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sábado, 27 de febrero de 2016

DEMASIADO RUIDO. LA CUARTA ENTREGA DE "GOIKO"... PERO ANTES HUBO TRES MÁS

Dentro de poco (aún no hay fecha exacta, pero la comunicaré en su momento), saldrá a la calle, publicada por Erein, DEMASIADO RUIDO, la cuarta entrega de la serie protagonizada por Goiko, un antiguo ertzaina que trabaja como detective. Las novelas pueden leerse independientemente, pero si deseáis profundizar en el personaje, os dejo las sinopsis de sus tres primeras aventuras, Pájaros sin alas, La luz muerta y La última batalla.


PÁJAROS SIN ALAS: Mikel Goikoetxea, más conocido por Goiko, en su tiempo uno de los mejores investigadores de homicidios,
sobrevive haciendo trabajos como detective desde que se vio obligado a solicitar la excedencia en la Ertzaintza, la Policía Autónoma Vasca, cuando su vida, su reputación y su matrimonio se derrumbaron por culpa de una falsa acusación de pertenecer a una red de pederastas. Convertido en un apestado social tan sólo unos pocos excompañeros le ayudan enviándole clientes, como un conocido notario de Bilbao que un día acude a su despacho para pedirle que investigue las causas de la muerte de su mujer, ya que sospecha que ha sido asesinada. En efecto, pese a su inicial escepticismo, pronto comprobará que tras la trágica muerte de la mujer se escondía una peligrosa trama que irá aflorando al compás de las intrigantes páginas de la novela.



LA LUZ MUERTA: Durante los últimos meses, la sala de autopsias de Andoni Zubikarai, patólogo del Instituto Vasco de Medicina Legal, recibe un número inusual de cadáveres de jóvenes fallecidos como consecuencia del consumo de una partida de heroína de alta pureza. Erika Pereda es una de esas jóvenes pero, según sus amigos, su perfil no encaja con el del consumidor habitual.
Tras la resolución del caso del "Karibeko Kluba" (narrado en la novela titulada Pájaros sin alas) el antiguo ertzaina y ahora detective Mikel Goikoetxea, más conocido por Goiko, momentáneamente relajado en su quehacer diario gracias a una herencia inesperadamente recibida, es coaccionado a indagar los entresijos de su muerte.
Una investigación dificultosa por la aparente diafanidad de las causas que la originaron y que exigirá toda la reflexión y buen hacer de nuestro detective.



LA ÚLTIMA BATALLA: Un antiguo miembro de ETA, que ha pasado casi tres décadas en prisión, es asesinado el mismo día de su liberación. En la acción que acaba con su vida es así mismo herido gravemente un ertzaina que se encontraba cerca del etarra.
Ante la desidia y el desinterés de las autoridades policiales para investigar lo ocurrido, pues consideran que el herido es una "víctima colateral" del atentado sufrido por el etarra excarcelado, algunos de sus compañeros, sin licencia para actuar oficialmente, contactan con Mikel Goikoetxea, más conocido por Goiko, exertzaina reconvertido en detective privado y amigo íntimo de la víctima, para que averigüe qué hay detrás de ese doble atentado.

La investigación de Goiko, implicado personal y afectivamente en el caso, le hará retrotraerse a la década de los 80 del pasado siglo XX, una época conflictiva en Euskadi, con una brutal reconversión industrial que dejó en la calle a miles de trabajadores, una ETA en plena actividad con atentados casi diarios y, sobre todo, la libre circulación de la droga ante la inoperancia de una policía que tenía otras cosas de las que ocuparse.



domingo, 27 de septiembre de 2015

ARTÍCULO SOBRE GOIKO EN LA REVISTA LITERARIA "ESPAÑA CONTEMPORÁNEA"

El profesor Enrique Ruiz-Fornells, de la Universidad de Alabama, ha publicado recientemente un artículo sobre mi personaje Goiko en la revista literaria ESPAÑA CONTEMPORÁNEA (Tomo XXV, números 1 y 2), que publica la "Ohio State University" bajo la dirección del profesor de la Universidad de Zaragoza José Carlos Mainer.
Por si es de vuestro interés reproduzco el artículo, no sin agradecer al profesor Ruiz-Fornells y a la revista el inmerecido honor de que hayan considerado que merecía la pena publicar un artículo sobre mi personaje y las novelas que protagoniza.

