domingo, 17 de febrero de 2013

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 406.-EL FUEGO DE CHANGÓ (ERNESTO QUIÑÓNEZ)


Título: EL FUEGO DEL CHANGÓ
Título original: CHANGO'S FIRE
Autor: ERNESTO QUIÑÓNEZ
Editorial: RAYO-HARPER COLLINS
Trama: Julio Santana "trabaja" provocando incendios de casas en el "Spanish Harlem" de Nueva York en connivencia con sus propietarios, e incluso autoridades y compañías de seguros, con el fin de dejar libres los solares que posteriormente serán recalificados para levantar nuevos inmuebles. Pero cuando se enamora de una mujer blanca y quiere abandonar ese negocio, su abandono no será del agrado de sus jefes, lo que le meterá en problemas.
Personajes: Julio Santana, ciudadano norteamericano de origen portorriqueño, que se dedica a incendiar casas para poder pagar la suya mientras estudia para sacarse un graduado en administración y comercio, Papelito, negro portorriqueño "sacerdote" de la santería, de buen corazón y muy amigo de Julio, Trompo Loco, amigo de Julio, con un fuerte retraso mental, cuya única obsesión es que su padre le reconozca, Eddie, jefe de Julio, norteamericano de origen italiano, hombre de misa y comunión diaria pese a que su negocio son los incendios, padre ilegítimo de Trompo Loco aunque nuca ha reconocido esa paternidad, Maritza, amiga de la infancia de Julio también de origen portorriqueño, militante socialista y feminista, cabeza de una congregación religiosa que e suna tapadera para sus actividades sociales y políticas, Helen, vecina de Julio, típica "wasp" (blanca, anglosajona y protestante), que desea acercase a la cultura del barrio hispano, aunque le extrañen muchas de sus costumbres.
Aspectos a Destacar: Una visión cruda y dura, aunque no exenta de ternura y de sentido del humor, del "sueño americano" desde la perspectiva de los ciudadanos de origen latino y más concretamente portorriqueño, sin complacerse en el victimismo, pero tratándolo con realismo.
La Frase: Nueva York, como el país donde se encuentra, es un lugar que le promete a uno todo pero no le da nada. Y aquellas cosas por las que no se puede trabajar, hay que tomarlas, usurparlas o negociarlas con pedazos del alma propia y algunas veces incluso con la ética de los padres de uno. En América, lo que importa es hasta dónde se llega, no cómo se llega. En tanto uno llegue allá, nadie hará preguntas. Uno no hace preguntas. ¿Y si alguien le pregunta a uno cómo llegó hasta allá? Pues seguramente se trata de una persona inofensiva que nunca consiguió nada, que nunca salió, y se murió pagando renta mientras esperaba a que Dios lo rescatara.

viernes, 15 de febrero de 2013

DON DE LENGUAS (ROSA RIBAS & SABINE HOFMANN)


LA NOVELA: Barcelona, 1952: quedan pocas semanas para el Congreso Eucarístico, y la consigna oficial es dar una imagen impoluta de la ciudad, pues está en juego la legitimidad internacional del Régimen.
Ana Martí, novata cronista de sociedad de La Vanguardia, encontrará en el encargo de cubrir el asesinato de Mariona Sobrerroca, una conocida viuda de la burguesía, su oportunidad para escribir sobre temas serios. El caso ha sido encomendado al inspector Isidro Castro de la Brigada de Investigación Criminal, un hosco policía de doloroso pasado, que tendrá que aceptar de mala gana que Ana cubra la investigación.
Pero la joven periodista pronto descubrirá nuevas pistas que se apartan de la versión oficial de los hechos y recurre a la ayuda de su prima Beatriz Noguer, una eminente filóloga. Lo que en principio parecía una inofensiva consulta lingüística sobre unas misteriosas cartas encontradas entre los papeles de la difunta se convertirá en el inicio de una serie de revelaciones en las que están implicadas personas muy influyentes de la sociedad barcelonesa…
En medio de un ambiente hostil poblado de funcionarios y políticos corruptos, porteras entrometidas, policías violentos, prostitutas y ladrones de buen corazón, la inteligencia y el arrojo de Ana y los conocimientos lingüísticos y literarios de Beatriz serán sus únicas armas para resolver el caso.

LAS AUTORAS:
Rosa Ribas: nació en 1963 en el Prat del Llobregat (Barcelona). Estudió Filología Hispánica en la Universidad de Barcelona, y desde 1991 reside en Alemania, en Fráncfort. Hasta el momento ha publicado seis novelas: El pintor de Flandes (2006), La detective miope (2011), la novela por entregas Miss Fifty (2012) y la trilogía policiaca protagonizada por la comisaria hispano-alemana Cornelia Weber-Tejedor, traducida con gran éxito al alemán.
Sabine Hofmann: nació en 1964, en Bochum, Alemania, pero actualmente vive en la pequeña ciudad de Michelstadt. Estudió Filología Románica y Germánica, y trabajó varios años como docente en la Universidad de Fráncfort. Allí conoció a Rosa y empezó una larga amistad que la escritura conjunta de Don de lenguas, lejos de destruir, ha afianzado

LA LÁGRIMA DEL SOL (ANDER LÓPEZ DE ABECHUCO)


LA NOVELA: La lágrima del sol es una novela de aventuras en la que una arqueóloga, Ana, es invitada a investigar un extraño descubrimiento en un parque de la ciudad de Vitoria-Gasteiz. La arqueóloga, junto con Ángel, Marie y otras personas, se percatan de que ese descubrimiento reaviva uno de los antiguos instintos humanos, la codicia. Viéndose involucrados en una trepidante carrera por el mundo, para tratar de evitar que los peores temores a los que la sociedad se enfrenta se conviertan en realidad.

EL AUTOR: Ander López de Abechuco Martínez de Rituerto nació en Vitoria-Gasteiz en 1977. Con estudios universitarios, ha compaginado su trabajo en empresas industriales con el voluntariado en diversas ONG. Actualmente es voluntario de Cruz Roja, llegando a tener puestos de importancia a nivel local y autonómico. Ha preparado y adaptado diversos manuales formativos para Cruz Roja en el ámbito de las comunicaciones y las emergencias.
Siendo también formador en materias de Protección Civil y algunos ámbitos de las emergencias. La afición a la historia y la ciencia-ficción le ha llevado a escribir; siendo La Lágrima del Sol su segunda novela publicada.

SANGRE, SUDOR Y AUDIENCIAS (MIGUEL ÁNGEL AMBROSIO)


LA NOVELA: Josean Herrera es un joven guionista de cine, que hastiado de no encontrar trabajo, acepta una oferta para formar parte del equipo de un programa basura de la televisión. En su camino se cruza una historia que puede disparar la audiencia de la cadena, la de un célebre actor que se ve envuelto en un caso de abuso de una menor.
Dejando a un lado sus reticencias iniciales, Herrera hará lo imposible, incluso enfrentarse a sus compañeros, para conseguir una exclusiva que satisfaga a sus jefes. La inmoralidad y la falta de escrúpulos no le impedirán acusar a un hombre sin pruebas o grabar a una madre con cámara oculta, haciéndose pasar por un trabajador social. Ni siquiera es consciente de que él mismo podría ser algún día el protagonista inesperado de la noticia.
Una obra imprescindible, que denuncia las prácticas de algunos medios de comunicación, en la que la lucha por ser los líderes está por encima de cualquier cosa.

EL AUTOR: Miguel Ángel Ambrosio (Bilbao, 1973), estudió periodismo en la Universidad del País Vasco y, desde 1997, ejerce como periodista y guionista en diversas cadenas de televisión. Durante siete años ha sido redactor de informativos en Antena 3, Telecinco y La Sexta. Además, también ha trabajado como productor en programas de actualidad como “España Directo”, de Televisión Española, y como guionista en programas de humor como “Vaya Semanita”, de Euskal Telebista.

