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miércoles, 21 de septiembre de 2011

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 300.-TATUAJE (MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN)


Título: TATUAJE
Autor: MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN
Editorial: PLANETA
Trama: En una playa de Barcelona aparece el cadáver desfigurado de un hombre joven del que sólo se conserva, como modo de identificación, un tatuaje con la leyenda “he nacido para revolucionar el Infierno”. Un comerciante contratará a un investigador privado para que le confirme la identidad del muerto, que parece estar relacionado con una serie de redadas que está efectuando la policía contra prostitutas y proxenetas.
Personajes: Pepe Carvalho, protagonista emblemático y ya mítico de las novelas de género negro de Vázquez Montalbán, excomunista, exagente de la CIA y exigente gourmet, Charo, prostituta que trabaja por libre, más o menos novia de Carvalho, El Bromuro, limpiabotas de Barcelona, que controla lo que ocurre en su territorio, el señor Ramón, propietario de una peluquería de barrio que regenta su mujer Queta, La Gorda, joven y obesa aprendiza de la peluquería, Kayser, inspector de la policía holandesa, viejo conocido de Carvalho de sus tiempos de agente de la CIA, Teresa Marsé, joven burguesa, entre moderna y “hippi”, propietaria de una tienda de modas.
Aspectos a Destacar: Con “Tatuaje” se inicia, propiamente, el género negro en España y así mismo se inicia una de las series más importantes de la literatura policial española, la dedicada precisamente a Pepe Carvalho.
La Frase: No. No me interesa. Prefiero mi trabajo artesanal. Me encargan la  búsqueda de una mujer adúltera o de un familiar perdido. O que compruebe las infidelidades de su socio. Es tranquilo. No cambio grandes cosas tan importantes y trascendentes como ideas, política, todo eso. Eso sólo se puede hacer por un encomiable espíritu técnico o por una auténtica toma de posición ideológica. Yo ya no tengo ni lo uno ni lo otro. Trabajo lo suficiente para vivir. No me importa el desarrollo tecnológico de la profesión. Ni siquiera leo libros sobre la materia. He cambiado mucho.

martes, 15 de septiembre de 2009

OPERACIÓN NOSTALGIA: TATUAJE, DE MANUEL VÁZQUEZ MONTALBÁN



Hay escritores a los que sigues en todas sus aventuras literarias, de los que lees todo lo que publican y cuando fallecen --o por otros motivos dejan de escribir-- te queda la tristeza de que nunca más vas a leer algo nuevo salido de su pluma, aunque puedas releer constantemente toda su producción anterior. Y hay autores que además de todo eso te han dejado un poso especial y cuando fallecen te dejan aún más huérfano. La muerte en Tailandia de Manuel Vázquez Montalbán hace ya casi seis años me produjo ese efecto.
Puedo decir que si llegué al género negro fue, precisamente, por la lectura de Vázquez Montalbán, más concretamente de su primera novela de Carvalho (o la segunda si consideramos la primera Yo maté a Kennedy, que no es estrictamente una novela negro-criminal), Tatuaje. Era una reedición de Plaza y Janés en cuya portada aparecía Carlos Ballesteros, actor español que encarnó a Pepe Carvalho en la primera película que se hizo sobre el personaje, dirigida por Bigas Lunas, con un atractivo aspecto de derrotado. La leí de un tirón y me hice adicto al personaje. De hecho fue su lectura lo que me llevó a conocer a Chandler, Hammett y el resto de maestros del género, ya que al leer sobre Vázquez Montalbán se solía decir que había trasplantado a España el género negro nacido en la América de la Gran Depresión.
Ya había leído antes a MVM, tanto artículos en las revistas Por Favor o Triunfo, y posteriormente en La Calle (¡qué falta nos hace hoy en día una revista como aquellas!) e incluso algún libro (creo que el primero que leí fue La penetración americana en España, en cuya genial portada, si no recuerdo mal, aparecía un torero cuyo capote era la bandera de los Estados Unidos, y que pese a su título no era una novela erótica sino un ensayo sobre las relaciones hispano-norteamericanas), pero con Tatuaje comprendí que se podía hacer novela negra sin necesidad de apellidarse Wilkinson o McFry, y que para escribir novelas de género no hacía falta mirar muy lejos de lo que teníamos delante de nuestros ojos.
Después de él vinieron Andreu Martín, Juan Madrid, Julián Ibáñez y muchos otros que han engrandecido no sólo el género negro, sino la literatura en lengua española en general, pero Manuel Vázquez Montalbán fue el primero y eso, como seguramente sabéis, jamás se olvida. De ahí la especial tristeza que me produjo tanto su fallecimiento, tristeza más personal si cabe porque llegué conocerle en Bilbao, con motivo de la entrega de la Pluma de Plata de la Feria del Libro de Bilbao, como el saber que ya no voy a leer nuevas obras salidas de su cabeza, pero procuro mitigar esa tristeza releyendo la obra que nos legó.