"GOIKO" EN LA IMAGINACIÓN DE JOSÉ JAVIER ABASOLO
por ENRIQUE RUIZ-FORNELLS SILVERDE (The University of Alabama)
Escribir sobre la novela negra contemporánea en España no puede hacerse sin mencionar a José Javier Abasolo. No solo por su vertiginosa producción, once novelas escritas durante los últimos dieciséis años, sino también por las características que las singulariza. Todas se concentran en el norte de la Península, en la tierra vasca, particularmente en Bilbao. La única excepción es Heridas permanentes (2007) que tiene lugar en Nueva York. En medio del paisaje social, administrativo y gubernamental de una ciudad moderna y liberal como Bilbao, aparece la figura protagonista que encadena las últimas tres novelas, Pájaros sin alas (2010), La luz muerta (2012) y La última batalla (2013). Se trata de Mikel Goikoetxea, conocido por sus amistades y compañeros de la Ertzaintza por "Goiko". Las tres suceden en Bilbao con la breve aparición de Logroño.
Abasolo expresa que el escribir sobre la novela negra es una inspiración y el género que con más placer cultiva. Además, su formación jurídica --abogado por la Universidad de Deusto y funcionario de economía social del Gobierno Vasco--, y su hondo conocimiento de la sociedad en que se ha educado, le ayudan y le animan en su carrera de escritor.
Sus libros han sido traducidos al francés y al italiano, y ha recibido el premio de Novela Prensa Canaria, Narrativa García Pavón, el Farolillo de Papel de los Libreros de Bizkaia, y ha sido finalista del Hammett.
El escribir una novela cada año y medio le convierte en uno de los escritores más fecundos de España. Queda claro este detalle, al hacer un recorrido de sus publicaciones a partir de 1997 en que apareció Lejos de aquel instante a la que siguieron Nadie es inocente (1998), Una investigación ficticia (2000), Hollywood Bilbao (2004), El color de los muertos (2005), Antes de que todo se derrumbe (2006), El aniversario de la independencia (2006), aparte de las mencionadas en párrafos anteriores.
Bilbao constituye el fondo y escenario de casi toda su novela policíaca. Es el acompañante ideal que ilustra los diversos incidentes por los que atraviesan sus personajes y, en consecuencia, se la describe con gran cuidado. Aparece como ciudad antigua, moderna, con una descripción dedicada a sus calles, bares, pasadizos, restaurantes, clubs sociales y discotecas. La ciudad, poco a poco, se integra en la narración y aparece como un elemento imprescindible e inseparable de los sucesos que se describen.
Plazas y museos, edificios, industrias y parques sirven, asimismo, de trasfondo de una población en movimiento compuesta por inmigrantes, capitalistas, políticos, periodistas y otros profesionales. Es el relato de una sociedad en que resalta la nota jurídica y el mundo de la abogacía y del notariado. A la amistad, la lealtad, y el altruismo se oponen un buen numero de bajas pasiones, traiciones y, en general, toda clase de trasgresiones de la ley. En especial, este choque entre el bien y el mal aparece en las propias clases sociales en que los poderosos abusan de los inmigrantes, sean de Hispanoamérica o de la misma España. Buen ejemplo, es la decisión de Luis Ferreira Dopazo en La ultima batalla de abandonar "su pueblo natal, en la Galicia interior, con destino al País Vasco" e instalarse en Bilbao en una casa "llena de humedades en la que el frío que hacia en invierno solo era superado en incomodidad y malestar en el verano".
Ferreira, con su esfuerzo, decisión, y trabajo prosperó y su traslado a Bilbao le proporcionó tranquilidad y estabilidad económica. Uno de sus hijos se convirtió en personaje importante en la lucha social de los trabajadores de su empresa.
Junto a esta sociedad bilbaína de inmigrantes y capitalistas merecen mencionarse otros elementos que son parte muy importante del panorama del mundo de "Goiko". El primero es la Policía Autónoma del País Vasco, la Ertzaintza, y el segundo Estados Unidos. A la Ertzaintza, con mas de treinta años de existencia, se la describe como fuerza eficaz, cumplidora y fiel a su misión. Aparecen miembros dedicados a cumplir con su trabajo y, junto a ellos, otros que no lo realizan con tanta puntualidad. Al unísono también realiza su labor la Policía Nacional, llamada en algunos pasajes, "la española".
Estados Unidos es una constante con comparaciones, referencias y "recuerdos". En conversaciones de los personajes, en relatos y situaciones, su frecuencia sorprende. El propio autor los ha visitado como conferenciante o asistiendo en diferentes ocasiones a reuniones académicas. No es de extrañar encontrar nombres como Clint Eastwood, Beverley Hills , Paris Hilton, Nueva York, Berkeley, John Wayne, James Stewart...
Abasolo --según aparece en la prensa de Bilbao y Navarra-- nunca pensó en crear novelas basadas únicamente en un solo protagonista, siguiendo un modelo clásico. Sin embargo, después de haber escrito y publicado ocho libros de género negro, decidió que "Goiko" naciera. Lo adaptó al tiempo presente, a un momento especial de su ciudad natal, y lo convirtió en el personaje sobre el que giraría toda la historia de Pájaros sin alas. De acuerdo con declaraciones a entrevistas de prensa, se encontró tan satisfecho con "Goiko" que inmediatamente pensó en escribir un segundo libro continuando su existir, La luz muerta, que terminó en un tercero. La ultima batalla.
"Goiko" tiene que abandonar la policía vasca, la Ertzaintza, al ser acusado de pertenecer a una red de pornografía infantil. Aunque logra probar su inocencia, sus compañeros --incluso su misma esposa-- le rechazan y tiene que abandonar su puesto solicitando una excedencia voluntaria que se le concede.
En estas condiciones empieza una nueva etapa en su vida. Tomando como base la profesión que mejor conoce y en la que ha puesto años de trabajo y dedicación, decide ganarse la vida como detective privado. Es, sin duda, su vocación. Poco a poco, en duras condiciones sociales y económicas, rehace su vida con gran esfuerzo y tesón.
Sus medios son escasos y, en los primeros tiempos, subsiste en un piso que ha heredado de su padre. Subsiste, también, gracias a la ayuda de alguno de sus excompañeros que, a pesar de los graves cargos de que es acusado, todavía le prestan al creer en él. Otros factores que le apoyan son su gran conocimiento de los ambientes sociales de la ciudad, de los medios de trabajo de la policía a que ha pertenecido cuando estaba activo, y algunas amistades de familia y personales que le proporcionan magros ingresos.
Por otra parte, "Goiko" nunca pierde su fama de ser un detective riguroso y eficaz. Esta es la causa de que vaya encontrando pequeños trabajos que le animan a seguir adelante en la persecución del delito por encima de contrariedades y, a veces, su mismo desaliento. Hombre afable, comprensivo, honesto y humano, vive con resignación en espera de mejores tiempos. Es la estampa, según Abasolo, de un detective de la antigua escuela en el siglo XXI.
Su actividad atraviesa distintos escalones que transcurre desde el descubrimiento del asesinato de la esposa de un conocido notario, pasando por el inusitado aumento de cadáveres en el Instituto Vasco de Medicina Legal hasta el intento de asesinato de su mejor amigo desde sus ya lejanos días en que perteneció a la Ertzaintza: Eneko Goirizelaia.
La vida, la profesión, las aventuras, y el trabajo de "Goiko" en la historia relativa a cada una de las novelas, se encadenan a través de diferentes circunstancias que cambian de acuerdo con el escenario que proporciona Bilbao.
Su economía de estrecheces y difíciles ingresos en Pájaros sin alas se transforma en una situación desahogada en La luz muerta por una inesperada herencia que, en cualquier caso, no le hace cesar en la persecución de la solución ultima, es decir, el descubrimiento del asesino y la supremacía de la ley.
Desde el principio su independencia es parte integrante de su personalidad. Las estancias solitarias en su piso no significan retraimiento o alejamiento del ambiente que le rodea. Más bien son tranquilidad y acogimiento para poder dedicar tiempo --interrumpido con frecuencia por llamadas telefónicas y visitas inoportunas--, a tareas propias y a examinar el camino de sus investigaciones.
En La ultima batalla ETA aparece como un elemento adicional de la realidad de la tierra vasca. Realidad en que el terrorista Koldo Ferreira --hijo del emigrante gallego Luis Ferreira Dopazo, ya mencionado--, ingresa en la organización con el único propósito de vengar la muerte de su joven hermano a causa de un excesivo uso de drogas. Su historia es casi el eje de esta novela, ya que llega a ocupar un puesto importante al compararla con el desenvolvimiento de la de "Goiko".
Koldo, tras ejercer un liderazgo izquierdista, se encuentra envuelto en una vida que le tenia "no solo hastiado sino, sobre todo, cansado y desmotivado". Estaba claro que quería salir de ETA aunque "no iba a ser fácil". A esta conclusión llegó al enterarse de la muerte de otro miembro que había sido asesinado por sus propios camaradas al considerarle desertor. Se trata de Yoyes, "una mujer que tomó la decisión de vivir con su marido y su hijo en su pueblo, en paz y libertad".
Ferreira empezó a escribir un relato secreto, Latidos, expresando su preocupación por haber sido "tan estúpido e inconsciente para llevar mas de dos años militando en ETA". Al seguir en la organización, sin percibirlo, Ferreira labraba su propio final al ser asesinado por el propio jefe del comando a que pertenecía vendido a la policía. En definitiva, esta parte de la novela es interesante por la descripción de ETA y de sus entresijos.
Abasolo, con la publicación de La última batalla parece que intenta poner fin a la historia de "Goiko". Como anteriormente se indicó, no es muy inclinado a que el mismo personaje acapare por completo la acción de una serie de novelas, como hacen otros escritores. Por ello, "Goiko", el detective privado cuya fama traspasa la de la misma Ertzaintza y la de la policía nacional, parece vivir una aventura final investigando el intento de asesinato de su gran amigo y compañero, Eneko Goirizelaia.
En este final una segunda ciudad sirve de fondo --Logroño-- a la investigación de "Goiko". Es la ciudad en la que el escritor pasaba los veranos durante su juventud y en la que ahora pone fin a la novela y a la historia de su protagonista. Final en el que de nuevo Estados Unidos es el sitio en que Eneko y su familia pasan unas vacaciones. Nueva York es la ciudad escogida como medida de seguridad y recuperación de las heridas recibidas durante el atentado contra su vida. "Goiko" prueba con ello su amistad y generosidad al extenderles una invitación con todos los gastos pagados debido a su nueva posición económica.
"Goiko" regresa a Bilbao, su centro de acción y vida. Han pasado años desde que tuvo que pedir su excedencia. Su fama profesional y su economía le ofrecen un futuro. Sin embargo, este final coincide con las explicaciones que facilita el jefe de un organismo superior de investigación del gobierno central destinado antes en Bilbao. Organismo con medios muy superiores que le permiten gran amplitud para otras muchas posibilidades.