La novela se presentará hoy viernes, 15 de febrero, en la Biblioteca de Bidebarrieta (Bilbao).

jueves, 14 de febrero de 2013

PARADOJA MORTAL (UN RELATO SOBRE EL VIAJE EN EL TIEMPO)


PARADOJA MORTAL (UN RELATO SOBRE EL VIAJE EN EL TIEMPO)

Aunque como escritor me dedico, sobre todo, al género negro, como lector siempre me ha gustado la ciencia ficción y un tema siempre interesante en ese género es el del viaje por el tiempo, quizás porque en mi infancia veía una serie, en blanco y negro, por supuesto, titulada "El túnel del tiempo". incluso recuerdo un capítulo en el que los protagonistas aparecen en el "Titanic", pero no pueden evitar que se hunda porque eso sería alterar la realidad.
Resumiendo, que pese a no ser especialista me he atrevido a escribir un relato sobre el tema. Supongo que tendrá muchos defectos, ya que no soy especialista, pero en mi descargo tengo que decir que me lo he pasado muy bien escribiéndolo. Por si os interesa leerlo, aquí abajo podéis hacerlo.

Mientras oigo retumbar los pasos de mi carcelero intento serenarme pensando que esta situación absurda no puede durar mucho tiempo. Antes o después alguien se dará cuenta de que he desaparecido y empezarán a buscarme, por eso mantengo la esperanza de que la policía venga a liberarme y detenga a mi secuestrador; sin embargo no puedo evitar que la sombra de una duda atraviese mi mente. ¿Y si fuera verdad que estoy condenado a muerte y nada ni nadie lo puede evitar? Si lo que me han dicho es cierto, por mucho que la policía y el ejército entero descubrieran donde me encuentro y entraran a rescatarme, la condena a muerte que han dictado contra mí se cumpliría.
¿Condena a muerte he dicho? No, algo mucho peor, condena a la no existencia. El muerto, al menos, deja recuerdos, afectos, hechos. El que no ha existido, simplemente no ha existido, por absurdas que parezcan en este momento mis palabras. Nadie conoce sus obras ni le guarda en su memoria porque la no existencia es eso, la nada, el vacío, pero me temo que estoy desvariando. Si soy capaz de poner en orden mis pensamientos y escribirlos es que aún soy alguien, existo, aunque, y la duda me come por dentro, ¿es esta realidad inmutable? ¿Podré pasar de la existencia a la no-existencia, no como corolario lógico de una muerte indeseable, pero que antes o después nos alcanza a todos, sino como la desaparición total de toda huella de mi paso por la vida como si nunca, nunca, hubiera nacido y vivido?
Sé que es difícil pensarlo y concebirlo, de ahí que me resista a creer en esa posibilidad, pero aún así revolotea sobre mi cabeza como las aves carroñeras sobre un cadáver en avanzado estado de putrefacción. Y la prueba de que quizás no sea una idea tan desatinada está en mi encierro. No estoy, como pudiera parecer por mis primeras palabras, internado en una cárcel, sino en una cómoda y espaciosa habitación de la Residencia Universitaria, en el ala destinada a los profesores, de ahí que confíe en que no sea difícil para la policía el localizarme, pero esta dejadez por parte de mi secuestrador es una de las cosas que me produce inquietud. De todos modos, mientras aguardo a que algo ocurra, si es que algo tiene que ocurrir, tengo a mi disposición todos los lujos y comodidades que el Gobierno ofrece a los catedráticos e investigadores eméritos, entre los que yo me encuentro desde hace bastante tiempo, tanto que fui nombrado el pasado año Vicerrector de Investigación Universitaria. Y ahí empezaron los problemas.
Como Vicerrector encargado de la supervisión de todos aquellos temas relacionados con la investigación y experimentación, hice un exhaustivo seguimiento de aquellos proyectos que parecían más importantes y también, al fin y al cabo no debemos olvidar que mi cargo tiene connotaciones administrativas, del costo económico de los mismos. Fue debido a eso como pude comprobar que el profesor Rodríguez tenía uno de los más elevados presupuestos para investigación de todo el campus, aunque no los había justificado de ningún modo, ni desde el punto de vista económico --jamás había presentado una cuenta detallada de gastos-- ni desde el científico, desconociéndose oficialmente a qué se estaba dedicando. Lo único que encontré en el expediente del Ministerio de Universidades que se había unido a nuestros archivos fue una leve nota en la que se especificaba que sus investigaciones podían tener implicaciones militares interesantes.
Esa nota me extrañó, ya que los proyectos militares los financiaba directamente el Ministerio de Defensa y no el de Universidades, pero tampoco se trataba de algo descabellado ya que, desgraciadamente, muchos avances y descubrimientos científicos tienen un doble uso, tanto para fines pacíficos y humanitarios como para fines bélicos. Por ese motivo, aunque no le di una excesiva importancia, creí mi deber recopilar la mayor cantidad de datos posibles sobre el trabajo del profesor Rodríguez, ya que entendía que todas las investigaciones llevadas a cabo en la Universidad con dinero público debían estar debidamente controladas y, si llegara el caso, ponerse en conocimiento de la ciudadanía en general y de la comunidad científica internacional en particular.
Por otra parte, si bien admito que eso no debiera interferir en el desempeño de mis responsabilidades, me inquietaba la personalidad del administrador de dichos fondos, el profesor Horacio Rodríguez. Aunque nadie en el mundo científico y docente discutía su excepcional valía, eran sobradamente conocidos tanto su carácter excéntrico y huraño como su proclividad a apoyar movimientos políticos belicistas y autoritarios, lo que le hacía no tener muchas simpatías en el claustro. Y si bien uno de los principios que rigen en la Universidad es, precisamente, el de respeto a la libertad de pensamiento, cierta ideologías seguían considerándose potencialmente peligrosas y desestabilizadoras. Por eso, un proyecto secreto y con connotaciones militares, en manos de una persona como Rodríguez, resultaba cuando menos inquietante.
Tanto mi cargo universitario como mi propio prestigio personal, dicho sea sin falsa modestia, me abrieron muchas puertas, pero no conseguí desmadejar del todo el secreto. En el Ministerio de Defensa no tenían constancia de que en la Universidad se estuviera trabajando en ningún asunto relacionado con sus intereses y en el de Universidades tampoco me dijeron gran cosa. La aprobación del proyecto había sido efectuada por un funcionario de tercer nivel, el cual había recibido órdenes de algún subsecretario adjunto al que un director general le había comentado que el vicepresidente de una subcomisión parlamentaria relacionada con los presupuestos le había dicho que un alto cargo del partido gobernante vería con buenos ojos la susodicha aprobación. Un caos burocrático, como se puede comprobar fácilmente, así que opté por olvidarme temporalmente del tema, limitándome a hacer una anotación en el expediente referido a ese proyecto, como forma de cubrirme por si al final se detectaba algo irregular.
El asunto volvió a surgir al cabo de unos pocos meses cuando un colega me comentó, con extrañeza, que al equipo del profesor Rodríguez se había incorporado un nuevo catedrático, el profesor Landuyt. Eso, que al principio no me extrañó, ya que no tiene por qué parecer raro que los investigadores y científicos trabajen conjunta y coordinadamente, sino todo lo contrario, es algo más bien positivo y deseable, acabó por chocarme cuando mi colega me explicó que el profesor Landuyt era toda una eminencia en el campo de la Historia. ¿Qué pintaba un historiador en un proyecto científico comandado por un físico? La pregunta, que estaba en el aire, no tuvo contestación por parte del profesor Rodríguez que, en tono malhumorado, me recordó el principio de libertad de investigación así como su capacidad para decidir qué apoyos necesitaba en cada momento. Como ante eso no podía replicar en modo alguno ya que, por rara que fuera la situación su razonamiento era impecable, decidí nuevamente no intervenir, hasta que poco después me enteré de una nueva incorporación en el equipo investigador. Si la presencia de un catedrático de Historia no tenía, en principio, mucha lógica, la de un profesor de Educación Física era algo descabellado. Descabellado e inquietante si ese profesor de Educación Física resulta ser, además, un antiguo jefe de operaciones especiales de las Fuerzas de Intervención del Ejército.
