recupera de una relación que acabó con una orden de alejamiento por amenazas y agresión.
Una investigación contra reloj para evitar nuevas víctimas del que podría ser un asesino en serie les conducirá a través de un entramado de prejuicios religiosos y oscuros secretos. El caso les absorberá hasta el punto de olvidarse incluso de sus propias vidas.
Sumérgete en esta historia trepidante y descubre lo que sucede cuando la sangre y la tinta van más allá del arte…
Con el estilo ágil y visual que le caracteriza, Noelia Lorenzo Pino nos sorprende con esta novela donde la crudeza y la atmósfera gris contrastan con la cercanía de sus personajes.

LA AUTORA: Noelia Lorenzo Pino es profesora de corte y confección. Ha desarrollado su carrera profesional en torno al mundo de la moda. Tras el éxito local cosechado con su primera novela Chamusquina (2013), vuelve a la carga con otra novela de género negro, manteniendo su característica narrativa urbana y cercana al lector.

PRIMER CAPÍTULO:

http://www.erein.eus/media/primeros_capitulos/primer_capitulo1042.pdf

jueves, 12 de febrero de 2015

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 502.-CHAMUSQUINA (NOELIA LORENZO PINO)


Título: CHAMUSQUINA
Autora: NOELIA LORENZO PINO
Editorial: EDICIONES DAURO
Trama: Una joven, mientras pasea por el Parque Natural de las Peñas de Aia, junto a Irún, ciudad en la que vive, descubre con estupor que a su alrededor hay un montón de pájaros muertos. Cuando se lo comenta a su terapeuta éste le pide que se olvide de ello, pero al de poco tiempo muere en un extraño accidente de tráfico. Casi al mismo tiempo, una joven periodista de un conocido diario español se suicida en el garaje de su domicilio, aunque pronto algunos ertzainas empiezan a sospechar que quizás no se trata de un suicidio sino de un asesinato.
Personajes: Laura, joven que trabaja en una pastelería y lleva varios meses desenganchada de la cocaína, a la que fue adicta, por lo que aún se siente insegura, descubridora de las extrañas muertes de aves, Gorka Torre, ertzaina, hermano de Laura, con la que no se habla, decidido y eficaz, dispuesto a investigar contra viento y marea lo que considera un asesinato en lugar de un suicidio, su compañera Raquel, que le apoya en todo, y no sólo por motivos de trabajo, Tomás, ertzaina e íntimo amigo de Gorka, aunque al haber ascendido y ser su superior, la relación ha dejado de ser tan fluida como antes, Gonzalo, comisario y superior de Gorka y Tomás, fatuo y reglamentista, que se siente de una clase superior a sus subordinados, Manuel, jefe de una incineradora, que a su edad avanzada intenta vivir una segunda juventud gracias a Maite, antigua secretaria de Manuel, ambiciosa e intrigante, que debido a la relación con su exjefe ha ido ascendiendo profesionalmente e incluso ha llegado a ser teniente de alcalde de la ciudad, Iñaki, escolta de Maite, con la que mantiene una buena relación, Ainhoa, veterinaria y amiga de Laura, que es la primera en examinar a los pájaros muertos, Carlos, su exnovio, también veterinario, mujeriego empedernido, aunque sigue enamorado de Ainhoa, Adur, hijo del terapeuta de Laura, que se encuentra algo perdido y desvalido tras el fallecimiento de su padre.
Aspectos a Destacar: Se trata de una historia que no decae en ningún momento en la que se enlazan dos tramas e investigaciones que confluirán de un modo coherente, mientras se describen las situaciones y sentimientos que albergan los habitantes de una ciudad que, por ser fronteriza, tiene unas características especiales.
La Frase: Se agachó y miró al pájaro de cerca. Acarició el plumaje marrón. Estaba frío. Pensó que habría muerto sobre alguna rama y al apoyarse sobre el tronco había caído al suelo. Cuando estaba a punto de levantarse vio otro gorrión a medio metro. También muerto. Observó con detenimiento el suelo y descubrió más ejemplares. El corazón empezó a latirle de prisa. ¿Qué les había sucedido? ¿Sería el frío? Oyó un crujido tras ella. Se giró sobresaltada y vio a un hombre que caminaba deprisa por el bosque.

sábado, 24 de enero de 2015

CHAMUSQUINA (NOELIA LORENZO PINO)

LA NOVELA: El descubrimiento de numerosos pájaros muertos en el Parque Natural de Peñas de Aia es el detonante de una investigación por parte de Laura, una joven ex adicta a la cocaína que está iniciando una nueva vida. Alarmada por el hallazgo, no duda en comentárselo a su médico y viejo amigo Jaime que, curiosamente, se empeña en disuadirla. El fallecimiento de este pocos días después en extrañas circunstancias hará que se implique de lleno en la búsqueda de la verdad.
Se enfrentará, con ayuda de su hermano ertzaina, a una trama mucho más extensa y peligrosa de lo que podía imaginarse, pues sus responsables, personajes vinculados a la policía, a la política municipal y al empresariado, no vacilarán en eliminar a quienes pongan en peligro sus intereses, convirtiendo así la apacible ciudad de Irún en un campo de batalla.
No nos hallamos ante una novela policiaca al uso, ya que esta compleja investigación se inserta en un contexto donde el amor, el sexo y la ambición se combinan hasta conformar un retrato realista de la corrupción en la sociedad actual.


LA AUTORA: Noelia Lorenzo Pino (Irún, 1978) es profesora de corte y confección de formación y ha desarrollado su carrera profesional en torno al mundo de la moda. Desde pequeña descubrió su pasión por la escritura, la cual, años más tarde, daría sus frutos en forma de cuentos, poesías y un guión teatral. Tras el coqueteo con diferentes estilos, encontró en la novela negra el género del que se enamoraría.