¿Habrá renunciado Abasolo a la existencia de "Goiko" con esta última novela? ¿Continuará el personaje por impulso de su vocación investigando los crímenes que se cometan en Bilbao? Terminada su excedencia voluntaria ¿se incorporará a la Policía Autónoma Vasca? Son preguntas que quedan por el momento sin contestación y será necesario esperar a la próxima novela para saber la decisión tomada. "Goiko" es ya un personaje con una existencia bien perfilada, gran personalidad y una decidida vocación para la persecución del crimen. Será difícil renunciar a su definitiva desaparición.

miércoles, 10 de abril de 2013

LA ÚLTIMA BATALLA: VUELVE GOIKO

Sí, ya pueden ponerse a temblar Philip Marlowe, Hércules Poirot, el agente de la Continental, Lew Archer, Henning Mankell y hasta mi admirado Pepe Carvalho, porque Mikel Goikoetxea, más conocido por Goiko, el exertzaina reciclado en detective, tras debutar en Pájaros sin alas y continuar sus andanzas en La luz muerta, vuelve en una nueva aventura que se titulará La última batalla.
Próximamente os iré dando más información sobre la novela, de momento os dejo los enlaces de sus anteriores aventuras por si, por sorprendente que parezca, aún no las conocéis.
De parte de Goiko, hasta pronto.

martes, 11 de septiembre de 2012

ARTÍCULO EN LA REVISTA CULTURAL "OTRO LUNES" SOBRE LA LUZ MUERTA Y OTRAS DE MIS NOVELAS.


Amir Valle, más con generosidad que con sentido crítico, ha escrito en la revista cultural digital, OTRO LUNES, un artículo sobre mis novelas que reproduzco

Conocer al narrador español José Javier Abasolo hace unos, durante la Semana Negra de Gijón, fue una verdadera suerte. Desde entonces persigo sus novelas. Y me parece uno de los escritores españoles que más contribuciones serias hace al género de la novela negra como espejo crítico de la actual sociedad española (y vasca, en su caso particular), aún cuando él mismo haya dicho que no considera que la novela aleccione a nadie.
Ya en Nadie es inocente planteaba un argumento original: un sacerdote vinculado en su juventud a ETA desaparece junto a una enigmática y hermosa mujer, con las arcas llenas de dinero robado a su iglesia y será perseguido por otro sacerdote que alguna vez fue policía antes de ordenarse. Entre estos personajes se creará una especie de juego a la ruleta rusa donde la única bala escondida dentro del revolver que cada uno apuntará a su cabeza apuntará no a ellos sino a la violencia y a las razones de la violencia en el País Vasco.
En Hollywood-Bilbao, a partir del asesinato de un miembro de un equipo de filmación que rueda una película de intriga en Bilbao, se desatará un grupo de respuestas a la incomodidad del personaje, que se siente utilizado como una burda pieza en manos de una multinacional cuando lo colocan en el servicio de seguridad de la productora de Hollywood mientras se filma la película sobre asesinatos ocurridos en Bilbao durante el franquismo, en momentos en que los jerarcas nazis, en pleno proceso de derrota, comienzan su carrera de huída hacia otras tierras. Una novela ésta donde lo psicológico y lo histórico adquieren una presencia tan fuerte que casi se convierten en personajes.
En Antes de que todo se derrumbe, ese, el derrumbe de un edificio personal levantado a partir de una mentira que resultó conveniente al personaje principal, Manuel Aldazábal, sirve de entramado para acercarse a las caras ocultas detrás de las supuestas verdades políticas en la España anterior a la democracia. Pues cuando por un error del destino el protagonista, un hombre en realidad mediocre, se ve convertido en un líder de la lucha por la democracia en el Euskadi de los años setenta, aprovechándose oportunistamente de ese error, la sátira cubrirá toda la trama para transformarse en un mecanismo de crítica muy aguda, a partir del instante en que la gran mentira de este hombre se ve amenazada por una simple llamada telefónica.
La otra de las novelas que he leído de Abasolo, publicada este año, es La luz muerta. Y lo que más llamó mi atención en esta novela es algo que, en todas sus obras, resultaba un leitmotiv en Agatha Christie: la sospecha salta de un personaje a otro, una y otra vez, confundiendo al lector sobre las señales reales que pueden ofrecer luz sobre el caso que, en la novela citada gira en torno a numerosas muertes. Durante un buen tiempo, a la sala de autopsias de Andoni Zubikarai, forense del Instituto de Medicina Legal en el País Vasco, llega un número demasiado sospechoso de cadáveres de jóvenes, fallecidos todos debido al consumo de droga: heroína de alta pureza. Pero la llegada de una de esas jóvenes, llamada Erika, a la cual no se le vincula en lo más mínimo como una consumidora habitual crea el espacio para que el detective Mikel “Goiko” Goikoetxea se vea forzado a buscar la verdad escondida detrás de aquellas muertes en el entorno siempre complejo, marginalmente, de Bilbao.
Y en todas estas novelas, insisto, la mirada del escritor hurga en entresijos de esa aparente cotidianidad en la que, también, se mata por amor, por odio, por celos, porm egoísmo, por dinero, o simplemente por supervivencia; una cotidianidad que, de tanto vivirla agitados en nuestros propios problemas, creemos simple y aburrida, sin imaginar que entre sus sombras se producen cambios muy violentos, historias muy desgarradoras, un contrapunteo de fuerzas entre la historia cotidiana y la vida misma, marcas a sangre y cuchillo en fin que dejan huella en el tronco de esa sociedad que tan bien Abasolo refleja.

lunes, 27 de agosto de 2012

LA LUZ MUERTA EN "DIVERGENCIAS/EL CORREO"