Esa vez opté por actuar más sutilmente y no encararme con el profesor Rodríguez. Con la colaboración de otros profesores y catedráticos que no se fiaban del ilustre físico inicié una investigación casi clandestina, cuyo objetivo era descubrir fehacientemente en qué trabajaba y en qué se gastaba el dinero. Poco a poco fui recogiendo ciertos indicios, al principio increíbles, pero que con el tiempo se demostró que estaban bastante bien fundados. El profesor Horacio Rodríguez estaba trabajando en la creación y construcción de una máquina capaz de viajar en el tiempo. Si no fuera porque para llegar a esa conclusión habíamos sopesado profundamente todos los datos obtenidos en nuestra investigación, habríamos pensado que estábamos siendo víctimas de una broma pesada. El viaje por el tiempo, el más delirante ensueño de los escritores de ciencia ficción, estaba siendo investigado en nuestra propia Universidad. Menos mal que sabíamos que ese hecho era técnica y científicamente imposible porque, en caso de ser realizable, si había alguien capacitado para materializarlo esa persona sólo podía ser el físico más importante e inteligente no ya de nuestra universidad sino del mundo científico en general, el profesor Horacio Rodríguez.
Por una parte me tranquilizó el descubrimiento, ya que algo que es imposible de obtener no puede servir de ayuda a objetivos peligrosos e inquietantes, como los que todos sabíamos que anidaban en la mente de Rodríguez, pero por otra parte, como responsable de la maquinaria administrativa de la Universidad, decidí tomar mis medidas. Aunque tanto la asignación de los presupuestos como el visto bueno a su proyecto científico habían venido directamente del Ministerio yo sabía que, si se demostraba alguna irregularidad, la cabeza que iba a rodar era la mía. Y qué mayor irregularidad que gastar el dinero en algo imposible de conseguir. Así que me armé de valor y decidí poner fin a los manejos del sospechoso físico, para lo cual dicté una circular interna poniendo fin a sus trabajos y ordenándole el desalojo de las instalaciones que ocupaba. Una vez firmado se lo di a uno de los bedeles, con órdenes de entregárselo personalmente al profesor y de practicar el citado desalojo, ayudado por fuerzas policiales en caso de ser estrictamente necesario, lo que no me hubiese extrañado lo más mínimo, conociendo la personalidad del afectado. Hecho esto me limité a esperar con tranquilidad los acontecimientos, convencido de que había obrado correctamente. Sabía que en un primer momento podía desencadenarse un pequeño escándalo por lo expeditivo de mis métodos, pero tenía todas las bazas en mis manos. El profesor Rodríguez, si llegaba el caso, corría el riesgo de ser procesado y encarcelado por varios delitos económicos como estafa, desfalco, apropiación indebida y algunos más, por lo que no le convenía armar mucho barullo. Sumido en esos dulces pensamientos me recosté en la butaca de mi despacho sonriendo beatíficamente.
La brusca irrupción del profesor Rodríguez borró de cuajo la sonrisa. Le acompañaban el bedel que había enviado para notificarle el desahucio y el profesor Landuyt, el historiador que se había unido a su equipo. Los tres sostenían con sus manos sendos pistolones de hermoso calibre. Como no soy especialista en armas no fui capaz de distinguir si se trataban de una Magnum, una Beretta o una Smith & Wesson, lo que sí tenía claro era que cualquiera de ellas podía abrir en mi cuerpo un agujero del tamaño del Gran Cañón del Colorado. Intenté mostrar mi indignación --y nerviosismo-- del mejor modo que supe.
--¿Están ustedes locos? ¿Cómo se atreven a entrar de ese modo en mi despacho?
--¿Me hubiera permitido hacerlo de otro modo? Probablemente no, así que he optado por lo seguro --me contestó irónico, aunque no exento de razón, el profesor Rodríguez.
--¿Se puede saber qué es lo que desean?
--¿No se lo imagina?
--Si quiere forzarme a revocar la circular por la que le he obligado a suspender sus trabajos y desalojar las instalaciones universitarias, comete un craso error. No cederé al chantaje. Y le prevengo que con mi muerte no conseguirá nada. Así que lo mejor que pueden hacer es salir inmediatamente de aquí, en cuyo caso me olvidaré por completo de este penoso incidente, de lo contrario lamentarán de por vida las consecuencias de su irrupción. El recinto universitario es un lugar sagrado e inviolable, cometer en su interior un acto violento no sólo está penado duramente por la ley sino que sus autores quedarían estigmatizados de por vida.
--Se equivoca, señor Vicerrector, se equivoca en esto como en muchas otras cosas. No es nuestra intención matarle ni tampoco obligarle a retractarse de su absurda decisión. No lo necesitamos.
--En ese caso, ¿qué es lo que quieren?
--Ganar tiempo.
--Ganar tiempo, ¿para qué?
--Para que la máquina que hemos construido funcione.
--¿Está usted loco? Su máquina nunca podrá funcionar, el viaje por el tiempo es imposible.
--¿Está usted seguro? No sabía que además de biólogo fuera usted una eminencia en el campo de la Física y las Matemáticas.
--Y no lo soy, pero no hace falta ser un especialista en esos campos para comprender la inutilidad e imposibilidad de sus trabajos. Cualquier niño de pecho sabe que es imposible viajar a través del tiempo. Imagínese que usted efectivamente construye esa máquina y, viajando al pasado, conoce a su abuelo. Trata con él y en un momento de fuerte discusión lo mata cuando todavía no ha nacido su padre. Usted no podría nacer y por tanto no podría inventar esa máquina del tiempo con la cual habría ido a la época de su abuelo para matarle. Es una paradoja total que demuestra la imposibilidad de alcanzar sus sueños.
--Conozco esa paradoja, por supuesto, muy típica de los escritores de ciencia ficción más previsibles y menos originales. Es, por otra parte, el argumento que utilizan siempre los espíritus débiles que se oponen a que los fuertes dominen la tierra. Pero es un argumento inservible. Voy a retomar su ejemplo. Si yo hiciera eso, habría creado un mundo en el que yo no existiría y por tanto no habría máquina del tiempo, a no ser que la hubiera inventado otra persona. Pero nunca se sabría, por eso desaparecería la contradicción. Nadie me lloraría porque nunca hubiera existido en el nuevo plano de la realidad surgido como consecuencia de mis acciones. ¿Cómo puede usted estar seguro de que la máquina existe desde hace tiempo y usted no lo sabe? ¿Puede asegurar sin lugar a dudas que ayer era Vicerrector de esta Universidad?
--Por supuesto que sí, no sé a dónde quiere llegar con esa sarta de estupideces.
--Le falta imaginación, querido Vicerrector. ¿Y si yo le dijera que antesdeayer usted era ministro de Universidades, pero que gracias a unos arreglos hechos al viajar por el tiempo, actuando en el momento adecuado, hemos conseguido que su situación personal cambiara y no accediera a ese cargo? Usted no se acordaría de nada porque en el nuevo plano de la realidad nunca habría sido ministro. ¿Puede usted decirme con absoluta certeza que nunca ha sido ministro en otras coordenadas temporales?
La idea continuaba siendo absurda, pero de repente algo me inquietó. Yo había estado a punto de ser ministro en la última remodelación gubernamental, pero las necesidades de pactar con otros partidos hicieron que al final no ocupara el cargo. ¿Era posible que...? No, no podía dejarme envolver por la palabrería vacua del profesor Rodríguez.
--Tranquilícese --volvió a hablar el profesor--, puedo asegurarle que usted nunca ha sido ministro de nada. Nuestros experimentos, hasta el momento, no han llegado a tanto.
--¿De qué experimentos me está hablando?
--Somos científicos, ¿lo ha olvidado? Las grandes ideas no sirven de nada si no pueden experimentarse, si no pueden llevarse a cabo, en suma. Ésa es la auténtica prueba de que algo funciona, mejor que los sesudos artículos, con un montón de fórmulas incorporadas y vistosos diagramas, en las revistas científicas. Para su información, esa fórmula que usted considera imposible de conseguir existe desde hace ocho meses, y desde hace cinco hemos experimentado viajes por el tiempo con gran éxito.
El profesor Rodríguez hablaba con tal convicción y sus palabras exhalaban un tono de autoconvencimiento tan sincero e impresionante que por unos momentos se minó mi entereza, hasta que recordé que todos los fanáticos tenían aire de sinceridad y podían llegar a ser extremadamente convincentes.
--No le creo. Si eso fuera verdad hace tiempo que se sabría y, aunque se hubiera mantenido en secreto, no necesitaría recurrir a esos argumentos --añadí señalando las armas que aún conservaban en sus manos mis tres visitantes-- para conseguir que retire la orden de desalojo de las instalaciones universitarias. Usted sabe que con demostrarme fehacientemente que sus investigaciones han prosperado no sólo les restituiría lo ahora quitado sino que aumentaría generosamente sus asignaciones presupuestarias.
--Sigue sin entender nada, querido vicerrector. En ningún momento he tenido la intención de compartir mi descubrimiento con la comunidad científica, y por el momento las cantidades que tengo adscritas para seguir con mis trabajos son más que suficientes. ¿No se da cuenta de que tengo en mis manos el arma más poderosa que jamás se haya inventado? Con ella tengo también la posibilidad de cambiar el mundo. ¿Ha pensado usted que habría ocurrido si no hubiera sido asesinado Julio César? ¿Cómo sería España si los Reyes Católicos jamás se hubieran casado o Francia si Robespierre no hubiera muerto en la guillotina? ¿Existirían los Estados Unidos si el general Washington se hubiera ahogado al intentar cruzar el Potomac? O, más recientemente, ¿cómo sería el mundo si Hitler hubiera tenido a su disposición la bomba atómica mucho antes de que los americanos empezaran siquiera a teorizar sobre la posibilidad de construirla?
--Está usted loco.
--Las palabras no ofenden y, además, no pueden nada contra la fuerza de los hechos. Usted, como el resto de la comunidad universitaria que ha intentado desprestigiarme y hacerme el vacío, sabe cómo pienso y lo que opino de la política actual, de esta sociedad débil y degenerada que los espíritus pusilánimes como usted han contribuido a crear. Afortunadamente, aunque no somos mayoría ni la necesitamos, ya que no creemos en esa farsa democrática que permite que se considere igual el voto de un negro que el de un blanco, el de un ignorante que el de un sabio o el de una mujer que el de un hombre, todavía quedamos un grupo de hombres dispuestos a arreglar esta situación y cambiar el mundo. Y con mi invento lo vamos a lograr.
--¿Y en cinco meses ha sido incapaz de alcanzar su objetivo? --intenté hablar en tono sarcástico, sin conseguirlo del todo.
--Usted me cree un fanático y piensa que los fanáticos somos, además, imbéciles. Es por eso por lo que lucho contra gente como usted y lo que representa --dijo meneando la cabeza con aspecto lastimero--, porque son incapaces de ver más allá de sus narices. Un proyecto como ése necesita tiempo. Imagínese que envío a través de mi máquina un comando con las órdenes de matar a Napoleón y así cambiar el curso de la historia de Francia y tal vez de la Humanidad. ¿Cómo puedo saber que no hay algún tipo de relación entre Napoleón o alguno de los guardaespaldas o colaboradores que pudieran morir en la acción con mis antepasados y que, como consecuencia de ella, en las nuevas coordenadas temporales generadas yo no existiera? Sinceramente, no me atrae la idea. De ahí que haya incorporado a mi equipo historiadores y genealogistas en los últimos tiempos. Toda acción debe estar bien medida tanto en sus consecuencias políticas generales como en las personales de quienes participamos en el proyecto. Por eso necesitamos tiempo, un tiempo que usted nos quiere negar. Afortunadamente tenemos gente leal introducida en todos los ámbitos --añadió señalando paradójicamente al bedel traidor-- y hemos podido contrarrestar su golpe. Pero no podemos tenerle retenido indefinidamente hasta que nuestro gran proyecto llegue a su fin. Lamentable pero inevitable.
--¿Eso significa que van a matarme? Están ustedes rematadamente locos. Les repito lo que les he dicho al principio, el asesinato de un catedrático en el interior de la Universidad tendría consecuencias funestas para ustedes.
--No nos haga reír, señor vicerrector. Las consecuencias funestas serían para usted en primer lugar, no para nosotros. Pero algo de razón no le falta, podría traernos complicaciones y molestias que preferimos evitar. Matarle es absurdo cuando podemos hacer algo mejor. Podemos cambiar la realidad temporal de modo que usted nunca haya existido.
--¿Qué quiere decir con eso?
--Me parece que ya se lo imagina. Hace tiempo que nos hemos dado cuenta de que estaba investigándonos y hemos elaborado un plan estupendo para deshacernos de usted. ¿Recuerda la paradoja del abuelo con la que ha intentado argumentar en contra de la posibilidad del viaje temporal? Pues la va a sufrir en sus propias carnes. En estos momentos el coronel Bermejo, me imagino que ya sabe de quién le hablo, del profesor de Educación Física que recientemente se unió a mi equipo, está viajando a la época de su abuelo con órdenes estrictas de asesinarle antes de concebir a su padre. Es posible incluso que ya haya conseguido su objetivo. Según nuestros experimentos la nueva realidad temporal puede tardar en notarse entre cuatro horas y cuatro días, pero antes o después esa realidad sustituirá a la presente y usted jamás habrá existido. Nadie podrá acusarnos nunca de asesinato, porque no se puede asesinar a alguien inexistente. Brillante, ¿no le parece? No, claro que no, desde su punto de vista personal no es una gran idea, pero debe admitir, como científico, que hemos descubierto el modo de cometer el crimen perfecto. Bueno, querido amigo, ¿me permite que le califique así teniendo en cuenta que son nuestros últimos momentos juntos? ¿No?, lo entiendo aunque me parece una cortedad de miras por su parte. En fin, señor vicerrector, me temo que vamos a tener que dar por acabada nuestra pequeña e instructiva conversación, comunicándole que hasta su desaparición en la nueva realidad quedará retenido en una habitación que le tenemos ya preparada, bajo la custodia del bedel. Confío en que pueda disfrutar de su corto retiro ya que le hemos preparado todas las comodidades posibles. Incluso, si lo desea, estamos predispuestos a proporcionarle mujeres y drogas, para que sus últimos momentos sean lo más placenteros posibles, ya ve que no le guardo rencor ni mala voluntad. Incluso sopesamos, por unos momentos, la posibilidad de dejarle en libertad ya que, aunque usted nos denunciara, independientemente de que nadie, o casi nadie, le creería, al llegar la nueva realidad toda conciencia de ese hecho habría desaparecido, pero preferimos evitar las pequeñas molestias temporales que nos podría generar en la realidad actual, así que de momento será nuestro prisionero. Adiós. señor vicerrector, hasta nunca.
Han pasado ya dos días desde esta conversación y continuó siendo un prisionero en la habitación que me asignaron. El profesor Rodríguez habló de unos plazos de hasta cuatro días para que las acciones destinadas a cambiar la realidad surjan efecto, y eso si la acción que se tiene que llevar a cabo se consigue realizar nada más llegar al pasado, porque en otro caso el plazo empezaría a correr más tarde, no se sabe cuándo. Han sido dos días angustiosos, esperando la llegada de la no existencia. ¿Cómo será? ¿Se notará algo, como cuando una persona se muere o, sencillamente, en un momento estás y en otro no estás?. Intelectualmente sigo pensando que el viaje a través del tiempo es imposible, pero entonces, ¿por qué estoy tan nervioso? ¿Quizás porque en el fondo de mi mente siempre he sabido que el profesor Rodríguez decía la verdad? No lo sé, pero como siga así no va a ser necesario que su experimento funcione para que consiga eliminarme, porque tengo la sensación de que me estoy volviendo loco por momentos. De otro modo, ¿a qué se debe que cada vez que me mire en el espejo vea reflejada no mi cara, sino la de mi abuelo cuando tenía mi edad?