Reseña aparecida en DIVERGENCIAS (http://blogs.elcorreo.com/divergencias/2012/08/27/un-libro-cada-semana-la-luz-muerta-de-jose-javier-abasolo/), el blog de César Coca, periodista del diario EL CORREO

Este libro tiene ya unos meses pero es un buen momento para recordarlo. Está aquí de nuevo uno de los personajes de Abásolo, el exertzaina Goiko, y aparece también un forense del que pensamos que solo halla plenitud en su trabajo.
Goiko se ve en la tesitura de ayudar a la hija de un juez en la elaboración de un reportaje sobre el problema de la drogadicción. La historia puede suscitar al lector un cierto desasosiego porque presenta algo que tanta gente ha soñado: que después de una temporada de sequía amorosa o sexual, aparezca en tu vida alguien de gran atractivo y ese período de aburrimiento y escasez se transforme en un festival. Pero, al mismo tiempo, empiezan las sospechas de que quizá todo ello no sea más que una maniobra para hacerte partícipe, sin comerlo ni beberlo, de un crimen. O de varios.
La ciudad que aparece en este libro es Bilbao, pero el del Casco Viejo y otros rincones algo más alejados del brillo del titanio del Gugenhheim. Y los personajes vamos a reconocerlos. No porque sean reales, que no es el caso, sino porque tienen rasgos de bilbaínos que sí conocemos, de esa gente con la que nos cruzamos todos los días por la calle, o con la que coincidimos en la escalera, el trabajo o el bar en el que tomamos café cada mañana. Vamos, que se trata de una novela policial con todos los ingredientes que le son propios. Y que tanto gustan.

jueves, 2 de agosto de 2012

LA LUZ MUERTA: ARTÍCULO PUBLICADO EN EL PERIÓDICO "BILBAO"


Artículo publicado en el suplemento Pérgola del periódico municipal BILBAO. Redactor: Álex Oviedo.

En su novela anterior, Pájaros sin alas, José Javier Abasolo recurría al antiguo ertzaina, metido a detective, Mikel Goikoetxea, para resolver un caso. Abasolo se sintió “muy a gusto” con el personaje de Goiko, tanto que “ya cuando estaba escribiendo la novela pensé que podría tener continuidad. Casi sin darme cuenta comencé a idear el argumento de esta segunda entrega”. De ahí surgió La luz muerta (Erein), en la que el ex ertzaina se ve envuelto en la investigación de la muerte de una joven periodista.
El escritor bilbaino había escrito ya un relato “que no tenía nada que ver con Goiko pero que encajaba perfectamente en la nueva novela”. Fue a partir de aquí cuando se preguntó si la historia de Andoni Zubikarai –“un médico forense que se encuentra con el amor de su vida pero que se da cuenta que cuando mejor funciona con su pareja es tras haber hecho una autopsia”– podía unirse a la investigación de Goiko. “Son dos historias que engarzan de una forma más o menos coherente”, una en primera persona, la de Goiko, y otra en tercera, la de Zubikarai, “un forense atípico, tímido y apocado”.
La unión de estas dos tramas le permite a Abasolo llevar a los personajes de las calles de Bilbao a las salas del Instituto Vasco de Medicina Legal, en dos investigaciones que poco tienen que ver con los métodos de la policía de las series americanas. “Estamos acostumbrados a unos procedimientos policiales que no son iguales que los de aquí”, dice. Abasolo juega con la ventaja de que su protagonista es un detective “que no se atiene al cien por cien a las normas, me permito licencias, pero que no distorsionan demasiado la realidad: no en vano escribo novelas, no reportajes. Me preocupa no escribir algo inverosímil, pero lo que más me interesa es que la historia sea coherente”.
Se define a sí mismo como escritor de novela negra, “no como una limitación sino como opción personal. No quiere decir que si se me ocurre una historia de otro tipo no vaya a escribirla”. Y aunque siempre le ha dado un poco de apuro decir que este tipo de novela está de moda, “porque las modas pasan”, sí cree que el género “se ha ido consolidando, ha habido un boom de la novela negra nórdica de la que quedarán tres o cuatro autores muy buenos”. Lo que le gustaría es que en Euskadi hubiera cada vez más escritores del género “porque para nosotros sería positivo que se hablara de la novela negra vasca como marca. Hasta hace poco era algo exótico que aquí se escribiera novela negra, pero cada vez hay más autores”.

viernes, 6 de julio de 2012

LA LUZ MUERTA, RESEÑA EN "CRÓNICAS LITERARIAS"


Reseña aparecida en el blog Crónicas Literarias 

Este libro está cargado de esperanza.
Esperanza por la editorial que prosigue con su encomiable labor de difundir novela negra nacional y lo hace con la serie Cosecha Roja, a la que ya se suman media docena de títulos y la mitad de autores, estando entre sus máximas la calidad, y a fe que lo consiguen. La otra esperanza es el autor de esta novela José Javier Abasolo, de quien ya habíamos leído algo y conocíamos sus mañas para con esto de la literatura, que demuestra algo tan sabido como que la novela negra goza de muy buena salud.
Existen muchos elementos, algunos humanos y otros no, que aseguran la muerte por inacción de la novela policíaca o su subgénero negra, este libro demuestra lo contrario y deja en muy mal lugar a quién dice semejantes tonterías. La novela negra seguirá con buena salud mientras existan ciudades, policías, delincuentes, mafiosos, casos sin resolver o asesinatos. Variará sus formas y su manera de presentarnos una realidad u otra pero será siempre viva, chispeante y tan cercana al lector como puede ser un periódico de tirada regional.
Abasolo nos lleva a su ciudad, Bilbao, de la mano de su detective Mikel Goikoetxea y nos introduce en la parte más oscura de la ciudad o lo que es lo mismo, tráfico de drogas, mafiosos, muertes sin resolver y ambición, mucha ambición.
El autor consigue que sea todo muy real por un método infalible que no es otro que poblar la novela de personajes de una pieza, que encajan en el engranaje de la trama de manera más que satisfactoria y nos dan una riqueza y viveza muy atrayente. Existen tópicos, imposible renunciar a ellos, como el ertzaina Eneko Goirizelaia que bien podría pasar por uno de esos sargentos de policía americanos, de mal humor perenne, mala leche vital y úlcera incipiente. También mira con cierto arrobo a algunos elementos más sórdidos de una ciudad como pueden ser los forenses, a los que verdaderamente no trata muy bien, pues tienen unas aficiones de lo más aviesas.
La prosa es cuidada, aunque siempre está en función de la trama, eligiendo la efectividad como recurso en lugar de buscar un lucimiento verbal.
Recomiendo la novela, no por ser algo que deslumbrará ni que convertirá a los ateos en creyentes sino por un hecho muy simple y muy complejo de realizar como es demostrar que la novela negra nacional permanece en la brecha, en ese lugar peligrosamente buscado que es el filo de la navaja. Será un libro que gustará a los amantes del género y a los que no tampoco disgustará, pues es siempre lectura amena y de trato muy sincero con el lector.

lunes, 2 de julio de 2012

LA LUZ MUERTA EN "CALIBRE 38"


Reseña de LA LUZ MUERTA publicada en la revista digital dedicada al género negro CALIBRE 38

Para escribir una novela policial hay que ser muy inteligente. Siempre lo he dicho y cada vez que leo un libro de José Javier Abasolo lo traigo de nuevo al presente. Ya sé que quizás el término hoy en día, incluso para los que supuestamente ejercemos como profesionales de esto, no está muy claro. Desde que Binet y Simon lo confundieran con el conocimiento cultural, el concepto de inteligencia ha dado muchas vueltas, pero no hay más que ver la trama de La luz muerta para entender lo que digo. ¿Qué harían ustedes si después de pasar mucho tiempo sin comerse un colín apareciera la mujer/hombre que lo colmase de placeres y al poco de estar con ella/él sospechase que está utilizando sus encantos para cometer una serie de asesinatos en los que usted, indudablemente, podría salir muy, pero que muy perjudicado? Bien, pues este es uno de los argumentos que ha elegido José Javier para traernos de vuelta a Goiko, aquel detective y exertzaina de tintes marlowianos que ya nos cautivara en Pájaros sin alas, publicada también por Erein y que ha tenido una acogida francamente interesante no sólo a nivel nacional sino internacional.
Y es que Abasolo, con su buen hacer literario, sabe trazar con tiralíneas argumentos y tramas que se enzarzan en el libro sin aparente conexión. En este caso, Goiko, aún convaleciente a nivel emocional de su anterior desventura, despierta el interés de un juez y de su hija, la cual necesita un guía para realizar un reportaje sobre el mundo de la drogadicción en Bilbao y quién mejor que el detective para ser ese padrino-protector-guía. Paralelamente, vamos conociendo las desdichas de Andoni Zubikarai, un forense de esos que han hecho de su vida profesional una exclusividad y que se ve desbordado por una inusual cifra de cadáveres en sus dependencias. Esto le supone una carga de trabajo adicional que no va a ser obstáculo, mas bien al contrario, en la relación personal y carnal que ha establecido con la única mujer con la que ha mantenido una relación seria y estable hasta la fecha, Ainhoa.
La tensión narrativa que caracteriza a las novelas de Abasolo está presente en cada uno de los capítulos de esta novela, haciendo de su lectura algo adictivo, al igual que ese gran personaje secundario que es el Bilbao actual, más allá del Guggenheim. José Javier ejerce de embajador del Casco Viejo y nos retrata no solo las virtudes de una gran ciudad que conoce a fondo, sino también la idiosincrasia de toda una comunidad, de un país.
Echábamos de menos a Mikel Goikoetxea y después de La luz muerta, seguiremos echándolo de menos hasta la tercera entrega, porque sin duda alguna este personaje es de largo recorrido y aunque a José Javier Abasolo le había costado decidirse por la continuidad, creemos sin duda en la apuesta ganadora que ha realizado.
(José Ramón Gómez Cabezas)

ENTREVISTA PARA "LLIBRES PER LLEGIR"

Abajo transcribo la entrevista que me han hecho en la publicación digital LLIBRES PER LLEGIR (http://www.llibresperllegir.cat/)

(imatge: NoticiasdeNavarra.com)  
Llxll: Què és per a vostè la novel·la negra?
En primer lugar, un tipo de novela básicamente lúdica, capaz de atrapar y divertir al lector con una historia que despierte su curiosidad y le haga disfrutar manteniendo, en lo posible, cierta intriga e interés por lo que ocurra al final. Pero tras esta visión superficial, la novela negra se diferencia de la novela policial clásica en que no cierra los ojos a la realidad sino que, más bien al contrario, utiliza como materia prima para su construcción esa misma realidad, en muchas ocasiones sórdida y corrupta, siendo un espejo tanto de lo bueno como lo de malo o muy malo que habita entre nosotros.

Llxll: Creu que la novel·la negra és un gènere infravalorat?
Ha habido épocas de mayor y menor aprecio. Históricamente no ha sido muy valorada, pero poco a poco va calando entre los especialistas y, sobre todo, entre los lectores, que es uno de los géneros más adecuados para narrar estos convulsos tiempos que estamos viviendo. Una novela negra, como cualquier otra obra literaria en general, puede ser buena o mala y así hay que juzgarla. No por ser de género va a ser mejor, pero tampoco peor.
 
Llxll: La majoria de protagonistes de novel·la negra comme il faut per què tenen aquest aire d’spleen? 
Aunque cada vez el campo es más plural y los protagonistas de novela negra pueden ser de lo más variopinto, sí es cierto que al moverse, por su profesión o por las circunstancias, en el lado más oscuro de la sociedad, no pueden evitar tener una visión del mundo un tanto peculiar y más cercana al pesimismo y la melancolía que a otros pensamientos más positivos. Me temo que los personajes de novela negra no son adictos a los libros de autoayuda.

Llxll: Parli’ns de la seva obra. Què té publicat? Està treballant en algun llibre?
Hasta el momento llevo publicadas diez novelas, todas dentro del género negro o sus aledaños, con diferentes estilos y protagonistas, pero últimamente estoy embarcado en una serie protagonizada por un exertzaina que trabaja como detective, Mikel Goikoetxea, (a) Goiko, que ha protagonizado mis dos últimas obras, Pájaros sin alas y La luz muerta, y en estos momentos estoy embarcado en la tercera de la serie.
De todos modos seguramente antes de finalizar el año sacaré a la calle una ucronía también en clave de género negro, El hueso que todos quieren roer, que transcurre en un Reino de Navarra que tras ser conquistada por Castilla en 1512 se ha convertido al protestantismo por impulso de la reina Catalina de Albrit y ha recobrado su independencia por exigencia de las potencias protestantes firmantes del Tratado de Westfalia. En plena II Guerra Mundial el arzobispo de la minoría católica es asesinado, lo que obligará a las autoridades a averiguar cuanto antes qué ha ocurrido para no dar excusas a la España de Franco, autoproclamada defensora de la fe católica, a invadir el reino y anexionárselo de nuevo definitivamente

Llxll: Què cal per editar avui a l’Estat espanyol?
Es difícil contestar a eso, en mi caso con cada novela puede decirse que vuelvo a estar en la casilla de salida, aunque últimamente EREIN, una editorial donostiarra, está confiando en mí. Un par de mis obras se han publicado por ganar sendos premios, y otras a través de contactos o enviándola a editoriales directamente. Por lo que sé esto no es habitual, pero en mi caso funcionó con dos editoriales. Y por supuesto, siempre viene bien tener una agente, que por lo menos te evitar tener que “pelearte” con las editoriales.