NOVELAS NEGRAS PARA EL DÍA DE SAN VALENTÍN

Los autores (y sus lectores) de novela negra acostumbran a presumir de "duros", pero en cuanto se les rasca aparece, bajo la superficie, un incorregible romántico digno de las novelas de Corín Tellado.
Y si no, ¿por qué hay tantas novelas en las que el título lleva,. como reclamo, las palabras "amor" o "enamorado"?
Y que conste que esto es solo una pequeña muestra.








Feliz día de San Valentín.

PRADERA ROJA (WILLIAM RYAN)


LA NOVELA: El capitán Alexei Korolev regresa…
Después de su investigación en Réquiem ruso que involucró a las más altas esferas de las autoridades de la Rusia soviética, Korolev es condecorado y convertido en ejemplo para todos los trabajadores soviéticos. Sin embargo, toda la información que tiene en su poder le sitúa en una posición delicada y si se llegara a descubrir su verdadera actuación durante la investigación, se arriesgaría a que le deportasen a los campos helados del norte del Estado.
En medio de la noche, alguien llama a su puerta, pero en lugar del viaje de ida a Siberia que tanto le asusta, se encuentra con que el Coronel Rodinov de la temida agencia de seguridad NKVD le pide que se haga cargo de investigar el sospechoso suicidio de una joven: Maria Alexandovna Lenskaya, una ciudadana modelo. Korolev se indigna al descubrir que Lenskaya había sido objeto del interés de Ezhov, el terrible Comisario de Seguridad del Estado. El propio Ezhov quiere que se investiguen los hechos y cuando el detective llega a la llanura sangrienta, en lo más profundo de Ucrania, pronto se da cuenta de que hay mucho más escondido tras la muerte de Lenskaya de lo que parece en un principio.

EL AUTOR: William Ryan es un escritor irlandés que vive en Londres.
Durante varios años trabajó como abogado en la City londinense, además de colaborar ocasionalmente para la televisión y el cine.
Su debut literario, Réquiem ruso, es el primero de una serie policiaca protagonizada por un detective en la Rusia estalinista. 

miércoles, 13 de febrero de 2013

EL TESORO DEL HEREJE (SCOTT MARIANI)


LA NOVELA: El excomandante del SAS británico Ben Hope se ha retirado a la campiña francesa, pero una inesperada llamada telefónica rompe su tranquilidad. El egiptólogo Morgan Paxton ha sido brutalmente asesinado y su padre, el coronel Harry Paxton, le pide a Ben que encuentre al culpable.
¿Cómo podría decirle que no al hombre que le salvó la vida? Y el problema se agrava cuando Harry le implora que vengue la muerte de Morgan.
 La búsqueda del asesino lo llevará desde Europa hasta la ribera del Nilo y culminará con un espeluznante desenlace en el desierto sudanés: sus pesquisas lo conducirán al mayor tesoro jamás hallado, sepultado durante el reinado del faraón hereje Akenatón.

RESEÑAS: Este apasionante thriller engancha al lector desde la primera hasta la última página y corona a Hope y a su creador, Scott Mariani como las figuras más importantes del género. (The New York Times)
Como suele ocurrir con este tipo de novelas, el acierto requiere de las dosis justas de historia, ficción, misterio y acción. Scott Mariani no parece tener ningún problema en medir la dosis precisa de cada ingrediente. (Punto de libro)
Scott Mariani sabe cómo crear tensión en su mejor thriller hasta la fecha. Con giros inesperados y acción de alto voltaje, no podrás soltar el libro. (Publishers Weekly)
La figura de Akenatón, probablemente el faraón más polémico del antiguo Egipto por su obsesión por implantar el monoteísmo, está dando un magnífico juego a autores de thrillers sobresalientes como son Scott Mariani y Will Adams. (Booksense)

EL AUTOR: Scott Mariani creció en Saint Andrews, Escocia. Estudió Lenguas Modernas y Cine en Óxford y desempeñó los oficios de traductor, músico profesional y periodista freelance antes de convertirse en escritor a tiempo completo. Tras haber pasado varios años en Italia y Francia, Mariani descubrió el refugio perfecto para un escritor en los páramos del oeste de Gales: una casa solariega de principios del siglo XIX llena de recovecos y con un pasadizo secreto.
Además de en los exitosos thrillers protagonizados por el soldado Ben Hope, Mariani está trabajando en la serie Vampire Federation, que ha recibido una calurosa bienvenida por parte de su público.

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 405.-LA VERDAD (PETER TEMPLE)


Título: LA VERDAD
Título original: TRUTH
Autor: PETER TEMPLE
Editorial: RBA
Trama: En un edificio "inteligente", de última generación, de Melbourne (Australia) aparece el cuerpo de una joven asesinada. Curiosamente ese día no funcionaba nada en el edificio, ni cámaras, ni vigilancia, ni seguridad. Poco después aparecen mutilados los cuerpos de dos delincuentes. El mismo equipo policial tendrá que cubrir los dos asuntos, presionados porque es época electoral y uno de los puntos álgidos de la campaña es la ineficacia policial.
Personajes:  Stephen Villani, policía con una desastrosa vida familiar y una curiosa familia paterna, cortante en el trato personal aunque no del todo endurecido, Dove, policía perteneciente a la minoría aborigen, decidido y cumplidor, aunque a veces no entienda las órdenes que le da su jefe, Ulyatt, gerente del edificio en el que aparece la chica, preocupado tan sólo por mantener el buen nombre de su empresa, Kiely, policía de origen neozelandés, reglamentista por encima de todo, que no congenia con Villani, Xavier Dance, policía que está agradecido a Villani porque éste le hizo un gran favor, pero que tiene un lado oscuro, Suart Koenig, ministro de Infraestructuras, interesado en que se cierre cuanto antes el caso de la chica muerta, Max Hendry, empresario que impulsa un macroproyecto al que se opone Koenig.
Aspectos a Destacar: Una visión, desde dentro, de una Australia lejana de nuestros parámetros no sólo físicamente, que no ahorra la crítica a la corrupción ni la descripción de su sociedad / Con esta obra, por primera vez una novela de género negro ganó el premio que en Australia se concede a la mejor novela del año.
La Frase: Recordaba cuando el centro era lo bastante seguro para pasear un viernes por la noche. Pero en cuanto el crack se apoderó de las calles, se extendió por las afueras, los policías comenzaron a ver cosas que antes resultaban insólitas: adolescentes golpeando a ancianos, mujeres y niños maltratados, cómo los puñetazos, las patadas y las puñaladas se extendían a vecinos, amigos, taxistas, pasajeros de trenes, tranvías y autobuses, desconocidos que te encontrabas en una fiesta, en pubs y clubs nocturnos, gente que atacaba con una espada, gente atropellada, tipos que lanzaban ladrillos a los tranvías, a los conductores del tren.

martes, 12 de febrero de 2013

AMIGOS HASTA LA MUERTE (NELE NEUHAUS)


LA NOVELA: Un hallazgo macabro saca a Oliver von Bodenstein de la cama: se ha encontrado una mano humana en el zoo de Kronberg. Alguien ha envenenado y asesinado al profesor de instituto y líder del partido ecologista Ulrich Pauly. Este ferviente activista medioambiental era tan admirado por sus alumnos como odiado por sus detractores, los magnates de la zona con intereses radicalmente opuestos a los suyos, a quienes han concedido el contrato de una nueva carretera de circunvalación en la zona. ¿Pero es eso suficiente para querer verlo muerto? Oliver y su colega Pia se enfrentan de nuevo a un caso muy engañoso en la pequeña región del Taunus, donde siempre se calla más de lo que se dice.