Llxll: Com treballa? És a dir, té alguna metodologia, mania...
No, no tengo manías, y ya lo siento, porque es algo que parece “muy literario”. Pero hablando más en serio, en mi primera novela, quizás por ser la primera, tenía todo atado y antes de ponerme a escribir sabía lo que iba a ocurrir en cada uno de sus capítulos, aunque posteriormente hiciera variaciones sobre la marcha. Pero en las restantes mi trabajo ha sido menos rígido, sé cómo voy a empezar y a dónde quiero llegar, y también en ocasiones tengo algunas escenas en mi cabeza, pero sin más. Yo siempre suelo decir en tono de broma, aunque es totalmente cierto, que el autor ya sabe a quién han matado y quién es el asesino y sus motivos, lo único que tiene que hacer es ir rellenando los huecos que llevan del primer acto (el asesinato o las circunstancias, no siempre necesariamente delictivas, que desencadenan algún tipo de investigación) al último (su resolución).

Llxll: Aquesta pregunta la fem sempre que tenim l’oportunitat... Per què escriu un escriptor?
Yo creo que todo escritor ha sido antes lector, un buen lector, y en mi caso cuando empecé a escribir fue porque quería comprobar, casi como un reto personal, si yo era también capaz, como aquellos escritores que me habían hecho disfrutar, de crear historias que pudieran llegar a la gente. Una vez comprobado eso, si continúo escribiendo es porque lo paso bien, disfruto haciéndolo y me gustaría que eso lo notara el lector y también disfrutara leyéndome.

Llxll: Recomani'ns alguns dels que per a vostè són els millors escriptors de novel·la negra de la història.
Me temo que voy a incurrir en los tópicos de siempre, Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Jim Thompson. En la actualidad Michael Connelly o John Connolly. Más cercanos a nosotros estarían Vázquez Montalbán, Andreu Martín, González Ledesma o Julián Ibáñez. La verdad es que con todo lo bueno que hay, dar unos pocos nombres es complicado, muy complicado.

Llxll: Independentment del gènere negre, ens podria recomanar un parell de llibres que per a vostè són imprescindibles per a un bon lector?
¿Un par de libros? Difícil, muy difícil. Yo empezaría con el Siglo de Oro, y si hay que decantarse por una sola obra, lo que no significa que necesariamente sea la mejor, mencionaría La vida del buscón llamado Don Pablos, de Quevedo. E independientemente de otras consideraciones, creo que la Biblia es una de las lecturas que debieran ser imprescindibles, al igual que La Odisea y La Ilíada.

domingo, 10 de junio de 2012

UN AGRADABLE E INESPERADO ENCUENTRO EN LA FERIA DEL LIBRO DE BILBAO


--De todos modos --continuó--, aquí casi todo el mundo piensa que los dueños decidieron cerrarlo antes de que se les adelantara el Ayuntamiento. Había habido muchas quejas por los ruidos, ya le he dicho, y porque de vez en cuando se producían peleas y se armaba un buen follón, así que algún concejal avispado decidió abrir un expediente de cierre del negocio, eso es lo que he oído decir. Un cliente que es abogado me dijo que no habría prosperado, pero eso a los concejales les da igual, ellos lo han intentado y eso es lo que ven los votantes, ¿Que luego un juez, como decía mi cliente, anula la orden de cierre? Pues da igual, el Ayuntamiento ya se ha lavado la cara y los que quedan como unos cabrones son los jueces.

Este pequeño párrafo pertenece a mi anterior novela, PÁJAROS SIN ALAS. Lo he reproducido al recordar un agradable encuentro que tuve ayer en la Feria del Libro de Bilbao, en el "stand" de Jakinbide, mientras firmaba ejemplares de mi último libro, LA LUZ MUERTA.
Una persona cuya cara no me era totalmente desconocida, pero a la que no supe identificar, me "recriminó" entre sonrisas que en la anterior novela le había puesto de pena. Como es lógico al principio me quedé sorprendido, hasta que me dijo que era Eduardo Maíz, el anterior concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Bilbao, actualmente concejal de Asuntos Sociales.
La verdad es que el rato en que estuvimos charlando fue muy agradable y tengo que reconocer que en estos tiempos en que por desgracia, ya que es absolutamente necesaria, la actividad de los políticos está desprestigiada, encontrarme con un político con auténtica bonhomía y sentido del humor (y para aviso de escépticos, a mi edad he aprendido a distinguir entre esos conceptos y la demagogia populista o electoral) me proporcionó uno de los momentos que con más cariño voy a recordar de la Feria.
Como político le juzgaré en su momento, como a los demás, por el resultado de su gestión, pero como persona me conquistó para la causa. Hombre, tal vez influyera un poquito, lo reconozco, que comprara un ejemplar de LA LUZ MUERTA (id tomando ejemplo, todos y todas), pero sólo un poquito. Además, supongo que eso significa o que le gustó PÁJAROS SIN ALAS o que deseaba darme una segunda oportunidad, y de bien nacidos es ser agradecidos.

viernes, 8 de junio de 2012

"LA LUZ MUERTA" EN LA FERIA DEL LIBRO DE BILBAO


FERIA DEL LIBRO DE BILBAO:
Esta tarde en la caseta de ETXEAN, y mañana sábado en la de JAKINBIDE, ambos días a partir de las siete (aunque seguramente estaré antes) firmaré ejemplares de mi última novela, LA LUZ MUERTA a quien lo desee.
Y, por supuesto de algunos de mis anteriores libros, que si hay algo que no deseo es defraudar a mis incontables "fans".
Llegado el caso, aunque no se compre el libro, también se admite conversación, siempre que sea en términos elogiosos para el autor.
Os espero.

lunes, 21 de mayo de 2012

LA LUZ MUERTA: RESEÑA EN EL PERIÓDICO "EL CORREO"


LA SOMBRA DE LA PASIÓN
Una buena novela negra no enseña sus cartas hasta que resulta inevitable. Con frecuencia, dispersa las tramas, confunde al lector con falsos culpables, ensombrece las pistas o las introduce subrepticiamente. La última novela de José Javier Abasolo consigue mantener la tensión manteniendo el desconcierto. Como ha de ser en el género, la sospecha sobrevuela toda la narración, pero sin señalar culpables de una manera contundente.
Además, el autor bilbaino consigue desarrollar dos historias paralelas sin ningún atisbo aparente de convergencia. Mientras que Goiko, el detective presentado en “Pájaros sin alas”, intenta descubrir las causas de cierta muerte atribuida al consumo d heroína, un médico forense descubre una curiosa relación entre los capítulos más álgidos de su actividad sexual y sospechosos fallecimientos.
“La luz muerta” evidencia el buen oficio del escritor y su capacidad para elaborar historias fieles al policiaco desde entornos cotidianos. Su estilo irónico y el ritmo narrativo proporcionan un indudable atractivo a un argumento pegado a la realidad aunque, sobre todo, destaca la capacidad para dibujar dos personalidades tan antitéticas como las del detective y el doctor, una figura bregada en el mundo del hampa frente a un sujeto apocado que se debate en la peor de las circunstancias posibles, entre la pasión y la sombra del delito.
Abasolo consigue reunirlos y poner de manifiesto que, entre otras cosas, la verdad nunca es sencilla y pocas veces nos complace.

Gerardo Elorriaga. Territorios de la Cultura (suplemento cultural del diario EL CORREO), 19 de mayo de 2012.

domingo, 20 de mayo de 2012

LA LUZ MUERTA: ENTREVISTA EN EL DIARIO "DEIA"


Artículo publicado en el periódico DEIA el 20 de mayo de 2012. Redactor: Iñaki Mendizabal. Fotografía: J. M. Martínez
ABASOLO PERSEVERA EN LA NOVELA NEGRA Y 'REVIVE' AL DETECTIVE GOIKOETXEA
 El forense Andoni Zubikarai se ve sorprendido por una inusual carga de trabajo: empieza a recibir un gran número de cadáveres de jóvenes fallecidos como consecuencia del consumo de una partida de heroína de alta pureza. Uno de esos cadáveres es el de Erika, pero Erika no era consumidora habitual de drogas. En ese punto arranca el nuevo trabajo de José Javier Abasolo (Bilbao, 1957), que persevera en la novela negra, un género que doma de forma sutil, aplicando a sus narraciones los condimentos que no pueden faltar en cualquier buena novela negra: Tiene que haber tensión narrativa, una descripción de la sociedad en la que se ubica y un crimen y una investigación en torno a ese crimen".
El guiño poético del título (La luz muerta, Erein) apenas se repite durante las más de 400 páginas de una novela ágil en la que se cuentan dos historias, salpicadas de giros y sorpresas, que se entrelazan en un final inesperado."Las continuas sospechas que recaen sobre unos y otros provocan giros, y luego el modo de resolver la trama es parecido al de ciertas novelas inglesas de principios del siglo XX, como si fuera una especie de juego, aclara el autor.
Tras Pájaros sin alas (2010, Erein) Abasolo vuelve a confiar en el atractivo literario de un personaje como Mikel Goikoetxea, un exertzaina metido a detective. Un profesional. Es la primera vez que repito personaje principal y estoy muy a gusto con él, asegura. Además, opta por la primer persona para seguir los pasos de Goiko (es una técnica más íntima). La segunda trama persigue los pasos de alguien que, en principio, poco o nada tiene que ver con el mundo policíaco. Me gusta la gente normal -Abasolo se refiere a Zubikarai- que se ve metida en un lío, personas que en principio no son profesionales o especialistas. Gente que se ve indefensa ante lo que le está pasando.
El autor regresa también a Bilbao, aunque Abasolo escarba en los vericuetos de una urbe en la que solo parece brillar el Guggenheim. Es verdad que de una ciudad a otra cambian cosas, por ejemplo, las personas, los modos de expresarse, etc,... pero al final, ¿porqué se mata? Por lo de siempre: por ambición, por amor, por sexo, por política, por dinero... Y eso no cambia de una ciudad a otra. La historia podría haberse producido en cualquier ciudad del mundo, pero a mí me resulta cómodo colocarla en Bilbao, porque es la ciudad que conozco, razona.
Como en los anteriores, en este trabajo también huye de mensajes (no considero la novela como un instrumento para aleccionar a la gente) y sigue a rajatabla las pautas que marca un género en auge. El género negro sigue vigente porque se adapta a distintas épocas y situaciones. Y es muy dado al mestizaje. Por ejemplo, muchas novelas históricas y de ciencia ficción son novelas policíacas. Al final, las novelas negras hablan de la ambición humana, y eso no pasa de moda nunca, asegura el escritor, que no puede evitar zambullirse en el género cada vez que le tienta el folio en blanco. Como lector leo de todo, pero como escritor siempre que se me ocurre una historia acaba siendo una novela negra. No me cierro a otras posibilidades, pero todo lo que he escrito es eso. Y cuenta una anécdota curiosa: Hace unos años pensé que había escrito una novela distinta, "Antes de que todo se derrumbe", que no era exactamente novela negra, pero cuando ganó el Premio García Pavón el jurado la calificó como novela policíaca de excelente construcción. Igual es que escribo siempre novela negra, aún sin ser consciente de ello (risas).
En los últimos años se ha hablado del auge de la novela negra vasca, pero el escritor bilbaino se resiste a pensar que hay puntos de conexión entre los distintos autores de Euskal Herria: Y no tiene porqué haberlos. Además, sería muy aburrido. Quizá el paisaje que compartimos, ciertas obsesiones típicas de nuestro país, pueden dibujar algún nexo común, pero no muy sólido.

miércoles, 16 de mayo de 2012

LA LUZ MUERTA: ENTREVISTA EN EL DIARIO "EL PAÍS"


Artículo publicado en el diario El País  el 16 de mayo de 2012. Redactora. Isabel Landa López. Fotógrafo: Javier Hernández

Vuelve Goiko, el ertzaina en excedencia convertido en detective por necesidad tras un turbio asunto que husmea historias de los bajos fondos por las calles de Bilbao. El escritor José Javier Abasolo (Bilbao, 1957) ha recuperado la figura de Mikel Goikoetxea en su última novela La luz muerta (Erein). El personaje nació en Pájaros sin alas y tiene visos de convertirse en protagonista de una serie.
Abasolo, un apasionado de la crónica negra, un género narrativo que cuenta “historias de verdad y muy pegadas a la realidad”, vuelve a situar la trama de la capital vizcaína. Esta ciudad reúne localizaciones “perfectas” para dejar volar la imaginación y recrear sus historias. “Hace unos años, Bilbao tenía la estética del cine negro, edificios derruidos, la Ría sucia y los reflejos nocturnos grisáceos, pero novela negra puede hacerse en cualquier lugar”, explica Abasolo, licenciado en Derecho y funcionario del Gobierno vasco, tarea que compagina con la escritura. “Al final se habla del ser humano y sus ambiciones, quizás llevadas a un extremo en el que alguien muere o mata por ello”, añade.
A pesar de la imagen próspera que ofrece Bilbao, la ciudad sigue siendo un escenario idóneo para la crónica negra. “Puede haber más dinero en juego e incluso más ambición si cabe. Cuando hay crisis se puede hacer crónica negra, pero cuando hay prosperidad también. Es un género muy adaptable”, añade.
Tras ocho novelas, Abasolo se muestra es consciente del riesgo que supone recuperar de nuevo a Goiko, pero destaca que, al no ser su primer libro, se lo podía permitir. “Antes no había creado un personaje fijo porque tenía miedo a repetirme y también para no forzar una historia en la que tuviera que encajar un personaje concreto”, explica. Pero Abasolo empatiza demasiado con Goiko: “Ha evolucionado y se ha liberado de ciertas obsesiones que marcaron su trayectoria como policía, aunque mantiene su rabia”.
La luz muerta desarrolla dos tramas paralelas: un médico forense a quien hacer autopsias le produce cierto placer y una chica que fallece tras consumir heroína. Y en medias queda Goiko, un personaje con características clásicas del género: solitario, antiguo policía, con problemas con sus compañeros o un matrimonio en crisis. “Usé todos los tópicos a conciencia a pesar de que es algo que siempre he evitado para no caer en la imitación. Quería ver si era capaz de usarlos y darles la vuelta”, señala el escritor.
A diferencia de sus anteriores novelas, Abasolo apenas hace referencias políticas y sobre el terrorismo en La luz muerta, aunque concluye: “No puedes dejar de lado el contexto en el que vives, si me gusta la novela negra es porque cuenta un poco como es cada sociedad”.

viernes, 11 de mayo de 2012

LA LUZ MUERTA: ENTREVISTA EN EL PERIÓDICO "NOTICIAS DE NAVARRA"


Entrevista publicada el 11 de mayo de 2012 en el periódico  Noticias de Navarra Redactora: Ana Oliveira. Fotógrafo: Oskar Montero.