LA AUTORA: Nele Neuhaus (1967, Westfalia, Alemania) vive en la cordillera del Taunus cerca de Frankfurt desde niña. La serie de misterio protagonizada por Oliver von Bodenstein y Pia Kirchhoff, que en un principio se autopublicó con un éxito inesperado, ha hecho que su fama traspase las fronteras del Taunus y que los crímenes locales adquieran dimensión universal.

EXPEDIENTE 64 (JUSSI ADLER-OLSEN)


LA NOVELA: Varias desapariciones ocurridas en los años ochenta ponen de nuevo en marcha a Carl Mørck. Su investigación lo conduce hasta Nete Hermansen, una mujer que ha hecho todo lo posible por ocultar su trágico pasado hasta que este le vuelve a dar alcance.
Mientras Carl se enfrenta a las sombras de su propia existencia, y a los secretos de sus colaboradores Assad y Rose, deberá indagar en la historia del líder de un partido político de extrema derecha que defiende una siniestra ideología racista.

EL AUTOR: Jussi Alder-Olsen (Copenhague, 1950) fue editor de cómics y redactor de revistas antes de empezar a escribir en 1995. Ha vendido un millón de ejemplares de los cuatro títulos de la serie del Departamento Q en Dinamarca, y ha recibido el premio Glass Key en 2010 y el prestigioso De Gyldne Laurbær, entre otros.

lunes, 11 de febrero de 2013

TÚ ERES MI ASESINA (EUGENIA TUSQUETS)


Después de una ruptura sentimental, la pintora Regina Juncosa, «China», se desplaza a México para asistir a la boda de su hermano. El viaje la dejará marcada por la impresión que le produce el país y por el descubrimiento de la pintora Remedios Varo, cuya obra le influirá profundamente. Diez años después China volverá a México y se verá envuelta en una serie de acontecimientos que acabarán convirtiéndola en víctima de un secuestro. Durante su cautiverio, Lucio, su secuestrador, y la propia China irán estableciendo paulatinamente una relación tan insólita como intensa que llegará hasta límites hasta ese momento impensables para ninguno de los dos. La nueva novela de Eugenia Tusquets es un viaje a través de un territorio inusitado en el que se mezclan el arte, la memoria y las emociones. Mediante una profunda introspección en la psique de los personajes, la autora consigue desnudarlos para mostrarnos su verdadera historia.

El próximo sábado 16 de febrero se presentará la novela en la librería barcelonesa NEGRA Y CRIMINAL, donde además de poder escuchar a la autora se podrán degustar el vino y los mejillones de todos los sábados

sábado, 9 de febrero de 2013

BCNEGRA 2013: LA SOMBRA DEL GUGGENHEIM ES ALARGADA (PEQUEÑA CRÓNICA)


El pasado miércoles, a las cuatro en punto de la tarde, en "La Capella" de Barcelona y dentro de los actos de la BCNEGRA 2013, Félix G. Modroño, Jon Arretxe y yo mismo tuvimos la oportunidad de participar en una Mesa Redonda en la que bajo el expresivo título de "La sombra del Guggenheim es alargada" hablamos de Bilbao como escenario en el que situamos nuestras novelas de género negro.
Actuó de moderadora Rosa Ribas que, como un buen interrogador policial, nos sonsacó, casi sin darnos cuenta, sobre los motivos de que elijamos esa ciudad, que a fin de cuentas es la nuestra, como telón de fondo de las últimas obras que hemos publicado recientemente. Y ahí surgieron las, aparentemente, discrepancias.
Modroño ubica su novela La ciudad de los ojos grises en el Bilbao de la I Guerra Mundial, un Bilbao que consolida la eclosión económica e industrial iniciada a finales del siglo XIX, al abrigo del comercio del mineral de hierro con Inglaterra y la creación de grandes navieras e instituciones financieras, y en el que los movimientos políticos nacionalistas y socialistas empiezan a tomar posiciones y a reclamar sus cuotas de poder.
19 Cámaras, de Arretxe, o mis novelas protagonizadas por el exertzaina Mikel Goikoetxea, alias Goiko, Pájaros sin alas y La luz muerta, transcurren, en cambio, en el Bilbao actual. En la de Arretxe aparece ese Bilbao marginal, de putas, traficantes e inmigrantes, que se mueve en la zona de San Francisco y Las Cortes, lo que antiguamente se llamaba el barrio de La Palanca, un Bilbao al que no se acercan demasiado el resto de sus conciudadanos, al menos "los que no quieren meterse en líos".
De mis novelas se comentó que el Bilbao que suele aparecer es el de la zona centro, junto a las corporaciones bancarias que tienen sus oficinas en la Gran Vía, lo que admito sólo en parte, ya que también hago que mis personajes se muevan por el resto de Bilbao y su entorno, que no es una sucesión de islas sino una ciudad en la que sus barrios y sus personas están permanentemente interconectadas. Y es que en la gran mayoría de las ocasiones quien se suele beneficiar de la actuación de los personajes marginales suele ser alguien muy bien situado socialmente.
De ahí lo expuesto anteriormente, que sólo en apariencia nuestros "Bilbaos" son ciudades distintas. El Bilbao actual es heredero, para lo bueno y para lo malo, del descrito por Modroño, y el de La Palanca y el centro (porque además el barrio más marginal de Bilbao también está ubicado en el centro) se alimentan mutuamente, los Bajos Fondos necesitan de los Altos Fondos y viceversa.
Debo confesar que los cuatro participantes en la Mesa Redonda disfrutamos y pasamos un rato muy agradable y confío que también los asistentes lo pasaran muy bien. Y si se acercan a la novela negra que en estos momentos estamos haciendo en Euskal Herriai, pues tanto mejor.
La única pena es que este año mi visita a la BCNegra ha sido muy corta y no pude saludar a los amigos, apenas un momento a Paco Camarasa. A los demás, ya os saludaré en otra ocasión. Aunque como compensación tuve la oportunidad de conocer en persona a Toni Hill, el autor de una novela con la que disfruté mucho, El verano de los juguetes muertos. Aún no he leído su siguiente novela, Los buenos suicidas, pero seguro que no me defraudará. Apenas pude charlar unos segundos con él, pero ya habrá más ocasiones en el futuro para estar con él y con muchos buenos amigos más.
Como no se puede estar al mismo tiempo en la procesión y repicando no saqué fotografías de tan memorable acto, así que inserto un par de fotogramas del reportaje que la ETB-2 nos hizo para sus noticiarios.
Y hasta el año que viene, en el que esperemos que, haya o no crisis (que parece que la habrá) vuelva a haber una BCNEGRA. Allí estaremos, ojalá que con más tiempo.

viernes, 8 de febrero de 2013

LA NIÑA SIN PUPILAS (IMATXI RICO)


Unos humanos imperfectos que son acompañados por su más profunda Condición Humana y cuyas historias son narradas de manera provocativa y sarcástica donde confluyen el lenguaje literario y visual, ya que se he prestado a ser retratada en las situaciones más bizarras que se plantean, para dar un doble golpe de efecto.

Artículo publicado en el periódico DIARIO VASCO (http://www.diariovasco.com/) el 8 de febrero de 2013.
La donostiarra Imatxi Rico debuta como escritora con el libro La niña sin pupilas. Cuentos para no mirar, una obra en el que reúne 25 cuentos dentro de un género que ella define como «ficción transgresiva». El libro, que comenzó a escribirlo en el verano del pasado año paralelamente con la difusión, a través de las redes sociales y en forma de tiras de cómic, del personaje de La niña sin pupilas con el que vehiculiza sus narraciones. El libro, que intercala el lenguaje literario con el visual (todos los cuentos van acompañados de una serie de ilustraciones realizadas también por Rico), es una compilación de cuentos «provocativos y sarcásticos» de temática social muy actual.
'La niña sin pupilas', personaje central de los cuentos, representa «a una pequeña condición humana» y es el canal de reflexión y el eje conductor de las historias que la autora donostiarra plantean y en las que, «al contrario que Disney, que humaniza a los animales, aquí se animaliza a los humanos», señaló Rico el jueves, durante la presentación de su obra, en el centro Cultural donostiarra Koldo Mitxelena.
La escritora, que tiene experiencia como guionista y redactora, pero que tiene sobre todo una formación sanitaria y en salud mental, ha realizado «una apuesta personal» al autoeditarse este libro que está en la librerías donostiarras y que también puede conseguirse a través de la web www.sinpupilas.com

EL HUEVO IZQUIERDO DEL TALENTO (CARLOS SALEM)


LA NOVELA: Una ciudad sin mar de la que desaparece gente por la noche, de la noche. Un medio poeta tan cansado de equivocarse por su cuenta, que confía las decisiones a un puñado de cerillas. Una mujer fuerte con el corazón frágil. Un bar en el que se dan cita todos los locos de la ciudad. Una puta virgen que recibe vestida de novia. Un boxeador reconvertido en peluquero de señoras. Un camello enamorado. Un Apostador de sueños. Un pasado que siempre vuelve a cobrarse las deudas. Un policía pequeño y malo. Otro enorme y ya veremos. Un virtuoso de la flauta que sólo puede tocar sentado en el inodoro. Un deseo que puede resultar mortal.
Una noche cualquiera en una ciudad sin mar.
¿Sí?
Sí.
Salem vuelve sobre la cerveza-ficción, el género que presentó en Yo lloré con Terminator 2, con una novela protagonizada por un personaje central de su obra: el llamado "Poe" (porque sólo es "medio" poeta), detective inmóvil encadenado a la barra de un bar, esclavo de su memoria y empeñado en no sentir, acaso porque siente demasiado.

COMENTARIOS: Salem consigue un más difícil todavía: el entusiasmo por la escritura y las ficciones, el gozo romántico del que escribe, llegan hasta el que lee convirtiéndose en pura vida. (Marta Sanz)
Salem se escribe encima: torrente narrativo, sentido del humor como arma de asedio y melancolía del desarraigo. Hace sonar todo eso a la vez y sabes que es él.(Carlos Zanón)
Esto es un estuche lleno de joyas de otro. Deseo, muerte, alcohol y ternura. Un estuche lleno de seres humanos. Hacía mucho, mucho tiempo que no me sentía tan cerca de un verdadero contador de historias. (Cristina Fallarás)
El Poe es el hombre que está solo y espera, acodado a la barra de un bar, una respuesta que quizá nunca llegue. Hasta él llegan asesinos y víctimas, hombres que ya no son nadie, mujeres que extraviaron sus sueños. Con este libro, Salem alcanza una madurez como narrador verdaderamente envidiable. (Raúl Argemí)
He aquí uno de esos raros libros donde la vida entera cabe en un bar. Un bar indecente, donde el amor está a la venta, las pintadas del retrete guardan endecasílabos y la muerte bebe hasta caer desplomada en la barra. (David Torres Ruiz)

EL AUTOR: Carlos Salem Sola nació en Buenos Aires, creció en Neuquen y reside en España desde 1988. Ha publicado las novelas Camino de ida (2007, Premio Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón), Matar y guardar la ropa (2008, Premio Novelpol y Premio Paris Noir), Pero sigo siendo el rey (2009, finalista Premio Dashiell Hammett y ganadora del Premio Mandarache), Cracovia sin ti (2010, Premio Seseña de Novela) y Un jamón Calibre 45 (2011); los libros de relatos Yo también puedo escribir una jodida historia de amor (2008), y Yo lloré con Terminator 2 (relatos de cerveza-ficción); además de los poemarios Si dios me pide un bloody mary (2008), Orgía de andar por casa (2009) y Memorias circulares del hombre-peonza (2010), y la obra teatral El torturador arrepentido (2011).
Varios de sus libros han sido traducidos al francés, el alemán y el italiano.
Organiza semanalmente las jam session de poesía Se buscan Poet@s en el bar cultural madrileño Diablos Azules.

martes, 5 de febrero de 2013

PREGUNTAS (Y RESPUESTAS) SOBRE EL GÉNERO NEGRO ACTUAL


El pasado sábado se publicó en "Territorios", el suplemento cultural del diario EL CORREO, de Bilbao, un artículo sobre novela negra muy interesante redactado por Iratxe Bernal. Desgraciadamente no se publica en la web del periódico, así que no puedo subir el enlace.
Fui uno de los escritores contactados para su realización y, a tal efecto, me envió un cuestionario. Lógicamente, dado el tipo de artículo que era, no aparecieron más que unas pocas de mis declaraciones, pero como el cuestionario me pareció muy concreto y extenso y me obligó a reflexionar sobre el género mientras lo contestaba, no me resisto a transcribir las preguntas y sus respuestas.