Después de 'Pájaros sin alas', el bilbaíno José Javier Abasolo presenta una nueva peripecia del detective Mikel Goikoetxea, 'Goiko'. En 'La luz muerta', una partida de droga adulterada, varios cadáveres, un forense y sus peculiar relación con una mujer edifican el misterio
Nuevo libro, nueva promoción, ¿cuesta mucho hablar una y otra vez de un trabajo que ya hace tiempo salió de sus manos?
Bueno, como es una vez cada dos años, lo llevo bastante bien. Pero es cierto que, como la promoción suele ser un año o un tiempo después de terminar el libro, uno a veces ni se acuerda de qué capítulo le están hablando exactamente. Reconozco que es cansado y que si tuviera que hacerlo todas las semanas, seguramente acabaría agotado, pero de esta forma no.
Hace poco ha sido el Día del Libro y pronto empezarán las ferias, ¿qué le aporta el contacto con los lectores?
De momento me aportan cosas positivas. Me suelen llegar opiniones a través de las redes sociales y casi siempre son buenas, pero, claro, pienso que quizá es porque los lectores son muy educados y solo escribe quien tiene que decir algo bueno de mi trabajo.
¿El género negro ha sido siempre su predilecto, ya sea como autor o como lector?
Como lector, he leído de todo y sigo haciéndolo, pero como escritor sí que me he ido decantando por el género. Pero lo decidí de un modo natural, no me impuse nada; cuando me puse a idear tramas de relatos y más adelante de novelas, me salió así, lógicamente porque tengo una querencia especial por el género. Pero también quiero decir que para mí el género negro no es una limitación, ni mucho menos, solo es una opción. Y tampoco debería serlo para un lector.
¿El hecho de ser abogado le ha ayudado a la hora de reflejar ciertos ambientes como de juzgados y comisarías de Policía?
Relativamente. Me ha ayudado a la hora de manejar determinado lenguaje y porque me ha proporcionado contactos, pero poco más. Hoy en día con Internet es muy fácil documentarse, aunque siempre es bueno contar con alguien que sepa y te cuente las cosas de primera mano.
¿Qué nos cuenta en 'La luz muerta'?
Hay dos historias paralelas. Por un lado, está el detective, Goikoetxea, al que contrata una chica para investigar la muerte por sobredosis de una amiga, que, al parecer, no se drogaba, y cuya muerte se suma a la de otras personas que han fallecido por lo mismo en las últimas semanas. Por otro, hay un forense que se da cuenta de que cuando está de guardia aumenta el número de cadáveres a examinar y de que cuando ha hecho una autopsia, las relaciones sexuales con su novia van mejor...
¿Cómo lleva eso de compartir a Mikel Goikoetxea, 'Goiko', con lectores que ya lo consideran casi como alguien familiar?
Se lleva muy bien y me parece algo estupendo. Eso es lo que busca todo autor. Incluso hay gente que me da ideas; tengo amigos que me dicen que a ver si se echa novia fija o que cambie en tal o cual cosa. Me gusta que la gente piense en él en ese sentido, dándole una vida que no es la que el autor ha creado.
¿Ha evolucionado el personaje desde 'Pájaros sin alas'?
"Podría decir que me he inspirado en algunos jueces que he conocido"
"Es estupendo que la gente piense en Goiko como en alguien familiar"
En Luz muerta es la primera vez que repito personaje. Cuando escribíPájaros sin alas, que es donde lo creé, no tenía la idea de hacer una serie, pero al acabar la novela me encontré satisfecho con el personaje y vi que daba de sí y enseguida se me ocurrió otra aventura para él. Hombre, es otra experiencia nueva como autor, porque te das cuenta de que, por un lado, tienes que ir haciendo madurar al personaje, y, por otro, tienes que escribir una historia que no requiera haber leído la anterior para entenderla.
Y eso que sí hace guiños a la historia anterior en varias de las escenas de 'La luz muerta'.
Más que guiños al lector de la novela anterior, hay guiños a la propia historia del personaje, que va creciendo y abordando las situaciones personales que se van cruzando en su camino. Pero no es necesario leer Pájaros sin alas para entender Luz muerta.
'Pájaros sin alas' tuvo relevancia de crítica y público, ¿esperaba el éxito?
Siempre esperas que "con esta novela por fin haya más relevancia". Y la verdad es que tenía mucha confianza en ella y estoy muy satisfecho con los resultados. De hecho, cuando empecé a escribir la segunda apenas se había publicado la primera, pero yo estaba contento con el personaje y parece que coincidí con el público.
Las historias de Goiko discurren en Bilbao, pero en las tramas huye de los localismos.
Así es. Yo ubico las historias en Bilbao porque es la ciudad que mejor conozco y, de hecho, la mayoría de los autores de novela negra escriben de sus ciudades, pero no quiero que las historias sean locales. Es más, de algún modo intento que sean pequeñas crónicas de nuestro tiempo.
¿Es la novela negra la novela social por antonomasia?
Creo que sí. González Ledesma, uno de los mejores autores, dice que es la novela social de nuestro siglo. Y yo estoy de acuerdo. Eso sí, ante todo, un novelista debe crear una historia entretenida, pero si escribes con honestidad sobre lo que ves, de algún modo dejas traslucir algo de lo que piensas y de lo que pasa en ese momento en la sociedad.
¿De dónde saca a los personajes que acompañan al protagonista en sus peripecias?
Pues de la vida real, pero distorsionados. Vas juntando características de varias personas que conoces o que observas por la calle y el resto lo inventas. La novela es ficción, no hay que olvidarlo.
Pues hay un personaje, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CAV y miembro numerario del Opus, al que no deja bien parado, precisamente.
En España hemos tenido mucho respeto por los magistrados. Yo he trabajado en un juzgado y se suele decir aquello de que "ningún hombre es importante para su mayordomo". En este caso, me interesaba que fuera un personaje más bien negativo, lo que no quiere decir que todos los jueces sean así ni mucho menos, aunque reconozco que me lo he pasado muy bien creando a este personaje. Y sí, podría decir que me he inspirado en algunos jueces que he conocido (ríe).
¿Habrá Goiko para rato?
De momento, sé que habrá una más, no puedo decirte más porque voy poco a poco. Además, dependerá de los lectores y también de mí mismo, de si se me ocurre otra buena historia para él o no.
¿Qué espera de 'La luz muerta'?
Me gustaría que los lectores que conseguí con Pájaros sin alas se mantuvieran y aumentarlos. Y también consolidar al personaje y continuar la serie.