¿Qué novela o autor indicaría cómo punto de partida de este ‘subgénero’? ¿Qué antecedentes o influencias previas destacaría?
En general, aunque parezca un tópico, se suele señalar (y yo coincido) a Dashiell Hammett y Raymond Chandler como los grandes iniciadores del género negro, junto a otros autores como James Cain, Jim Thompson y Horace McCoy.
Es un ‘boom’ muy europeo, ¿coincide con un cierto declive de la novela negra americana?
No necesariamente, en los dos ámbitos hay grandes practicantes del género. Michael Connelly, James Ellroy o Harlan Coben aúh pueden dar mucha guerra. Y nuevos autores, como Michael Koryta, se aprestan a tomar el relevo.
¿Hay autores que hayan cambiado el campo por la ciudad o es más bien una ambientación llegada con una nueva generación de novelistas? ¿A quiénes nos aconseja seguir la pista?
Aunque el género negro es eminentemente urbano, no es tampoco una novedad que haya novelas situados en entornos rurales, la mayoría de algunos de los autores citados, Caine y Thompson, por ejemplo, se desarrollan en territorios no urbanos. En realidad los autores, sobre todo los que no quieren limitarse a lo trillado, siempre buscan abrir nuevos caminos, y ubicar sus historias en un entorno rural puede ser una opción muy válida. Aún no he leído la novela de Dolores Redondo, que transcurre en el Baztán, pero por lo que me cuentan personas de las que me fío, merece mucho la pena. Y un autor clásico español, Andreu Martín, aunque sea eminentemente urbano tiene varias novelas ubicadas en la Cataluña rural.
¿Dónde cree que radica el éxito? ¿Cree que ‘subgénero’ ha sabido captar a nuevos lectores?
El género negro es quizás de los más adaptables a cualquier época, porque en todas ellas hay gente decidida a matar, o a arriesgarse a morir, por conseguir sus objetivos de codicia, poder, dominación, sexo o venganza. Cambian las formas y sistemas de matar e investigar, pero no las pasiones humanas
¿Resisten los géneros mejor la crisis? ¿Es más fiel el lector de género?
La crisis afecta a todos y antes que comprar un libro, sea del género que sea, hay otras prioridades, pero sí es cierto que la novela negra, que nació a raíz de la Gran Depresión de los años 20 en USA, es un instrumento idóneo para describir las sociedades en crisis, por lo que puede tener un tirón adicional.
¿Qué convenciones de género conserva? ¿Cuáles altera?
Básicamente, hay un crimen (o un hecho con apariencia de crimen) y una investigación acerca del mismo, bien para resolverlo, bien para explicarlo. Luego, como sucede en todos los géneros, las normas se rompen a conveniencia del autor.
¿Es la huida de la ciudad un reacción a la crisis, tanto económica como de valores? Si el crimen refleja la sociedad, ¿qué sociedad reflejan estas novelas? ¿Qué hay tras esa apariencia de tranquilidad?
La huida de la ciudad al campo es el reflejo de la anterior huida del campo a la ciudad, la gente, y más en época de crisis, busca algo diferente a lo que tiene, pensando que así va a mejorar su vida. Y se llevan con ellos lo que ya tenían antes, tanto lo bueno como lo malo. El paisaje no cambia a las personas, simplemente hace que sus crímenes (o sus virtudes) se adapten al medio.
¿Hay diferencias en el género según las nacionalidades de los autores? ¿Se mata igual en el norte que en sur? ¿Cómo definen estas novelas los diferentes entornos culturales en los que se escriben? ¿Cómo cambia el paisaje a los personajes?
Lógicamente hay diferencias porque diferentes entornos (climáticos, de riqueza o pobreza, culturales, religiosos, etc.) hace que las respuestas sean diferentes, pero en todos los lugares se mata por lo mismo: ambición, sexo, venganza, placer, dominio..., en eso somos todos iguales.
¿Qué papel juegan los localismos? ¿Cuáles serían en ese caso las ‘señas’ de las novelas españolas?
La novela negra es siempre localista porque es una novela realista (González Ledesma la ha definido como la "novela social" de nuestro tiempo) que es eminentemente crítica y normalmente disecciona las lacras de las sociedades y ciudades en las que vive el autor y en las que a menudo ubica su obra, aunque de todos modos suele ser extropolable, con sus características propias, a cualquier tipo de sociedad. Personalmente en muchas ocasiones aprendo más de una ciudad leyendo una novela negra que una guía turística o un tratado sobre la propia ciudad.
¿Existe crítica social en estas obras?
Si se describe con honestidad la ciudad y la sociedad de la que se habla, al final hay crítica social, incluso aunque esa no sea la principal intención del autor.
¿Es más inquietante un crimen cuando sucede en un entorno rural o directamente paradisíaco?
Puede causar más extrañeza por los tópicos que señalan a esos lugares como más tranquilos y apacibles, pero un crimen es un crimen y el horror es el horror en cualquier lugar que aparezcan
¿Cuál sería el perfil psicológico de los nuevos protagonistas? ¿Han perdido los detectives ese aire cínico?  ¿Han desaparecido, de hecho, los detectives privados? Los investigares son ahora policías que cumplen con la legalidad, no beben, no fuman. Suelen ser además policías locales que conocen el entono a sus gentes, ¿qué matiz aporta esa vecindad al género?
Más que el perfil psicológico, cambian las tecnologías, el móvil, Internet, los avances sobre el ADN, etc., dan a sus protagonistas, tanto delincuentes como policías, nuevas posibilidades que no dudan en explorar los autores. En cierto sentido, el uso de esas tecnologías requiere un nivel de preparación que excluye al delincuente analfabeto funcional, pero aún así éste puede seguir dando juego.
El detective no ha desaparecido, y cuando aparece es aún más cínico que antes, ya que así como los primitivos detectives eran outsiders que aún creían en la justicia, los actuales no creen en ella o, cuando creen, son más escépticos a la hora de pensar que puede hacerse realidad.
En cuanto a que cada vez sean más policías los protagonistas, con los avances democráticos (cuando los hay), ya no se suele ver al policía como "enemigo", lo que favorece convertirle en el héroe de la historia, por otra parte un policía dispone de unos medios de los que no dispondría un detective en su trabajo, lo que le viene bien al autor a la hora de construir su historia.
¿Han desaparecido también las clases altas que coquetean con las malas compañías, las mafias y los policías corruptos? ¿Qué figuras los sustituyen?
Las clases altas no han desaparecido de la novela negra, aunque pueda cambiar su forma de estar, pero siguen estando presentes, porque la esencia de la novela negra es el crimen motivado por la corrupción, el ansia de dinero o poder, y las clases altas siempre han estado donde están el poder y el dinero. 
¿El mayor protagonismo de la mujer tanto en entre las autoras como entre los protagonistas modifica en algo el género?
Lógicamente lo modifica, pero no porque haya una contraposición literaria hombre-mujer, sino porque da un punto de vista nuevo que enriquece el género. Pero del mismo modo que un autor de Bilbao dará un punto de vista diferente al de uno de Los Ángeles o un escritor perteneciente a una familia de banqueros tendrá unos puntos de vista diferentes al que sea hijo de un granjero o de un mecánico.
Y la víctima, ¿qué relevancia tiene? ¿Es el motor de la trama o una excusa para retratar a otros personajes?
En ese aspecto sí que ha habido carencias, la víctima solía ser una excusa para escribir la historia que al autor le interesaba, pero últimamente se le está dando más trascendencia.
Y el asesino: ¿quién mata y por qué en estas novelas?
Todo aquel que quiere conseguir algo que sólo está a su alcance matando. En eso no hemos cambiado nada desde la época de Caín y Abel.
¿Se presta más atención a la investigación propiamente dicha o se busca más indagar en la psicología de los personajes?
No hay una tendencia clara, depende del autor, aunque sí es cierto que una buena historia, sin unos personajes "vivos", acaba quedándose hueca y no funciona.
En el medio rural hay menos crímenes que en el urbano, pero también suelen ser más brutales. ¿Se guían los autores por esa pauta social?
Sí, pero más que una maldad mayor en el medio rural, hay quizás menos medios (o unos medios diferentes) y menos educación lo que, lógicamente, influye hasta a la hora de matar.
¿Qué papel juega lo místico, las leyendas, lo sobrenatural en este ‘subgénero’?
Es algo relativamente nuevo, motivado por la búsqueda de nuevos espacios para el género y por la capacidad de mestizaje de éste, cada vez son más las novelas históricas, de ciencia ficción o terror que incorporan elementos de la novela policíaca o son directamente novelas negras ubicadas en otras épocas.


jueves, 31 de enero de 2013

FICHERO DE NOVELAS NEGRAS: 404.-40 GRADOS (DANIEL ROSADO)


Título: 40 GRADOS
Autor: DANIEL ROSADO DE LA DEHESA
Editorial: NABLA
Trama: A un viejo periodista, que lo fue todo en la profesión pero está en franca decadencia, le encargan un último (y aparentemente sencillo) trabajo, ir a un pequeño y perdido pueblo de Castilla para que escriba un artículo sobre una chica de origen marroquí que ha sido violada. Pero cuan do llega al pueblo, tras presenciar el inesperado suicidio de uno de sus habitantes, se da cuenta de que hay algo muy raro ya que nadie quiere hablar con él, como si se hubiese establecido una extraña ley del silencio.
Personajes: Raúl Monsalve, vieja gloria del periodismo, en decadencia y alcoholizado, que sólo aspira a seguir bebiendo hasta que su hígado reviente, Edmundo Balbuena, teniente de la Guardia Civil y comandante del puesto del pueblo, violento y prepotente, que maneja el pueblo a su antojo, Olga, camarera del único bar del pueblo, inmigrante polaca, mujer compasiva, la única en el pueblo que quiere que se haga justicia con la niña violada, Salim, padre de la niña, inmigrante marroquí afincado en el pueblo, huraño y de pocas palabras aunque educado, Martín Regio, alcalde del pueblo, de buena familia cuya fortuna ha ido poco a poco dilapidando, Ramón, niño huérfano a cargo de un tío alcohólico, que se pasea por el pueblo en una bicicleta más grande que él y parece verlo y saberlo todo.
Aspectos a Destacar: La construcción de una sólida trama con un mínimo de personajes y en un entorno rural, alejado del tradicional "urbano" de la novela negra, así como el giro inesperado que da la historia cundo todo parecía resuelto y bien resuelto.
La Frase: La actitud de sus compañeros hacia él. mezcla de repulsión y prepotencia, le dejaba más bien frío. Estaba acostumbrado a que nadie le saludara, a que todo el mundo le mirara por encima del hombro y a que le tratan como si fuese un apestado. Sabía que ante sus ojos no era más que un viejo demacrado y alcohólico, a punto de reventar por dentro, que trabajaba en un lugar que no se merecía y que ocupaba un puesto de trabajo que debía ser para alguien infinitamente más preparado para el nuevo periodismo del siglo XXI que él, una momia conservada en alcohol barato.